CRÍTICAS PELÍCULAS

martes, 18 de mayo de 2021

SPACE MONSTER WANGMAGWI (1967)

Ya de por si, Corea del Sur no es un país donde haya cierta abundancia de cintas de monstruos, sean gigantes o no, para que encima varias de ellas se encuentren desaparecidas y sus copias perdidas quien sabe donde. Ya hemos hablado de la versión de Pulgasari realizada en 1962 pero es que además otro kaiju del país como fue la más conocida Yongary: Monster from the Deep es otra damnificada ya que su montaje original coreano se encuentra perdido quedando únicamente disponible el montaje internacional del mismo con algunos minutos de menos. Otra cinta del género afectada es Space Monster Wangmagwi (1967), realizada también en la época dorada del Kaiju Eiga con Japón viviendo una sobredosis de criaturas gigantes tanto en cines como en la pequeña pantalla (con series como Ultra Q y Ultraman) y cuyo éxito animó a los países de alrededor a realizar sus propias versiones monstruosas.

Space Monster Wangmagwi (1967) se adelantó 2 meses al estreno de Yongary llegando a las pantallas coreanas el 27 de junio de 1967 con una duración aproximada de 80 minutos. Producida y distribuida por la Century Company y dirigida por Kwon Hyeok-jin, el film fue una más o menos gran producción dentro de los márgenes coreanos de la época pero desgraciadamente se trata de una película que tras su estreno quedó desaparecida aunque a principios de los 2000 se pudo encontrar alguna copia que, por motivos que explicaré más adelante, solo han podido ver unos pocos.

La trama de Space Monster Wangmagwi gira en torno a la clásica invasión extraterrestre. Un escuadrón de platillos volantes se le suma el ataque de una criatura gigante de nombre Wangmagwi quien está controlado por los malvados alienígenas. El monstruo aparece en medio de Seul dispuesto a reducir la capital a cenizas. Las fuerzas aéreas coreanas aparecen para solucionar el entuerto. Uno de estos pilotos, Oh Jeong-hwan, justamente iba a casarse ese mismo día (el melodrama coreano no puede faltar en ningún producto) abandonando su propia boda para acometer su deber. A pesar de insistirle a su prometida de que le espere ésta acude en su busca (con vestido de novia incluído) y acaba siendo atrapada por Wangmagwi quien acaba distrayéndose de su cometido destructivo llevando a la joven en la palma de su mano.

El argumento de Space Monster Wangmagwi no es muy original recogiendo el testigo de las invasiones monstruosas ya vistas en clásicos como Los monstruos invaden la Tierra (1965) o las amenazas alienígenas de Ultraman aunque, añadiéndole, cierto tono de comedia con los avatares de la pareja que no puede casarse por culpa de que el monstruo se ha llevado a la novia o la presencia de bastantes cómicos o famosas personalidades del mundo de la televisión de la época los cuales tienen breves apariciones protagonizando variados gags de sus encuentros con el monstruo. 

El aspecto de la criatura Wangmagwi es bípeda, de piel reptiliana color verde y con una cabeza de goblin de esplendorosa dentadura. A través de una abertura en su frente expulsa una especie de líquido que estalla en llamas al contacto con el aire. En sus espaldas reposa una especie de caja a través de la cual los extraterrestres mandan ondas para controlarle. A tenor de los comentarios de las personas que han podido ver la película el monstruo es mostrado abiertamente y sin miedo lo que sumado a su aspecto poco realista y que el bicho se reduce a dar vueltas de un lado para otro da la impresión de no ser una criatura muy apasionante. Además resulta curioso el hecho de que que al contrario que la mayoría de films del género en donde militares y científicos intentan diseñar un plan para detener a la criatura aquí no sucede estando impedidos las fuerzas militares durante la mayor parte del metraje en pro de elementos de comedia. Otro momento alucinante incluía a un niño vagabundo quien lograba subir a través del brazo del monstruo hasta llegar a sus orejas las cuales empieza a cortar con un cuchillo. El personaje de Oh Jeong-hwan estaba interpretado por NamKoong Won y quien gozó de cierta fama en la década de los 60 y 70 dentro del cine coreano. El film logró un éxito moderado con 50.000 tickets vendidos.






Solo hay unos 15 segundos filtrados del film

¿Pero que problema tuvo Space Monster Wangmagwi para que muy pocos afortunados la hayan visto? El film tras su estreno en 1967 desapareció hasta que se encontró alguna copia en celuloide a principios de los 2000 lo que ha provocado su pase especial en varios festivales surcoreanos desde entonces de manera especial como en el reciente "Bucheon International Fantastic Film Festival" de 2019. Si nos ceñimos a la información dada por la Korean Film Archive existen 3 copias de la película. Una de ellas en video y otra copia que ha sido restaurada digitalmente y que se puede ver previa solicitud en el mismo archivo del edificio de la Korean Film Archive, aunque no con numerosas dificultades. El problema principal que tiene Space Monster Wangmagwi es debido a complicaciones derivadas de su copyright el cual aún no está solucionado a dia de hoy e impide una comercialización de la película en formato doméstico permitiendo únicamente ocasionales proyecciones en festivales de cine del propio país. Una lástima. Por lo visto, la distribuidora SRS Cinema, experta en lanzamientos de ciencia ficción y monstruos de derribo intentó en 2019 conseguir los derechos para una edición en "BluRay" del film pero sus intentos fueron infructuosos. Únicamente podemos ver en Youtube 15 segundos de la película que han sido filtrados para calmar un poco nuestras ansias.

La portada del Blu-ray de SRS Cinema

Respecto a curiosidades de producción, Space Monster Wangmagwi está considerada como una de las películas con mayor presencia de extras de la historia del cine, con 157.000 coreanos corriendo despavoridos. Algún crítico ha indicado que las escenas de Seul en llamas producidas por el monstruo se pueden intuir ciertos paralelismos con los ataques de las fuerzas comunistas en la Guerra de Corea aunque no parece haber cierta intención simbólica en ello. En 2008 sacaron en Corea del Sur una línea de muñecos basados en monstruos patrios y entre estas figuras se encontraba Wangmagwi.

ACTUALIZACIÓN: Pero en enero de 2023 se ha obrado el milagro. La compañía de distribución SRS Cinema, especializada en ciencia ficción de derribo y que ya sacó del ostracismo en 2021 a otro kaiju perdido como Bicheongoesu, ha recuperado Space Monster Wangmagwi en una edición en Blu-ray y por primera vez, lanzada a la venta para el público. Un hecho histórico para el mundo del Kaiju Eiga.

jueves, 13 de mayo de 2021

PULGASARI (1962)

Corea del Sur no es un país donde el Kaiju Eiga o el género de los monstruos gigantes haya calado precisamente quedando ejemplos aislados a lo largo de las décadas. Si hay un director que ha estado entregado a la causa ese ha sido Shim Hyung-Rae, personaje ya comentado en este blog y que gran parte de su filmografía está enmarcada en el tokusatsu realizando sagas fílmicas con apariciones de mechas entre otros superhéroes (las 9 películas de Ureme), dinosaurios gigantes (Young Gu and Dinosaur Zu-Zu) o cavernícolas desdentados (Tyranno's claw). El film más puramente kaiju aparecido en la época dorada del mismo, los 60, fue Yongary: Monster from the Deep (1967) con una criatura espacial desmesurada que reducía Seul a cenizas aunque hay más ejemplos de películas del género que desgraciadamente han quedado desaparecidas.

Todos conocemos el clásico norcoreano Pulgasari (1985) así como su estrafalaria historia tras su rodaje con el secuestro de los surcoreanos Shin Sang-Ok y Chou Un-Hee quienes estuvieron presos del gobierno norcoreano y obligados a rodar un sinfín de películas allí. Si bien, Pulgasari estaba basada en una leyenda tradicional de Corea y la cual ya fue objeto de una anterior adaptación en los años 60 convirtiéndose en, posiblemente, la primera cinta de monstruos gigantes realizada en el país.

La otra Pulgasari fue estrenada en Corea del Sur el 1 de diciembre de 1962 y nos situaba en los últimos años de la Dinastía Goryeo (918-1392), en la península de Corea, donde un artista marcial querido por todos era asesinado, aunque el muchacho volverá reencarnado en la enorme bestia Pulgasari. El monstruo realizará su venganza contra los malvados que lo asesinaron.


Dirigida por Kim Myeong-Jae y producida por la Kwang-Seon Films, de este Pulgasari únicamente se conservan algunos carteles y materiales publicitarios de la época y que ya nos hacen ver el aspecto de la criatura, bastante diferente al diseño de la versión de los años 80 siendo una bestia desmesurada con el cuerpo cubierto de protuberancias, pústulas y un rostro alucinado, ojiplático y feroz. De su estreno y a tenor de varios reportes se dijo de ella que estaba realizada con una dirección anticuada y unos poco convincentes efectos especiales. Como podemos ver por la sinopsis se conservan diversos elementos del cuento tradicional y también presente en la futura versión norcoreana como es ambientar la historia en una época pasada (Dinastía Goryeo, en este caso) o que la bestia gigante se alimente sin cesar de hierro aunque poco más podemos intuir sobre la película más allá de su historia de venganza monstruosa.

Muchos films surcoreanos de esta época han quedado perdidos, por desgracia, aunque a veces es descubierta alguna vieja grabación en TV guardada por un ciudadano en terribles condiciones o la copia en celuloide acaba apareciendo en los lugares más insospechados. Tristemente no ha sido así con este Pulgasari quedando volatilizada sin dejar rastro aunque apuntándose como, posiblemente, el primer Kaiju Eiga aparecido en Corea. No es el único film del género que ha quedado perdido a lo largo del tiempo, el caso de Space Monster Wangmagwi (1967) es muy similar aunque en este caso existe una única copia y en condiciones la cual permanece en alguna oscura estantería del Korean Film Archive. Muy pocos la han visto...



miércoles, 12 de mayo de 2021

THE GREAT BUDDHA ARRIVAL (1934)

Como ya comentamos en el reportaje dedicado a Wasei Kingu Kongu (1933) y The King Kong that Appeared in Edo (1938), Godzilla no fue el primer ejemplo de cine de monstruos japoneses, aunque si el que acabó por definir todas las características del Kaiju Eiga. Si bien, los dos ejemplos antes mencionados eran cintas con monstruos pero que en realidad no se trataban de seres de medidas descomunales, siendo un joven disfrazado de gorila en Wasei Kingu Kongu y un simio de tamaño humano en The King Kong that Appeared in Edo. No obstante esto, hoy tratamos la que se podría considerar como la verdadera iniciadora del género en Japón y que cumple con las características del mismo aunque realizada 20 años antes de la aparición del primer Godzilla.

Descubrir la existencia de algo como The Great Buddha Arrival (1934) o Daibutsu Kaikoku, es sorprendente. El film representa la vuelta a la vida de una gigantesca estatua de Buda (nada menos) de unos 33 metros de altura y quien inicia una cruzada para realizar el bien entre la humanidad recorriendo diferentes maquetas de ciudades japonesas como Nagoya o Tokyo y realizando diversos actos mágicos en su camino.

El film estuvo producido por la Giant Buddha Movie Factory quien tenía como intención realizar una película de marcado carácter religioso y que fuera la primera piedra para una larga serie de secuelas que acabaron por no llevarse a cabo. La película estuvo dirigida por Yoshiro Edamasa director pionero en el cine nipón el cual ayudó a formar a otros directores y técnicos en el país y que para 1934 llevaba ya dirigidas cerca de un centenar de películas siendo The Great Buddha Arrival uno de sus últimos proyectos. De hecho, una de esas personas que Edamasa ayudó a entrar en el negocio del cine fue nada más y nada menos que ¡Eiji Tsuburaya! Por presentar a una criatura gigante (divina, en este caso) cuya figura se le da un cierto peso en la historia de la película y además por centrarse en la creación de elaborados efectos especiales con miniaturas, maquetas y sobreimpresiones varias es de justicia destacar a The Great Buddha Arrival como una de las iniciadoras del Kaiju y el Tokusatsu en Japón.

Según reportes periodísticos de la época, el film tenía una duración aproximada de unos 75 minutos e incluía espectaculares escenas con la estatua, destacando momentos como uno en donde el Gran Buda "se deslizaba sobre un tren", otro en donde la estatua se hacia una siesta apoyado en un edificio u otro en donde el monumento hacía aparecer una serie de geishas sobre la palma de su mano las cuales empezaban a danzar sobre ella. También, la película incluía insertos en color para representar escenas en el cielo y el infierno. 


Temas interesantes como la unión entre la vida y la muerte o el clima de tensión creado por las diferentes guerras eran tratados en el film. Así como también se incluían referencias a la serie de suicidios ocurridos en Japón en 1933. Los conocidos como The Volcano Suicides incluyeron a una chica de 21 años, Kiyoko Matsumoto, quien quiso suicidarse lanzándose al cráter del Monte Mihara, en la isla de Izu, debido a la relación lésbica que mantenía con otra estudiante, Masako Tomita. La carta de despedida de Matsumoto fue repartida por toda la Universidad por Tomita y pasando a ser toda una sensación en los medios de comunicación creando una reacción en cadena y convirtiendo el Monte Mihara en el punto ideal para quitarse la vida en aquellos años. 944 personas acabaron suicidándose allí en 1933 y 350 en los dos años siguientes. ¡Hasta los turistas iban para allí solo para ver como la gente saltaba al volcán! Japan is different. Esto era debido a que por aquel entonces el suicidio no estaba prohibido por ley aunque al final el gobierno tuvo que tomar cartas en el asunto para detener el aluvión de "saltimbanquis". Os explico todo esto porque me ha parecido una historia muy curiosa.

Volviendo al film. Desgraciadamente, The Great Buddha Arrival (1934), se suma a la larga lista de películas pre-Guerra Mundial que han quedado completamente desaparecidas. Lo único que ha quedado del film son una serie de imágenes aparecidas en revistas de la época y varias reportes periodísticos. La película tuvo su estreno de manera limitada en varios teatros y salas de cine para pasar a desaparecer completamente siendo el celuloide, seguramente, pasto de las llamas. Una gran pérdida para la que se considera el primer Kaiju-Eiga japonés aunque quizás haya quedado cierta influencia de la misma en la trilogía del Daimajin (1966), realizada por la Daiei y protagonizada por una gran estatua de piedra de carácter divino. En 2018 se realizó un remake de mismo título, The Great Buddha Arrival que estuvo dirigido por Hiroto Yokokawa, quien no es otro que el nieto de Yoshiro Edamasa y cuya financiación se consiguió a través de una campaña de crowdfunding en Kickstarter.


lunes, 10 de mayo de 2021

WASEI KINGU KONGU (1933) / THE KING KONG THAT APPEARED IN EDO (1938)

En esta "Antología Kaiju Eiga" monstruosa que estamos realizando en el blog también hay sitio para esos films del género que desgraciadamente han quedado perdidos en el polvo de la eternidad. Proyectos finalizados y que encontraron su estreno pero que por un motivo u otro han desaparecido. Japón bajo el terror del monstruo (1954), el primer film de Godzilla, es considerado el pistoletazo de salida del Kaiju, el cine de monstruos gigantes japoneses. Sorprenderá conocer que la primera cinta del corpulento saurio radiactivo no fue la primera de su clase en Japón. Para ello tenemos que echar la vista atrás hasta los años 30.

Con estupor descubro que uno de los personajes encargados de inaugurar el género desde Japón no fue otro que ¡King Kong! El simio gigante fue objeto de una adaptación japonesa digamos curiosa. Para acompañar el estreno del King Kong de Merian C. Cooper y Ernest B. Shoedsack en Japón se creó un cortometraje mudo y de tono paródico del mismo film. De título Wasei Kingu Kongu, la película tenía un interesante elemento meta a tenor de lo que sabemos de su sinopsis y que narra la historia de un joven en paro y quien a raiz del fervor ocasionado por el King Kong de la RKO se disponía a realizar un show cómico caracterizado como un gorila. En una de sus actuaciones reconoce a su antigua novia entre el público acompañada de otro hombre provocando que el joven (con su disfraz de King Kong) pierda los estribos saltando del escenario para así perseguir a la muchacha causando en el camino el pánico en la ciudad. Como leemos en la sinopsis, la presencia del monstruo gigante no es tal siendo una persona corriente con un disfraz de gorila. Wasei Kingu Kongu se usó como elemento promocional de cara al estreno de King Kong, el cual iba a ser distribuido por la Shochiku en octubre de 1933. Dicho corto nipón se considera perdido pero ciertas fuentes indican que su duración rondaba las 3 bobinas, alrededor de los 30-40 minutos, y solo se conservan varias fotos de la misma. Toda una curiosidad que se adelantó unos meses a la verdadera inauguradora del género, The Great Buddha Arrival (1934), también desaparecida.

Cartel de Wasei Kingu Kongu (1933)

Wasei Kingu Kongu (1933)

Wasei Kingu Kongu (1933)

Pero la influencia del simio gigante en Japón no terminó aquí. The King Kong that appeared in Edo (1938), "Edo Ni Arawareta Kingu Kongu", fue otro ejemplo de este proto-Kaiju Eiga realizado en los años 30. El film, mudo, fue producido por la Zensho Cinema sin contar en absoluto con la RKO, propietaria de los derechos del simio. Igualmente, el film escapa del aura exploit que podamos intuir a tenor del título mostrando a un "King Kong" más en consonancia con el "oni", los ogros del budismo.

Por lo poco que se sabe de la película, ésta estaba ambientado en el Periodo Tokugawa (1603-1868) donde el mencionado monstruo hacía acto de aparición en Edo (antiguo nombre de Tokyo) sembrando el caos. Según informes el film daba comienzo con un comerciante que se vale de su mascota, un simio con mala uva, para secuestrar a la hija de su enemigo, un tal Toba para así poder vengarse. Toba ofrece 3000 ryo como recompensa para encontrarla y empieza la búsqueda.


Los motivos de la desaparición de The King Kong that appeared in Edo son similares al de cientos de producciones japonesas realizadas antes de la II Guerra Mundial ya que se utilizaba el celuloide para primero quemarlo y después crear armamento. Por este motivo pocas producciones niponas pre-guerra se encuentran en buenas condiciones. Lo poco que se conserva de The King Kong that appeared in Edo son unos fotogramas amen de varios afiches, carteles publicitarios y crónicas periodísticas de la época. El film fue realizado en 1934 pero no se estrenó hasta cuatro años más tarde, en 1938, dividido en dos partes con una semana de diferencia entre el estreno de uno y otro segmento. El primero de ellos llevaba por título Volume of Transformation, siendo el segundo Volume of Gold. La versión completa del film también tuvo su pase cinematográfico en el país. 

El film fue dirigido por Soya Kumagai, técnico del que muy poco se conoce. Aún a pesar de la presencia de un "King Kong" en el film y por mucho que intenten engañarnos los afiches promocionales de la película, el simio no era de proporciones gigantescas, siendo de tamaño humano y conservando cierta inteligencia. El monstruo fue interpretado por Fuminori Ohashi, quien también se encargó de la construcción del disfraz. Cosas del destino, debido a su experiencia en esta película, Ohashi acabó por asesorar al equipo de efectos especiales del primer Godzilla llegando a convertirse en aprendiz de Eiji Tsuburaya y acabando por esculpir diversas criaturas para otros films de la Toho como Mogera en The Mysterians (1957) o el simio de Half Human (1955), una de las piezas más oscuras de Ishiro Honda y que bebía sin duda de la influencia de la desaparecida The King Kong that appeared in Edo (1938). El tal Ohashi llegó hasta a fundar su propia productora, la Ohashi Kogeisha con quien llegó a coproducir con la Toho la miniserie Agon: The Atomic Dragon (1968), otro exploit de Godzilla cuyos 4 episodios (producidos en 1964) fueron encerrados en un cajón para acabar siendo remontados y estrenados en cines como un largometraje en 1968.

Lo poco que se conserva de The King Kong that appeared in Edo (1938) por desgracia no es suficiente para darnos una idea general de la película, por lo menos a nivel visual. El personaje de King Kong será retomado pero en cómicas condiciones en las clásicas King Kong contra Godzilla (1962) y King Kong escapa (1967).

viernes, 7 de mayo de 2021

SOBRE MI

¡Hola a todos! Me llamo Adrián Roldán y te doy la bienvenida a Oriental Paradiso. Un mundo esquizofrénico, muy personal y que espero te sorprenda. Una bolsa de gatos llena de monstruos gigantes, robots, artes marciales, serie Z, Tortugas Ninja fake, erotismo bizarro y serios dramas contemplativos.

De pequeño, mi imaginación explotaba en mil direcciones por lo que la llegada del cine a mi vida fue perfecto para darme alas y acabar de volverme tarumba. Jurassic Park, Hace un millón de años, El valle de Gwangi, King Kong, Tiburón, Poltergeist, ciencia ficción añeja, el cine de Alfred Hitchcock… Todas estas películas fueron cayendo frente a mis ojos. Disfrutaba de la escritura y trataba de trasladar las historias que tenía en mi cabeza a una pequeña libreta que aún conservo. Pero si hubo algo que me voló la cabeza y me condujo (aunque sin saberlo en ese momento) a querer estudiar cine fueron las películas de la saga Godzilla. Con 8 años no pude resistirme a tal exhibición de fantasía, destrucción y efectos artesanales.

Mi educación cinematográfica en mi adolescencia fue intensa y variada devorando todos lo que se me atravesara por delante hasta que en 2005 sufrí una nueva epifanía de la mano del film Dos Hermanas (2003) de Kim Jee-Woon. El impacto de la película en mí fue tal que me introduje de forma obsesiva hacia el cine oriental en general y el coreano en particular.

Acabé licenciándome en "Comunicación Audiovisual" para luego especializarme en "Dirección y realización de cine" en "La Casa del Cine", Barcelona. Durante esos años tuve la oportunidad catártica de dirigir varios cortometrajes de ficción. Uno de ellos, La mujer perfecta, acabó formando parte de la selección para la sección “Cortometrajes Nova Autoría” del "Festival de cine fantástico y de terror de Sitges 2013". A partir de aquí, una batalla contra molinos de viento luchando contra la inestabilidad laboral. Sin duda, mi polivalencia me ha ayudado a salir adelante frente a todas las dificultades, combinando trabajos digamos "más tradicionales", con mis proyectos personales relacionados con lo audiovisual.

En 2013 ayudé a sacar adelante "Canal 150", canal de televisión online en Santa Coloma de Gramenet, mi ciudad natal, donde pude hacer de todo: guión, producción, rodaje y edición de todo lo imaginable. Realicé programas conducidos por pintorescos magos, especiales deportivos, vídeos y reportajes informativos, debates políticos... Fui realizador audiovisual ocasional en la productora "Barres i Tons" donde rodé spots publicitarios, conciertos, monólogos o retransmisiones en streaming de eventos en directo. Fui, durante un tiempo, locutor radiofónico en el programa "Rock en llamas" y en "Por fin viernes", magazine de "Onamar FM. 88.0" el cual contaba con entrevistas musicales, información cinematográfica y mucho humor. En 2016 colaboré con "Colección Maite Minguez". Colección de objetos de cine privada, propietaria de la cual, era la mujer del añorado Luis de Val (Manga Films). Durante un par de años me dediqué, junto a mi media naranja cinéfaga, Jesús Álvarez, a coordinar su magnífica colección de piezas relacionadas con el cine moviéndola a través de exposiciones en galerías de arte y museos de todo el mundo.

Desde 2016 formo parte de "Glory & Legacy Productions", con la que hemos realizado un exhaustivo documental sobre la carrera musical de BoneyM. viajando para ello a ciudades como Miami, Berlín o Munich. También soy encargado del contenido audiovisual de la web BoneyM.es y de la marca "EGB FM".

Otra de mis grandes pasiones es la música. Entre 2014 y 2019 fui guitarrista del grupo musical "Los Chochos", una muy divertida mezcla de rumba-rock con letras reivindicativas y con el que llegamos a sacar un disco en 2015, "A nuestra manera", recorriendo parte de la geografía catalana en unos años muy intensos.

Mi pasión por la escritura no ha cesado, realizando guiones además de relatos de ficción. El "Festival de cine fantástico y de terror de Sitges" es la cita más esperada del año por mi, acudiendo a cada edición desde 2005. Estos últimos años he podido escribir sobre lo que más me gusta y apasiona, el cine, en diversos blogs y webs como, "El blog del profesor Serizawa", "Nosolocine" y "Sospechosos Cinefagos", hasta dar un paso adelante y crear mi propio canal de cine en 2018, "Oriental Paradiso", cuyo blog (y canal de Twitter) espero que disfrutéis con la misma pasión que la que escribo. 

En septiembre de 2021 he inaugurado, además, "Videoclub Paradiso", podcast dedicado al cine de batalla y Serie B más pintoresco el cual podéis escuchar en Ivoox y ver en su canal de Youtube. También, me podréis encontrar de manera ocasional, desde noviembre de 2021, como tertuliano en el canal de Youtube de "Cine Fórum". En junio de 2022 comienzo a colaborar con el podcast "Cosas de Monstruos" disponible en plataformas como Ivoox, Twitch o Youtube.

He colaborado en la escritura de varios capítulos de la obra conjunta "ULTRAMAN: LA GUIA DEFINITIVA (1966-1987)" y "ULTRAMAN: LA GUIA DEFINITIVA VOLUMEN 2 (1988-2006)", editados por Applehead Team en 2022 y en donde se analiza concienzudamente las series clásicas de tan icónico personaje japonés. Asimismo, soy colaborador del fanzine "Asian Fantastic Magazine", creado por Felipe Múgica (@timburtonstown). Actualmente, me encuentro trabajando en más obras de carácter literario.



viernes, 30 de abril de 2021

BATTLE IN OUTER SPACE (1959)


Para 1959 la ciencia ficción había empezado a despuntar en Japón gracias, por un lado, al avenimiento de Godzilla en 1954 y las versiones muy a la japonesa de éxitos americanos de la época como La guerra de los mundos (1953), Ultimátum a la Tierra (1951) o Cuando los mundos chocan (1951) convirtiéndose en encantadores films como Asalto a la Tierra (1956) de la Daiei o The Mysterians (1957) de Ishiro Honda. Honda, tras Japón bajo el terror del monstruo (1954) se embarcó en unos años intensos donde trató una gran diversidad de géneros, desde el romance, a la comedia o el musical aunque siendo la ciencia ficción el género por el que más se le recuerda y por el que acabó dedicándose por completo ya en los años 60. The Mysterians (1957) fue todo un éxito proponiendo una peculiar invasión extraterrestre que reclamaba a la humanidad terreno planetario y féminas terrícolas. El inolvidable robot gigante Mogera, considerado el primer mecha en aparecer en el cine nipón, protagonizaba los mejores momentos de una cinta de tono naif, generalmente poco excitante pero definitivamente a remarcar. Unos años después Ishiro Honda realizó una especie de secuela de aquella y de título Battle in outer space (1959) y donde se lograba superar a su precedente en un muestrario de diversión sin límites.

Estamos en 1965, una serie de misteriosos desastres asolan el planeta y todo es debido a una civilización alienígena con la intención de destruir la Tierra. Las naciones se unirán para defenderse contra el invasor. Un equipo de científicos viajará hasta la Luna para desestabilizar la base de los extraterrestres pero éstos contraatacarán con una flota sin precedentes.

Battle in outer space (1959) se entiende como una secuela de The Mysterians aunque hay pocos elementos que nos remitan a aquella más allá de que una nueva civilización extraterrestre quiera atacar nuestro querido planeta. Tampoco se lo ponen fácil al espectador, recuperando personajes del film de "los misterianos" como el profesor Adachi o el Dr. Immerman pero siendo interpretados por otros actores, aunque esto fue debido a que los actores originales no pudieron participar por problemas de agenda. En todo caso, Battle in outer space es un film irresistiblemente entretenido que destaca por su gran nivel de producción (para la época) con un nivel de maquetas excelente, escenarios planetarios pintorescos y multitud de fantásticas batallas entre naves espaciales y que se adelantan, sin duda, a Star Wars. No en vano Toho, en estos años, aún trataba estas producciones como cine de Serie A y eso se nota en su nivel técnico.

El problema del film reside en su primera mitad con una introducción atropellada y con una confusa multitud de personajes muy similares entre sí. De entre estas escenas bastante planas le siguen cierta inconsistencia dramática coronado por un poco afortunado viaje en cohete hasta la Luna siendo los interiores algo acartonados. Para colmo la escena de la cueva lunar con esos extraterrestres enanos atacando a la fémina del grupo no augura nada bueno, pero... Una vez superado este escollo, que logra sentar las bases al espectador para lo que se aviene más tarde, la película logra centrarse en la diversión y en la pura aventura espacial. Es cuando llega la hora de Eiji Tsuburaya y su equipo donde logran lucirse con un despliegue de naves, rayos de colores, batallas en el espacio y destrucción urbana descerebrada. Un non stop action de alto nivel aderezado por la magnífica partitura musical de Akira Ifukube quien recupera su marcha militar del primer Godzilla y la remodela para ser uno de los temas principales del presente film. La misma marcha será reutilizada (algo muy habitual de Ifukube) para ser el tema principal de Los monstruos invaden la Tierra (1965), la cual viene muy influida por el espíritu de Batte in outer space pero con monstruos gigantes.
Misteriosos desastres asolan el planeta. Los culpables son unos malvados extraterrestres.

Un equipo de valientes viajan a la luna para destruir la base alienígena.

Pese a que logran ganar la batalla...

...el planeta sufrirá la destrucción.

Battle in outer space presenta a rostros habituales del Kaiju clásico y la ciencia ficción de Toho como Ryo Ikebe (quien aparecería en Gorath, también de Honda) o Yoshio Tsuchiya (Varan, Matango o El hijo de Godzilla). Como curiosidad, Tsuchiya era muy curioso por naturaleza y fue él quien animó al equipo a moverse lentamente en la superficie lunar debido a las teorías científicas sobre la falta de gravedad en el espacio. Ninguno de los actores quería hacerlo aunque finalmente cedieron por orden de Ishiro Honda. Unas escenas que se adelantaron 10 años a la llegada de Armstrong a la Luna. Como apunte, el film viene guionizado por un habitual de Honda como es Shinichi Sekizawa, responsable del guión de la mayoría de entregas de Godzilla en su serie clásica. Sekizawa era utilizado por Honda para aquellos proyectos de tono más fantástico, aventurero y de simple entretenimiento utilizando por otro lado a Takeshi Kimura si la historia demandaba un tono de seriedad, terror y metáfora social. Así fue en The H-Man o Matango.

Battle in outer space obtuvo un éxito moderado en su momento, recaudando unos 123 millones de yenes y quedando en el puesto 25 del ranking anual. Como recordaba Ishiro Honda en una entrevista, este fue el momento en el que Toho empezó a hacer recortes presupuestarios en sus producciones de ciencia ficción. "Cuando los personajes empezaron a tomar más importancia, arruinaron las películas" diría Honda. De hecho, grandes escenas pensadas para Battle in outer space centradas en más destrucción de ciudades o ataques extraterrestres tuvieron que ser descartadas. 

Battle in outer space (1959) es un film con bastantes problemas en su primer tramo con cierta inconsistencia general pero que acaba erigiéndose como un divertimento completo y encantador, de ritmo firme, con gran sentido de la aventura y donde los efectos especiales brillan especialmente. Una space opera irresistible. Una película que llegó en un momento histórico de especial tensión con la Guerra Fría o la reciente renovación del tratado americano con Japón, ANPO, donde se firmaba el subyugo del poder militar nipón frente a USA. Frente a estas tensiones sociales Honda quiso extender su mensaje de unidad, paz y concordia con un film en donde todas las naciones del mundo se unían contra un invasor. Un mensaje idealizado y naif visto hoy pero que resulta todo un oasis de optimismo reconfortante y ensoñador.

ESPECIAL PINKU EIGA

- ANGEL OF DARKNESS 1-5 (1994-1997)

- BEAUTIFUL GIRL HUNTER (1979)

- EL IMPERIO DEL SEXO (1972)

- FRUTA PROHIBIDA (1956)

- GO, GO SECOND TIME VIRGIN (1969)

- I LOVE IT FROM BEHIND! (1981)

- KOICHIRO'S UNO: WET AND SWINGING (1984)

- PLEASURE CAMPUS: SECRET GAMES (1980)

- PLEASURE KILL (1987)

- SÊRÂ FUKU: YURIZOKU (1983)

- SEX HUNTER (1980)

- STOP THE BITCH CAMPAIGN: HELL VERSION (2004)

- SWEET WHIP (2013)

- TSUMUGI (2004)

- UNA ESPOSA SACRIFICADA (1974)

- UROTSUKIDOJI: LA LEYENDA DEL SEÑOR DEL MAL (1989)

- ZOOM IN: RAPE APARTMENTS (1980)