Nuevo Festival de Sitges, en su edición número 59. Cifras de vértigo. Un servidor lleva 21 años acudiendo al festival -7 de ellos como acreditado con Oriental Paradiso- y en efecto produce vértigo ver el inexorable y demoledor paso del tiempo. El adolescente ávido de cine de terror y fantasía ha ido viendo y viviendo pérdidas familiares, dificultosos accesos al mundo laboral, paternidades... El tiempo pasa, efectivamente. Por eso la cita anual a un festival como el de Sitges, que parece inalterable a ojos de uno, es un refugio vital diría. Un oasis donde dar rienda suelta a la pasión y la sed por descubrir y vivir el cine.
Un párrafo quizás algo melodramático pero ya se sabe, hay que tener la filosofía de tomarse la vida contra menos en serio, mejor. Y así es cuando uno se adentra en los siempre singulares y disfrutables terrenos cinematográficos de la India, porque inauguro el festival de la mejor manera con Half. Producción llegada de la pequeña pero matona Mollywood -la producción es en idioma malayalam y su base está en el estado de Kerala, al sur de la India-.
Jane Schoenbrun es una joven directora que con pocos trabajos ha logrado llamar la atención de muchos con un estilo muy personal y que sabe canalizar las ansiedades y preocupaciones de la juventud actual. Desde el contacto y relación con las nuevas tecnologías y las redes sociales así como la propia identidad y sexualidad. Ejemplo de ello lo tenemos en filmes previos como We’re all Going to the World’s Fair (2021), una propuesta de terror tecnológica de lo más singular.
Su nueva película, Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma resulta en una nueva vuelta de tuerca al genero slasher, más concretamente a las sagas Viernes 13 o Campamento sangriento con un alto componente meta a la vez que aprovecha para reflexionar sobre la supuesta misoginia del género o la relación entre espectador y película como elemento esencial en el despertar sexual y construcción de la propia identidad. Y es que resulta muy curioso como un subgénero tan denostado como ha sido el slasher, tratado de basura en los años 80, hoy dia sea objeto de recuperación, reivindicación y fuente de análisis y reflexiones. La deliciosa Final Girls (2015) vendría a ser ejemplo de ello.
Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma presenta un enorme cúmulo de ideas y reflexiones en un principio la mar de interesantes. Qué lugar ocupa el slasher en nuestros días, franquicias del cine mortecinas que aguardan una nueva oportunidad, presentar a un serial killer queer -y que lo enlaza con la maravillosa secuencia final de Campamento sangriento (1983)-, el género como fuente de despertar sexual, el mirar y el ser mirado, la ficción como construcción de nuestra identidad... Un cúmulo de ideas que en un principio resultan interesantes, no solo en su planteamiento sino en la estética y look de la propia cinta con escenarios artificiosos maravillosos y una Gillian Anderson estupenda... Pero a medida que la cinta avanza todas esas ideas se agolpan unas sobre otras sin parecer encontrar un camino claro, habiendo un aturullamiento evidente y que te dejan con la sensación de que la cosa no va a ningún lado. Pese a ello, una cinta interesante y que despertará amplios debates a su paso.
Un párrafo quizás algo melodramático pero ya se sabe, hay que tener la filosofía de tomarse la vida contra menos en serio, mejor. Y así es cuando uno se adentra en los siempre singulares y disfrutables terrenos cinematográficos de la India, porque inauguro el festival de la mejor manera con Half. Producción llegada de la pequeña pero matona Mollywood -la producción es en idioma malayalam y su base está en el estado de Kerala, al sur de la India-.
Half presenta a dos hermanos mellizos que son sorprendidos en medio del desierto por un grupo de maleantes que les asesinan brutalmente y les roban todo lo que llevan encima. La sorpresa viene cuando descubrimos que los hermanos tienen poderes vampíricos y regenerativos, por lo que la venganza no se hará esperar.
Half ha resultado ser un disfrute total y absoluto. Un filme de acción híper salvaje y sangriento que va directo a la yugular y no permite momento para el aburrimiento. De entre los coordinadores para las escenas de acción hay equipo que ya trabajó en películas como The night comes for us (2018)... y se nota mucho. El feel a western fronterizo, de aire casi post apocalíptico, diría, beneficia a una película muy divertida, cañera y con una selección musical de puro ritmo. Toda una sorpresa, sin duda. Buena manera de empezar el festival.
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Su nueva película, Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma resulta en una nueva vuelta de tuerca al genero slasher, más concretamente a las sagas Viernes 13 o Campamento sangriento con un alto componente meta a la vez que aprovecha para reflexionar sobre la supuesta misoginia del género o la relación entre espectador y película como elemento esencial en el despertar sexual y construcción de la propia identidad. Y es que resulta muy curioso como un subgénero tan denostado como ha sido el slasher, tratado de basura en los años 80, hoy dia sea objeto de recuperación, reivindicación y fuente de análisis y reflexiones. La deliciosa Final Girls (2015) vendría a ser ejemplo de ello.
Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma presenta un enorme cúmulo de ideas y reflexiones en un principio la mar de interesantes. Qué lugar ocupa el slasher en nuestros días, franquicias del cine mortecinas que aguardan una nueva oportunidad, presentar a un serial killer queer -y que lo enlaza con la maravillosa secuencia final de Campamento sangriento (1983)-, el género como fuente de despertar sexual, el mirar y el ser mirado, la ficción como construcción de nuestra identidad... Un cúmulo de ideas que en un principio resultan interesantes, no solo en su planteamiento sino en la estética y look de la propia cinta con escenarios artificiosos maravillosos y una Gillian Anderson estupenda... Pero a medida que la cinta avanza todas esas ideas se agolpan unas sobre otras sin parecer encontrar un camino claro, habiendo un aturullamiento evidente y que te dejan con la sensación de que la cosa no va a ningún lado. Pese a ello, una cinta interesante y que despertará amplios debates a su paso.
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Aquí somos mucho de películas con animales asesinos y monstruos gigantes. Siempre caen bien por lo que no podíamos perdernos Boiúna: La leyenda del Amazonas y que cuenta en su metraje con una anaconda de proporciones godzillianas y que actúa como dios de la gran selva. Ella decide quien vive y quien muere. Y así lo hará con un grupo de médicos voluntarios que se introducen en la jungla para ayudar a diversas tribus.
Una producción que me ha sorprendido personalmente siendo un filme de lo más distraído, que se beneficia de una ambientación seductora en el Amazonas con un peligro latente constante, no solamente por la anaconda de marras sino por insectos asquerosos, caimanes, arenas movedizas... Una presencia de la selva de lo más sofocante.
Respecto a la serpiente gigante, sus apariciones están usadas y economizadas con inteligencia, utilizando los elementos del escenario -arbustos moviéndose, una presencia fugaz en el agua, el uso del fondo de plano- para creer que el monstruo se encuentra más presente de lo que realmente se muestra. Un acierto. Además la trama de la cinta se reserva algunos pequeños giros en lo que respecta a sus personajes -como los patéticos villanos iniciales- que benefician a la película. Una producción bastante distraída, como digo.
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| "Cosas de Monstruos" en directo con un especial sobre King Kong |
Y tras la experiencia vivida el año pasado con el podcast "Cosas de Monstruos", con el que realizamos por primera vez un programa en directo en el Festival, se repitió la experiencia en el escenario del King Kong Area, bajo un dia estupendo y soleado y una afluencia de público bastante generosa. Si el año anterior, Octavio López, Josan García y un servidor -Adrián Roldán- desgranamos la filmografía de la tortuga Gamera, hemos hecho lo propio, esta vez, con el personaje de King Kong, emblema del festival.
Un programa en directo en el que se repasaron por un lado las producciones clásicas del simio gigante desde su nacimiento en la maravillosa King Kong de 1933, sus remakes en 1976 -de la mano de Dino de Laurentiis- y 2005, con la visión del mito realizada por Peter Jackson. Tras un repaso a las aventuras japonesas del simio con King Kong contra Godzilla (1962) y King Kong se escapa (1967), se finiquitó el recorrido con el presente del personaje protagonizado por las sucesivas entregas del Monsterverse de Legendary. Una jornada maravillosa y de nuevo inolvidable, en la que pudimos ver a muchas caras conocidas y amigos. Coronada posteriormente con una hamburguesa a la sombra y un posterior baño en el mar que sentó de fábula. Podéis disfrutar del programa aquí.
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