CRÍTICAS PELÍCULAS

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viernes, 7 de noviembre de 2025

CRÓNICAS DE SITGES 2025 (4/4)

Es de sobra bien conocida mi pasión por los monstruos gigantes y el tokusatsu, palabra que engloba a esas producciones fílmicas japonesas donde el uso intensivo de efectos especiales tomaba mucho protagonismo y que más tarde pasaría a ser una etiqueta para englobar a toda la oleada de superhéroes nipones que surgieron a partir de los 60 en adelante con Ultraman, Kamen Rider, Super Sentai y demás a la cabeza.

En 2022 surgió un proyecto de lo más marciano. Rendir homenaje a la carrera y vida del artista surrealista japonés Taro Okamoto convirtiendo su obra en una serie de cortos tokusatsu que combinaba el más bizarro humor y poder alucinatorio con monstruos y héroes que se referian a la obra de Okamoto. El proyecto tuvo tanto éxito que ahora tenemos la película: Taroman Expo Explosion.

Taroman Expo Explosion es una experiencia radical, alucinada y alucinógena. Sin duda una de las películas más locas y bizarras de las que se han proyectado este año en Sitges. El filme propone un homenaje sincero y con mucho cariño a todo el tokusatsu televisivo de los 70 añadiendo muchísimo humor absurdo y surrealista combinado con un carácter visual que imita y refiere a las series de antaño. 

Hay un prólogo hilarante ambientado en la exposición de Osaka de 1970 y todos los tics visuales y gags se refieren a las series de Tsuburaya de aquel entonces (el 4/3, imperfecciones de la imagen, pausas publicitarias, personajes arquetípicos) para luego saltar la trama a un imposible viaje al futuro hasta 2025 acompañados de un cyborg. Explosiones de color, alucinantes momentos de musical, efectos especiales tradicionales con maquetas, disfraces y juguetes colgando de cables aderezado con pausas publicitarias y continuas referencias a la obra y frases del artista Taro Okamoto. Sin duda Taroman es una obra marciana e irresistible, muy imaginativa y una experiencia de lo más única y radical no apta para todos los paladares pero que ha supuesto toda una sorpresa.



El director Yuta Shimotsu sorprendió hace un par de años con Best wishes to all (2023) la cual supuso una bocanada de aire fresco para el J-Horror con un filme lleno de personajes bizarros, situaciones extrañas y un alucinante uso del espacio para generar terror e inquietud. Ahora Shimotsu nos trae su siguiente trabajo; New Group.

New Group no supera al anterior filme de su director pero si es un trabajo sin duda fascinante, bizarro e inquietante. Una premisa de lo más ácida y con mala baba, ya que la fuente del terror surge de cómo el poder de la masa y el "borreguismo" destruye todo atisbo de individualidad y la película lo representa desde los cimientos de la sociedad como es la escuela por medio de unas demostraciones gimnásticas increíbles y muy bizarras. Quien se niegue a formar parte de la enorme estructura piramidal es asesinado. Los protagonistas de la historia deberán defender su individualidad y luchar contra la masa que los oprime. 

El filme no es sutil en su mensaje pero supone un trabajo de lo más curioso, fácil de ver y fascinante ya que la inquietud en el espectador se genera a raíz de comportamientos imprevistos y la gimnasia extraña. A medida que el problema se acrecenta el terror es llevado casi a un punto cósmico. Es fácil ver una crítica hacia esa mentalidad de colmena y "todos a una" que transmite la sociedad nipona pero además esta idea se extrapola hacia el estado de nuestro presente con retos virales estúpidos y todos actuando como borregos a través de las redes sociales. Crítica social, terror bizarro y un tratamiento visual de lo más cuidado hacen de esta New Group un filme de lo más rescatable y curioso. Espero con ganas con que nueva locura nos sorprenderá Yuta Shimotsu en el futuro.



Celebro con mucha alegría la fabulosa remasterización en 4K que han hecho de una de las obras más importantes de Mamoru Oshii como es Angel's Egg (1985).

El filme nos sitúa en una ciudad sumergida donde una niña cuida con devoción un gran huevo entre sus brazos, convencida de que pertenece a un ángel, hasta que aparece un hombre con un extraño artefacto al hombro y la sigue allá donde va.

Angel's Egg es uno de los trabajos fundacionales de un director que revolucionó el anime de los 80 y 90 gracias a obras como Patlabor (1989) o Ghost in the Shell (1995) y que con Angel's Egg propuso un trabajo suicida desde el punto de vista comercial. Un filme casi experimental de un muy marcado substrato católico (de hecho Oshii se enfrentó a sus propias creencias y religión y sus contradicciones en el presente filme de una manera muy personal) presentando una animación increíble de un detallismo fascinante, sin apenas diálogos y donde el significado en la imagen prevalece frente a explicaciones. Una experiencia mística, espiritual y donde la intuición como espectador es bien importante para que cada uno saque sus propias conclusiones. Una historia de proporciones bíblicas, apocalíptica y misteriosa. En resumen, un filme fascinante y que aún sigue provocando las mismas reacciones en el espectador que hace 40 años. Algunos espectadores distraídos salían de la proyección del Auditori Melià exclamando "no he entendido nada... ¡nada!". ¡Pero esto que es!, decía otro.



Uno de los grandes invitados del presente Festival de Sitges ha sido Enzo G. Castellari, todoterreno de la industria cinematográfica italiana y uno de los emblemas de lo que supuso la exploitation italiana en los 70 y 80. Uno de los motivos de su presencia en el festival fue presentar y participar en la proyección del documental Aquel último tiburón, nuevo trabajo de Victor Matellano y Ángel Sala los cuales rinden tributo al director italiano y a una de las películas más importantes de su carrera como fue L'ultimo squalo (1981) la cual se estrenó en España directamente como "Tiburón 3" haciéndose pasar como una continuación oficial de la saga "Jaws". El estreno del filme por todo el mundo y su éxito provocó una reclamación por plagio de la Universal, paralizando su estreno y prohibiendo su comercialización en Estados Unidos.

L'ultimo squalo es una de las grandes culminaciones y muestra perfecta de lo que supuso el fenómeno de la exploitation italiana de la época. Se trata de un filme de evidentes valores, aire muy divertido, salvaje y además eficiente a nivel de efectos especiales contando con un animatrónico enorme de un tiburón para las escenas en el agua. El documental explora la elaboración de dicho filme y la posterior polémica que suscitó aunque si bien echamos en falta una mayor chicha en ese sentido esperando, quizás, datos que no se conocían o que no se habían contado hasta ahora. No siendo así. 

Toda la polémica que suscitó la película ya era una historia bien conocida y el documental no aporta mucho más a ese sentido, teniendo por momentos un carácter de un audiocomentario de la propia película italiana del enorme escualo. Pese a la poca chicha a la que acuso al documental éste funciona más como reivindicación de un director esencial y una manera única de hacer cine en Italia. En ese aspecto el filme funciona. 

La proyección del documental se coronó con un Q&A magnífico acompañados de Victor Matellano, Ángel Sala, Fabiola Toledo y el mismo Castellari que con 91 años, ya de vuelta de todo, demostró estar por encima del bien y del mal. "Me encanta este Festival porque se come estupendamente. Hay otros festivales que me invitan y digo que no. Pero a éste siempre intento venir". Eso dijo la noche anterior en el Melià. Genio y figura.



Los blockbusters chinos han llegado a un nivel de producción y medios en estos últimos años verdaderamente encomiable. Ejemplos los hay como las dos partes de The Wandering Earth, Skyfire... Y es que con el gran estado de salud del cine chino y su respuesta en la taquilla es relativamente fácil poder invertir una gran cantidad de dinero en una producción si éste luego se va a corresponder con 500 millones o 800 millones de recaudación. Y da igual si sale o no allende las fronteras chinas. Que más da. Se ha recuperado sobradamente la inversión.

Cesium Fallout se enmarca dentro de esta serie de blockbusters chinos. Un producto marcadamente espectacular, con grandes estrellas y un ritmo trepidante.

En una planta de reciclaje de Hong Kong, un incendio masivo destapa una crisis de radiación causada por el contrabando ilegal de basura. Un asesor gubernamental, un ejecutivo y los bomberos se embarcan en una misión de alto riesgo para mitigar el desastre.

Algo tienen estas cintas de catástrofes y desastres que pese a que siempre te llevan por los mismos tópicos y lugares comunes (protagonistas con sus dramas familiares y personales, reuniones de despacho muy tensas y sacrificios finales) me resultan cómodas y reconfortantes en su visionado. Cesium Fallout remite a un suceso real como es la libre entrada sin revisión de mercancías en el puerto de Hong Kong. En este caso es un cargamento no revisado que provoca una crisis derivada del esparcimiento de materiales tóxicos y radiactivos provocando un incendio sin fin y el peligro de convertir toda Hong Kong en un lugar inhabitable. Un cementerio provocado por la radiactividad. 

Las escenas de desastre y efectos con fuego están realizadas con el suficiente nervio y espectáculo y además el ritmo de la película está bien balanceado sin demasiados bajones que te aparten la mirada de la pantalla. El protagónico de la súper estrella Andy Lau (inmortal él) como gran experto en crisis de emergencia lleva con soltura la narración manteniendo eso si, los momentos lacrimógenos, el melodrama de sobremesa y todos los tópicos anteriormente comentados inherentes al presente subgénero. A pesar de ello Cesium Fallout resulta una cinta de lo más entretenida y espectacular, recomendable para los amantes del cine de catástrofes y emergencias nacionales.


Y hasta aquí el Festival de Sitges 2025. Gracias por haber leído hasta aquí las humildes crónicas de este blog. Unos días estupendos, donde siempre me encuentro con conocidos y amigos del medio pero que como es habitual pasan en un suspiro. Estos días también he estado participando con mis queridos amigos del canal Cine Fórum, realizando algunas video reviews de las películas visionadas. Las tenéis disponibles en su canal de Youtube. 
Nos vemos el año que viene. Oriental Paradiso seguirá ahí. Gracias y tengan cuidado ahí fuera.


domingo, 2 de noviembre de 2025

CRÓNICAS DE SITGES 2025 (3/4)

Park Chan-Wook es sin duda uno de los directores más lúcidos y brillantes del presente cinematográfico. Ejemplo de una filmografía por lo general impecable. Desde su trilogía de la venganza con Old Boy (2003) a la cabeza (su gran clásico), sin desmerecer la maravillosa Sympathy for Lady Vengeance (2005) o la reciente Decision to Leave (2022). Recuerdo en 2016 ver en el Auditori Melià, a las 8:30h de la mañana The Handmaiden (2016) y sentirme totalmente abrumado. Sin duda una película que me pasó por encima y que a día de hoy la sigo confirmando como su mejor película.

No other choice confirma que Park Chan-Wook juega en otra liga. Es evidente que con el paso de los años el director coreano ha ido perfeccionando y afinando todavía más su increïble lenguaje visual y Trabajo como narrador de historias.

La historia sigue a un hombre de mediana edad llamado Man-su que se embarca decidido en una búsqueda de trabajo tras ser despedido inesperadamente de la compañía de papel en la que trabajó durante 25 años. "Si no hay una vacante para mí, tendré que crear una para que me contraten. No hay otra opción". Así que tras estudiar a posibles candidatos decide asesinar a su competencia.

No other choice es una comedia negrísima y ácida. Una trama que no resulta elaborada siendo bastante simple como es el asesinato de posibles candidatos para una hipotética oferta de trabajo pero eso le basta y le sobra a Park Chan-Wook para llevar en volandas al espectador hacia un metraje estilizado, fascinante e incomparable en su juego visual. La tragicomedia y patetismo de los personajes está ejemplificado a la perfección en un pletórico Lee Byun Hung, quien nunca ha estado tan divertido. Y lo mismo se puede decir de su partenaire femenina, Son Je-Yin. Un disfrute total, no se convertirá en una de mis favoritas de su director pero es un filme sobradamente notable.




Producida por A24, en Si pudiera, te daría una patada es el ejemplo de un tipo de filme que podríamos encontrarlo fácilmente un domingo por la tarde en esos telefilmes de Antena 3 pero reconvertido en un producto de empaque de lujo y altas aspiraciones.

Con su vida literalmente derrumbándose a su alrededor, Linda intenta lidiar con la misteriosa enfermedad de su hija, su marido ausente, una persona desaparecida y una relación cada vez más hostil con su terapeuta.

Pero vayamos por partes, Si pudiera, te daría una patada efectivamente cuenta con una realización pulida y trabajada con un uso interesante de los primeros planos que ayudan a crear y transmitir el ambiente opresivo y cada vez más asfixiante de su protagonista. Porque sin duda Rose Byrne está excelente como madre superada por la situación y conjuntamente al tono tragicómico general de su personaje se convierte en lo más rescatable de una cinta que en general se antoja algo cargante, pretendiendo ir de atrevido sin conseguirlo. 

Aunque Rose Byrne reivindica a la madre que puede darse un respiro (por supuesto, ¡faltaría más!) bebiendo alcohol a mansalva e incluso dándose a los estupefacientes la trama no acaba por ir a ningún lado perdiendo interés a grandes pasos. En resumen un filme de fondo de sobremesa pero envuelto de un paquete de lujo y cuidado.



El género coreano más exportado es el thriller, en todas sus variantes. Así que el Festival este año nos trae el nuevo thriller coreano obligado como es The Old Woman with the Knife.

En el filme Hornclaw es una legendaria asesina de sesenta años especializada en eliminar la escoria del mundo. Su mundana pero sangrienta vida da un giro inesperado cuando conoce a Bullfight, un joven y prometedor asesino que quiere trabajar a su lado. Pero un incidente de su pasado ensombrece su colaboración, incluso cuando Bullfight revela que la recuerda como la primera persona que le mostró amabilidad. Hornclaw no logra reconocer al joven y sus verdaderas intenciones, y su malentendido sin resolver conduce a una escalada de enfrentamientos con armas blandidas por la venganza y la supervivencia.

Nada nuevo bajo el sol. The Old Woman with the Knife ofrece un cuidado tratamiento visual y una correcta plasmación de la acción, si bien cumple punto por punto con todo lo que suele ofrecer el género. Una enmarañada trama llena de personajes, todos de dudosas intenciones, un héroe o heroína torturado y que trata de encontrar redención, violencia, juegos del gato y el ratón y muchos gritos. 

Lo mejor que se puede decir de The Old woman with the Knife es que pese a su previsibilidad el filme es de lo más disfrutable por su ritmo dosificado (a pesar del metraje alargado a las 2 horas, algo muy coreano también), aire de cómic (basado en uno, precisamente), sus notables escenas de acción y un protagonismo de una Lee Hye-Young, que con sus más de 60 años ofrece una interpretación sorprendentemente física y entregada y donde destaca además ese pulso enfermizo contra el joven Bullfight (un estupendo Kim Sung-Cheol), traumatizado y con un nexo de unión con la asesina legendaria que la cinta nos irá revelando. Así, pese a sus lugares comunes, The Old Woman with the Knife es una entretenida cinta coreana. Un thriller más.



Mamoru Hosoda es tal vez junto a Makoto Shinkai y Masaaki Yuasa una de las voces más importantes del anime japonés de los últimos 15 años. Su última película, Belle, estrenada en 2021, me maravilló y conmovió de una manera muy profunda. Sin duda, su mejor y más completo trabajo. Por lo que la llegada de su nueva película, Scarlet, me llenó de expectativas.

Una princesa medieval experta en el manejo de la espada se embarca en una peligrosa misión para vengar la muerte de su padre. Tras fracasar en su misión y encontrarse gravemente herida en un «Otromundo», conoce a un joven idealista de nuestro presente que no solo la ayuda a curarse, sino que le muestra la posibilidad de un futuro libre de amargura y rabia. Cuando se enfrenta de nuevo al asesino de su padre, Scarlet se enfrenta a su batalla más difícil.

Scarlet es un sorprendente, imaginativo y bizarro retelling del Hamlet de Shakespeare. La ambientación palaciega, la traición en la línea familiar, la venganza que te destruye por dentro... todo ello es contado y representado en el conflicto principal de Scarlet, la bella hija del rey, muy bondadoso él y que será asesinado por su propio hermano para llegar al trono. La cruzada vengativa de Scarlet es aderezada con elementos fantásticos que hacen crecer la historia. 

Ambientarla en ese lugar desolado y decadente en donde los vivos y los muertos se mezclan es muy interesante y da lugar a estampas visuales acongojantes amen de ideas como la de ese dragón descomunal que sobrevuela los cielos o el hecho de que el tiempo esté mezclado y que es aprovechado para introducir a un enfermero de nuestro tiempo y que interactúa con Scarlet. Hosoda siempre ha utilizado animación por ordenador en sus películas, pero aquí lo lleva al paroxismo. Personalmente no me ha molestado excesivamente. Pienso que en general la película es un espectáculo visual apabullante y genera imágenes llenas de fuerza. Es su trama la que en ocasiones va dando algunos bandazos o no acaba de profundizar debidamente en algunos momentos. El típico acaramelamiento emocional y melodrama excesivo, un peaje a pagar ya bien sabido por el respetable, también está presente.


Si bien, encuentro esta Scarlet un espectáculo apabullante y emocionante, muestra interesante de cómo un texto eterno como Hamlet es capaz de readaptarse aún en la actualidad teniendo igual vigencia en una historia de muertos muy vivos y vivos que desean la eternidad a cualquier precio. La locura sin sentido de la guerra, la búsqueda de bondad en un mundo violento que se ha vuelto loco confluyen en un filme que no llega a la magnificiéncia de Belle pero es sobradamente notable y uno de los mejores trabajos de Hosoda.



Este año, por sorpresa, se han juntado varias propuestas interesantes que hacen ver qué el J-Horror aún está vivo y puede que renaciendo. Mag Mag o la recomendable New Group dan buena prueba de ello. The Curse, de Ken'ichi Ugana, venía precedida por comentarios apasionados que apuntaban a una experiencia de lo más aterradora.

En el filme, Riko es recepcionista de un salón de belleza y se fija en las extrañas publicaciones en SNS de su amiga Shu-fen. A medida que se suceden muertes espeluznantes, viaja a Taiwán y desentraña los horrores de la comunidad con su exnovio y la hermana de Shu-fen.

The Curse no va a cambiar el curso del J-Horror pero si es un entretenido y delirante tren de la bruja que acierta en generar exagerados momentos de horror, sangre y sustos prácticamente desde el principio con una pátina de goce y diversión entrañable. Es en esta explotación de los códigos del J-Horror con sus fantasmas melenudas y sus maldiciones por vía de la tecnología (ahora se transmite a través de redes sociales) donde de tan exagerado, torpe y delirante casi la acercan al terreno de la spoof movie o parodia del propio género. Si bien es de denotar el evidente cariño del director por el género haciendo sufrir al joven y fotogénico reparto con mil tropelías y sustos, con un tramo final en Taiwán y una revelación final como digo delirante. The Curse no es para tomársela muy en serio. Un entretenido tren de la bruja que tan rápido se ve como se olvida.


jueves, 16 de octubre de 2025

CRÓNICAS DE SITGES 2025 (1/4)

Programa en directo de "Cosas de Monstruos"
La lluvia. El sonido de las olas del mar. El reencuentro con los compañeros cinéfilos. Si, hemos vuelto al Festival de Sitges en su edición 2025. Por unos días, el mejor sitio del mundo y centro neurálgico de lo más granado del cine fantástico y de terror de la temporada. Este año ha resultado ser sumamente especial para un servidor y es que este 2025 se cumplen nada menos que 20 años desde mi primera visita al Festival. 2005, acompañado por mis padres, con 17 años, me introduje en una inolvidable doble sesión en el Auditori Melià (la muy justa Room junto a la impresionante Haze de Shinya Tsukamoto) que marcó para siempre mi vida cinéfila.

¿Y qué mejor manera de celebrar mi vigésimo aniversario en Sitges que realizando un programa en directo en el "King Kong Area" junto a mis queridísimos compañeros del podcast "Cosas de Monstruos"? Y es que para la ocasión, Josan García, Octavio López y un servidor hicimos un programa especial en el que repasamos con pasión y risas los 60 años de la tortuga gigante Gamera. Un rato de lo más divertido (pese al pequeño caos técnico anterior al programa) y ameno acompañados de unas vistas inmejorables al mar.


Tras el programa corrimos apresurados hacia la carpa FNAC, frente al Auditori Melià. Y es que fiel a la tradición anual, el compañero Octavio presentaba nuevo libro. Esta vez dedicado al pequeño clásico El terror llama a su puerta (1985) de Fred Dekker (editado por Applehead Team). El autor alicantino desgranó los recovecos de esta producción tan singular y divertida junto a Enrique Muniesa, experto en cine resbaladizo.

Tras este par de actos públicos, vino el tradicional paseo del Auditori hasta la playa, acompañados de unas divertidas sesiones de fotos. Tras ello nos introdujimos en el cine Prado para vivir un reencuentro junto al gran Takashi Miike en uno de sus nuevos filmes; Blazing Fists.


Takashi Miike es un gran habitual del Festival de Sitges (el director ya visitó la ciudad hace 2 años, espero hacerle algún día aquella entrevista pendiente...) y es que al ritmo de trabajo de su director, de 2 a 3 películas al año, su presencia es constante. En la presente edición proyectaban 2 de sus últimos trabajos. Por un lado Sham, un sobrio drama judicial y por otro lado Blazing Fists, también conocida por el titulo de Blue Fight: The Breaking Down of Young Blue Warriors.

En el filme, Ikuto y Ryoma se conocen en un centro de detención juvenil y se hacen amigos. Al salir de allí persiguen su sueño de participar en el evento de artes marciales Breaking Down. Sin embargo, las rivalidades pronto convierten sus sueños en conflictos inesperados.

Blazing Fists se enmarca dentro de la temática de los delincuentes juveniles, hecho que nos puede hacer recordar a algunos de los trabajos primerizos de Miike de los años 90, los cuales estaban poblados de estos personajes. Blazing Fists es un filme por lo general bastante estándar, sobrio y dialogado. En ese sentido por su gran proliferación de personajes esta película más bien parece ser el capitulo 0 de una gran saga, aunque hasta donde yo se, Blazing Fists no está basada en ningún manga o anime.

Así, el filme centra gran parte de su metraje narrando las diferentes vicisitudes de sus protagonistas, su entrenamiento, sus sueños por salir de una vida de delincuencia aunque ésta parece no querer dejarles escapar. Destaca el fascinante plantel de personajes, enemigos y aliados, a cada cual más estrambótico. El filme levanta el vuelo en un final que incluye una pelea final de lo más salvaje y loca, que logra despertar al respetable y acabar la cinta con una valoración algo más superior. En todo caso, un correcto filme del director japonés.



All you Need is Kill nos constata, una vez más, el gran estado de salud del anime japonés. Tras una primera adaptación cinematográfica de la historia realizada en Estados Unidos, Al filo del mañana (2014), y protagonizada por Tom Cruise y Emily Blunt, nos llega esta nueva adaptación que mantiene el mismo titulo de la novela en la que se basa y que se antoja realmente fiel al material original. Una producción que según contaba su director, Kenichiro Akimoto, ha costado hasta 4 años de trabajo.

Cuando los alienígenas Gitai invaden el planeta, Rita es uno de los muchos reclutas a los que meten en una armadura de combate y envían a matar. Rita muere en el campo de batalla, y cada mañana renace para luchar y morir una y otra vez.

All you need is kill me ha parecido un filme verdaderamente notable, con algunos momentos que me han despertado un total asombro. Pese a que la trama da inicio con este interminable reset a la que es sometida Rita, nuestra protagonista, al enfrentarse a su propia muerte a manos de unos terribles alienígenas, la cinta sabe ampliar su historia y premisa a tiempo del hartazgo y el aburrimiento, incorporando a otro personaje a la ecuación. Así la trama se expande hacia otras cotas creciendo la emoción convirtiendo lo que era una historia bélica en una bonita historia de amistad a la vez de reflexión sobre la muerte y el sentido de la vida.

La animación resulta sobresaliente e imaginativa. El uso de encuadres torcidos, el color, pasajes casi experimentales dan una atmósfera subyugante y muy particular a la producción. Por todo ello, una grata sorpresa la de All you need is kill, un anime de lo más notable y potente.



Altas expectativas habían con Arco tras su paso por el Festival de Annecy, en el que se llevo los premios a "Mejor película" y "Mejor banda sonora". 

Producción francesa dirigida por Ugo Bienvenu y producida, entre muchos, por Natalie Portman, Arco da nombre al protagonista del filme, el cual vive en un futuro lejano. Durante su primer vuelo con su traje arco iris, se desvía, pierde el control y aterriza en nuestro futuro cercano, en 2073. Iris, una niña de la misma edad que Arco, lo ve caer del cielo y hará todo lo posible para ayudarle a volver a casa.

Lo peor que se puede decir de Arco (si es que puede ser algo malo) es su constante homenaje o similitud en el dibujo a la animación de Ghibli. La plasmación de las ciudades, los vehículos, la fauna natural... todo es muy deudor del cine del estudio de Miyazaki y Takahata. Nada que objetar al respecto pero si que te deja con la sensación de “esto es maravilloso, pero ya lo he visto antes”.

Pese a ello, Arco es sin duda una preciosidad. Una cinta conmovedora que cuenta una historia de amistad pasada con gran fortuna por un filtro sci-fi con viajes en el tiempo y una sociedad en descomposición (la de 2073), robotizada, con figures adultas ausentes y con una metereología violenta (todas las casas están protegidas por un escudo invisible). Es en este mundo frío y cada vez más deshumanizante donde Iris parece no encajar de ninguna de las maneras, teniendo en su aventura con Arco, una gota de luz que la ayudará a crecer y madurar. Como digo, una pequeña joyita, que además reivindica el poder de la imaginación y la capacidad creativa de dibujar. Con escenas de lo más emocionantes, una banda sonora de lo más contundente y una animación sobresaliente. Sin duda Arco me ha parecido una de las cintas de animación del año. Como una magdalena acabé en la proyección en el Auditori Melià.


viernes, 25 de octubre de 2024

CRÓNICAS DE SITGES 2024 (2/4)

No es muy habitual en el presente coreano encontrarnos con una saga de películas o una franquicia. Así lo ha conseguido el anabolizado Ma Dong-Seok con su Fuerza Bruta, desde la entrada de la saga con la muy entretenida The Outlaws (2017). En España, desde la espectacular segunda entrega, su titulo se ha renombrado al de Fuerza Bruta. Ya en la escena post-créditos de Fuerza Bruta: Sin salida (2023) se auguraba que al policía Ma Seok-Do le quedaba cuerda por estirar con una nueva entrega. Y así, este 2024 nos llega Fuerza Bruta: Castigo.

Mientras investigan una aplicación de tráfico de drogas, Ma Seok-do y su equipo descubren una conexión entre el desarrollador de la aplicación, asesinado en Filipinas, y una organización de apuestas ilegales online. Mientras tanto, en Filipinas, Baek Chang-gi controla el mercado coreano de apuestas ilegales y siembra el terror con secuestros, agresiones y asesinatos. Su socio, el genio informático Chang Dong-cheol, planea un plan aún mayor en la propia Corea. Para poner fin a la creciente amenaza, el detective Ma amplía su operación proponiendo una alianza inesperada...

Esta cuarta entrega no se sale demasiado de los márgenes marcados por la franquicia. En ese sentido se nota un acomodamiento y cierto estiramiento de las coordenadas que marcan la saga. Si bien, parece que este mix entre comedia, acción y thriller policial, salsa marca de la casa, sigue funcionando lo suficiente para que el producto siga siendo muy entretenido. En eso ayuda un protagónico tan contundente como el de Ma Dong-Seok quien demuestra siempre dotar a su interpretación de un carisma espectacular, y el cual va acompañado de una serie de secundarios que funcionan bastante bien, especialmente en los momentos de comedia. Las coreografías de acción no son para tirar cohetes, pero son funcionales. Fuerza Bruta: Castigo es lo mismo de siempre, sin ser eso algo malo. Muchas hostias y risas en una trama cliché pero efectiva con una banda mafiosa metida en el mundo de las apuestas online. Veremos hasta cuando pueden estirar el guantazo brutal de Dong-Seok.



Una de las sorpresas del presente Sitges 2024 ha sido Strange Darling. Dirigida por J.T. Mollner, el filme abre con una joven que tras una aventura de una noche con un asesino en serie, es perseguida. Pero nada es lo que parece.

Strange Darling se vale de los códigos del genero del psycho killer, así como de las expectativas del público en torno a dicho género para crear un puzzle juguetón en el que rompe con lo esperable. Uno de los puntos más interesantes es su curiosa estructura dividida en 6 capítulos, los cuales están diseminados en el metraje de manera desordenada, lo que provoca que lo que hemos visto anteriormente es roto por lo que atestiguamos en un capítulo temporalmente anterior o futuro, y así sucesivamente. 

Es en ese juego consciente con el espectador, capaz de manipular lo que el espectador espera, lo que la convierte en un filme necesario, que subvierte el género siendo capaz de mantener la tensión y la atención en todo momento. Willa Fitzgerald construye una interpretación muy notable ayudada por un misterioso partenaire como Kyle Gallner. Atención además a la banda sonora y cómo la canción Love Hurts (una de mis predilectas, cuya versión original es de Nazareth) juega un papel importante. Strange Darling es sin duda una de las sorpresas terroríficas más destacables de la temporada.



Jean Luc Herbulot es un cineasta congolés, aunque formado en Francia y que ya llamó la atención hace unos años en el Festival de Sitges con una producción de acción como Saloum (2021). Ahora, Herbulot vuelve a la palestra con Zero. Producción americana y producida por Hus Miller y Cam McHarg, quienes interpretan a los dos desgraciados con bomba al cuerpo de la cinta, Zero parte de una premisa de lo más potente en un escenario exótico como son las laberínticas calles de Dakar con un empaque visual de lo más resultón.

En el filme, dos estadounidenses acaban en Dakar, Senegal, con bombas atadas al pecho y diez horas para averiguar por qué. Empieza el juego.

La premisa de Zero parece referenciar la inolvidable Jungla de cristal: La venganza (1995) con una estética visual muy cargada y videoclipera a lo Guy Ritchie pero, a opinión personal, con un tercio del talento de los ejemplos citados. La cinta empieza de maravilla siendo un espectáculo adrenalítico donde dicha estética recargada beneficia la locura de lo que ocurre en pantalla amen de un adecuado equilibrio entre comedia y tragedia. Si bien, a medida que avanza la cinta y las pruebas imposibles a los que son sometidos la pareja de protagonistas son cada vez menos llamativas, Zero va perdiendo interés. Es en ese momento donde Herbulot le da una vuelta a la trama hacia lo serio y político, contando unas intenciones revolucionarias a los actos de la historia, que si bien, son muy loables e interesantes no lo acabo de ver bien empastado en el conjunto de la película.


Zero es un filme con ocasionales momentos notables, desternillantes y resultones pero acaba siendo una curiosidad que se ve, se disfruta y se olvida. Atentos a esa voz cavernosa, omnipotente y que envía las órdenes a los protagonistas. Se trata de la voz de nada más y nada menos que Willem Dafoe.


Amparada por la distribución de Third Windows Films en territorio europeo, A Samurai in Time es una producción japonesa de corte independiente y que se vale de una premisa de corte fantástico para contar una historia amable y entrañable sobre el pasado de Japón y cómo éste está siendo olvidado.

Un samurai alcanzado por un rayo se despierta en un plató de cine de la época actual y empieza a trabajar como extra en películas jidaigeki.

Dirigida por Jun’ichi Yasuda (quien también es montador, director de fotografía y guionista tanto en el presente filme como en anteriores trabajos), A Samurai in Time es tremendamente simpática desde diferentes ópticas. Tiene su gracia que un samurai llegue a nuestro tiempo y encima cayendo en medio de un rodaje de un drama jidaigeki lo que proporciona un agradable aspecto "meta" a la película. Así su reflexión sobre el pasado del país, no solo de un mundo que parece totalmente extinto como el feudal, con la ética y costumbres del mundo samurai, sinó del propio pasado cinematográfico nipón tan glorioso de los años 50 y 60, donde el jidaigeki era uno de los géneros rey y que ahora parece también destinado a la desaparición. Dicha reflexión y reivindicación, de cómo lo antiguo intenta de alguna manera adaptarse al presente resulta interesante. Si bien dichas cuestiones, tan complejas, parecen no tener cabida en un filme que lógicamente no es el adecuado para ello, dejando dichos temas en la superfície y centrándose en la evolución y adaptación de este samurai en el presente de Japón, con entrenamientos a espada, amoríos y viejas rencillas.

Es una cinta que en ocasiones se antoja simplona, enroscándose en demasía en aspectos que no eran necesarios, siendo algo larga para lo que acaba contando. Aún así, A Samurai in Time te deja con la sonrisa en la boca, gracias a su trama amable y personajes de lo más entrañables.



Algo a aplaudir es que, concretamente, en el mundo del anime cada vez hay más directoras y en ese sentido, Naoko Yamada es una de las más destacables y de espíritu más personal. Desde sus tiempos en Clannad (2007) su estilo se ha ido afianzando, creando obras tan aplaudidas como la notable A Silent Voice (2016), que daba una vuelta de tuerca de lo más interesante al drama del bullying. Ahora Yamada regresa con The Colors Within.

La estudiante sinestésica Totsuko puede ver a los demás como colores. Kimi, alumna de matrícula de honor, ha dejado los estudios pero finge asistir por su abuela. Se reúnen y deciden formar un grupo con Rui, que sueña con componer con sintetizadores analógicos pero cuya madre espera que se convierta en médico. Juntos encuentran la libertad, la alegría y el amor.

A opinión personal, nos encontramos con la obra más redonda realizada hasta el momento por su directora. The Colors Within es una delicia. Agradable, dulce y preciosa. Y además, aún en su empaque de cinta de género adolescente, resulta arriesgada optando por un trazo sencillo, un ritmo lento, elegante y con decisiones tales como dejar a la imaginación del espectador el pasado y trauma de su trío de protagonistas. Para quienes ya conocen la obra de Yamada, ésta es una experta en introducir numerosos mix de estilos de animación que en la presente The Colors Within resultan deliciosos, desde acuarelas, desenfoques entre otras herramientas visuales que resultan una absoluta gozada, ayudando a introducirte en el agradable embrujo de la cinta. Tanto el tono del filme, su trato de las ansiedades adolescentes y uso de la música me hicieron recordar poderosamente al cine de Shunji Iwai. Sin duda, es curioso como el cine de Iwai ha acabado influyendo más al anime que, tal vez, a la imagen real, como a Makoto Shinkai, fan declarado de Shunji Iwai.

Volviendo a The Colors Within, rebosa calidez, sensibilidad y delicadeza. Y la guinda la ponen las canciones interpretadas por el trío de adolescentes protagonista, quienes forman un grupo llamado Shironeko-do y que me han ganado completamente. Atentos al cañonazo que es "Written Apology ~Good Things, Beautiful Things and True Things~", potentísmo synth-rock que me tiene obsesionado desde que la escuché.


miércoles, 13 de diciembre de 2023

GAMERA -REBIRTH- (2023)



Desde el estreno en 2013 de Pacific Rim los fans del kaiju eiga hemos visto un resurgimiento del género como pocas veces se había visto. Del Monsterverse de Legendary se suman las nuevas y exitosas incorporaciones niponas a la saga Godzilla. Si bien, todavía no se había sumado alguien más a la fiesta... la tortuga gigante Gamera. 17 años han pasado desde la última aparición del quelonio volador desde la simpática Gamera: The Brave (2006), únicamente una especie de teaser o test que vimos en 2016, dirigido por Katsuhito Ishii, excesivamente digitalizado y que no despertó el interés en financiar una entrega en imagen real de la tortuga. Ahora este 2023 y de la mano de Netflix ha llegado Gamera -Rebirth-, el gran regreso que todos esperábamos.

Gamera -Rebirth- es refrescante a la vez de clásica, espectacular e íntima. Un ejemplo de lo grandioso y maravilloso que puede ser el Kaiju llevado a las nuevas generaciones con una propuesta encomiable en todos los sentidos. Una serie fácil y rápida de ver con 6 episodios de unos 45 minutos, cada uno de ellos con Gamera enfrentándose a un monstruo clásico de la saga del monstruo.

La serie consigue coger elementos muy clásicos e inherentes a la serie de la tortuga como es el protagonismo de niños, mostrar a Gamera como un salvador... pero estos elementos, por lo general algo molestos se les da una vuelta moderna, interesante y trabajada. En ese sentido, la serie sigue a un grupo de niños durante un verano de 1989 y que se antojará inolvidable en sus vidas. Un tono muy notable, casi perteneciente al slice of life, de mostrar un cuento sobre unos jóvenes en medio de una aventura extraordinaria y que los ayudará a madurar. Los personajes infantiles están muy bien delimitados y te encariñas fácilmente con ellos. 

Destaca la ambientación de la serie, en los años 80, con el conflicto americano aún en ciernes con japoneses conviviendo con jóvenes americanos debido a la cercanía de las bases militares y en donde vemos episodios de racismo y bullying. Así como esa dependencia del ejército japonés (que apenas puede hacer nada en toda la serie) frente a la libertad de acción que muestra el ejercito militar americano. La trama guarda muchos misterios y estos acaban explotando en toda su gloria en los 2 últimos episodios de la serie. Una vuelta tétrica, inquietante y violenta que yo no me esperaba en un producto de Gamera y que pese a mi extrañeza inicial no hizo sino sentirme a la vez fascinado hacia este muestrario de tramas conspiranoicas, civilizaciones para ricos en la Luna y sacrificios ancestrales.

Un grupo de amigos van a pasar un verano inolvidable.

Kaijus empiezan a atacar la ciudad pero una tortuga gigante acude siempre al rescate.

Gamera se enfrentará a numerosos peligros.

La animación recurre al tan discutido "cel shading" que a opinión personal apenas me ha molestado ni me ha sacado de la serie. Inicialmente resulta algo extraño como queda la animación en los personajes humanos pero la serie siempre tiene la intención de crear planos estéticamente bonitos y que haya algo más en fondo como la incidencia de la luz en plano, atardeceres entre otros recursos, para camuflar dicha extrañeza de movimientos. Si hablamos de los momentos con los monstruos, el nivel de animación es abrumador. Cada batalla de Gamera contra los distintos oponentes (Gyaos, Guiron, Viras, Jiger y Zigra se pasean por los episodios) son set pieces dignas de admirar una y otra vez, gracias a un nivel de detalle y una muy sorprendente bestialidad que resulta asombroso. La sombra de Pacific Rim planea en dichas batallas calcando la misma sensación vibrante que en aquella sin hablar de que la música, con el leit motiv de Gamera siendo bastante parecido al tema principal del filme de Guillermo del Toro.

El responsable del proyecto es Hiroyuki Seshita quien no solo dirige sino que también se encarga del guión. Como curiosidad, es director de cine Computer Generated o generado por ordenador y junto a Kobun Shizuno se encargó de la dirección de la polémica trilogía de animación de Godzilla para Netflix. Si recordamos, en dicha trilogía Seshita quería llevar la historia hacia terrenos más clásicos aunque la visión más filosófica, pesimista y arriesgada de Shizuno acabó tomando todo el peso de la producción. ¿Puede que Seshita hubiera dirigido para Godzilla algo similar al tono de esta Gamera -rebirth-?

Gamera -rebirth- es un triunfo. Una serie que ha pillado a los fans desprevenidos con un producto sorprendentemente de una calidad bien notable y que nos devuelve a nuestra tortuga gigante favorita más poderosa que nunca. Para el recuerdo queda el primer episodio, mostrando unos primeros ataques de Gyaos brutales y coronado con la aparición de Gamera la cual da cuenta de manera sanguinaria con el pájaro alado. O el que es mi episodio favorito de la serie, el número 4, ambientado todo él en una base petrolífera con Guiron persiguiendo a nuestros niños protagonistas y que cuenta con una batalla entre la tortuga y el cuchillo aplatanado gigante sencillamente asombrosa.

Los créditos finales del episodio 6, con la marcha clásica de Gamera tocada a guitarra de manera melancólica, resulta precioso aunque esas dos escenas post créditos no me acaban de convencer en absoluto veremos si la serie acaba teniendo continuidad en el futuro. Hiroyuki Seshita, declaraba antes del estreno de la serie que si ésta tenia éxito tal vez podría dar luz verde a una producción live action de la tortuga. Él por su parte tenia ideas para 10 películas. Veremos...


lunes, 16 de octubre de 2023

CRÓNICAS DE SITGES 2023 (4/4)

Uno de los momentos culminantes de esta edición del festival ha sido poder contar con la presencia de grandes figuras del cine japonés como son Hideo Nakata y Takashi Miike, quienes presentaban sus películas más recientes. Tuve la suerte de poder asistir al "Sitges Encounters" en donde Miike nos dedicó casi una hora de conversación en el que la audiencia presente pudo hacerle preguntas sobre su carrera y futuros proyectos. Algunas perlas que soltó: desde que "el terror no es un género que me guste", lo cual dijo con sarcasmo. Que Visitor Q era un proyecto que le ofrecieron de encargo con una única condición, que girara en torno al amor, del resto Miike gozaría de libertad absoluta... y ya sabemos lo que salió de ahí. Muy interesante asimismo Onimusha, su nuevo proyecto, que se estrenará en breves y que será su primera incursión en el anime en una serie con un protagonista para el cual se han basado en los rasgos y personalidad del gran Toshiro Mifune.

Este no iba a ser mi único encuentro con Takashi Miike ya que al día siguiente iba a tener el enorme privilegio de poder entrevistarle. Me moría de ganas de preguntarle no solo por algunos de los trabajos más icónicos de su filmografía sino por su participación en Ultraman Max (2005) o las series recientes que había realizado sobre magical girls. Seguramente unas declaraciones muy jugosas que me servirían para algunos futuros proyectos literarios pero...

Takashi Miike de charleta

...Este encuentro no pudo hacerse realidad y todo se lo agradezco a la desastrosa organización del departamento de entrevistas del Festival de Sitges...

Las cosas como son. Hay que señalar tanto lo bueno como lo malo, siempre con el objetivo de mejorar, por supuesto. Pero me ha parecido decepcionante y triste. Primeramente solicité entrevistar a Hideo Nakata para lo cual únicamente recibí por respuesta que la gestión de dicha entrevista se ocupaba una persona en concreto... pero no se me dio ningún mail ni número de contacto de dicha persona. Tras un nuevo intento por intentar descubrir dicho contacto... no recibí más que silencio.

Pero más dramático fue con Takashi Miike con una supuesta entrevista a la que fui citado a un día y hora concreta. Al llegar al lugar, tal y como me indicaron, allí no había nadie. Miike ya había dado las entrevistas a los medios el día anterior con mi evidente enfado y con uno de los encargados del departamento de entrevistas del festival dándome excusas sin sentido... Un absoluto desastre. Solo me queda expresar mi enfado en este humilde blog y mantener la esperanza de que el año que viene la cosa vaya a mejor... Pero volvamos a las películas...

Increíblemente, Lumberjack The Monster iba a ser estrenada mundialmente en el Festival de Sitges, algo muy difícil siendo una película japonesa y lo cual muestra las excelentes relaciones que mantiene Takashi Miike con el festival. Película número 137 de su director (más o menos), todo un todoterreno de la industria como es bien sabido por todos y que con Lumberjack propone un nuevo thriller policial con asesinos en serie y monstruos.

Akira Ninomiya es un abogado despiadado que no duda en eliminar a cualquiera que se interponga en su camino. Tras ser brutalmente atacado por un asaltante enmascarado, Ninomiya se obsesiona por encontrar al agresor y vengarse, mientras ocurren una serie de horribles asesinatos donde a las víctimas les extraen el cerebro. Mientras la policía investiga intensamente, Ninomiya busca vengarse del agresor. ¿Quién descubrirá la verdad primero?

Lumberjack The Monster sigue en la línea de la mayoría de los productos los cuales lleva realizando Miike en esta última década. Filmes de carácter algo más comercial, basados en manga o videojuegos (una novela en este caso) y cuya plasmación de la violencia, aunque igualmente impactante, resulta algo más comedida que lo anárquico y salvaje de los inicios de su director. Lumberjack da inicio con una presentación muy contundente e impactante y que presenta muchos elementos capaces de crear un gran interés en su historia así como en la investigación policial que se realiza paralelamente a las andanzas de Akira por conocer los motivos por los cuales el dichoso monstruo leñador va tras él. 

Es en este primer tramo donde encontramos sorprendentes momentos sanguinolentos además de premisas truculentas como esa psicópata realizando experimentos con niños. El personaje de Akira, interpretado por la estrella pop Kazuya Kamena, tiene su guasa y el actor realiza una notable interpretación de este psicópata que pronto descubre que hay algo extraño albergado en su cerebro. Le acompaña otro asesino, doctor, interpretado por un veterano como Shota Sometani (First Love, Parásito parte 1 y 2...) además de Nanao quien interpreta a un personaje bastante interesante como es la detective que investiga el caso.

Si bien, a mitad de metraje uno empieza a impacientarse por un ritmo algo letárgico, sobre explicativo y en el que el nivel de juerga baja de manera alarmante decreciendo el nivel de interés hasta llegar a un clímax final de media hora en el que se dan todas las explicaciones a los diversos misterios pero que resulta soso y algo muerto a nivel de ritmo. Lumberjack The Monster queda como una interesante muestra de su director en el apartado de los psycho killers y truculentos experimentos infantiles aunque estaba necesitada de una estructura mejor compensada y algo más de gamberreo desprejuiciado.


El pasado año, el slasher rural de Cerdita (2022) llamó poderosamente la atención de público y crítica, si bien, considerando que era un film de terror correcto, sin más, si que me pareció que tenía la suficiente personalidad como para seguirle la pista bien de cerca a su directora Carlota Pereda. Un año después y con la producción de Filmax, Pereda regresa al género con La ermita.

La pequeña Emma quiere aprender a comunicarse con el espíritu de una niña que lleva siglos atrapada en la ermita de su pueblo. Intenta convencer a Carol, una incrédula y falsa médium, para que le enseñe a hablar con fantasmas. Su ayuda será el único camino para seguir unida a su madre enferma cuando ella muera. Si Carol no la protege, la vida de Emma correrá peligro.

Pese a algunos aciertos La ermita es un filme por lo general fallido y que no sabe aprovechar los pocos elementos e ideas interesantes que plantea. La película aprovecha el siempre tan jugoso imaginario vasco, con sus leyendas fantasmales, para construir un relato a priori interesante y una atmósfera general bastante acertada. Decisiones como que la verdadera protagonista y eje de la cinta sea una niña, una notable Maia Zaitegi, hubiera dado juego para construir una macabra fábula infantil de terror pero poco de eso se aprovecha en un largo metraje en el que apenas sucede nada, con idas y venidas constantes que acaban desesperando. Belén Rueda está bastante desatinada interpretando a una pseudo-medium de pelo enmarañado y comportamiento agrio, al igual que los intentos de Pereda por crear un clima de terror o verdadero miedo utilizando mayoritariamente el infantil y frustrante recurso de los jump scares subiendo el volumen de golpe.

Ni siquiera, seductores elementos como esos hombres pájaro apareciendo de una manera que me recordaron poderosamente a los templarios de Ossorio o a los zombies de Lucio Fulci, expulsando gusanos por doquier, es aprovechado de manera eficiente. Una lástima. Como comento, La ermita presenta elementos interesantes como su atmósfera, su protagonista infantil, el drama de su madre terminal de fondo, dicha leyenda fantasmal... pero nada de eso es aprovechado de una manera eficiente siendo una cinta torpe, de continuas idas y venidas y con un clímax de lo más simplón.


Keiichi Hara es un director de anime tan interesante como errático. Su trabajo se inicia a finales de los 80 con la serie de TV Esper Mami (1987) aunque es más conocido por el gran público por su participación en la franquicia de Shin Chan. En el campo de los largometrajes ha realizado proyectos tan interesantes como Colorful (2010) o El verano de Coo (2007) a filmes algo más discretillos como Miss Hokusai (2015). Ahora, Hara presenta su nuevo trabajo: El castillo a través del espejo.

En un tranquilo barrio de Tokio, siete adolescentes se despiertan y descubren que los espejos de sus habitaciones brillan. Con un simple toque, se ven arrastrados de sus solitarias vidas a un maravilloso castillo lleno de escaleras de caracol, retratos vigilantes y lámparas de araña centelleantes. En este nuevo santuario, se enfrentan a una serie de pistas que conducen a una habitación oculta donde a uno de ellos se le concederá un deseo. Pero hay una trampa: si no abandonan el castillo antes de las cinco, serán castigados. A medida que pasa el tiempo, surge una verdad devastadora: sólo se salvarán los que tengan el valor suficiente para compartir sus historias.

Tal y como Keiichi Hara nos explicó antes de la proyección, la problemática del bullying se está haciendo cada vez más preocupante en Japón. Un alto índice de suicidios entre los adolescentes así como un amplio número de chicos y chicas que no salen de sus casas porque les da terror ir a la escuela, son hechos que no hacen sino empeorar y la respuesta, según Hara, radica en que la población japonesa ve estos hechos delante de sus ojos pero no es capaz de hacer nada ni de ayudar. El castillo a través del espejo es una denuncia a la problemática del acoso escolar construyendo un relato que podría ser algo así como una especie de El club de los cinco (1985) en un entorno mágico.


El filme, a nivel de transmitir emociones resulta bello y llegas a empatizar con estos 7 adolescentes con problemas similares aunque quizás la película resulta más acertada en cuanto Keiichi Hara da rienda suelta a su imaginería mágica y no tanto en el desarrollo de la trama humana, la cual acaba haciéndose bola a medida que avanza. Aún así, El castillo a través del espejo es un recomendable anime que habla sobre un tema que nos atañe a todos y que no podemos dejar pasar a través de una historia conmovedora aunque excesiva en su misión de hacer llorar y remover al espectador a toda costa y con un nivel de animación bien notable. Para el recuerdo eso si, el momento en el que pillé al pobre Keiichi pegándose una siesta medio recostado en un sofá del hall del Melià...


De entre las joyitas perdidas en el confín de los tiempos, Sitges 2023 ha recuperado en la sección Seven Chances la producción japonesa Psychic Vision: Jaganrei (1988), filme de Teruyoshi Ishii y que se adelanta casi una década al J-Horror de The Ring y similares. 

Kyoko Sawai, una reportera de televisión, está haciendo un informe sobre una cantante juvenil llamada Emi Kato. Emi y su personal están preparando la promoción de su próxima canción "Love Craft". Y a medida que ocurren accidentes espirituales a su alrededor, Kyoko descubre que la mujer que compuso la canción murió siete años antes.

Sin duda, Psychic Vision: Jaganrei es una curiosidad de obligado visionado para todo buscador de rarezas. Pese a que ese adentramiento inicial del falso reportaje en el mundo de las idols y la grabación de un tema para lanzar a una nueva cantante sea más bien poco interesante, poco a poco la cinta va rodeándose de una atmósfera raruna e inquietante en cuanto algunos fenómenos extraños, de carácter bastante sutil en pantalla, van haciendo acto de aparición pareciendo estar relacionados con dicha canción y la persona que la compuso unos años atrás.

Junto a la crítica hacia la explotación y sistema industrial del mundo discográfico relacionado con las Idols, el filme disfruta de un tramo final notable en donde la fantasma de turno se venga de todos con dolorosos resultados para sus víctimas en medio del rodaje de un videoclip. Punto álgido para esta pequeña producción que culmina con dos escenas post-créditos bastante llamativas. Como curiosidad, del guión se encarga Chiaki Konaka, un peso pesado del tokusatsu y que se encargaría de guiones de algunas de las mejores ultraseries como Ultraman Tiga (1996) y Ultraman Gaia (1998).

Y hasta aquí el Festival de Sitges 2023. Aún a pesar de acabar con cierto sabor agridulce derivado de las dichosas entrevistas... de nuevo, han sido unos días gloriosos de mucho cine, del que he podido ver, en general películas de calidad y con el plus imbatible del sano ambiente que siempre se respira en la ciudad y con su gente. 

Feliz de reencontrarme con mi media naranja cinematográfica Jesús “Mr Diabolik”. 

Verme un año más con Octavio, Enrique y toda su patrulla de amigos.

Poder coincidir en varias sesiones con mi querido Pou y realizar varias reviews para el canal Cine Fórum, en el que también pudimos pasar un rato con "el Professor", Xavi Pijoan, extasiado y aturdido tras casi 4 horas de sesión en el Melià con The Shining y una charla improvisada y sin avisar de más de 1 hora por parte de Lee Unkrich. 

Los paseos y charlas con los "Hausianos", Sergio, Jose y Edu (Kalifer se te ha echado de menos este año). 

Encuentros asombrosos como con Alex de la Iglesia comiendo en Enrique Tomás. Bayona dando vueltas por el Melià. Takashi Miike haciéndose fotos con Phil Tippet. Hideo Nakata corriendo despavorido hacia un lavabo por una urgencia intestinal como si hubiera visto a la mismísima Sadako... 

Hasta el año que viene y ¡tengan cuidado ahí fuera!