CRÍTICAS PELÍCULAS

viernes, 10 de julio de 2026

MERMAID LEGEND (1984)


Toshiharu Ikeda es un nombre a tener en cuenta dentro del cine japonés de caràcter más exploit. Inició su carrera a inicios de los años 80 dándolo todo en la Nikkatsu con varias cintas Roman Porno. Una de ellas, Sex Hunter (1980) es sin duda una de las más locas, incorrectas y disfrutables entregas de la larga saga pinku de Nikkatsu. Más tarde Ikeda se centraría en el terror o en temáticas más oscuras donde sin duda Evil Dead Trap (1988) es su titulo más conocido. Si bien cabe centrar la mirada en la que es sin duda su mejor película: Mermaid Legend (Ningyo densetsu, 1984).

La cinta está producida por la Director’s Company, productora que entre 1982 y 1992 estuvo produciendo cintas de lo más sugerentes, arriesgadas pero de carácter independiente a algunos de los mejores directores de la época como Shinji Somai. Además sirviendo de catapulta para jóvenes talentos del país.

Mermaid Legend es una de las mayores sorpresas que me he encontrado dentro del cine nipón de los 80. Un filme dotado de una enorme fuerza y que nunca deja de mutar en su propuesta multi-género, pasando del drama marital de una “ama” -buscadora de perlas submarina-, pasando al thriller empresarial y a la corrupción política, la cinta de venganzas, el cine erótico, la explosión gore hasta entrar en el terreno del fantástico.


El enclave de la cinta, situado en un pequeño pueblo de pescadores que poco a poco está desapareciendo siendo absorbido por la modernidad y las grandes empresas sin escrúpulos, resulta muy atractivo. Y sin duda, el filme se beneficia de un tono poético, de realismo mágico ayudado por sus maravillosas e hipnóticas secuencias submarinas que ayudan a dar el punto fantástico a la propuesta.

La cinta está sustentada a las mil maravillas por una espectacular Mari Shirato, buscadora submarina de perlas (una ama diver, fascinante trabajo centenario del Japón más tradicional) que trata de buscar justicia tras el asesinato de su marido, quien descubre por casualidad un corrupto entramado empresarial.

El tratamiento visual del filme es una maravilla, aprovechando al máximo la ambientación costera del filme. Y como digo, la cinta no tiene miedo en ir hasta el fondo de sus posibilidades, sabiendo filtrar sabiamente la herencia pinku de su director culminando en una incómoda y sangrienta venganza que llega al paroxismo en un clímax final sencillamente alucinante. Una masacre, en un largo plano sin cortes, que lleva al filme al terreno de la abstracción, sin ningún miedo y con resultados esplendorosos. Coronado, como digo, con un final, de puro fantástico, fuente de nacimiento de leyendas y que con el poético fondo del mar nos lleva en volandas a sus créditos finales.

Mermaid Legend es una sorpresa de lo más gratificante dentro del pozo sin fondo que supone el cine japonés de la época, en el que no paras de encontrarte con filmografías ocultas y poco conocidas la mar de fascinantes.

Atentos al pequeño papel de Junko Miyashita, una de las reinas del pinku eiga y protagonista de cintas como La mujer pelirroja (1979), Pleasure Campus: Secret Games (1980) o The Watcher in the Attic (1976).

En los Yokohama Film Festival de 1985 la cinta ganó 3 premios: Mejor actriz para Mari Shirato, Mejor director para Ikeda así como Mejor fotografia para Yonezo Maeda. Sin duda, premios bien merecidos.

viernes, 3 de julio de 2026

MOVING (1993)


Shinji Somai es un director a descubrir y reivindicar de manera urgente todas las veces que haga falta. Se trata de un director que funcionó como visagra entre los directores clásicos del país, la caída de los grandes estudios en los años 80 y el cine independiente que revitalizó la escena del país en la nueva ola de los 90. Su estilo ha influenciado profundamente a muchísimos directores de su país, desde Kore Eda a Shunji Iwai, hasta Ryusuke Hamaguchi. Todos ellos declaran con pasión la impronta del cine de Somai en su trabajo.

Su cine supone una tremenda sorpresa de descubrir. Ver como Somai no le importaba proponer trabajos desafiantes y complicados para la audiencia. Ahí tenemos el drama existencialista adolescente de la imprescindible Typhoon club (1985), o el pseudo-romance criminal entre una adolescente y su padre adoptivo en Stepchildren (1985).

Una de las cimas de su trabajo es sin duda Moving (Ohikkoshi, 1993). Presentada en la sección A certain regard del festival de Cannes de 1993, a la vez de Sonatine (1993) de Takeshi Kitano. La cinta de Kitano se llevo todos los elogios de la crítica mientras que el paso de Moving fue con escaso ruido dejando la llegada internacional de Somai un poco a trompicones. Su pronta muerte en el año 2000 ha hecho que su cine haya quedado olvidado allende sus fronteras. Por suerte en estos últimos años su cine se esta colocando en su merecido puesto, redecubriéndose y realizándose retrospectivas, recuperando cintas como Moving, la cual ha disfrutado de una remasterización impecable en 4k.


Moving, como digo es una de las cimas del cine de Somai y ejemplo perfecto de su estilo. Una de las cintas, tal vez, que mejor ha capturado el mundo visto desde los ojos de un niño, como es la de la peculiar y enérgica Ren que tiene que enfrentarse al pronto divorcio de sus padres. Lo que pensaba que era una vida normal pronto se tambaleará reaccionando la niña con desafíos, enfados y pulsos emocionales hacia sus progenitores quienes demuestran una inmadurez manifiesta.

El estilo del filme es delicioso en su narración con largos planos sin cortes, dejando respirar las emociones y diálogos entre los personajes, además de un uso exquisito de las inclemencias del tiempo y de la naturaleza como reflejo de las emociones de su protagonista. Ahí tenemos esa impecable secuencia de Ren hablando con una compañera de clase, repudiada precisamente por tener padres divorciados, y donde la lluvia las sorprende. Todo el relato funciona de manera honesta, encantadora, plasmado con un estilo formal impecable y verdaderamente rico.

Es en su última media hora cuando el estilo de Moving cambia llevando a su trío de personajes -Ren y sus padres- a un viaje en “familia” a el lago “Biwa” donde se realizan las festividades locales. El largo tramo final con Ren escapándose sola y viéndose perdida en el bosque, resulta en uno de los viajes de autodescubrimiento, crecimiento y maduración de un personaje más bellos e hipnóticos que yo haya visto. Un prodigio de simbolismos y realismo mágico al alcance de muy pocos.

Como guinda el filme acaba con una de las obsesiones y especialidades de Somai como eran los planos secuencia en donde se muestra el paso del tiempo sin utilizar cortes (el ejemplo cenit de ello es la impresionante abertura de Stepchildren). Un prodigio como digo.


Moving es una muy notable cinta, sustentada por la interpretación de una impresionante Tomoko Tabata, como Ren, que traslada con belleza y honestidad además de dureza el sufrimiento de una niña frente al divorcio de sus padres en una óptica de fábula infantil.

El filme recibió numerosos premios en su momento. En los Hochi Film Awards, Junko Sakurada y Tomoko Tabata, fueron premiadas por sus interpretaciones. En los premios de la Academia de cine japonés, fue premiada por su montaje. En los prestigiosos Kinema Junpo Awards 1994 fue premiada como mejor película del año según el público. Y sin ir más lejos, su impecable restauración de 2023 se llevo el premio a mejor restauración de un filme en el Festival de Venecia.



miércoles, 20 de mayo de 2026

LINDA LINDA LINDA (2005)


Uno de los subgéneros predilectos del cine japonés es ese cine dedicado a retratar la adolescencia y la vida de instituto del país. El cine nipón destaca en este apartado mostrando por un lado si, un cúmulo de cintas, en su mayoría live action de manga o anime, muy cercanos a la tontería acaramelada pero por otro lado, hay una proliferación de cintas de carácter serio, reflexivo y que resultan enormes en su manera de narrar esta etapa confusa de la vida con sensibilidad y elegancia. Hay casos a patadas y en el blog ya hemos tratado cintas como Like Grains of Sand (1995) o Todo sobre Lily (2001), por citar unos ejemplos.

Una de los mejores exponentes de este cine adolescente es sin duda Linda Linda Linda (2005), de Nobuhiro Yamashita. La historia da comienzo con el inminente concurso que se celebra en el instituto Shibazaki y con la separación de una banda musical compuesto por 3 amigas. Su cofundadora, Kei, decide pedir a la estudiante de intercambio coreana, Son, que sea la vocalista del grupo. El problema es que Son no se sabe las canciones y apenas habla japonés y sólo quedan tres días para el concurso. 

Linda Linda Linda
es un filme encantador, protagonizado por un grupo de muchachas con sus propios deseos y dudas, y que resultan personajes muy entrañables. La cinta resulta tremendamente sensible y acertada a la hora de relatar ese breve periodo de tiempo en el que un adolescente está a punto de abandonar el instituto y se adentra en la desconocida y peligrosa vida adulta. Algo que en Japón le añade una dosis mayor de significado, y es que ya sabemos, desgraciadamente, el destino que tienen (y siguen teniendo) las mujeres niponas. Tras su vida de estudio se obtiene un trabajo sencillo de oficina (por ejemplo) hasta que se casan y de ahí a ser ama de casa. Por lo que el ánimo y pasión por pasar esos últimos días en el instituto y llevárselo todo por delante con rock and roll y sabor punk resulta conmovedor y profundo.


La realización del filme, al contrario de lo que podamos pensar viendo el tema juvenil de la cinta, es elegante, de tempo relajado, destacando largos planos abiertos en donde los personajes hablan, se explayan y la acción respira. Además, el director se permite introducir elementos formales alternativos como esos insertos realizados con cámara digital casera llena de colores sobresaturados (grabaciones de ese alumno que está inmortalizando estos últimos días de curso). Las interpretaciones resultan acertadas destacando a la coreana Doona Bae, como hilarante y distraída estudiante de intercambio. Bae, poquisimo después, se confirmaría como una de las mayores estrellas y talentos del cine coreano gracias a filmes como The Host (2006), Un monstruo en mi puerta (2014) o la serie Stranger (2017). Como curiosidad, otra de las jóvenes actrices, Aki Maeda, protagonizaba Battle Royale (2000) unos años antes. Respecto al director Nobuhiro Yamashita, guionista además de director de fotografía y montador ha trabajado intensamente estas últimas dos décadas siendo además el director de Anzu, gato fantasma (2024), No one's ark (2003) o A gentle breeze in the village (2007).

El elemento musical de la cinta no hace sino verla con mejores ojos, con este grupo de amigas queriendo montar una banda e interpretar canciones de la mítica banda nipona de punk rock The Blue Hearts, grupo esencial nipón que empezó su andadura en los 80. La cinta nos regala varios de sus hits como Linda, Linda Linda o Owaranai Uta. La película finiquita de la mejor manera, con una gran explosión emocional llena de sudor y rock con la actuación final de las chicas in extremis y que en conjunción con planos de pasillos y aulas ya vacíos carga de un poderoso significado al final de uno de los filmes que mejor ha sabido transmitir y filtrar con sabiduría, buen humor y elegancia el final de la adolescencia.

Con motivo del 20 aniversario del filme, en 2025, el cast junto al director Yamashita se reunieron de nuevo para dar promoción a la versión remasterizada en 4K de la película.


viernes, 10 de abril de 2026

NITS DE CINEMA ORIENTAL DE VIC: SESIÓN ESPECIAL FEBRERO 2026 by Mgda Inquieta

Film, remake, secuela y sorpresa en las Nits de Vic


Nos están malacostumbrando las Nits de @CinemaOriental de Vic y es que a todo lo bueno nos enganchamos pronto. Meses antes del festival empiezan a abrirnos el hambre con adelantos. Si esto no fuera poco lo acompañan con música, gastronomía y proyecciones difíciles de olvidar. Este año, 15 de febrero, durante la celebración del Nuevo Año Chino, realizaron una sesión especial. La proyección ¡¡¡en premier en España y en pantalla grande!!! de “The Shadow's Edge” (o “Escuadrón letal”), con la colaboración de @ypdistribution. Un éxito rotundo de acción y suspense que, con cinco nominaciones a los 44th Hong Kong Film Awards, nos cortó la respiración a más de uno.

Eye in the Sky (2007)
Como aquí lo que nos gusta es ver y hablar de cine, vamos a contextualizar a “The Shadow's Edge”. Primero, es una secuela. Continúa la historia unos años después del filme “Eye in the sky” (2007, Hong Kong) de Yau Nai-Hoy. Una película de culto en Hong Kong y con una gran impronta estilística del productor Johnnie To. Quizás también al revés. Y es que el director, Yau Nai-Hoy, es también el guionista de grandes filmes como “Election” (2005), “Throw Down” (2004) o “Drug War” (2012) de Johnnie To. La historia presenta el escuadrón de vigilancia “Ojo en el cielo”, un grupo de élite policial preparado para leer y recordar cada detalle. Dos bandos, ladrones y policías, se vigilan mutuamente mientras avanza el thriller. En un Hong Kong gris, descubrimos pistas, movimientos rápidos de cámara y grandes escenas de inicio a fin. Es un metraje intenso de 90 minutos que deja con ganas de más y es que consigue más con menos, dando mucho juego al thriller. La resolución de la operación finaliza en un filme redondo. No explico más por qué pasaría la línea del espoiler y el detalle de escenas. Sólo recomendaría que, si no la visteis, la apuntéis a la lista de películas pendientes.

Cold Eyes (2013), el remake coreano
Quizá por eso seis años más tarde aparecía el remake “Cold eyes” (2013, Corea del Sur) de Choi Ui-seok y Kim Byung-seo. Filme que también se exhibió en la 11ª edición del Festival Nits de Vic (2014). La versión coreana añadió 30 minutos, múltiples explosiones y un villano más crudo. Aunque Jung Woo-sung no tiene más clase que Tony Leung Ka Fai. La película trata sobre el sistema de vigilancia Argos, la metáfora sería un gigante de la mitología griega con cien ojos. El relato muestra los encuentros y desencuentros entre polis y cacos. Hay más efectos especiales, más persecuciones de coches y más actores atractivos a golpe de bisturí. Aunque mantuvo el mismo guionista, Yau Nai-Hoy, cuenta con notables diferencias de estilo. El thriller tiene una excelente ejecución, pero los personajes se sienten algo fríos. Quizás también fuera que no me podía sacar “Eye in the sky” de la cabeza.

Con esa mezcla de sensaciones subía a Vic el 15 de febrero. Con gran expectativa por una película que giró por medio mundo en el 2025 y que los medios de comunicación la tildaban con "las mejores escenas de acción", a cargo de JC Stunt Team. “The Shadow's Edge” (2025, Hong Kong) de Larry Yang transcurre años después. Los policías chinos -mega cracks- vigilan Macao a través de Skieye, alta y última tecnología de seguimiento por cámaras. ¿Se termina aquí la trama? Claro que no. El hackeo del programa trunca la operación y se ven obligados a solicitar los servicios de Wong, un agente retirado experto en rastreo a la antigua usanza. Éste no es sino Jackie Chan. A golpe de música Lounge Jazz-Funk, introduce humor entre persecuciones y luchas aceleradas. Aquí los ladrones van por delante y la policía siguen sus pasos como pueden. Pero a menudo te preguntas: ¿quién vigila a quién? El juego del gato y el ratón gira la tortilla más de una vez. Nada es lo que parece y dentro de ambos bandos hay divisiones, envidias y marrones de los grandes. 

El guion sigue a tres personajes clave sin perder la dirección, la profundización y aumento de la tensión. Es más, añaden un color humano que equilibra con las escenas de pura acción. Jackie Chan con un papel entrañable pero implacable, Wendy Zhang como la nueva generación que se abre paso y Tony Leung Ka-Fai pletórico, de nuevo impecable como malvado aún más despiadado. El suspense y la acción se mantiene todo el filme, pero es que además se añade una batalla final adrenalínica, con música épica y en la que todo vuela por los aires. Por si aún quedaba algún rincón de tu cuerpo por extasiar. La última propuesta del sky eye está llena de ingenios, reflexiones sobre el “relevo” generacional e, incluso, puntos de coincidencia con el largometraje de 2007. Estas escenas son mágicas, conectando con el primer film; satisfaciendo la nostalgia y las ganas con las que nos habíamos quedado.

Si te perdiste esta pedazo sesión a mediados de febrero en pantalla grande en el Espacio Etc de Vic es un desconsuelo. Aun os sigue la fortuna porque "Escuadrón letal" está en las plataformas Movistar Plus+ Ficción Total y Rakuten TV online. Y lo que sí estáis a tiempo de ver en directo es la última noticia de las Nits de Vic!! El próximo sábado 11 de abril a 17h en Espai ETC de Vic habrá un adelanto de programación, el cartel del festival en primicia, un pequeño tentempié asiático y una proyección sorpresa. Nos han seducido con varias pistas irresistibles: "filme de 1996 que ha estado más de dos décadas fuera de distribución. Una joya recuperada que combina con pericia el realismo social, el compromiso feminista y la sensibilidad de la fábula". ¿Pero hace falta algo más para coger un billete hacia Vic?

Parafraseando a Carlos Vives: ¡somos tus consentidos y que lo sepa todo el mundo!


domingo, 18 de enero de 2026

ULTRAMAN OMEGA (2025)


Tras dos series tributo como fueron Ultraman Trigger (2021) y Decker (2022), que celebraban el 25 aniversario de Tiga y Dyna, respectivamente, aunque con dispares resultados, la franquicia Ultraman brindó al fan dos de las mejores series de los últimos 20 años del personaje como fueron las estupendas Blazar y Arc, las cuales dejaron el listón muy pero que muy alto para lo que viniera después. Expresé mi miedo, preocupación a la vez de emoción por ver si Tsuburaya Productions sería capaz de ofrecer un hat-trick colosal pero... ¿Ha estado Ultraman Omega (2025) a la altura?

Emitida entre el 7 de julio de 2025 y el 17 de enero de 2026, con los habituales 25 episodios (con uno de resumen, el ep 13), el guión de Ultraman Omega fue escrito hace 2 años, en plena emisión de Blazar. Para la ocasión, el director principal al cargo de la serie ha sido un habitual de las New generation heroes como Masayoshi Takeuse, quien ya se había encargado de la dirección de Ultraman R/B (2018) y Ultraman Decker (2022). Para Omega, Takeuse quiso arriesgar ofreciendo un diseño para el nuevo ultra de lo más radical, tomando el rojo el protagonismo principal. Esta especie de rediseño de Ultraman Zearth (1996) con cresta boomerang a lo Ultraseven tenía como propósito no dejar indiferente a nadie por su extremismo.

La trama principal de Ultraman Omega sigue a Sorato/Omega, quien cae a la Tierra tras una batalla espacial con plena amnesia y sin recordar quien es. Allí es recogido por un joven bondadoso llamado Kosei con quien pronto empezará a librar batallas contra monstruos gigantes a la vez que Sorato va recuperando sus recuerdos.


Ep. 1, Ha llegado un alienígena
Ultraman Omega
ha resultado ser una decepción general, por desgracia, siendo una serie bastante sosa, con unos personajes muy poco empáticos y un desarrollo con poco interés y en ocasiones desconcertante. Una lástima. Se vuelve a reincidir en algunos de los peores tics de las series new generation (y que con Blazar y Arc se habían reducido) como son las largas secuencias de transformación ya sea tanto de Sorato como de las bestias mecánicas que le acompañan. Además de un mayor product placement que en anteriores series. Sorprende lo diminuto de la escala de la serie, centrándose la primera mitad, únicamente en la pareja de Sorato y Kosei y cómo se va desarrollando su amistad teniendo un triste almacén lleno de cajas como principal escenario. Ocasionalmente va apareciendo un tercer personaje como es de la científica Ayu y quien cada vez tendrá un peso más determinante. 

Si bien, el desapego hacia estos personajes con un ultrahéroe que lo único que sabemos de él es su gusto por la gastronomía, con un histriónico Kosei dando gritos y tratando de esconder el secreto de la verdadera identidad de Sorato y una Ayu bastante distraída en general... hacen de este trío de personajes un duro y árduo motivo para poder engancharte a la serie. La narración y estructura de la serie se antoja, como digo, desconcertante, ya que no hay rastro del habitual equipo de defensa anti-kaiju hasta el episodio 11... Pero es que el trío de personajes no se une a dicho escuadrón hasta el episodio 16 y la serie no enseña de verdad sus cartas hasta el número 22. La amnesia de Sorato no es aprovechada eficientemente para crear un cierto misterio o interés, teniendo pequeños momentos importantes en este sentido en determinados episodios que sirven para avanzar un poco de trama.

Si nos centramos en la plasmación de los efectos especiales, el tokusatsu, en general sigue siendo de una plasmación preciosa y elaborada aunque si que se denota una bajada de presupuesto notando numerosos episodios ambientados en bosques y descampados reduciendo el número de maquetas de ciudades y momentos de destrucción masiva. Pero cuando éstas se presentan, la combinación entre acción real con actores, maquetas, hombres disfrazados, pirotecnia y CGI resultan una maravilla para los ojos. La serie no abusa de las transformaciones imposibles y exageradas del ultrahéroe de turno, acompañando a Omega de 3 abominaciones biomecánicas (Rekiness, Triggeron y Valgeness) que controlará Kosei para echar una mano y que llegado el momento se fusionarán con Omega para que éste disponga de una espada, garra robótica o artefacto poderoso similar.

Ep. 5, Miko y Mikoto

Ep. 5, Miko y Mikoto
La serie da inicio con un entretenido episodio que lleva por título Ha llegado un alienígena, y que da arranque con una espectacular e inédita secuencia de batalla con efectos digitales creados por Shirogumi (la empresa de Takeshi Yamazaki de Godzilla Minus One). Más tarde se nos presenta a un Sorato amnésico encontrándose con Kosei y enfentándose a Graim, una monstruosidad de gran diseño, todo sea dicho. Tras este inicio, la serie va descabalgando con episodios tales como el número 2, El alienígena, la investigadora y yo, con una criatura anfibia de diseño inenarrable. La excursión de montaña para descubrir a unos pajarracos que controlan la meteorología en el ep 3, Cuidado con la ola de frío. La aparición de unos topos en su camino hacia la reproducción en el sonrojante ep 6, La búsqueda del kaiju. Un triste Gomora reapareciendo en el ep 7, Me he resfriado, entre un streamer de pacotilla y un Sorato feliz de haberse resfriado... hasta una periodista haciendo un reportaje a nuestros protagonistas en el ep 10, Un primer plano para los dos. Son ejemplos de lo poco inspirado en general de los guiones de la serie, faltos de gancho y con un infantilismo del malo que te lo ponen difícil para engancharte mínimamente a Ultraman Omega.

Ep 11, El regreso de Graim
A pesar de todo, se pueden destacar episodios simpáticos como el número 4, Tras las marcas de garras, con una excelente plasmación de su monstruo, similar a un ave y de nombre Therizirus. Aquí, el actor Ryo Kinomoto regresa a la franquicia intepretando al jefe de Kosei (era el inolvidable capitán de Ultraman Dyna). O el número 5, Miko y Mikoto, que pese a la pobre serpiente gigante protagonista, presenta una curiosa y melancólica trama situada en el campo, con una adolescente en depresión por la pérdida de sus padres y con una narración que incluye algún plano a la Akio Jissoji, más elaborado de lo habitual.

La serie da un salto de calidad con el doble episodio 11 y 12, El regreso de Graim / Lo que quiero hacer, realizados con un mínimo nervio, tensión y espectacularidad gracias a un villano genial como es Eldeghimera, quien devora a otros kaiju de inquietante y visual manera. Además, se nos presenta a un nuevo personaje que se adhiere al grupo de protagonistas como es el de la profesora Sayuki Uta.

Ep 14, Orden de eliminación de Omega

Ep. 19, Tras la luz de una estrella
Tras el habitual episodio resumen (con presencia de Pigmon incluida), se nos presenta otro doble episodio de lo más entretenido como son los números 14 y 15, Orden de eliminación de Omega / Los que protegen, que sirven para avanzar un poco de trama. Y es que la raza con la que se enfrentaba al inicio de la serie Omega vuelve a por más con un villano, Zavoras, que crea cierta sensación de peligro. A destacar las peleas entre Sorato y la versión humana de Zavoras en plena calle. En este punto, la serie empieza a ofrecer algunos episodios bastante entretenidos que la hacen ver cada vez con una mayor simpatía. Es el caso del divertido episodio 16, La unidad especial KSCT, con nuestro trío de héroes enfrentándose a su primera misión en la organización KSCT. El número 17, Flores de nieve, ofrece una premisa de lo más inédita e interesante como es el de presentar a un parásito que acaba poseyendo a un Pagos muerto y lo convierte en un enemigo zombie duro de pelar, en un capítulo bastante entretenido y dinámico.

Ep. 18, La casa de Barossa

El maestro Kiyotaka Taguchi (responsable de algunas de las mejores ultraseries recientes como Blazar o X) nos ofrece por un lado, La casa de Barossa, episodio 18. La mar de divertido, dinámico y con un estilo visual muy particular y frenético (marca de su director) tanto en los espacios cerrados como en las escenas de batalla. En dicho episodio Alien Barossa reaparece y secuestra a nuestros héroes ¡metiéndolos en un frasco! El segundo trabajo de Taguchi para Omega, el ep. 19, Tras la luz de una estrella, lo convierten en el más notable de toda la serie. Una carta de amor al género con un niño apasionado por la fotografía kaiju y por replicar mediante técnicas tokusatsu set pieces monstruosas, a la vez que se dialoga sobre el papel de uno en el mundo, una interesante plasmación del estrés y depresión adulta y la infructuosa búsqueda de los sueños. La trama monstruosa es entretenida con un kaiju singular que va tras el poder de una gema que se alimenta de la energía negativa de las personas.

La batalla final. Ep. 25, Futuros entrelazados
Lo que de verdad quiere contar la serie, la razón de ser de Ultraman Omega está concentrado en los últimos 4 episodios de la serie los cuales dan inicio con el ep. 22, El que mira hacia las estrellas, el cual acaba desvelando todos los secretos de la serie y plantea una serie de dilemas, conflictos e ideas la mar de potentes y que dan una perspectiva diferente a la mitología y razón de ser de Ultraman. Es cuando se introduce el concepto de los "vigilantes espaciales" u observadores de los seres vivos que habitan los diferentes mundos del universo. Un muy notable tramo final de serie donde se pone toda la carne en el asador y que culmina en el ep. 25, Futuros entrelazados. Un final de lo más destacable donde explota y se resuelven todas las cuestiones y conflictos planteados en un clímax que si bien no contiene la batalla más espectacular de un fin de serie de Ultraman, donde acaba teniendo más peso es en el plano emocional gracias a todo el espacio que la serie ha dado a la relación entre Kosei y Sorato y su amistad creando un clímax en ese sentido conmovedor y coherente con toda la franquicia Ultraman.

Y es que como declaraba el director Masayoshi Takeuse, él había planteado Ultraman Omega como un prólogo, o más bien un episodio 0, tomando como referencia todo lo acontecido en el primer episodio de la Ultraman original de 1966, cuando el Ultra se encuentra con Hayata y a partir de ahí profundizar en todo ello. Sea buena o mala idea, lo que está claro es que gran parte de Ultraman Omega ha resultado ser algo decepcionante y frustrante ya que finalmente si que quería contar unas ideas muy potentes y presentar un mundo muy interesante pero todo ello se encuentra mal estructurado o diseminado, teniendo la sensación de que la serie no arranca de verdad hasta el episodio 22. Y parece que nos quedaremos sin la tradicional película tras el fin de la serie ya que no hay filme de Ultraman Omega confirmada. En 2026 se cumple el esperado 60 aniversario del personaje así que veremos que nos tiene preparado Tsuburaya Produs para la siguiente serie de Ultraman.

Y respecto las canciones de la serie (un apartado que siempre destaco), Ultraman Omega realiza un buen trabajo en este sentido. El opening resulta muy cañero y pegadizo, Bright Eyes, interpretada por ASH. En los ending se recupera a la estupenda MindaRyn (responsable de los geniales endings de Blazar) haciendo doblete con ASH para cantar Missing Link y Kyomei Revolution.