CRÍTICAS PELÍCULAS

viernes, 27 de mayo de 2022

NEO ULTRA Q (2013)


En Japón, nunca había habido nada similar a Ultra Q (1966). La serie fue un exitazo de audiencia además de ser un entretenimiento irresistible. Esta especie de The twilight zone y pre-Expediente X poblado de monstruos y bestias gigantes estrambóticas, repartidas en 28 episodios, resulta entrañable y llena de diversión, sentando las bases para el tokusatsu televisivo que llegaría después. Todo un triunfo para Eiji Tsuburaya y su equipo. Con el éxito de Ultraman y sus continuaciones, Ultra Q ha quedado un poco en el limbo, tapada por el tremendo impacto del superhéroe galáctico. Aún así, ésta ha ido teniendo diferentes revisiones o continuaciones. Tuvimos en 1990 un largometraje para cines de título Ultra Q The Movie: Legend of the stars (1990) y que contaba en el guión con Akio Jissoji, director de episodios míticos de Ultraman y Ultraseven y una de las figuras más influyentes del tokusatsu nipón. En 2004 se lanzó una especie de reboot en forma de miniserie de 26 episodios con resultados algo dispares como Ultra Q: Dark Fantasy. Coincidiendo con el 50 aniversario de la creación de la Tsuburaya Productions se realiza Neo Ultra Q (2013), nuevo reboot y que viene a rememorar e intentar repetir las claves que hicieron de la original un éxito.

Neo Ultra Q
nos presenta un mundo donde la población está bastante acostumbrada a la presencia de criaturas extrañas. La serie sigue a un trío de personajes los cuales servirán como mínimo nexo de unión entre los diferentes episodios. Tenemos a Jin (Seiichi Tanabe), un psicológo. A Emiko (Rin Takanashi), periodista de lo paranormal y a Shohei (Hiroyuki Onoue), amigo común y barman exclusivo. A pesar de ser un intento por ofrecer un producto algo más adulto de lo acostumbrado e incidir en ciertos temas sociales que invitan a la reflexión, en general nos encontramos ante una serie envuelta de frialdad. Un tono lacónico que impide una mínima conexión de cara al espectador, una lástima. Es una sensación que planea por la mayoría de los 12 episodios de la serie, envueltos éstos de unas tramas, en general, bastante pobres e incluso chorras y que te invitan a pensar: ¿De verdad los guionistas no pensaron en nada mejor? 

Ep. 2, Laundry Day.
El trío protagonista, a excepción de la periodista, de atributos muy interesantes ella, no despiertan excesivas simpatías, siendo muy sosos. Se suma, además, que hay episodios en que ni siquiera salen el trío o si aparecen, su presencia es más bien breve, dificultando aún más tener algún nexo empático con el que conectar. Rin Takanashi, quien interpreta a Emiko tiene el honor de haber protagonizado un filme de Abbas Kiarostami: Like someone in love (2012).

No todo es malo, por supuesto. De lo contrario le habría dado una peor nota. El aspecto social de muchos de los episodios se aprovecha para abordar temas como la xenofobia, la crítica hacia el propio pueblo japonés o temas más peliagudos y arriesgados como la exploración de las fisuras del sistema democrático o el fascismo inherente al gobierno nipón. Se incide mucho en la inocencia de los monstruos (prácticamente la mayoría son seres inofensivos) frente a la brutalidad del ser humano. En algunas ocasiones dicha critica social resulta burda, en otras ocasiones resulta brillante.
Ep 6, The extremely smelly island.

Ep 4, Pandora's Hole.
El primer episodio de la serie, Quo Vadis, tiene como protagonista a una criatura informe, similar al tronco de un árbol, que en su camino de vuelta al bosque sufre el odio de los ciudadanos quienes pagan sus frustraciones personales y vitales contra la bestia. En el cachondo segundo episodio, Laundry Day, una criatura similar a Pigmon regenta una lavandería de gran éxito en el barrio gracias a los poderes de limpieza del bicho. Al final, el propio gobierno le pedirá ayuda para luchar contra la contaminación del planeta. Hay momentos muy interesantes como el presente en el episodio 4, Pandora's Hole, repleto de oscuridad y pesimismo con un ser humanoide de color negro, representante de la maldad y que intenta manipular a un científico para abrir una especie de "caja de pandora". Un episodio agrio y con imágenes pesadillescas lastrado por el ritmo habitualmente plomizo y frío de la serie. Hay hallazgos simpáticos como el ep. 6, The extremely smelly island, con una muchacha que tras un naufragio llega a una isla habitada por una criatura gigante de fétido olor pero cuyos jugos serán utilizados como base para una colonia que triunfará entre las féminas niponas. Desgraciadamente, la intolerancia y ansias de destrucción del ser humano estropearán la relación entre la joven y la criatura isleña.

Si bien, hay un episodio que marca un antes y un después en el devenir de la serie. El ep. 9, The Tokyo Protocol, parece referenciar la aparición del monstruo Balloonga de la Ultra Q original para realizar unos brillantes 20 minutos llenos de acidez y con crítica al gobierno nipón adornado con unas muy espectaculares y conseguidas secuencias con las criaturas. Un episodio que es casi un precedente de Shin Godzilla (2016) en tono y narrativa, y con aún más mala uva. Capítulo que una vez visto logra realzar el sabor general de la serie. Los momentos felices en Neo Ultra Q continúan en un episodio tan arriesgado como el 11, Argos Democracy, donde un grupo terrorista (defensores de los derechos de los Kaiju) secuestran un edificio donde una ministra del gobierno está dando una charla. Frente al secuestro de rehenes aparece una entidad extraterrestre que propone un dilema a los ciudadanos. Deben votar entre la vida de los rehenes o la del primer ministro japonés. Un episodio desafiante y que debate sobre las fisuras del sistema democrático.
Ep 9, The Tokyo Protocol.

Ep 11, Argos Democracy
Dicho debate se le da la vuelta en el ep 12 y final de la serie, Hominis Dignitati, la cual aborda con pesimismo y tragedia el fascismo y mentalidad de colmena del tejido social nipón. El inusual final sigue a un grupo de jóvenes internos en un hospital y sujetos a un experimento peculiar: han sido unidos junto a un parásito que les proporcionará la juventud eterna. En esta asfixiante mezcla de La invasión de los ladrones de cuerpos y 1984, una adolescente intentará conseguir la libertad y luchar por su individualidad como ser humano. Un episodio de final ambiguo y misterioso. La joven protagonista es la actriz Hana Sugisaki, convertida en la actualidad en uno de los nuevos rostros más conocidos e interesantes del panorama juvenil japonés gracias a sus apariciones en filmes como Her love boils bathwater (2016) o 12 suicidal teens (2019).

Ep 12, Hominis Dignitati
Neo Ultra Q
(2013) navega por una general frialdad y tono nada complaciente. El limitado presupuesto hace mella en la plasmación de sus historias coronado además por un trío protagonista nada carismático y de presencia bastante justita en la trama. Una sensación de sopor general que se despeja especialmente en el tercio final de la serie con unos episodios que logran realzar el conjunto y hacerla ver con otros ojos. 

Así, una serie curiosa pero que desgraciadamente no llega ni por asomo al nivel de la original Ultra Q pese a sus ocasionales momentos inteligentes y desafiantes. Esperaremos mientras tanto a un nuevo reinicio algo más atinado.

miércoles, 25 de mayo de 2022

UNA ESPOSA SACRIFICADA (1974)



El espectador tiene donde elegir sin duda. Hasta 1.200 Roman Porno realizó la Nikkatsu entre 1971 y 1988. Estas películas explotaron el pinku eiga (cine erótico nipón) dentro del público mayoritario y triunfaron (al menos durante los 70) con unas producciones muy baratas y rápidas de realizar las cuales aglutinaban todas las filias posibles. Frente a tal aluvión de producción hay que despejar el grano de la paja ("ja ja") y destacar las mejores producciones (¡que las hubo! Y bastantes de interesantes). 

De entre esta concadenación de polvos convertidos en filmes de 60-70 minutos, el roman porno también destacó por tener su propio star system, con sus estrellas tanto delante como detrás de las cámaras. Uno de los directores más destacados fue Masaru Konuma, realizador de algunos de los filmes más conseguidos y exitosos del género en los 70 como Flower & Snake (1974), Erotic Diary of an office lady (1977) o Wife's sexual fantasy before husband's eyes (1980). Muchos de ellos son títulos que explotaban el sadomasoquismo o el kanbuki (el arte de atar). 

Una esposa sacrificada
(1974) es uno de los clásicos imprescindibles del roman porno de la época. Rodada a toda prisa para aprovechar el éxito que proporcionó Flower & Snake (1974), la cual juntaba al tándem Konuma junto a Naomi Tani, una de las reinas del género. Flower & Snake funcionaba como adaptación de las historias de Dan Oniroku, centradas en el citado kanbuki y que lograron cimentar la iconografía de esta arte sexual, aunque la vuelta depravada y perversa que ofreció Konuma en sus filmes provocaron el enfado del escritor. Una esposa sacrificada viene a multiplicar el grado de incorrección y depravación en un trabajo que se salta a la torera cualquier política moral... Cosa que nos parece refrescante e irresistible. Por supuesto, este tipo de filmes los tienes que entender y enfrentarte a ellos con madurez y cachondeo lo que proporcionará una fuente de diversión sin límites.

El filme presenta a Naomi Tani en el papel de una mujer secuestrada por su ex-esposo. Será llevada a una casa de campo abandonada donde sufre diferentes agonías sexuales. Después formará un duo con el hombre y se dedicarán a someter a una pareja de jóvenes que son capturados en cuanto iban a cometer un doble suicidio.

Una esposa sacrificada
es quizás el mejor filme de Masaru Konuma. El filme disfruta de un diseño primoroso el cual aprovecha al máximo la pura iconografía del kinbaku. Hemos comentado que estas películas eran productos rápidos de realizar, pero esto no quiere decir que sean toscos ni mal realizados. Al contrario. Una de las señas de identidad de mucho Roman Porno, es que gran parte del equipo técnico y artístico pasó de la noche a la mañana a trabajar en estos filmes eróticos cuando anteriormente trabajaban en películas de samurais o los yakuza eiga que realizaba el estudio. Algo que sin duda da un sello de calidad en estas producciones con una fotografía adecuada y una elección de planos de perspectiva alternativa y expresiva, como es el caso del filme que nos ocupa.

El filme es un festival sin tregua de perversiones sexuales con el sadomasoquismo como punta de lanza teniendo ya como punto álgido el uso de las lavativas y las defecaciones. Uno de los momentos estrella de Flower & Snake fue una escena con enemas, un momento tan recordado entre los espectadores que hizo que todas las siguientes producciones del estilo tuvieran un momento similar. Aquí, tras pasar mil tropelías, pasadas más o menos con entereza, Akiko, la esposa interpretada por Naomi Tani encontrará su talón de aquiles al enfrentarse a una lavativa. Otro culmen de este fetichisimo por las heces y el acto de defecar en las mujeres llega cuando Tani es llevada a un cobertizo para hacer sus necesidades y Konuma rueda el acto con un primer plano del excremento aflorando.
Akiko es secuestrada por su ex-marido.

Se verá sometida a toda clase de perversiones sexuales y a un poco de gimnasia extrema.

La juerga continúa cuando Akiko y su ex secuestran a una pareja para seguir con sus perversiones.

Como veis este filme es un plato para paladares muy selectos. Si bien, uno de los aspectos más inquietantes e incorrectos de la cinta es la muy tenebrosa relación que mantiene el ex-marido con una niña pequeña, su sobrina y que también mantenía secuestrada como vemos en el inicio del filme. Aunque según presenciamos, la niña parece no tener ningún problema con su tío echándose de menos el uno al otro durante el metraje hasta llegar a un alucinante reencuentro final. Delirante, sin duda.

Una esposa sacrificada
(1974) conjuga una serie de elementos que la convierten en uno de los clásicos del Roman Porno de la época. Contar con uno de sus rostros más reconocibles y magnéticos como Naomi Tani en una trama que consigue algunas de las dosis más pervertidas, perversas y depravadas del genero en su mezcla de bondage, sumisión, abuso y demás perversiones sexuales. El arte del kinbaku filmado casi desde un prisma religioso, mostrando Konuma en sus personajes las marcas de las cuerdas en las muñecas como muestra de afiliación y entrega a dicho acto. Si valoramos a estas producciones por sus dosis de locura incorrecta, inaceptable hoy día, esta producción estaría, a opinión personal, entre los 3 mejores Roman Porno de la Nikkatsu (junto a I love it from behind! y Beautiful Girl Hunter). Un filme que para colmo cuenta con unos muy aceptables valores artísticos y un ritmo ligero y entretenido.

Como curiosidad. La joven secuestrada de la película es la actriz Terumi Azuma y por lo visto existía una gran rivalidad entre ella y Naomi Tani fuera de las pantallas hasta el punto de que Azuma le robó el novio a Tani. La Nikkatsu aprovechó esta rivalidad para juntarlas en más películas como en Black Rose Ascension (1975).

martes, 17 de mayo de 2022

A BETTER TOMORROW (1986)


El cine de Hong Kong ha maravillado a generaciones desde el esplendor del cine de artes marciales con la Shaw Brothers o la Golden Harvest a la cabeza hasta esa explosión del cine de acción balístico de los años 80 y 90. Si hay una película clave y fundacional de lo que es la acción "hongkonesa" esa es sin duda A better tomorrow (1986) o “Un mañana mejor” en su traducción. En 1985, Jackie Chan abrió un poco la veda en este sentido tras el tremendo éxito de su primer Police Story, el cual llevaba las artes marciales a la gran ciudad siendo un mix con el género policiaco muy fresco y que tuvo una siguiente evolución con el clásico de John Woo y que sirvió tanto como marca de estilo de Woo como también de lo que es el heroic bloodshed.

En el filme, Ho y Mark pertenecen a las tríadas, y Kit, el hermano pequeño de Ho, es policía. Este último no sabe que Ho forma parte de la mafia, y cuando éste es detenido y su padre asesinado, será no sólo un shock para él, sino que le impedirá ascender. Cuando tres años más tarde Ho sale de prisión, se encuentra a Mark haciendo chapuzas en un garaje, a su hermano que no quiere oír hablar más de él y, además, a un nuevo jefe de las tríadas que quiere volver a hundirlo.

A better tomorrow
(1986) es una reinvención del género. Sienta las bases del heroic bloodshed, o derramamiento de sangre heroico y que tuvo un aluvión tremendo de imitaciones en los años consecuentes en un magnifico ciclo de películas donde destacan Full contact (1993) o Tiger on the beat (1988). A better tomorrow encuentra en la trama melodramática con unos hermanos enfrentados y en bandos morales diferentes en contraposición a unos lazos de amistad más fuertes que los familiares en un concepto casi homo erótico de la lealtad masculina y en el que es todo un homenaje de los códigos del western. Se suma además el estilo tan característico de su director a la hora de plantear las escenas de acción en una planificación que roza la danza. Las cámaras lentas, los elementos expresivos naturales como la lluvia o las palomas así como incidir en el ritual del arma... dan una visión estilizada de la violencia y de los tiroteos que marcaron época. Como curiosidad, A better tomorrow no es sino un remake de otra cinta de Hong Kong de 1967 de título Ying Xiong Ben Se de Kong Lung.
Kit, es policía, pero no sabe que su hermano mayor trabaja para las tríadas.

Algo que provoca mucha tensión una vez su hermano Ho sale de la cárcel.

Mientras Ho y Mark empiezan a hacerse de oro.

Pero la propia mafia acabará en su busca y captura.

Chow Yun-Fat, quien interpreta a Mark, se convirtió en todo un icono tras el éxito de la película, erigiéndose a partir de entonces como estrella absoluta del género y apareciendo en multitud de películas similares gracias a su siempre arrollador derroche de carisma. Yun-Fat fue escogido por John Woo curiosamente porque no tenía aspecto de héroe de acción. De hecho, la decisión de aparecer en el filme provocó preocupación, ya que si bien el actor era popular gracias a la TV, sus apariciones anteriores en el cine habían sido un fracaso, considerándose todo un "veneno para la taquilla". El resto del reparto está repleto de caras míticas como Ti Lung (The Duel (1971), La furia del tigre amarillo (1971), La leyenda del luchador borracho (1994)...), quien interpreta al sufrido Ho y su hermano policía, Kit, viene interpretado por nada menos que Leslie Cheung (Una historia china de fantasmas (1987), Inner Senses (2002)...). El corazón de la película, como es la tensa y moralmente conflictiva relación entre los dos hermanos resulta interesante llegando a momentos conmovedores. El clásico juego de bandos entre policías y ladrones encuentra aquí una vuelta más cínica en donde no todo es blanco o negro. Ni los policías acaban siendo los buenos de la función ni los mafiosos los verdaderamente malos.

A better tomorrow
(1986) aún concentrando algunos tramos algo toscos o torpes en su narrativa o montaje, si que es definitivamente todo un clásico indiscutible del cine de Hong Kong y del propio género. Un filme mil veces repetido e imitado. De una gran influencia en el cine de acción posterior (no solamente asiático sino también en el occidental) y que resulta espectacular en su plasmación de la acción balística como también emocionante en su conflicto entre hermanos, el cual descansa en la trama principal. El filme fue todo un éxito en su país de origen siendo durante años la película más taquillera de la historia de Hong Kong.

La saga continuó con la inferior (aunque de tramo final absolutamente explosivo) Honor, plomo y sangre (1988) y una tercera, A better tomorrow III (1990), ya sin John Woo a los mandos. La película contó con un remake realizado en China en 2018 además de otro realizado en Corea del Sur en 2010.

jueves, 21 de abril de 2022

ULTRAMAN 80 (1980)



Tras el éxito de The Ultraman (1979), la Tsuburaya Productions por fin pudo respirar tranquila. Estaban a salvo de la quiebra económica tras unos años difíciles donde realizaron modestas producciones. ¿A salvo? De momento... Dicho éxito proporcionó que la TBS volviera a confiar en la productora para una nueva ultra-serie, esta vez si, en live-action. La primera en 5 años tras el fail de Ultraman Leo (1974). Ultraman 80 (1980) venía a ser el regreso del héroe intergaláctico entrando por la puerta grande y estrenando la nueva década pero, por desgracia, la serie fue todo un fracaso estrepitoso que provocó un hiato del personaje durante década y media en Japón. 15 años pasaron hasta Ultraman Tiga (1996) si exceptuamos coproducciones extrañas como Ultraman: The Ultimate Hero (1995). ¿Pero qué hay tras el fracaso de Ultraman 80?

La serie iba a ser todo un esfuerzo para la Tsuburaya destinando un alto presupuesto para su realización y una premisa original que supondría un toque diferencial más que llamativo con las anteriores series de la franquicia: presentar a su héroe como un profesor. Esta vez, el héroe de la función es Takeshi Yamato, quien esconde ser Ultraman 80, ocultándose en la Tierra en la forma de un profesor de instituto. Tras unos años de tranquilidad, monstruos gigantes comienzan a aterrorizar Japón de nuevo. ¿El culpable? La energía negativa de la ira humana. Yamato alternará su trabajo como profesor con sus ocupaciones como miembro del escuadrón de defensa UGM (Utility Government Members) transformándose en el poderoso Ultraman 80 cuando la situación lo requiera.

Ultraman 80 es la oveja negra de la etapa Showa de Ultraman. Tras unas series que en general, todas, son bastante distraídas, entretenidas o excelentes (en el caso de las primeras), Ultraman 80 es tristemente irrelevante, perezosa y sin sabor. Una lástima ya que su premisa inicial es bastante única y llamativa como es el de presentar a un héroe infiltrado como profesor de instituto aprovechando así para tratar problemáticas sociales del momento respecto al mundo de los adolescentes. Hechos que son aprovechados como justificación de la creación de algunos monstruos. Lo social era un aspecto que los guionistas de la serie querían explorar en profundidad con la intención de tratar temas bastante más peliagudos como el suicidio adolescente. Si bien, nunca llegaron a ese nivel quedándose en unas tramas algo infantiloides y superficiales. 

Yamato es Ultraman 80...
Y también profesor, pero solo un rato.
Y e aquí una de las grandes oportunidades perdidas de Ultraman 80. Tras 12 episodios, la ambientación escolar desaparece centrándose totalmente en Yamato como miembro de UGM, convirtiéndose la serie en lo mismo que habíamos visto antes en la franquicia pero mucho más descafeinado. Tras 12 episodios, personajes a los que nos habíamos acostumbrado desaparecen. Un tramo que se borra sin previo aviso y sin dar ninguna mínima despedida a todo ello por parte de los guionistas. ¿Pero qué ha pasado aquí? 

Ultraman 80 tuvo la mala suerte de emitirse en un momento bastante turbulento. Fueron unos momentos en donde la delincuencia juvenil adolescente aumentó de manera considerable. Suicidios, violencia, delincuencia... Documentales, reportajes y noticias por doquier se sucedían en las televisiones cuestionando el sistema educativo nipón y solo faltaba que al cambiar de canal apareciera una serie que trataba algunas de esas problemáticas. Con toda esa presión de eliminar el elemento estudiantil, con cartas de padres siendo enviadas en masa a los canales de televisión quejándose de la violencia en televisión, con el director principal de Ultraman 80 abandonando la serie y llegando uno nuevo pidiendo eliminar el ambiente de instituto por algo más estándar... los guionistas se vieron obligados de la noche a la mañana a cambiar los guiones de toda la serie. Y eso se nota, por supuesto.

Ep. 5, The phantom town

El primer bloque de la serie se hace mínimamente simpático y presenta interesantes conceptos como las emociones y angustias adolescentes como forma de creación de monstruos. La energía negativa, como comentaba en un inicio. Un concepto que es rápidamente olvidado... Puedo destacar episodios tales como el número 5, The phantom town. Buen capítulo de conseguido aire onírico y pesadillesco con unos extraterrestres secuestrando a Yamato y llevándoselo a la cuarta dimensión (a través de un tren volador) donde se enfrentará a un robot gigante con el rugido de Gigan. Uno de los mejores momentos de Ultraman 80

El episodio 9, Airport emergency!, presenta un potente tramo final lleno de tensión en un aeropuerto mientras Yamato intenta conseguir una cita con la guapa profesora Kyoko. El ep. 12, The beautiful transfer student, pone fin a la etapa escolar en una entretenida historia con una chica de intercambio que resulta ser una alienígena. Se incluye un discurso de Yamato dirigido a los adultos pidiendo que dejen a los niños, ser niños, sin presiones ni obligarlos a ser lo que no quieren. Un discurso final involuntario para este tramo en la escuela.

Los miembros de UGM.
Con Yamato centrando sus esfuerzos en UGM la serie se convierte en lo mismo de siempre pero realizado a desgana y sin saber muy bien hacia donde tirar. Con la audiencia bajando de manera alarmante la serie parece dudar entre un tono juvenil o más bien infantil. Aún con lo irrelevante del conjunto de 50 episodios de la serie y que ningún episodio consigue ser sobresaliente, Ultraman 80 si que es un producto con algunos hallazgos simpáticos.

Sorprendentemente, el tramo más estable de calidad sucede poco después del abandono del instituto por parte de Yamato. Entre los episodios 17 y 24 nos encontramos con unas historias realizadas con un mínimo de mimo y entretenimiento. Desde el doble episodio 17 y 18, Fly to the sinister monster island!!, de ambientación isleña y con una misteriosa criatura tentacular y vampírica. El ep. 21, Shine into eternity!! Space G-men 85, es bastante dramático y trágico, con un policía intergaláctico (con disfraz de chewbacca de feria) buscando vengarse de un monstruo por haber matado a su mujer y su hijo.

El regreso de Gomora en el ep. 22, 
The day when the planet align.
También se aprovecha para hacer homenaje a los clásicos y el ep. 22, The day when the planet align, es un remake de Destroy the surface de la Ultraman (1966) original, con una nueva civilización subterránea sin rostro y que amenaza a la humanidad. Como guinda se cuenta con la aparición del monstruo Gomora. A destacar también el ep. 26, The time tunnel shadow warriors, una locura casi steampunk con Yamato y su compañera Emi entrando en un vórtice temporal que les lleva a un Japón feudal que mezcla samurais y princesas con alienígenas, robots y monstruos gigantes. Son ejemplos de episodios, que sin ser destacables, sí que resultan de lo más entretenido de Ultraman 80.

Entre el equipo involucrado en la serie es interesante detenerse en que el mismísimo Noriaki Yuasa, director y responsable de 7 de las 8 entregas de la saga clásica de Gamera se encarga de hasta 22 episodios de Ultraman 80. Entre el equipo dedicado a los efectos especiales se encontraba un jovencito Shinji Iguchi (fxs de la trilogía de los 90 de Gamera o co-director de Shin Godzilla). En una entrevista, Iguchi explicaba que en el inicio de la producción intentaron crear algo diferente y más atractivo en la plasmación de los efectos pero poco después, cuando empezaron a haber los citados cambios en la serie además de restricciones presupuestarias, dichas ambiciones fueron cortadas. 

El personaje de Yamato está interpretado por Hatsunori Hasegawa y a pesar de su entusiasmo acaba siendo el ultra-héroe más sosete visto hasta ahora (junto a Seiji de Ultraman Ace). Hasegawa aparecería en Gamera: guardián del universo (1995) y Gamera 2 (1996). La serie no se centra en ninguno de los miembros de UGM quedando éstos muy planos y sin ningún interés. A excepción de Emi, la fémina del equipo, interpretada por Eri Ishida. Aunque su cada vez mayor tiempo en pantalla pueda deberse a que la actriz empezó a triunfar en otra series de TV y cine en ese momento. Destaco también a Jin Nakayama quien interpreta al capitán Kazuki con sobriedad y acierto. Masaaki Daimon quien era uno de los personajes principales de Terror of Mechagodzilla (1975), interpreta a otro de los miembros de UGM.

El maravilloso villano del ep. 26, 
The time tunnel shadow warriors.

Con el fracaso a la vista, la Tsuburaya intentó maniobrar y orientar la serie hacia el público infantil con el objetivo de mejorar sus datos de audiencia. Prácticamente en los últimos 20 capítulos hay niños entre el reparto principal. Incluso en pleno episodio 40 cambiaron las canciones de los créditos iniciales y finales de los episodios para crear algo de movimiento en ese sentido (la canción inicial de Ultraman 80 es mala pero se puede rescatar, en cambio las nuevas son terribles...), pero la serie fue cuesta abajo sin remedio en un cúmulo de episodios muy discretos y en ocasiones hasta lamentables. Hay algún destello por ahí claro. El ep. 32, Monster ship from the dark sea, es sorprendente, con un barco informatizado y que se rebela contra sus creadores deambulando por el océano hundiendo otros barcos. El simpático ep. 34, I caught a weird fish, presenta a un grupo de niños encaprichados con pescar al pez más grande posible hasta que hacen enfadar a la gigantesca madre de un pez extraño que han cazado.

Un Ultraseven vengador en el ep. 44, 
Fierce Fight! 80 vs UltraSeven
Ultraman 80, aún sin abusar de ello, utiliza a monstruos de series anteriores como manera de hacer un guiño al fan de la franquicia. Así tenemos el regreso en 2 episodios de un Alien Baltan de medio pelo con intenciones bizarras, como el de capturar a 80 para encerrarlo en un zoo como vemos en el ep. 37, Alien Baltan’s terrifying zoo operation. El único regreso de algún miembro de la familia Ultra lo tenemos en el ep. 38, The echoing voice of father of ultra, con el padre de Ultra teniendo una breve y muy gratuita aparición. Ultraseven también protagoniza uno de los episodios más sorprendentes del conjunto como es el número 44, Fierce Fight! 80 vs UltraSeven. Aquí las ansias de venganza de un niño en coma provoca que su muñequillo de Seven cobre vida y persiga a un grupo de motoristas desalmados que lesionaron tanto a él como a su hermana.

Batalla terrorífica en el ep. 49, 80’s greatest pinch! Transform! Ultrawoman

Se introduce a la princesa Yullian en el ep. 43,
The female warrior from the planet of ultra
En el tramo final de la serie se introduce a la princesa Yullian, llegada también de M-78 y quien se unirá al equipo de UGM formando un interesante dúo con Yamato. Los diferentes puntos de vista entre los dos con ella sintiendo que vive una mentira ocultando su identidad en la Tierra y deseando ser una terrícola resulta refrescante. Lástima que dure muy pocos episodios. 

La presentación de Yullian lo vemos en el trágico y delirante a partes iguales ep. 43, The female warrior from the planet of ultra, donde sorprendentemente vemos como uno de los personajes principales es quitado de en medio en una muerte alucinante (tras haber sido sometido antes a una sesión de latigazos) y sin previo aviso. La esperadísima transformación de Yullian en Ultrawoman es reducida a solo unos minutos en el clímax final del ep. 49, 80’s greatest pinch! Transform! Ultrawoman, con un 80 moribundo sometido bajo la violencia de dos monstruos aberrantes y de diseño interesante. Demasiado poco vemos de este combo 80/Yullian en acción, una lástima...

Y así llegamos al final de la serie. Un final, que sin ser excelente, si que acaba siendo de lo mejor de Ultraman 80, aunque su concepto no se salga de lo habitual en los finales de Ultraman como es que la humanidad aprenda a luchar sin depender del héroe espacial. Si bien, el ep. 50, Ah! The giraffes and elephants all turned to ice!!, es un final atípico con Yamato y Yullian quedándose en la retaguardia sin luchar mientras el equipo de UGM recupera la confianza venciendo a un monstruo que lo congela todo a su paso. Un episodio realizado con tensión y con unos minutos finales definitivamente emocionantes con una celebración final del equipo (con un invitado robótico muy bizarro en la fiesta) y unos créditos finales con Yamato y Yullian disfrutando de su último día en la Tierra. Una conclusión que la verdad es que te deja con una sonrisa en la boca y que no solamente sirve como despedida de Ultraman 80 sino de un adiós a la etapa clásica de la franquicia. ¡Eighty!

A pesar de unas ocasionales tandas de episodios bastante entretenidos o mínimamente decentes, Ultraman 80 peca de una dejadez general, seguramente ocasionada por su complicada producción y numerosos cambios a los que se vio sometida. Pero eso no salva que sea una serie poco destacable y sin duda, la ultra-serie más floja de la etapa clásica del personaje (1966-1980).

Años después, Yamato pudo despedirse tal y como se merecía de sus alumnos en un episodio de Ultraman Mebius (2006) en donde años después los ex-alumnos realizaban una cena de reunión con Yamato. La indiferencia de la audiencia frente a Ultraman 80 fue síntoma de unos años en donde el interés por el kaiju eiga era más bien bajo por no decir nulo. El impacto de las series tokusatsu que en los 70 habían maravillado a los espectadores también había mermado dejando a la Toei prácticamente sola en el género con sus Super Sentai o Metal Heroes series. Ultraman volvería a reinar en los años 90 en una nueva etapa del personaje. Pero eso es otra historia...

lunes, 18 de abril de 2022

DAIGORO VS GOLIATH (1972)



A finales de los años 60 el género del kaiju eiga había vivido una decadencia bastante notable derivado de una sobre explotación del concepto sumado a unas producciones cada vez más baratas y con un tono dirigido ya totalmente hacia los niños. Si bien en 1971 se vivió una revitalización del género, un interés entre la audiencia de nuevo por las criaturas gigantes producido por el exitazo de El regreso de Ultraman (1971) en las TV’s niponas. Si bien, dicha revitalización se produjo principalmente en el ámbito televisivo con una proliferación tremenda de nuevas series tokusatsu similares. Mientras en el cine, Gamera había desaparecido del mapa tras Zigra, la amenaza de los océanos (1971), con el cierre por bancarrota de la Daiei. Godzilla viviría hasta 1975 una caída libre sin solución con una serie de entregas de muy bajo nivel. En medio de todo esto surge una película como Daigoro vs Goliath (1972). Una absoluta rareza de la época, que parece haber caído en el mayor de los olvidos.

En el filme, un inventor y su familia intentan recaudar fondos para alimentar a un monstruo gigante llamado Daigoro. Mientras tanto, un meteorito aterriza en el mar trayendo consigo otro monstruo gigante llamado Goliath. ¿Podrá Daigoro detener a Goliath?

Daigoro vs Goliath
es una curiosidad cuyo propósito era precisamente servir como parodia de este kaiju infantiloide que ofrecían películas como Gamera. Un tono de cachondeo general que sirviera para reírse de los códigos con muchos niños con gorra gritando y siendo amigos del monstruo de turno. El problema es que parece que dicho tono paródico no consiguió calar entre el público pasando inadvertido ya que precisamente la mayoría del kaiju de la época se había convertido en justo lo que Daigoro vs Goliath parodia, quedándose en tierra de nadie.

Hay conceptos salidos de madre que resultan fascinantes. Ya el hecho de que el gobierno quiera deshacerse de un monstruo benigno como Daigoro, por ser demasiado caro de mantener, provocando la furia de los niños y niñas japoneses me parece glorioso. Aquí, el monstruo, más apeluchado que nunca, tiene su propio WC al cual acude cada día a realizar sus deposiciones. El gobierno subvenciona una partida para alimentar al monstruo... Pero claro, el bicho cada vez es más grande, por lo que la situación se hace insostenible económicamente hablando. Junto a las manifestaciones en apoyo a Daigoro aparece una nueva criatura de nombre Goliath, de intenciones malvadas. El diseño de Goliath tampoco es que sea la panacea, siendo amenazador pero lo justo para no asustar a la chavalada. Daigoro acudirá al rescate y vencerá a la bestia (aunque con dificultades). En un momento final que me recordó al clímax del primer Gamera, El mundo bajo el terror (1965), los humanos mandarán a Goliath en un cohete al espacio mientras Daigoro se habrá ganado de nuevo el derecho a ser cuidado por el gobierno japonés en su islita. Maravilloso. Entre el reparto destacamos la presencia de Akiji Kobayashi, actor mítico del tokusatsu y que apareció desde Ultraman (con cameos en las siguientes ultra-series) a Kamen Rider.

Daigoro vs Goliath es de visionado difícil. Se hace distraída durante todo el metraje pero su tono de parodia no acaba de funcionar del todo. Muchas de sus bromas dan algo de vergüenza ajena y los trucajes para la ocasión no es que luzcan demasiado, estando éstos en consonancia con lo que se hacía en TV por aquel entonces. Si bien es un Kaiju muy curioso y que bien vale un visionado por parte del fan completista. La imagen de Daigoro haciendo sus necesidades en un WC gigantesco es una de las imágenes más alucinantes y surrealistas del kaiju de los 70.
Daigoro es un monstruo mantenido por el gobierno. Pero su gasto es excesivo...

El malvado Goliath aparece en la Tierra.

El pobre Daigoro tendrá que armarse de valor...

Daigoro saliendo de su WC gigante.
Como he mencionado, el filme no tuvo demasiada repercusión en la época, siendo estrenada de forma limitada, principalmente para ser proyectada en el Toho Champion Festival de 1972 (un festival organizado por la Toho de cara a la chiquillería donde solían proyectar títulos remontados de la saga Godzilla o episodios de Ultraman), en una sesión junto a Invasión extraterrestre (1968) y Panda! Go Panda! (1972). Daigoro vs Goliath fue rápidamente olvidada dejándonos sin más aventuras del simpático Daigoro en el futuro.

El filme fue una colaboración entre Tsuburaya Productions y la Toho, dirigiendo Tohshiro Iijima, director esencial en las primeras ultra-series participando desde Ultra Q (1966) a El regreso de Ultraman (1971). El filme si bien ha tenido varias ediciones en su país de origen, siendo editada en Laser Disc en 1991, en VHS en 1993 hasta disponer de una edición en DVD comercializada en 2005.

Como curiosidad, hay una referencia a Ultraman en el filme, cuando un personaje es lanzado por el aire él bromea con que es Ultraman. Un detalle que muestra hasta que punto las producciones de Tsuburaya formaban parte de un posible universo compartido. En el episodio 34 de Mirrorman (1971-1972), aparecen 2 niños jugando con muñecos de Daigoro.