La llegada de
Hope al festival iba a ser uno de los platos fuertes de la edición de este año. Na Hong-Jin es uno de los directores más potentes e interesantes de estos últimos 15 años de cine coreano. Y solo tiene 4 películas. Su debut,
The Chaser (2008) fue un contundente thriller con asesino en serie. Una joyita. Continuó con la algo menor pero recomendable
The Yellow Sea (2010). En 2016 nos impactó con la maravillosa
The Wailing y que combinaba el terror con magia negra, el thriller y la comedia costumbrista con maestría. 10 años han pasado desde entonces y su regreso ha sido con ésta
Hope, con una producción tremendamente ambiciosa siendo el filme más caro realizado hasta el momento en Corea del Sur. Con unos planes de convertir el proyecto en una trilogía (ya planteada por Hong Jin pero que necesita mucho tiempo para darle salida debido a lo grande y agotador de estos proyectos), Hope supone un
tour de force espectacular, con una vocación claramente de
blockbuster mainstream.
Hope es una monster movie que ante todo destaca por presentar unas escenas de acción adrenalínicas, extasiantes y agónicas que ocupan buena parte del metraje. La lección de dirección de Na Hong-Jin es clara con un planteamiento de las escenas absolutamente certero y que te dejan sin aliento. Al respecto quiero destacar la primera hora de la película, excepcional en su uso del suspense, de la tensión y donde esconden con sabiduría la aparición del monstruo.
A partir de aquí el desarrollo de la pelicula no deja de desbarrarse más y más hasta llegar a terrenos de lo puramente exagerado e irreales (me refiero a las hostias que se meten nuestros protagonistas). Quizás lo negativo de Hope es que sus 160 minutos pesan en el sentido que el filme acaba entrando en la reiteración, y ya en la enésima persecución o en el undécimo tiroteo se entra en una sensación bastante repetitiva. Una vez más, el mal del cine coreano, obsesivos con alargar hasta el máximo sus películas. Otro detalle es que los efectos CGI no acaban por estar del todo pulidos, dando la impresión de estar viendo una producción de hace 20 años.
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Aún a pesar de su excesiva duración y sensación reiterativa Hope es un disfrute, un festival irresistible para ver con mucho humor y alucinar con sus escenas de acción, además aderezado por todos lados por ese humor costumbrista coreano, imprevisto, que a mi me entró a las mil maravillas, y que le da ese punto diferencial a una producción de este calibre.
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| Presentación de Asian Fantastic Magazine. De izda a dcha Albert Calvo, Felipe Múgica y Adrián Roldán (un servidor). |
Corriendo de la sesión de
Hope, esquivando en mi camino a personalidades como Alejandro G. Calvo, me dirigí hacia la carpa FNAC presente en las puertas del Auditori Melià para acompañar a Felipe Múgica en su presentación del número 5 de su
fanzine Asian Fantastic Magazine, para el que colaboro con diversos artículos desde su primer número -#0- publicado en octubre de 2022. En una presentación, en la que junto a Felipe, se encontraba Albert Calvo -del blog Katanas y colegialas- y un servidor, contamos a los presentes el espíritu y las claves en las que se basa
Asian Fantastic Magazine desde su publicación. Una conversación entre amigos en las que aprovechamos para hablar de las particularidades de la fantasía oriental, única y sorprendente donde las haya, además de comentar algunas de las películas que más "a cuadros" nos haya dejado en las fases de investigación de nuestros artículos. Con 6 números publicados, no hay más que reivindicar la existencia de un fanzine así, de espíritu rebelde y que sabe contagiar las ansías por investigar, por querer ir más allá y hacer arqueología en cinematografías tan lejanas y de difícil acceso.
11 es una co producción catalano-andorrano-argentina, una mezcla interesante. Nos presenta una trama en la que dos profesores de esplai se van de excursión a tierras andorranas con toda una clase de niños pequeños y allí, en medio del bosque, se encuentran con un niño que pronto acogerán. Pero el niño demuestra ser todo un psicópata.
Una película sencilla y con limitaciones pero que para mi sorpresa va mejorando levemente a medida que avanza. Cuenta con unas interpretaciones bastante discutibles por parte del reparto infantil -y del adulto- además de aspectos narrativos algo molestos, pero de obligación actual por lo visto como que la personaje femenina es la que se entera de todo lo que está pasando y es resolutiva... en contraste con el personaje masculino que es un atontado que no se entera de nada. Si bien dicha dinámica es aprovechada en la segunda mitad del metraje para crear una situación de conflicto y pulso emocional entre los personajes debido a que el personaje femenino se encuentra sola frente al peligro.
En definitiva es una película discreta pero minimamente aceptable co un niño asesino y malvado de lo más hostiable, que va mejorando en su tramo final, con un buen uso de los paisajes nevados andorranos y con una Mia Sala-Palau que destaca interpretativamente entre el conjunto.
Precedida por los excelentes comentarios cosechados por otros festivales en donde se ha proyectado, había muchas ganas de ver
5 minutos más. Guionizada por el gran Berto Romero y dirigida por Javier Ruiz Caldera (A
nacleto, 3 bodas de más...) supone una muy refrescante aproximación a los bucles temporales.
El filme nos presenta a un matrimonio en crisis que va a pasar un fin de semana en una masia, allí un peculiar agente inmobiliario les enseña la casa hasta que se ven inmersos en un bucle temporal que se va repitiendo cada 5 minutos.
5 minutos más ha resultado ser una película estupenda. Inteligente, atrevida. Resulta maestra en muchos aspectos por su sorprendente guión a la vez de una marcada identidad visual y es que cada bucle temporal está rodado en plano secuencia, sin cortes, y perfectamente cronometrado a 5 minutos. Un aspecto que a medida que avanza la cinta es usado excelentemente para generar tensión y una creciente angustia.
Pero sin duda, todo el proyecto no sería lo mismo si no estuviera sustentado por un trio de ases actoral como es el mismo Berto (cada vez más Buenafuente), Belén Cuesta y un espectacular Javier Cámara.
5 minutos más resulta excelente en su combinación de géneros y es que no es que la comedia tenga un peso predominante en parte del metraje sino que la trama nos va introduciendo en situaciones cada vez más turbias, agónicas o incluso coqueteando el terror. Como digo, 5 minutos más ha sido una sorpresa. Una película estupenda, que no solo se convierte en una de mis favoritas de la presente edición del festival sino en una de mis favoritas del año.
Sorprendido me hallo al conocer que
Salmokji: Whispering
Water se ha convertido en la cinta de terror más taquillera de toda la historia de Corea
del Sur superando los 3.5 millones de espectadores (y superando así a la muy muy
muy superior
Dos Hermanas (2003)) convirtiéndose en un autentico fenómeno.
Y es que la cinta sabe aprovechar diversas leyendas urbanas y mitos en torno a un lugar muy viralizado como es el lago de Salmokji. Un lago
creado artificialmente por el gobierno coreano a inicios de los 80, para lo cual
se decidió cubrir con agua un pequeño poblado. Se dice que así hicieron tambien
con el cementerio del pueblo para lo cual ni siquiera cambiaron de lugar las
tumbas con los muertos... Así el lugar ha sido una fuente constante de
historias paranormals y supersticiones. El interés por el lugar se ha
triplicado desde que un reportaje realizado en 2022 por un Iker Jimenez
coreano, haciendo un mapeo del lugar descubrió que en una de las fotos aparecía
una presencia extraña...
Y así empieza Salmokji: Whispering Water, una cinta
verdaderamente decepcionante y que no es sinó una más de las decenas de
produccions de terror de baratillo con fantasmass que se estrenan en cines y
plataformas de Corea del Sur (y de China tambien salen a cientas). Que haya
sido un exito de taquilla que no os lleve a engaño en esta producción de bajo
saldo, con personajes insoportables corriendo y gritando en la oscuridad, con momentos
sonrojantes de supuesto terror (el walkie talkie que habla con fantasmas...) y apariciones
fantasmales de tren de la bruja infantil. Un visionado que se ha hecho extenuante e
interminable.