CRÍTICAS PELÍCULAS

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jueves, 15 de octubre de 2026

CRÓNICAS DE SITGES 2026 (2/4)

Indonesia es un país con una fuerte tradición por el cine de horror. Un cine anclado a su rico y tenebroso folklore local -vease Mystics in Bali (1981) o Queen of Black Magic (1981)- y en estos últimos años diversos directores del país siguen insistiendo en mantener viva la llama del género. Uno de ellos es Joko Anwar, quien gran parte de su filmografía está entregada al terror y no solamente como director sino como guionista. Una de sus cimas al respecto es una cinta como Impetigore (2020) que sorprendió enormemente a un servidor con una muestra impecable de atmósfera muy mal rollera en una trama con asesinatos y magia negra.

Para Sitges 2026 nos llega Ghost in the Cell, cuyo guiño en el título a un clásico del anime japonés de los 90 ya nos da buena cuenta del cachondeo que impregna la película en todo momento. Y es que Ghost in the Cell presenta un concepto bien interesante como es el de una presencia fantasmal que acompaña a un recluso sin que él sea consciente y se dedica a hacer buena cuenta de otros presos (aunque solo a aquellos que tengan energía negativa). Todo lo referente a este espíritu malvado resulta de lo más conseguido con unos asesinatos que lo acercan al gore surrealista -y que me recordaron a Historia de Ricky tanto por la brutalidad como por la ambientación carcelaria-.

El filme resulta en general una gozosa cinta de horror que en ningún momento parece querer tomarse en serio a sí misma, pese a lo truculento de las acciones de ese ente fantasmal capaz de cometer las más brutales muertes, Anwar parece más empeñado en lo lúdico de la propuesta creando un conjunto claramente festivalero pero que se pasa de frenada en el componente humorístico, con una sobredosis de chistes, gags y humor físico que en ocasiones resulta simpático en otras resulta cargante. Toda esta profusión a la comedia hace que acabe perdiendo fuerza la trama del ente maligno cuya presencia se va desinflando a medida que avanza el metraje. Pese a todo una cinta simpática, que incluye un poco de crítica hacia la corrupción de su país y con el que el fan del gore disfrutará en determinados momentos.



Sitges ha vivido la visita de un Kevin Bacon bien acompañado por su mujer -tambien actriz- Kyra Segdwick y su hijo -metal singer- Travis Bacon. No solamente el Festival les ha galardonado con el Premio Honorífico tanto a Kevin como a Kyra sinó que venían a presentar Family Movie. Filme realizado en familia con el único objetivo de relajarse y divertirse y que ha sido hasta grabado, en gran parte, en la granja donde viven.

El filme sigue a un director de cine cutre -Kevin Bacon- el cual intenta por todos los medios realizar una última película junto a su familia, una producción de terror. Pero en una jornada de rodaje su mujer acaba accidentalmente con la vida de su vecino. No solamente la familia intentará ocultar todo rastro del cuerpo sino que más cadáveres irán acumulándose... 

Family Movie ha resultado ser un filme bastante blando y anodino. Uno entiende que la familia Bacon ha querido darse el gustazo de hacer una película todos juntos y para divertirse pero el resultado, aunque ocasionalmente simpático, no acaba por atinar de ninguna de las maneras. Una propuesta que puede despertar simpatías pero que una vez se ve, rápidamente se olvida. Así que haced caso a Kevin Bacon, pasad más tiempo con vuestra familia y ahorraos la película.



Train to Busan
 (2016) fue un éxito a todos los niveles y un verdadero soplo de aire fresco al subgénero de los zombies/infectados en una cinta de foco espectacular y entregada a la acción adrenalínica. Aunque dentro de la filmografía de Yeon Sang-Ho soy más fan de su vertiente en la animación para adultos -las increíbles The King of Pigs (2011) y The Fake (2013)-, Train to Busan es un caramelo. 

10 años después de encerrarnos en un tren de alta velocidad, Sang-Ho retoma a los infectados y ahora nos encierra en un rascacielos -referenciando a otro clásico como es el Zombie (1978) de Romero- en un filme de nuevo de corte espectacular, que no da tregua al espectador desde el minuto 1 y que además se permite darle una pequeña vuelta diferente a todo el concepto de estos infectados, estos zombies contorsionistas olímpicos, que los une una mente colmena con la que compartir información. Dicha mente colmena pondrá en un buen aprieto al pequeño grupo de supervivientes protagonista a la hora de encontrar la vacuna humana a la infección y salir del edificio con vida.

Al respecto comentar que la cinta presenta un villano absolutamente memorable, manipulador y “cabrón absoluto” interpretado por Koo Kyo-hwan. También fue un agradable sorpresa ver que la cinta viene protagonizada por Gianna Jun y a la que hacía tiempo que no veía. Una de las grandes estrellas del país y que aparecía en las clásicas Il Mare (2000), My Sassy Girl (2001) o Assassination (2015).

En definitiva un divertimento de lo más cuidado y entretenido, que sabe manejar a la perfección las situaciones de tensión, suspense y acción en un desarrollo que se va desbarrando a cada minuto hasta llegar a un clímax espectacular y que hace acabar bien arriba la producción. 



Sin duda, no vamos a olvidar esta sesión. Una de las proyecciones más memorables que hemos vivido en la historia del festival ha sido con la tremenda restauración en 4K del filme The Devils (1971). Filme maldito donde los haya, obra de un Ken Russell que se volvió loco desafiando las convenciones de los bienpensantes con esta provocativa, obscena y blasfema cinta que se sitúa históricamente en el primer caso de posesión documentado por la Iglesia católica allá por 1630. Si bien, nada es lo que parece y dicha posesión tiene ramificaciones más políticas de lo que parece.

Una cinta sensacional, soberbiamente filmada por Ken Russell, con un Oliver Reed que nunca ha estado mejor, en un asfixiante uso de los escenarios, con angulaciones aberrantes y un espíritu de teatro alocado con emociones desatadas y personajes de frenopático. Sin olvidar de su ingeniosa, irónica pero demoledora crítica hacia la institución católica. No puedo imaginarme lo que debieron pensar las audiencias de 1971 al ver la película, porque en pleno 2026 seguro que a más de uno el visionado le habrá resultado un cortocircuito radical. The Devils llega lejos, muy lejos. Ninguna de las nunsplotations posteriores, ni ningún Jesús Franco, llega tan lejos como en algunas de las escenas de The Devils. Escenas como la orgía sobre el cuerpo de Cristo o las torturas que los párrocos realizan a las monjas mediante enemas para exorcizarlas y vomitando fluídos.

The Devils fue censurada, muchas escenas fueron eliminadas o manipuladas para rebajar su contenido y no fue hasta 2002 que dichas escenas, que se creían perdidas, fueron recuperadas. Hemos tenido que esperar hasta 2024 para que diera inicio la restauración en 4K de dicho montaje definitivo con un resultado excepcional. Esperando su edición en Blu-Ray.


miércoles, 14 de octubre de 2026

CRÓNICAS DE SITGES 2026 (1/4)

Se acaba el verano, las vacaciones, el relax y el descanso. La vuelta a la rutina, el dia a dia, hunde a cualquiera pero siempre hay motivos para la alegría y animarte un poco más con "la vuelta al cole". Es acercarse octubre y uno ya siente un cierto cosquilleo en el cuerpo. Un cosquilleo cinéfilo y cinéfago. 

Nuevo Festival de Sitges, en su edición número 59. Cifras de vértigo. Un servidor lleva 21 años acudiendo al festival -7 de ellos como acreditado con Oriental Paradiso- y en efecto produce vértigo ver el inexorable y demoledor paso del tiempo. El adolescente ávido de cine de terror y fantasía ha ido viendo y viviendo pérdidas familiares, dificultosos accesos al mundo laboral, paternidades... El tiempo pasa, efectivamente. Por eso la cita anual a un festival como el de Sitges, que parece inalterable a ojos de uno, es un refugio vital diría. Un oasis donde dar rienda suelta a la pasión y la sed por descubrir y vivir el cine.

Un párrafo quizás algo melodramático pero ya se sabe, hay que tener la filosofía de tomarse la vida contra menos en serio, mejor. Y así es cuando uno se adentra en los siempre singulares y disfrutables terrenos cinematográficos de la India, porque inauguro el festival de la mejor manera con Half. Producción llegada de la pequeña pero matona Mollywood -la producción es en idioma malayalam y su base está en el estado de Kerala, al sur de la India-.

Half presenta a dos hermanos mellizos que son sorprendidos en medio del desierto por un grupo de maleantes que les asesinan brutalmente y les roban todo lo que llevan encima. La sorpresa viene cuando descubrimos que los hermanos tienen poderes vampíricos y regenerativos, por lo que la venganza no se hará esperar.

Half ha resultado ser un disfrute total y absoluto. Un filme de acción híper salvaje y sangriento que va directo a la yugular y no permite momento para el aburrimiento. De entre los coordinadores para las escenas de acción hay equipo que ya trabajó en películas como The night comes for us (2018)... y se nota mucho. El feel a western fronterizo, de aire casi post apocalíptico, diría, beneficia a una película muy divertida, cañera y con una selección musical de puro ritmo. Toda una sorpresa, sin duda. Buena manera de empezar el festival.



Jane Schoenbrun es una joven directora que con pocos trabajos ha logrado llamar la atención de muchos con un estilo muy personal y que sabe canalizar las ansiedades y preocupaciones de la juventud actual. Desde el contacto y relación con las nuevas tecnologías y las redes sociales así como la propia identidad y sexualidad. Ejemplo de ello lo tenemos en filmes previos como We’re all Going to the World’s Fair (2021), una propuesta de terror tecnológica de lo más singular.

Su nueva película, Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma resulta en una nueva vuelta de tuerca al genero slasher, más concretamente a las sagas Viernes 13 o Campamento sangriento con un alto componente meta a la vez que aprovecha para reflexionar sobre la supuesta misoginia del género o la relación entre espectador y película como elemento esencial en el despertar sexual y construcción de la propia identidad. Y es que resulta muy curioso como un subgénero tan denostado como ha sido el slasher, tratado de basura en los años 80, hoy dia sea objeto de recuperación, reivindicación y fuente de análisis y reflexiones. La deliciosa Final Girls (2015) vendría a ser ejemplo de ello.

Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma presenta un enorme cúmulo de ideas y reflexiones en un principio la mar de interesantes. Qué lugar ocupa el slasher en nuestros días, franquicias del cine mortecinas que aguardan una nueva oportunidad, presentar a un serial killer queer -y que lo enlaza con la maravillosa secuencia final de Campamento sangriento (1983)-, el género como fuente de despertar sexual, el mirar y el ser mirado, la ficción como construcción de nuestra identidad... Un cúmulo de ideas que en un principio resultan interesantes, no solo en su planteamiento sino en la estética y look de la propia cinta con escenarios artificiosos maravillosos y una Gillian Anderson estupenda... Pero a medida que la cinta avanza todas esas ideas se agolpan unas sobre otras sin parecer encontrar un camino claro, habiendo un aturullamiento evidente y que te dejan con la sensación de que la cosa no va a ningún lado. Pese a ello, una cinta interesante y que despertará amplios debates a su paso. Lo que si puedo decir es que me han entrado muchas ganas de recuperar toda la saga de Viernes 13...



Aquí somos mucho de películas con animales asesinos y monstruos gigantes. Siempre caen bien por lo que no podíamos perdernos Boiúna: La leyenda del Amazonas y que cuenta en su metraje con una anaconda de proporciones godzillianas y que actúa como dios de la gran selva. Ella decide quien vive y quien muere. Y así lo hará con un grupo de médicos voluntarios que se introducen en la jungla para ayudar a diversas tribus.

Una producción que me ha sorprendido personalmente siendo un filme de lo más distraído, que se beneficia de una ambientación seductora en el Amazonas con un peligro latente constante, no solamente por la anaconda de marras sino por insectos asquerosos, caimanes, arenas movedizas... Una presencia de la selva de lo más sofocante. 

Respecto a la serpiente gigante, sus apariciones están usadas y economizadas con inteligencia, utilizando los elementos del escenario -arbustos moviéndose, una presencia fugaz en el agua, el uso del fondo de plano- para creer que el monstruo se encuentra más presente de lo que realmente se muestra. Un acierto. Además la trama de la cinta se reserva algunos pequeños giros en lo que respecta a sus personajes -como los patéticos villanos iniciales- que benefician a la película. Una producción bastante distraída, como digo.


"Cosas de Monstruos" en directo con un especial sobre King Kong

Y tras la experiencia vivida el año pasado con el podcast "Cosas de Monstruos", con el que realizamos por primera vez un programa en directo en el Festival, se repitió la experiencia en el escenario del King Kong Area, bajo un dia estupendo y soleado y una afluencia de público bastante generosa. Si el año anterior, Octavio López, Josan García y un servidor -Adrián Roldán- desgranamos la filmografía de la tortuga Gamera, hemos hecho lo propio, esta vez, con el personaje de King Kong, emblema del festival. 

Un programa en directo en el que se repasaron por un lado las producciones clásicas del simio gigante desde su nacimiento en la maravillosa King Kong de 1933, sus remakes en 1976 -de la mano de Dino de Laurentiis- y 2005, con la visión del mito realizada por Peter Jackson. Tras un repaso a las aventuras japonesas del simio con King Kong contra Godzilla (1962) y King Kong se escapa (1967), se finiquitó el recorrido con el presente del personaje protagonizado por las sucesivas entregas del Monsterverse de Legendary. Una jornada maravillosa y de nuevo inolvidable, en la que pudimos ver a muchas caras conocidas y amigos. Coronada posteriormente con una hamburguesa a la sombra y un posterior baño en el mar que sentó de fábula. Podéis disfrutar del programa aquí.


viernes, 7 de agosto de 2026

BLOODY MUSCLE BODY BUILDER IN HELL (1995)


Viajamos un año más hasta el Nits de cinema oriental de Vic, en su edición número 23. Cita ineludible anual para el que suscribe resultando un evento imprescindible para todo amante del cine oriental que se precie con docenas de propuestas llegadas de países como Japón, Corea o China en un entorno de lo más confortable y amigable. 

De entre las sesiones que asistimos destaca por derecho propio, por su nivel de bizarrismo y carácter insólito, la imposible Bloody Muscle Body Builder in Hell (1995). Un proyecto llevado adelante por el culturista Shinichi Fukazawa, quien se hace un Juan Palomo dirigiendo, guionizando y protagonizando una cinta que homenajea sin tapujos -por no decir que plagia- numerosos elementos del Evil Dead (1981) de Sam Raimi.

Bloody Muscle Body Builder in Hell es una cinta de pura serie Z de carácter amateur y es que Fukazawa la rodó sin apenas medios en 1995 y la producción ha vivido un cúmulo de obsáculos hasta milagrosamente salir estrenada. Durante el rodaje, que tuvo lugar en pleno verano, varios rollos de película desaparecieron sin dejar rastro. Como resultado, la película no pudo terminarse de inmediato. No fue hasta 2009, que algunas escenas se volvieron a filmar, concretamente los momentos de efectos especiales. Luego comenzó la post producción, que duró un año más. 

La película finalmente se terminó por completo en 2010 para ser lanzada en DVD en 2012. ¿Quien le iba a decir a Fukazawa que la película disfrutaría de un estreno en cines japoneses en 2014, un estreno oficial internacional en 2017 en el Reino Unido y ediciones en DVD o Blu-Ray -cómo la que se espera próximamente en Trashorama-?

Pese al descalabro estrictamente cinematográfico de la propuesta no puedo sentirme más encariñado con Bloody Muscle Body Builder in Hell en el que supura claramente y se logra transmitir un amor hacia al cine y concretamente hacia el cine de género totalmente cristalino. Si amas una cosa, como es el cine, nada te puede detener y el espíritu do it yourself impregna una producción hecha con lo justo, con 3 o 4 actores y un piso minúsculo donde estalla toda la barbarie gore -el piso de los padres del director-.

Hemos visto mucho desbarre y muchísimas propuestas de Serie Z de este calibre y he de confesar que muchas de ellas se hacen muy aburridas, no siendo el caso de la presente cinta. Aquí hay chistes, gore, salvajadas, muñecos y hasta stop motion de baratillo pero efectivo. Además, el look del filme juega a su favor, con una imagen VHS extremadamente granulada que le da un natural aire retro. No le puedo pedir más. Es una experiencia de las que no se olvidan, siendo mínimamente divertida aún contando con sus numerosas limitaciones. Y ver a su protagonista marcar músculos y poses culturistas, citando frases de Bruce Campbell y dar buena cuenta de demonios de ultratumba quienes expulsan litros de fluídos varios... resulta sorprendentemente gozoso y divertido aún a pesar de la factura de la propuesta. Una carta de amor al splatter de 62 minutos que vivió todo un larguísimo camino hasta llegar a término y gracias al tesón y el no rendirse por parte de su director, ha hecho que décadas después la estemos viendo con las mejores condiciones posibles.

Foto cortesía de Mgda Inquieta

domingo, 23 de noviembre de 2025

EVIL DEAD TRAP (1988)


El cine japonés se estaba convirtiendo en un lugar bastante oscuro a partir de los años 80. El mercado del video, el cual acabó por explotar en los 90, no hizo más que acrecentar una tendencia hacia un cine de género cada vez más violento y horripilante. ¡Parecían no haber filtros! Son los años de Guinea Pig, Guts of a Virgin, Woman in a Box, películas mondo a lo Faces of Death y el pinku eiga híper violento y explícito de gente como Hisayasu Sato o Daisuke Yamanouchi.

Toshiharu Ikeda es un nombre bien interesante. Empezó como muchos dirigiendo Roman Porno en la Nikkatsu y ofreció algunos de los ejemplos más locos y desvergonzados del género como Sex Hunter (1980) para después especializarse en otros géneros como el horror más visceral de Mermaid Legend (1984). Con Evil Dead Trap (1988) o Tokyo Snuff, Ikeda ofrece una coctelera muy sugerente entre filme de premisa snuff, slasher salvaje y pinceladas de fantástico. Una mezcla tan bizarra como interesante.

En el filme seguimos a Nami quien posee un programa sensacionalista que atrae a gente que rinde culto a lo bizarro. En una de sus emisiones, recibe un sospechoso vídeo que parece mostrar el asesinato de una jovencita. Deduciendo que es una falsa snuff movie, Nami trata de dar con el autor de la cinta para emitirlo en su programa, así que decide iniciar su búsqueda en la vieja fábrica de donde proviene la cinta. Pero allí Nami y su equipo comienzan a ser masacrados uno por uno, por una misteriosa figura que ha sembrado la fábrica con trampas mortales.

Evil Dead Trap
puede que sea una de las cintas de terror nipón más interesantes y sugerentes de los 80. El filme cuenta con guión de Takashi Ishii, personalidad esencial tanto en el manga, como en el cine pinku o de yakuzas. Creador de Angel Guts (manga del que surgió una saga de películas de la cual Ishii dirigió las últimas 3 entregas), o director de filmes como Gonin (1995) con Takeshi Kitano o Sweet Whip (2013). Ishii e Ikeda proponen en Evil Dead Trap un primer tercio sugerente, inquietante y lleno de misterio con una periodista (Nami, quien comparte nombre con la protagonista de Angel Guts) recibiendo una cinta snuff.

Que Nami participe en la producción de un programa de televisión lleno de sucesos violentos hace que atraiga a algún loco que otro. Una reflexión sobre los medios, su exposición del mal gusto y el espejo que crea con una sociedad cada vez más decadente y al borde del colapso económico como fue la japonesa en esos años. Y es que en la segunda mitad de los años 80 en Japón estaban teniendo mucho éxito cintas a la Faces of Death (1975), filmes a lo mondo italiano basados en recopilados de imágenes de telediarios y otros vídeos de archivo basados en accidentes, autopsias, muertes, guerras, etc. La nipona The Shocks (1986) fue una de las que más éxito tuvieron y dio el pistoletazo de salida a una larga serie de filmes similares de lo más perturbadoras y salvajes. Tanto ésta Evil Dead Trap como su secuela (Hideki) realiza una reflexión y crítica velada sobre dicha exposición sin control de esta cultura del mal gusto y de la violencia.

Tras un primer tercio de lo más interesante, la cinta contiene un largo tramo central, con el equipo de TV de Nami siendo masacrados por el asesino de turno, uno por uno, en el que pese a lo elaborado y burro de los asesinatos la cinta echa el freno de mano en unas inexplicables y largas secuencias anti climáticas de conversación y poca acción que sorprenden por salirse del tono de lo que se supone es un slasher al uso. Un largo tramo que acompaña al sueño y que se resuelve con un clímax final alucinatorio, que coquetea ya con el fantástico, donde se muestra la verdadera historia tras el asesino misterioso. Un final bizarro, extraño y hemoglobínico, beneficiado por un escenario, como es la guarida del killer, de lo más perturbador a la vez de atmosférico.

Evil Dead Trap es una sugerente cinta de horror, dotada de un tono muy perturbador en sus imágenes y una violencia muy gráfica que lleva un paso más allá los más comedidos (en comparación) slashers americanos. Un poco como lo que se hizo en Italia (esos giallos de Lucio Fulci) pero añadiendo un grado más de suciedad y halo prohibido en su visionado. Fue distribuida en VHS en España de la mano de Manga Films. La cinta tendría continuidad con una superior secuela, ya reseñada en el blog, y una tercera, Tokyo Snuff 3: Broken Love Killer (1993) de nuevo dirigida por Ikeda.

viernes, 7 de noviembre de 2025

CRÓNICAS DE SITGES 2025 (4/4)

Es de sobra bien conocida mi pasión por los monstruos gigantes y el tokusatsu, palabra que engloba a esas producciones fílmicas japonesas donde el uso intensivo de efectos especiales tomaba mucho protagonismo y que más tarde pasaría a ser una etiqueta para englobar a toda la oleada de superhéroes nipones que surgieron a partir de los 60 en adelante con Ultraman, Kamen Rider, Super Sentai y demás a la cabeza.

En 2022 surgió un proyecto de lo más marciano. Rendir homenaje a la carrera y vida del artista surrealista japonés Taro Okamoto convirtiendo su obra en una serie de cortos tokusatsu que combinaba el más bizarro humor y poder alucinatorio con monstruos y héroes que se referian a la obra de Okamoto. El proyecto tuvo tanto éxito que ahora tenemos la película: Taroman Expo Explosion.

Taroman Expo Explosion es una experiencia radical, alucinada y alucinógena. Sin duda una de las películas más locas y bizarras de las que se han proyectado este año en Sitges. El filme propone un homenaje sincero y con mucho cariño a todo el tokusatsu televisivo de los 70 añadiendo muchísimo humor absurdo y surrealista combinado con un carácter visual que imita y refiere a las series de antaño. 

Hay un prólogo hilarante ambientado en la exposición de Osaka de 1970 y todos los tics visuales y gags se refieren a las series de Tsuburaya de aquel entonces (el 4/3, imperfecciones de la imagen, pausas publicitarias, personajes arquetípicos) para luego saltar la trama a un imposible viaje al futuro hasta 2025 acompañados de un cyborg. Explosiones de color, alucinantes momentos de musical, efectos especiales tradicionales con maquetas, disfraces y juguetes colgando de cables aderezado con pausas publicitarias y continuas referencias a la obra y frases del artista Taro Okamoto. Sin duda Taroman es una obra marciana e irresistible, muy imaginativa y una experiencia de lo más única y radical no apta para todos los paladares pero que ha supuesto toda una sorpresa.



El director Yuta Shimotsu sorprendió hace un par de años con Best wishes to all (2023) la cual supuso una bocanada de aire fresco para el J-Horror con un filme lleno de personajes bizarros, situaciones extrañas y un alucinante uso del espacio para generar terror e inquietud. Ahora Shimotsu nos trae su siguiente trabajo; New Group.

New Group no supera al anterior filme de su director pero si es un trabajo sin duda fascinante, bizarro e inquietante. Una premisa de lo más ácida y con mala baba, ya que la fuente del terror surge de cómo el poder de la masa y el "borreguismo" destruye todo atisbo de individualidad y la película lo representa desde los cimientos de la sociedad como es la escuela por medio de unas demostraciones gimnásticas increíbles y muy bizarras. Quien se niegue a formar parte de la enorme estructura piramidal es asesinado. Los protagonistas de la historia deberán defender su individualidad y luchar contra la masa que los oprime. 

El filme no es sutil en su mensaje pero supone un trabajo de lo más curioso, fácil de ver y fascinante ya que la inquietud en el espectador se genera a raíz de comportamientos imprevistos y la gimnasia extraña. A medida que el problema se acrecenta el terror es llevado casi a un punto cósmico. Es fácil ver una crítica hacia esa mentalidad de colmena y "todos a una" que transmite la sociedad nipona pero además esta idea se extrapola hacia el estado de nuestro presente con retos virales estúpidos y todos actuando como borregos a través de las redes sociales. Crítica social, terror bizarro y un tratamiento visual de lo más cuidado hacen de esta New Group un filme de lo más rescatable y curioso. Espero con ganas con que nueva locura nos sorprenderá Yuta Shimotsu en el futuro.



Celebro con mucha alegría la fabulosa remasterización en 4K que han hecho de una de las obras más importantes de Mamoru Oshii como es Angel's Egg (1985).

El filme nos sitúa en una ciudad sumergida donde una niña cuida con devoción un gran huevo entre sus brazos, convencida de que pertenece a un ángel, hasta que aparece un hombre con un extraño artefacto al hombro y la sigue allá donde va.

Angel's Egg es uno de los trabajos fundacionales de un director que revolucionó el anime de los 80 y 90 gracias a obras como Patlabor (1989) o Ghost in the Shell (1995) y que con Angel's Egg propuso un trabajo suicida desde el punto de vista comercial. Un filme casi experimental de un muy marcado substrato católico (de hecho Oshii se enfrentó a sus propias creencias y religión y sus contradicciones en el presente filme de una manera muy personal) presentando una animación increíble de un detallismo fascinante, sin apenas diálogos y donde el significado en la imagen prevalece frente a explicaciones. Una experiencia mística, espiritual y donde la intuición como espectador es bien importante para que cada uno saque sus propias conclusiones. Una historia de proporciones bíblicas, apocalíptica y misteriosa. En resumen, un filme fascinante y que aún sigue provocando las mismas reacciones en el espectador que hace 40 años. Algunos espectadores distraídos salían de la proyección del Auditori Melià exclamando "no he entendido nada... ¡nada!". ¡Pero esto que es!, decía otro.



Uno de los grandes invitados del presente Festival de Sitges ha sido Enzo G. Castellari, todoterreno de la industria cinematográfica italiana y uno de los emblemas de lo que supuso la exploitation italiana en los 70 y 80. Uno de los motivos de su presencia en el festival fue presentar y participar en la proyección del documental Aquel último tiburón, nuevo trabajo de Victor Matellano y Ángel Sala los cuales rinden tributo al director italiano y a una de las películas más importantes de su carrera como fue L'ultimo squalo (1981) la cual se estrenó en España directamente como "Tiburón 3" haciéndose pasar como una continuación oficial de la saga "Jaws". El estreno del filme por todo el mundo y su éxito provocó una reclamación por plagio de la Universal, paralizando su estreno y prohibiendo su comercialización en Estados Unidos.

L'ultimo squalo es una de las grandes culminaciones y muestra perfecta de lo que supuso el fenómeno de la exploitation italiana de la época. Se trata de un filme de evidentes valores, aire muy divertido, salvaje y además eficiente a nivel de efectos especiales contando con un animatrónico enorme de un tiburón para las escenas en el agua. El documental explora la elaboración de dicho filme y la posterior polémica que suscitó aunque si bien echamos en falta una mayor chicha en ese sentido esperando, quizás, datos que no se conocían o que no se habían contado hasta ahora. No siendo así. 

Toda la polémica que suscitó la película ya era una historia bien conocida y el documental no aporta mucho más a ese sentido, teniendo por momentos un carácter de un audiocomentario de la propia película italiana del enorme escualo. Pese a la poca chicha a la que acuso al documental éste funciona más como reivindicación de un director esencial y una manera única de hacer cine en Italia. En ese aspecto el filme funciona. 

La proyección del documental se coronó con un Q&A magnífico acompañados de Victor Matellano, Ángel Sala, Fabiola Toledo y el mismo Castellari que con 91 años, ya de vuelta de todo, demostró estar por encima del bien y del mal. "Me encanta este Festival porque se come estupendamente. Hay otros festivales que me invitan y digo que no. Pero a éste siempre intento venir". Eso dijo la noche anterior en el Melià. Genio y figura.



Los blockbusters chinos han llegado a un nivel de producción y medios en estos últimos años verdaderamente encomiable. Ejemplos los hay como las dos partes de The Wandering Earth, Skyfire... Y es que con el gran estado de salud del cine chino y su respuesta en la taquilla es relativamente fácil poder invertir una gran cantidad de dinero en una producción si éste luego se va a corresponder con 500 millones o 800 millones de recaudación. Y da igual si sale o no allende las fronteras chinas. Que más da. Se ha recuperado sobradamente la inversión.

Cesium Fallout se enmarca dentro de esta serie de blockbusters chinos. Un producto marcadamente espectacular, con grandes estrellas y un ritmo trepidante.

En una planta de reciclaje de Hong Kong, un incendio masivo destapa una crisis de radiación causada por el contrabando ilegal de basura. Un asesor gubernamental, un ejecutivo y los bomberos se embarcan en una misión de alto riesgo para mitigar el desastre.

Algo tienen estas cintas de catástrofes y desastres que pese a que siempre te llevan por los mismos tópicos y lugares comunes (protagonistas con sus dramas familiares y personales, reuniones de despacho muy tensas y sacrificios finales) me resultan cómodas y reconfortantes en su visionado. Cesium Fallout remite a un suceso real como es la libre entrada sin revisión de mercancías en el puerto de Hong Kong. En este caso es un cargamento no revisado que provoca una crisis derivada del esparcimiento de materiales tóxicos y radiactivos provocando un incendio sin fin y el peligro de convertir toda Hong Kong en un lugar inhabitable. Un cementerio provocado por la radiactividad. 

Las escenas de desastre y efectos con fuego están realizadas con el suficiente nervio y espectáculo y además el ritmo de la película está bien balanceado sin demasiados bajones que te aparten la mirada de la pantalla. El protagónico de la súper estrella Andy Lau (inmortal él) como gran experto en crisis de emergencia lleva con soltura la narración manteniendo eso si, los momentos lacrimógenos, el melodrama de sobremesa y todos los tópicos anteriormente comentados inherentes al presente subgénero. A pesar de ello Cesium Fallout resulta una cinta de lo más entretenida y espectacular, recomendable para los amantes del cine de catástrofes y emergencias nacionales.


Y hasta aquí el Festival de Sitges 2025. Gracias por haber leído hasta aquí las humildes crónicas de este blog. Unos días estupendos, donde siempre me encuentro con conocidos y amigos del medio pero que como es habitual pasan en un suspiro. Estos días también he estado participando con mis queridos amigos del canal Cine Fórum, realizando algunas video reviews de las películas visionadas. Las tenéis disponibles en su canal de Youtube. 
Nos vemos el año que viene. Oriental Paradiso seguirá ahí. Gracias y tengan cuidado ahí fuera.


domingo, 2 de noviembre de 2025

CRÓNICAS DE SITGES 2025 (3/4)

Park Chan-Wook es sin duda uno de los directores más lúcidos y brillantes del presente cinematográfico. Ejemplo de una filmografía por lo general impecable. Desde su trilogía de la venganza con Old Boy (2003) a la cabeza (su gran clásico), sin desmerecer la maravillosa Sympathy for Lady Vengeance (2005) o la reciente Decision to Leave (2022). Recuerdo en 2016 ver en el Auditori Melià, a las 8:30h de la mañana The Handmaiden (2016) y sentirme totalmente abrumado. Sin duda una película que me pasó por encima y que a día de hoy la sigo confirmando como su mejor película.

No other choice confirma que Park Chan-Wook juega en otra liga. Es evidente que con el paso de los años el director coreano ha ido perfeccionando y afinando todavía más su increïble lenguaje visual y Trabajo como narrador de historias.

La historia sigue a un hombre de mediana edad llamado Man-su que se embarca decidido en una búsqueda de trabajo tras ser despedido inesperadamente de la compañía de papel en la que trabajó durante 25 años. "Si no hay una vacante para mí, tendré que crear una para que me contraten. No hay otra opción". Así que tras estudiar a posibles candidatos decide asesinar a su competencia.

No other choice es una comedia negrísima y ácida. Una trama que no resulta elaborada siendo bastante simple como es el asesinato de posibles candidatos para una hipotética oferta de trabajo pero eso le basta y le sobra a Park Chan-Wook para llevar en volandas al espectador hacia un metraje estilizado, fascinante e incomparable en su juego visual. La tragicomedia y patetismo de los personajes está ejemplificado a la perfección en un pletórico Lee Byun Hung, quien nunca ha estado tan divertido. Y lo mismo se puede decir de su partenaire femenina, Son Je-Yin. Un disfrute total, no se convertirá en una de mis favoritas de su director pero es un filme sobradamente notable.




Producida por A24, en Si pudiera, te daría una patada es el ejemplo de un tipo de filme que podríamos encontrarlo fácilmente un domingo por la tarde en esos telefilmes de Antena 3 pero reconvertido en un producto de empaque de lujo y altas aspiraciones.

Con su vida literalmente derrumbándose a su alrededor, Linda intenta lidiar con la misteriosa enfermedad de su hija, su marido ausente, una persona desaparecida y una relación cada vez más hostil con su terapeuta.

Pero vayamos por partes, Si pudiera, te daría una patada efectivamente cuenta con una realización pulida y trabajada con un uso interesante de los primeros planos que ayudan a crear y transmitir el ambiente opresivo y cada vez más asfixiante de su protagonista. Porque sin duda Rose Byrne está excelente como madre superada por la situación y conjuntamente al tono tragicómico general de su personaje se convierte en lo más rescatable de una cinta que en general se antoja algo cargante, pretendiendo ir de atrevido sin conseguirlo. 

Aunque Rose Byrne reivindica a la madre que puede darse un respiro (por supuesto, ¡faltaría más!) bebiendo alcohol a mansalva e incluso dándose a los estupefacientes la trama no acaba por ir a ningún lado perdiendo interés a grandes pasos. En resumen un filme de fondo de sobremesa pero envuelto de un paquete de lujo y cuidado.



El género coreano más exportado es el thriller, en todas sus variantes. Así que el Festival este año nos trae el nuevo thriller coreano obligado como es The Old Woman with the Knife.

En el filme Hornclaw es una legendaria asesina de sesenta años especializada en eliminar la escoria del mundo. Su mundana pero sangrienta vida da un giro inesperado cuando conoce a Bullfight, un joven y prometedor asesino que quiere trabajar a su lado. Pero un incidente de su pasado ensombrece su colaboración, incluso cuando Bullfight revela que la recuerda como la primera persona que le mostró amabilidad. Hornclaw no logra reconocer al joven y sus verdaderas intenciones, y su malentendido sin resolver conduce a una escalada de enfrentamientos con armas blandidas por la venganza y la supervivencia.

Nada nuevo bajo el sol. The Old Woman with the Knife ofrece un cuidado tratamiento visual y una correcta plasmación de la acción, si bien cumple punto por punto con todo lo que suele ofrecer el género. Una enmarañada trama llena de personajes, todos de dudosas intenciones, un héroe o heroína torturado y que trata de encontrar redención, violencia, juegos del gato y el ratón y muchos gritos. 

Lo mejor que se puede decir de The Old woman with the Knife es que pese a su previsibilidad el filme es de lo más disfrutable por su ritmo dosificado (a pesar del metraje alargado a las 2 horas, algo muy coreano también), aire de cómic (basado en uno, precisamente), sus notables escenas de acción y un protagonismo de una Lee Hye-Young, que con sus más de 60 años ofrece una interpretación sorprendentemente física y entregada y donde destaca además ese pulso enfermizo contra el joven Bullfight (un estupendo Kim Sung-Cheol), traumatizado y con un nexo de unión con la asesina legendaria que la cinta nos irá revelando. Así, pese a sus lugares comunes, The Old Woman with the Knife es una entretenida cinta coreana. Un thriller más.



Mamoru Hosoda es tal vez junto a Makoto Shinkai y Masaaki Yuasa una de las voces más importantes del anime japonés de los últimos 15 años. Su última película, Belle, estrenada en 2021, me maravilló y conmovió de una manera muy profunda. Sin duda, su mejor y más completo trabajo. Por lo que la llegada de su nueva película, Scarlet, me llenó de expectativas.

Una princesa medieval experta en el manejo de la espada se embarca en una peligrosa misión para vengar la muerte de su padre. Tras fracasar en su misión y encontrarse gravemente herida en un «Otromundo», conoce a un joven idealista de nuestro presente que no solo la ayuda a curarse, sino que le muestra la posibilidad de un futuro libre de amargura y rabia. Cuando se enfrenta de nuevo al asesino de su padre, Scarlet se enfrenta a su batalla más difícil.

Scarlet es un sorprendente, imaginativo y bizarro retelling del Hamlet de Shakespeare. La ambientación palaciega, la traición en la línea familiar, la venganza que te destruye por dentro... todo ello es contado y representado en el conflicto principal de Scarlet, la bella hija del rey, muy bondadoso él y que será asesinado por su propio hermano para llegar al trono. La cruzada vengativa de Scarlet es aderezada con elementos fantásticos que hacen crecer la historia. 

Ambientarla en ese lugar desolado y decadente en donde los vivos y los muertos se mezclan es muy interesante y da lugar a estampas visuales acongojantes amen de ideas como la de ese dragón descomunal que sobrevuela los cielos o el hecho de que el tiempo esté mezclado y que es aprovechado para introducir a un enfermero de nuestro tiempo y que interactúa con Scarlet. Hosoda siempre ha utilizado animación por ordenador en sus películas, pero aquí lo lleva al paroxismo. Personalmente no me ha molestado excesivamente. Pienso que en general la película es un espectáculo visual apabullante y genera imágenes llenas de fuerza. Es su trama la que en ocasiones va dando algunos bandazos o no acaba de profundizar debidamente en algunos momentos. El típico acaramelamiento emocional y melodrama excesivo, un peaje a pagar ya bien sabido por el respetable, también está presente.


Si bien, encuentro esta Scarlet un espectáculo apabullante y emocionante, muestra interesante de cómo un texto eterno como Hamlet es capaz de readaptarse aún en la actualidad teniendo igual vigencia en una historia de muertos muy vivos y vivos que desean la eternidad a cualquier precio. La locura sin sentido de la guerra, la búsqueda de bondad en un mundo violento que se ha vuelto loco confluyen en un filme que no llega a la magnificiéncia de Belle pero es sobradamente notable y uno de los mejores trabajos de Hosoda.



Este año, por sorpresa, se han juntado varias propuestas interesantes que hacen ver qué el J-Horror aún está vivo y puede que renaciendo. Mag Mag o la recomendable New Group dan buena prueba de ello. The Curse, de Ken'ichi Ugana, venía precedida por comentarios apasionados que apuntaban a una experiencia de lo más aterradora.

En el filme, Riko es recepcionista de un salón de belleza y se fija en las extrañas publicaciones en SNS de su amiga Shu-fen. A medida que se suceden muertes espeluznantes, viaja a Taiwán y desentraña los horrores de la comunidad con su exnovio y la hermana de Shu-fen.

The Curse no va a cambiar el curso del J-Horror pero si es un entretenido y delirante tren de la bruja que acierta en generar exagerados momentos de horror, sangre y sustos prácticamente desde el principio con una pátina de goce y diversión entrañable. Es en esta explotación de los códigos del J-Horror con sus fantasmas melenudas y sus maldiciones por vía de la tecnología (ahora se transmite a través de redes sociales) donde de tan exagerado, torpe y delirante casi la acercan al terreno de la spoof movie o parodia del propio género. Si bien es de denotar el evidente cariño del director por el género haciendo sufrir al joven y fotogénico reparto con mil tropelías y sustos, con un tramo final en Taiwán y una revelación final como digo delirante. The Curse no es para tomársela muy en serio. Un entretenido tren de la bruja que tan rápido se ve como se olvida.


miércoles, 22 de octubre de 2025

CRÓNICAS DE SITGES 2025 (2/4)

Ya lo advirtió Ángel Sala unos días antes. Desde Hong Kong, The Furious prometía ser una de las mejores cintas de artes marciales de los últimos años. Un espectáculo de puro frenesí. Y efectivamente así ha sido. En estos últimos años hemos tenido diversas cintas que han revolucionado el genero de acción y de las artes marciales. Por un lado, Gareth Evans y su dupla de cintas de The Raid o Timo Tjahjanto con su memorable The night comes for us, por citar varios ejemplos. The Furious se puede unir sin ningún problema, es más casi está por encima, de ese ya legendario grupo de películas.

Rainy, hija del experto en artes marciales Wang Wei, es secuestrada por una red de tráfico de menores. En un frenético intento de recuperarla, el padre se lanza a la guerra, enfrentándose a numerosos obstáculos mientras lucha contra criminales y policías corruptos. En el camino conoce a Navin, un periodista en busca de su esposa desaparecida. Ambos despliegan sus habilidades de combate mientras aprenden las virtudes de la confianza mutua.

The Furious es la Capilla Sixtina del cine de tullinas. Es “El padrino” de las artes marciales. Lo que logra Kenji Tanigaki (director pero además director especializado en las escenas de acción, ahí está su magnifico trabajo en Twilight of the Warriors) es por un lado crear una cinta que no da ni un minuto de respiro con una seguidilla de escenas de acción de aúpa que orbitan alrededor de una trama simplificada al máximo pero efectiva. La excusa del secuestro de la hija del protagonista y su posterior rescate es la excusa perfecta para unas escenas de artes marciales con unos coreografías salvajes y una planificación adrenalínica.

Acompañado de Xie Miao. Muy simpático.

Desde hostias que arrancan cabezas, peleas en una furgoneta en marcha, todos contra todos, peleas con bicis... El festival de tullinas es agotador y extenuante pero en el mejor de los sentidos. Entre el reparto encontramos a varias caras conocidas de los filmes de The Raid o The night comes for us como es el estupendo Joe Taslim y Yaya Ruhian. Y de protagonista tenemos al mítico Xie Miao (o Tse Miu) como artista marcial mudo. Miao lleva trabajando desde niño y cuenta con trabajos como La leyenda del dragón rojo (1994) con Jet Li.

Sin duda The Furious es una de las cimas del género de acción y de artes marciales. Una cinta tremendamente gozosa, salvaje y adrenalínica. Ni un segundo de aburrimiento te ofrece la cinta. El pase en un Auditori Melià a reventar con toda la audiencia gozando con la película fue algo inolvidable.



Bastante expectación había por Good Boy y la verdad es que la premisa a primera vista, sobre el papel, parecía curiosa y atractiva como era el de presentar la clásica historia de casa encantada, con sus fantasmas y aparecidos pero visto desde el punto de vista de un perro.

Como digo, Good Boy parte de una premisa bastante curiosa pero que a los 5 minutos de película ya ves que se queda en eso; en un experimento. Desde aquí quiero destacar enormemente la pericia y entrenamiento del perrete Indy, verdadera estrella de la cinta y que contó con una preparación de casi 2 años por parte del director, Ben Leonberg. Pero, pese a ello o al evidente gran trabajo de iluminación de la película y el uso de las luces y sombras... pese a todo ello la cinta se antoja sosa y bastante aburrida en general. 

Simplemente porque repite los mismos clichés y sustos ya vistos muchas veces en el último cine de fantasmas pero ahora los sufre un perro. Además, dichas apariciones o forma de crear el terror tampoco es que resulte muy apasionante siendo algo más blandito y con poca chica. Todo ello hace que sus a priori agradecidos 70 minutos se hagan muy pero que muy largos. Una cinta curiosa como digo, loable en sus aspiraciones destacando aspectos técnicos (aún habiendo costado 900.000 dólares la producción) pero se queda en un experimento bastante soso y con poca chicha.




Desde Noruega nos llega una de las propuestas más divertidas y gozosas de este Festival de Sitges 2025. La hermanastra fea retuerce la clásica historia de La Cenicienta centrándose en su hermanastra malvada Elvira y el camino que ha de recorrer para ser una mujer perfecta y así conquistar al príncipe del reinado.

La hermanastra fea, al igual que hizo el año pasado La sustancia (con aún mayor fortuna, hay que decir) disecciona, muestra y critica con salvajismo y mucha comedia negra las exigencias físicas a la que son sometidas las mujeres a lo largo de su vida. La pobre Elvira es sujeta a diversas operaciones, transformaciones y prácticas discutibles para alcanzar el físico exigido y así ser digna del rey. Todo ello está realizado con unas intenciones salvajes pero a la vez empapadas de mucha acidez y comedia negra. 

No solamente el filme se queda en el festival de momentos extremos sino que además presenta un nivel de producción encomiable. Con un exquisito gusto a la hora de plasmar el aspecto visual de la cinta con unos decorados y vestuario muy notables. Con algún sorprendente y visceral momento sexual explícito (ese momento en el granero con Cenicienta), un ritmo bien dosificado, una elegante plasmación formal y secuencias extremas que despiertan el aplauso del respetable, La hermanastra fea resulta una muy gozosa propuesta de género la mar de recomendable.



En Sitges llevamos unos cuantos años encadenando varios filmes japoneses independientes con las paradojas y los bucles temporales como premisa principal. Ahí están las muy simpáticas Beyond the infinite two minutes (2021) o River (2023), ambas de Junta Yamaguchi para atestiguarlo. Exit 8, basada en el videojuego “The Exit 8”, lleva un paso más allá la temática de los bucles ofreciendo además una relectura llamativa del terror japonés.

El filme sigue a varias personas anónimas las cuales se encuentran atrapados en una estación de metro. D este bucle constante solo pueden avanzar de nivel cuando detectan una anomalía en el lugar y seguidamente vuelven sobre sus pasos. La única manera de escapar es llegar hasta la salida 8....

Exit 8 es un filme curioso, que traslada literalmente el mundo y reglas del videojuego en el que se basa al medio cinematográfico. En ese sentido gran parte del filme se antoja reiterativo y repetitivo pero digamos que ahí radica la gracia del asunto. Ver atrapados en un metro a un salary man o a un joven frustrado, típicos japoneses que ya de por sí, su día a día ya resulta una constante repetición (casa-trabajo-casa...) pues tiene cierta gracia. Es remarcable además la capacidad inmersiva de la cinta invitando al propio espectador a buscar junto a los protagonistas las posibles anomalías del espacio.


El terror se introduce poco a poco y la inquietud radica en las pequeñas diferencias del espacio en el que se mueven los protagonistas o los extraños personajes que realizan un mismo ciclo sin cesar. En ese sentido el filme resulta extraño, misterioso y remarcable a la vez que realiza una reflexión sobre los temores de la paternidad en donde se centra (para variar) en las dudas y miedos de un joven que recién se entera que va a ser padre (y su pareja es la preciosa Nana Komatsu nada menos, quien realiza unos breves cameos). Así Exit 8, no pasará a la historia pero si es una muy curiosa cinta que supone una pequeña bocanada de aire fresco para el terror japonés.



Ojo al proyecto. Filme de Singapur y con producción multi-internacional viéndose mezcladas la misma Singapur, Indonesia, Japón y el Reino Unido (ni el G8, oye). Filme ambientado en los últimos años de la II Guerra Mundial y que viene a ser una coctelera entre Infierno en el Pacífico (1968), un poco de drama bélico, un poco de survival y mucho de monster movie con pinceladas de Predator. Esto es Orang Ikan (2024), o Monster Island, para los amigos.

El filme se ambienta en el Pacífico, en 1942. Un soldado japonés y un prisionero de guerra británico se encuentran varados en una isla desierta, perseguidos por una criatura mortal. Dos enemigos acérrimos deben unirse para sobrevivir a lo desconocido.

Monster Island parte de una premisa muy potente. Introducir el contexto de la II Guerra Mundial con 2 soldados enfrentados teniendo que sobrevivir en una isla con un primo de La criatura de la laguna negra. Pese a lo potente de la premisa el filme peca de una realización bastante torpona en el que inexplicablemente encontramos algunos fallos de continuidad entre planos, saltos de eje además de un exceso de movimiento de planos en los momentos de diálogo innecesarios. Eso si no hablamos de lo justo de las interpretaciones de la pareja protagonista.

Aún así el filme me ha resultado bastante simpático. No solamente la trama y el conflicto planteado resultan sugerentes llevando la historia del trauma de la guerra a los relatos de marineros sobre criaturas misteriosas sino que además se tiene el suficiente mimo para que la criatura esté realizada a la vieja usanza; con un hombre disfrazado. Aunque sus escenas no sean para tirar cohetes el filme nos regala algunas gozosas y sangrientas secuencias de muertes que levantaron algún que otro aplauso.

Monster Island resulta una cinta entrañable y simpática. Una coctelera divertida (aunque torpe) entre el cine de explotación (veo un poco del Cirio H. Santiago de La bestia ha vuelto (1987), también con un hombre pez) con el cine más serio como el bélico.