CRÍTICAS PELÍCULAS

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martes, 27 de octubre de 2026

CRÓNICAS DE SITGES 2026 (4/4)

Uno de los momentos más mágicos de esta edición del Festival de Sitges ha sido haber podido ver la restauración del clásico Lady Snowblood (1973), protagonizada por Meiko Kaji. Una de las mejores películas del cine japonés de los años 70. La madre de todas las cintas de venganzas. Una obra maestra muy influyente y referenciada. No hace falta nombrar la referencia de ella que hace Kill Bill vol. 1 (2003) de Quentin Tarantino en el que toma muchísimas cosas de Lady Snowblood. 

Se trata de un filme ingenioso en su narración y en su estilo visual y que presenta una inmortal interpretación de Meiko Kaji como heroína de acción en busca de venganza por la muerte de su familia. Una proyección mágica en la que contamos además con la presencia de la misma Meiko Kaji en la sala. La proyección finalizó con un pequeño Q&A. La actriz nos regaló, con 79 años, uno de los momentos más maravillosos que yo he vivido en mi vida cinéfila ya que uno de los presentes en la sala le propuso si podía cantar una estrofa de de la canción de la película, "Shura No Hana". Kaji advirtiendo que hacía cincuenta años que no la cantaba se arrancó a cantar el tema para todos nosotros y no solo eso, ¡la cantó íntegra! Un momento increíblemente mágico. 

A la tarde pudimos asistir a un encounter que tuvimos con Meiko Kaji en el que pudimos preguntarle varias cuestiones sobre su carrera cinematográfica. Me sorprendió conocer que Lady Snowblood la realizaron en poco más de 2 semanas (y así era el ritmo de producción nipón en aquellos años) a la vez que rodaba la segunda parte de Female Prisoner Scorpion. 

Sobre la primera entrega de Scorpion contó que "no estaba segura de si interpretar a la heroína de la película". Era un momento en el que su carrera estaba en un estado delicado y si fallaba con Scorpion ya podía despedirse de su carrera. Y propuso que aceptaba el papel si el personaje no hablaba. El filme fue un tremendo éxito. Y respecto al cambio de director en la cuarta película de la saga (se encargó Yasuharu Hasebe) fue la misma Meiko quien propuso como director a Hasebe. El director la había dirigido en varias películas en sus inicios como actriz y le quiso devolver el favor propusiéndolo como director para la cuarta Scorpion.



No faltamos a nuestra cita anual para ver lo nuevo del director japonés Takashi Mike. Esta vez se ha atrevido a hacer su propia versión de Teniente Corrupto tras las versiones de Abel Ferrara y Werner Herzog. Miike propone ésta Bad Lieutenant: Tokyo.

Cuando uno entra a ver una película de Takashi Miike uno ya sabe más o menos a que atenerse. su Teniente Corrupto es una película más bien discreta. Se agradece ver este retorno a los ambientes de los bajos fondos de Tokyo, a la ambientación en los barrios rojos como en Shinjuku... y que lo conectan con el cine Yakuza de sus inicios. Shun Oguri está notable como teniente drogadicto, pasadísimo de vueltas y putero. 

El problema de la película viene cuando intenta conjuntar dos tramas que no acaban de casar muy bien entre ellas. Por un lado tenemos la trama de un asesino Yakuza que acaba de salir de la cárcel y se dedica a hacer albóndigas de carne con todas sus víctimas. Por otro lado tenemos la trama de una killer americana que le gusta mortificar y masacrar a hombres grandes calvos y tatuados. La investigación y conjunción de estas dos tramas no acaban de empastar demasiado bien haciendo un resultado algo disperso y desparejo. Si bien la película es distraída pero simplemente correcta. En nuestro pase en la sala Tramuntana no habían subtitulado todas las partes en inglés de la película. Una maravilla, vamos, considerando que el inglés supone como una cuarta parte del metraje.


Habían ganas de ver lo nuevo de Adam Wingard tras dirigir sus dos mega-blockbusters: Godzilla X Kong (2021) y Godzilla y Kong: El nuevo imperio (2024). Sus divertidísimas entregas de Godzilla y King Kong para el Monsterverse de Legendary. Ahora ha querido hacer esta Onslaught, titulada en España como Aniquilación. Una producción de corte más independiente, de bajo presupuesto y con el que Adam Wingard pues ha querido desmelenarse y divertirse con un producto alejado de las grandes majors.

Aniquilación ha supuesto ser pues toda una sorpresa. Muy entretenida, muy divertida y que rezuma sabor y aroma a cine de videoclub por los cuatro costados. Presenta una trama de experimentos gubernamentales con supersoldados cibernéticos que atacan una pequeña comunidad en medio del desierto y en la que se encuentran con una ex marine, una madre coraje, que les hará frente. Una película muy disfrutable en el que tanto en la estética visual, que parece reflejar el mejor cine de John Carpenter hasta a los guiños a Terminator, refieren constantemente a ese cine lúdico de serie B de los 80. Incluso aparece en un pequeño papel Michael Biehn. Un filme entretenido, cortito y al pie y que no rechaza ponerse burra y violenta cuando lo necesita.


Otra de las películas más esperadas por un servidor en el Festival de Sitges era la película We are Aliens. Dirigida por el joven Kohei Kadowaki (es su primera peli con solo 30 años), quien hace un mes publicaba en su cuenta de X que habían gastado cinco años de su vida en la elaboración de esta película. Que lo habían invertido todo en la producción de esta película y que si no funcionaba se iban al garete... por suerte la película está siendo un moderado éxito y me alegro mucho por su director porque no es para menos.

We are Aliens es una película estupenda. Hecha con mucho mimo y con mucho corazón con una trama que sin duda sale de las entrañas. Presenta una relación de amistad entre dos niños y como ésta va evolucionando a través del tiempo desde que son niños, adolescentes y hasta la adultez donde vemos las consecuencias de ciertas decisiones vitales. 

Una película contada de una manera madura, adulta, sin artificios y sin exageraciones melodramáticas. Además, cuenta con una animación que utiliza la técnica de la rotoscopia realizada de una manera preciosa, bellísima y muy expresiva. Una película, como digo, estupenda. Un viaje emocional de los que te remueven por dentro.


Y nos despedimos del Festival de Sitges con Blade of the Guardians: Wind Rises in the Desert, el nuevo mega blockbuster llegado desde China y dirigido por el maestro Yuen Woo-Ping, todo un referente absoluto en el cine de acción y el cine de artes marciales de China y Hong Kong. Toda una personalidad tremendamente influyente en el cine de acción occidental.

Blade of the Guardians resulta en un mega espectáculo de Kung-Fu lleno de espectacularidad y con un diseño de set-pieces de acción espectaculares. Hay una escena en concreto, que tiene lugar en medio del desierto y con una tormenta de arena que no tiene nada que envidiar a Mad Max: Fury Road (2014). Como digo una película de puro espectáculo, muy entretenida, con personajes carismáticos y simpáticos (ahí tenemos como protagonista al mismo Wu Jing). El problema de estas producciones y que siempre tengo yo es que hay tal carajal de personajes y de diversos clanes enfrentados unos con otros... que uno acaba teniendo cierta borrachera y confusión. Igualmente una notable cinta de acción y artes marciales que nos vuelve a demostrar el excelente estado del cine chino en materia de grandes producciones.

Y así termina un año más mi periplo por el Festival de Sitges. 21 años ya... Han sido unos días muy intensos en los que más allá de las películas, destaco los encuentros con amigos y conocidos cinéfilos y que hacen de este Festival algo muy especial. 

En concreto quiero volver a destacar la compañía de mi media-naranja cinéfila, Jesús Álvarez, mi gran compañero en Videoclub Paradiso (las cervezas siguen en la nevera). Me parece que nunca olvidaremos The Devils.

Gracias por la amistad, risas, cervezas, chorizos del infierno y monstruos gigantes de Octavio López y Josan García. Quien me diría hace 10 años que acabaría compartiendo escenario (y baños en el mar) para hacer podcasts en directo hablando del cine que más nos apasiona.

Y no me quiero dejar esa cerveza improvisada con Oriol y toda la cuadrilla de Autotracking Fest (el mejor festival de la galaxia), poder compartir Lady Snowblood con mi querido Pou del canal Cine Fórum, de poder ver a Felipe Múgica, Albert Calvo, Iván de Crónicas de Deckard... Y muchos más que se me olvidan...

Oriental Paradiso estará de una manera u otra el año que viene. Mantengase a salvo y... ¡alegría y mucho cine!

miércoles, 14 de octubre de 2026

CRÓNICAS DE SITGES 2026 (1/4)

Se acaba el verano, las vacaciones, el relax y el descanso. La vuelta a la rutina, el dia a dia, hunde a cualquiera pero siempre hay motivos para la alegría y animarte un poco más con "la vuelta al cole". Es acercarse octubre y uno ya siente un cierto cosquilleo en el cuerpo. Un cosquilleo cinéfilo y cinéfago. 

Nuevo Festival de Sitges, en su edición número 59. Cifras de vértigo. Un servidor lleva 21 años acudiendo al festival -7 de ellos como acreditado con Oriental Paradiso- y en efecto produce vértigo ver el inexorable y demoledor paso del tiempo. El adolescente ávido de cine de terror y fantasía ha ido viendo y viviendo pérdidas familiares, dificultosos accesos al mundo laboral, paternidades... El tiempo pasa, efectivamente. Por eso la cita anual a un festival como el de Sitges, que parece inalterable a ojos de uno, es un refugio vital diría. Un oasis donde dar rienda suelta a la pasión y la sed por descubrir y vivir el cine.

Un párrafo quizás algo melodramático pero ya se sabe, hay que tener la filosofía de tomarse la vida contra menos en serio, mejor. Y así es cuando uno se adentra en los siempre singulares y disfrutables terrenos cinematográficos de la India, porque inauguro el festival de la mejor manera con Half. Producción llegada de la pequeña pero matona Mollywood -la producción es en idioma malayalam y su base está en el estado de Kerala, al sur de la India-.

Half presenta a dos hermanos mellizos que son sorprendidos en medio del desierto por un grupo de maleantes que les asesinan brutalmente y les roban todo lo que llevan encima. La sorpresa viene cuando descubrimos que los hermanos tienen poderes vampíricos y regenerativos, por lo que la venganza no se hará esperar.

Half ha resultado ser un disfrute total y absoluto. Un filme de acción híper salvaje y sangriento que va directo a la yugular y no permite momento para el aburrimiento. De entre los coordinadores para las escenas de acción hay equipo que ya trabajó en películas como The night comes for us (2018)... y se nota mucho. El feel a western fronterizo, de aire casi post apocalíptico, diría, beneficia a una película muy divertida, cañera y con una selección musical de puro ritmo. Toda una sorpresa, sin duda. Buena manera de empezar el festival.



Jane Schoenbrun es una joven directora que con pocos trabajos ha logrado llamar la atención de muchos con un estilo muy personal y que sabe canalizar las ansiedades y preocupaciones de la juventud actual. Desde el contacto y relación con las nuevas tecnologías y las redes sociales así como la propia identidad y sexualidad. Ejemplo de ello lo tenemos en filmes previos como We’re all Going to the World’s Fair (2021), una propuesta de terror tecnológica de lo más singular.

Su nueva película, Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma resulta en una nueva vuelta de tuerca al genero slasher, más concretamente a las sagas Viernes 13 o Campamento sangriento con un alto componente meta a la vez que aprovecha para reflexionar sobre la supuesta misoginia del género o la relación entre espectador y película como elemento esencial en el despertar sexual y construcción de la propia identidad. Y es que resulta muy curioso como un subgénero tan denostado como ha sido el slasher, tratado de basura en los años 80, hoy dia sea objeto de recuperación, reivindicación y fuente de análisis y reflexiones. La deliciosa Final Girls (2015) vendría a ser ejemplo de ello.

Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma presenta un enorme cúmulo de ideas y reflexiones en un principio la mar de interesantes. Qué lugar ocupa el slasher en nuestros días, franquicias del cine mortecinas que aguardan una nueva oportunidad, presentar a un serial killer queer -y que lo enlaza con la maravillosa secuencia final de Campamento sangriento (1983)-, el género como fuente de despertar sexual, el mirar y el ser mirado, la ficción como construcción de nuestra identidad... Un cúmulo de ideas que en un principio resultan interesantes, no solo en su planteamiento sino en la estética y look de la propia cinta con escenarios artificiosos maravillosos y una Gillian Anderson estupenda... Pero a medida que la cinta avanza todas esas ideas se agolpan unas sobre otras sin parecer encontrar un camino claro, habiendo un aturullamiento evidente y que te dejan con la sensación de que la cosa no va a ningún lado. Pese a ello, una cinta interesante y que despertará amplios debates a su paso. Lo que si puedo decir es que me han entrado muchas ganas de recuperar toda la saga de Viernes 13...



Aquí somos mucho de películas con animales asesinos y monstruos gigantes. Siempre caen bien por lo que no podíamos perdernos Boiúna: La leyenda del Amazonas y que cuenta en su metraje con una anaconda de proporciones godzillianas y que actúa como dios de la gran selva. Ella decide quien vive y quien muere. Y así lo hará con un grupo de médicos voluntarios que se introducen en la jungla para ayudar a diversas tribus.

Una producción que me ha sorprendido personalmente siendo un filme de lo más distraído, que se beneficia de una ambientación seductora en el Amazonas con un peligro latente constante, no solamente por la anaconda de marras sino por insectos asquerosos, caimanes, arenas movedizas... Una presencia de la selva de lo más sofocante. 

Respecto a la serpiente gigante, sus apariciones están usadas y economizadas con inteligencia, utilizando los elementos del escenario -arbustos moviéndose, una presencia fugaz en el agua, el uso del fondo de plano- para creer que el monstruo se encuentra más presente de lo que realmente se muestra. Un acierto. Además la trama de la cinta se reserva algunos pequeños giros en lo que respecta a sus personajes -como los patéticos villanos iniciales- que benefician a la película. Una producción bastante distraída, como digo.


"Cosas de Monstruos" en directo con un especial sobre King Kong

Y tras la experiencia vivida el año pasado con el podcast "Cosas de Monstruos", con el que realizamos por primera vez un programa en directo en el Festival, se repitió la experiencia en el escenario del King Kong Area, bajo un dia estupendo y soleado y una afluencia de público bastante generosa. Si el año anterior, Octavio López, Josan García y un servidor -Adrián Roldán- desgranamos la filmografía de la tortuga Gamera, hemos hecho lo propio, esta vez, con el personaje de King Kong, emblema del festival. 

Un programa en directo en el que se repasaron por un lado las producciones clásicas del simio gigante desde su nacimiento en la maravillosa King Kong de 1933, sus remakes en 1976 -de la mano de Dino de Laurentiis- y 2005, con la visión del mito realizada por Peter Jackson. Tras un repaso a las aventuras japonesas del simio con King Kong contra Godzilla (1962) y King Kong se escapa (1967), se finiquitó el recorrido con el presente del personaje protagonizado por las sucesivas entregas del Monsterverse de Legendary. Una jornada maravillosa y de nuevo inolvidable, en la que pudimos ver a muchas caras conocidas y amigos. Coronada posteriormente con una hamburguesa a la sombra y un posterior baño en el mar que sentó de fábula. Podéis disfrutar del programa aquí.


viernes, 7 de noviembre de 2025

CRÓNICAS DE SITGES 2025 (4/4)

Es de sobra bien conocida mi pasión por los monstruos gigantes y el tokusatsu, palabra que engloba a esas producciones fílmicas japonesas donde el uso intensivo de efectos especiales tomaba mucho protagonismo y que más tarde pasaría a ser una etiqueta para englobar a toda la oleada de superhéroes nipones que surgieron a partir de los 60 en adelante con Ultraman, Kamen Rider, Super Sentai y demás a la cabeza.

En 2022 surgió un proyecto de lo más marciano. Rendir homenaje a la carrera y vida del artista surrealista japonés Taro Okamoto convirtiendo su obra en una serie de cortos tokusatsu que combinaba el más bizarro humor y poder alucinatorio con monstruos y héroes que se referian a la obra de Okamoto. El proyecto tuvo tanto éxito que ahora tenemos la película: Taroman Expo Explosion.

Taroman Expo Explosion es una experiencia radical, alucinada y alucinógena. Sin duda una de las películas más locas y bizarras de las que se han proyectado este año en Sitges. El filme propone un homenaje sincero y con mucho cariño a todo el tokusatsu televisivo de los 70 añadiendo muchísimo humor absurdo y surrealista combinado con un carácter visual que imita y refiere a las series de antaño. 

Hay un prólogo hilarante ambientado en la exposición de Osaka de 1970 y todos los tics visuales y gags se refieren a las series de Tsuburaya de aquel entonces (el 4/3, imperfecciones de la imagen, pausas publicitarias, personajes arquetípicos) para luego saltar la trama a un imposible viaje al futuro hasta 2025 acompañados de un cyborg. Explosiones de color, alucinantes momentos de musical, efectos especiales tradicionales con maquetas, disfraces y juguetes colgando de cables aderezado con pausas publicitarias y continuas referencias a la obra y frases del artista Taro Okamoto. Sin duda Taroman es una obra marciana e irresistible, muy imaginativa y una experiencia de lo más única y radical no apta para todos los paladares pero que ha supuesto toda una sorpresa.



El director Yuta Shimotsu sorprendió hace un par de años con Best wishes to all (2023) la cual supuso una bocanada de aire fresco para el J-Horror con un filme lleno de personajes bizarros, situaciones extrañas y un alucinante uso del espacio para generar terror e inquietud. Ahora Shimotsu nos trae su siguiente trabajo; New Group.

New Group no supera al anterior filme de su director pero si es un trabajo sin duda fascinante, bizarro e inquietante. Una premisa de lo más ácida y con mala baba, ya que la fuente del terror surge de cómo el poder de la masa y el "borreguismo" destruye todo atisbo de individualidad y la película lo representa desde los cimientos de la sociedad como es la escuela por medio de unas demostraciones gimnásticas increíbles y muy bizarras. Quien se niegue a formar parte de la enorme estructura piramidal es asesinado. Los protagonistas de la historia deberán defender su individualidad y luchar contra la masa que los oprime. 

El filme no es sutil en su mensaje pero supone un trabajo de lo más curioso, fácil de ver y fascinante ya que la inquietud en el espectador se genera a raíz de comportamientos imprevistos y la gimnasia extraña. A medida que el problema se acrecenta el terror es llevado casi a un punto cósmico. Es fácil ver una crítica hacia esa mentalidad de colmena y "todos a una" que transmite la sociedad nipona pero además esta idea se extrapola hacia el estado de nuestro presente con retos virales estúpidos y todos actuando como borregos a través de las redes sociales. Crítica social, terror bizarro y un tratamiento visual de lo más cuidado hacen de esta New Group un filme de lo más rescatable y curioso. Espero con ganas con que nueva locura nos sorprenderá Yuta Shimotsu en el futuro.



Celebro con mucha alegría la fabulosa remasterización en 4K que han hecho de una de las obras más importantes de Mamoru Oshii como es Angel's Egg (1985).

El filme nos sitúa en una ciudad sumergida donde una niña cuida con devoción un gran huevo entre sus brazos, convencida de que pertenece a un ángel, hasta que aparece un hombre con un extraño artefacto al hombro y la sigue allá donde va.

Angel's Egg es uno de los trabajos fundacionales de un director que revolucionó el anime de los 80 y 90 gracias a obras como Patlabor (1989) o Ghost in the Shell (1995) y que con Angel's Egg propuso un trabajo suicida desde el punto de vista comercial. Un filme casi experimental de un muy marcado substrato católico (de hecho Oshii se enfrentó a sus propias creencias y religión y sus contradicciones en el presente filme de una manera muy personal) presentando una animación increíble de un detallismo fascinante, sin apenas diálogos y donde el significado en la imagen prevalece frente a explicaciones. Una experiencia mística, espiritual y donde la intuición como espectador es bien importante para que cada uno saque sus propias conclusiones. Una historia de proporciones bíblicas, apocalíptica y misteriosa. En resumen, un filme fascinante y que aún sigue provocando las mismas reacciones en el espectador que hace 40 años. Algunos espectadores distraídos salían de la proyección del Auditori Melià exclamando "no he entendido nada... ¡nada!". ¡Pero esto que es!, decía otro.



Uno de los grandes invitados del presente Festival de Sitges ha sido Enzo G. Castellari, todoterreno de la industria cinematográfica italiana y uno de los emblemas de lo que supuso la exploitation italiana en los 70 y 80. Uno de los motivos de su presencia en el festival fue presentar y participar en la proyección del documental Aquel último tiburón, nuevo trabajo de Victor Matellano y Ángel Sala los cuales rinden tributo al director italiano y a una de las películas más importantes de su carrera como fue L'ultimo squalo (1981) la cual se estrenó en España directamente como "Tiburón 3" haciéndose pasar como una continuación oficial de la saga "Jaws". El estreno del filme por todo el mundo y su éxito provocó una reclamación por plagio de la Universal, paralizando su estreno y prohibiendo su comercialización en Estados Unidos.

L'ultimo squalo es una de las grandes culminaciones y muestra perfecta de lo que supuso el fenómeno de la exploitation italiana de la época. Se trata de un filme de evidentes valores, aire muy divertido, salvaje y además eficiente a nivel de efectos especiales contando con un animatrónico enorme de un tiburón para las escenas en el agua. El documental explora la elaboración de dicho filme y la posterior polémica que suscitó aunque si bien echamos en falta una mayor chicha en ese sentido esperando, quizás, datos que no se conocían o que no se habían contado hasta ahora. No siendo así. 

Toda la polémica que suscitó la película ya era una historia bien conocida y el documental no aporta mucho más a ese sentido, teniendo por momentos un carácter de un audiocomentario de la propia película italiana del enorme escualo. Pese a la poca chicha a la que acuso al documental éste funciona más como reivindicación de un director esencial y una manera única de hacer cine en Italia. En ese aspecto el filme funciona. 

La proyección del documental se coronó con un Q&A magnífico acompañados de Victor Matellano, Ángel Sala, Fabiola Toledo y el mismo Castellari que con 91 años, ya de vuelta de todo, demostró estar por encima del bien y del mal. "Me encanta este Festival porque se come estupendamente. Hay otros festivales que me invitan y digo que no. Pero a éste siempre intento venir". Eso dijo la noche anterior en el Melià. Genio y figura.



Los blockbusters chinos han llegado a un nivel de producción y medios en estos últimos años verdaderamente encomiable. Ejemplos los hay como las dos partes de The Wandering Earth, Skyfire... Y es que con el gran estado de salud del cine chino y su respuesta en la taquilla es relativamente fácil poder invertir una gran cantidad de dinero en una producción si éste luego se va a corresponder con 500 millones o 800 millones de recaudación. Y da igual si sale o no allende las fronteras chinas. Que más da. Se ha recuperado sobradamente la inversión.

Cesium Fallout se enmarca dentro de esta serie de blockbusters chinos. Un producto marcadamente espectacular, con grandes estrellas y un ritmo trepidante.

En una planta de reciclaje de Hong Kong, un incendio masivo destapa una crisis de radiación causada por el contrabando ilegal de basura. Un asesor gubernamental, un ejecutivo y los bomberos se embarcan en una misión de alto riesgo para mitigar el desastre.

Algo tienen estas cintas de catástrofes y desastres que pese a que siempre te llevan por los mismos tópicos y lugares comunes (protagonistas con sus dramas familiares y personales, reuniones de despacho muy tensas y sacrificios finales) me resultan cómodas y reconfortantes en su visionado. Cesium Fallout remite a un suceso real como es la libre entrada sin revisión de mercancías en el puerto de Hong Kong. En este caso es un cargamento no revisado que provoca una crisis derivada del esparcimiento de materiales tóxicos y radiactivos provocando un incendio sin fin y el peligro de convertir toda Hong Kong en un lugar inhabitable. Un cementerio provocado por la radiactividad. 

Las escenas de desastre y efectos con fuego están realizadas con el suficiente nervio y espectáculo y además el ritmo de la película está bien balanceado sin demasiados bajones que te aparten la mirada de la pantalla. El protagónico de la súper estrella Andy Lau (inmortal él) como gran experto en crisis de emergencia lleva con soltura la narración manteniendo eso si, los momentos lacrimógenos, el melodrama de sobremesa y todos los tópicos anteriormente comentados inherentes al presente subgénero. A pesar de ello Cesium Fallout resulta una cinta de lo más entretenida y espectacular, recomendable para los amantes del cine de catástrofes y emergencias nacionales.


Y hasta aquí el Festival de Sitges 2025. Gracias por haber leído hasta aquí las humildes crónicas de este blog. Unos días estupendos, donde siempre me encuentro con conocidos y amigos del medio pero que como es habitual pasan en un suspiro. Estos días también he estado participando con mis queridos amigos del canal Cine Fórum, realizando algunas video reviews de las películas visionadas. Las tenéis disponibles en su canal de Youtube. 
Nos vemos el año que viene. Oriental Paradiso seguirá ahí. Gracias y tengan cuidado ahí fuera.


sábado, 14 de octubre de 2023

CRÓNICAS DE SITGES 2023 (3/4)

Una de las producciones orientales que más revuelo han levantado por su paso en este Sitges 2023 es la coreana Killing Romance, o "Romance Asesino" en su título español. Una muy singular propuesta dirigida por Lee Won-Suk.

El filme sigue a una actriz de gran éxito pero interpretativamente terrible. En un viaje a una isla conoce a un estrambótico hombre con el que acabará casándose y retirarse del mundo del espectáculo. 7 años después su situación es desesperante y tras conocer a un joven fan en la casa de al lado se planteará un regreso a la gran pantalla.

Killing Romance es ante todo un filme de lo más peculiar proponiendo una descacharrante comedia estrambótica y alocada, sin sentido, adornada por unos personajes histéricos y caricaturizados en un conjunto colorido y kitsch que puede llegar a cargar pero resulta en general una propuesta simpática y refrescante. El veterano Lee Sun-Kyun (Sleep, Parásitos...) está divertidísimo en su papel, un personaje pasadísimo de rosca con obsesión por el culto a uno mismo y que es de ver para creer. Momentos musicales imprevistos, trampas imposibles con saunas a 200 grados, avestruces vengativas...

El camino que realiza Yeo-Rae a lo largo de la película es un camino de emancipación e independencia por vivir como ella quiere y desea aunque para ello tenga que recurrir al asesinato de su marido (o el intento) con el que contará la ayuda de su club de fans. Killing Romance es una obra estrambótica e histérica, un filme que por suerte no comete el error habitual coreano de alargar innecesariamente sus historias convirtiendo la película en una fiesta exagerada, brillante y cansina a partes iguales aunque te logra mantener una sonrisa tonta de felicidad una vez acabada.


La sección Seven Chances del festival recuperaba la cinta de ciencia ficción O-Bi O-Ba: El fin de la civilización (1985), obra polaca del reputado director Piotr Szulkin de la que nada conocía anteriormente.

Hace un año que la guerra nuclear se extendió por el mundo. Los supervivientes fueron guiados gracias a la persuasión de lo que quedaba del poder hacia una estructura abovedada en las montañas. Allí, aislados, debían mantenerse a salvo. Debían esperar, sobrevivir, a la espera de… un arca que viniera a rescatarles. Esa fue la estratagema, el proyecto arca. Inventada para salvarles, convertida en elemento paralizante. ¿Llegará por fin el arca de los elegidos?

O-Bi O-Ba: El fin de la civilización pertenece a ese subgénero tan seductor como retratado como es el de presentar un mundo post-apocalipsis nuclear. Se trata de una obra donde destaca principalmente su logradísima estética y atmósfera, ambientando todo el filme en una ciudad subterránea llena de pasillos estrechos, llena de suciedad con unos pocos supervivientes humanos cada vez más decadentes y degradados viviendo como ratas. La iluminación es particularmente excelente, haciendo un uso muy acertado de los fluorescentes y las luces de neón para dar un tono azulado a gran parte del filme. El uso de la cámara, utilizando una steady-cam en constante movimiento por los pasadizos es otro de los grandes aciertos del filme. 

Pese a su gran estética, su ritmo y estructura algo repetitiva resienten el resultado general del filme con un personaje principal bastante aséptico que no deja de dar vueltas de un lado para otro. Si bien, el tercio final del filme éste levanta el vuelo, haciendo que la tensión suba como la espuma donde se busca desesperadamente una posible salida a esta nueva cárcel que la humanidad ha construido y que está a punto de destruirse. Al fin y al cabo el filme habla de manera metafórica del colapso del comunismo en Polonia, algo que le da una mayor riqueza al conjunto. O-Bi O-Ba: El fin de la civilización ha sido toda una sorpresa. Un filme que ha supuesto una alegría descubrir y ver en unas condiciones inmejorables, capaz de plasmar como pocas veces he visto la degradación de la humanidad en un apocalipsis nuclear.


Limbo (2021), de Soi Cheang fue una de las grandes sorpresas de la edición de Sitges de 2021. Una propuesta sórdida y que pintaba una Hong Kong como nunca se había visto, casi cyberpunk ayudado por un poderosísimo blanco y negro. Ahora Cheang vuelve con Mad Fate, que curiosamente resulta un spin-off de Mad Detective (2007), de Johnnie To.

El cielo sobre Hong Kong está cargado de oscuros presagios. Los destinos de cuatro personajes se cruzan en la escena de un crimen atroz. La búsqueda del asesino se enreda en un torbellino de supersticiones y rituales.

Mad Fate juega con una premisa interesante como es el de presentar a unos personajes tratando de desviarse de su destino. Así, el personaje principal es una especie de monje, experto en rituales, mantras y purificaciones que trata por todos los medios llevar por el buen camino a un joven cuyo destino es acabar asesinando, destrozando su vida para siempre en el camino. Cine negro esotérico, ahora en color al contrario de Limbo pero manteniendo ese uso de la fotografía estéticamente impresionante. Lluvias torrenciales, el uso de la luz, esos momentos en el que se plasma el movimiento de las nubes entre otros recursos resultan de un nivel excelente. 

Lástima que en esta ocasión lo que es el fondo de la historia no resulte tan acertado con un guión bastante deslavazado y una combinación entre la trama de asesino en serie y la superstición con algunos momentos de comedia con los cuales no he acabado de pillarle el punto y eso que su impactante inicio prometía una narración más encajada y directa. Mad Fate concluye con unos personajes yendo a la locura en su afán por cambiar el destino prefijado en un clímax correcto. Un filme interesante y que tiene sus valores técnicos pero espero que el siguiente trabajo de Soi Cheang esté algo más atinado.


Ración de animación francesa con Mars Express, la cual se ha convertido en una de mis favoritas de todo el festival. El filme cuenta las desventuras de Aline Ruby, una testaruda detective privada, y su compañero Carlos Rivera, el cual lleva muerto cinco años pero se ha 'reencarnado' en el cuerpo de un robot. Ambos se encuentran en una carrera contrarreloj hacia Marte. Su misión inicial es encontrar a Jun Chow, una estudiante de cibernética a la fuga, antes de que los asesinos que le pisan los talones puedan atraparla. Sin embargo, lo que los investigadores descubren por el camino es más grande de lo que ninguno de los dos podía esperar.

Mars Express es una joyita que sobresale gracias a su estupenda y bien compensada mezcla de ciencia ficción cyberpunk con una narración neo-noir policiaca. El filme resulta abrumador con la cantidad de ideas y conceptos que suelta al espectador, todas muy jugosas e interesantes y que ayudan a construir un universo muy rico. Desde el de presentar a un mundo futuro en el que todo está robotizado. Que puedas guardar una copia de seguridad de ti mismo y una vez muerto seas recuperado en el cuerpo de un robot... Robots desconectados y que cobran conciencia propia, las duplicaciones (que tu como humano puedas crear una copia robotizada de tí mismo), los peligros de la IA... Esto son solo pequeños ejemplos de la riqueza conceptual y argumental de Mars Express. 

Además, coronada por una narración elegante e interesante donde no se abandona el habitual embrollo propio del cine negro con una gran abundancia de personajes, sospechosos y traidores. La animación es clara y propone enormes momentos como esa persecución inicial con un sol fantasmal de fondo o el espectacular clímax final. Mars Express es una muy notable cinta, realizada con gran pulso por Jéremie Perín, llena de riqueza de ideas, una animación muy seductora y una trama que no deja de mantenerte interesado en todo momento.


El cine de catástrofes en Corea es bien abundante desde hace años y hay ejemplos bien interesantes a la par de taquilleros como Tidal Wave (2009) o Virus (2013). La candidata para el Oscar por parte de Corea del Sur es esta Concrete Utopia, cinta que mezcla el género de catástrofes, las utopías y el cine social con dispares resultados.

Después de un fortísimo terremoto, Seúl ha quedado reducida a escombros. Todo en la ciudad se ha derrumbado, excepto un edificio. Los apartamentos Hwang Gung siguen en pie. Cuando los supervivientes del exterior se enteran de esto, comienzan a reunirse allí. Eso hace que los residentes originales del edificio empiecen a sentirse amenazados y decidan unirse para su supervivencia. Eligen a 'Young-tak' como el delegado de los residentes. Bajo su liderazgo, se prohíbe estrictamente la entrada de personas externas y se elabora un nuevo reglamento para los residentes. Pero, en medio de las continuas amenazas a la supervivencia de los residentes, comienzan a surgir entre ellos conflictos inesperados.

La idea que maneja Concrete Utopia es muy buena y da lugar a tramos ingeniosos con el habitual cruce de géneros coreano con la comedia negra haciendo acto de aparición junto a momentos de acción, alta violencia entre tramos exageradamente melodramáticos. El gran terremoto ocupa muy poco lugar en el conjunto del filme estando reducido a un breve pero impresionante inicio además de algunos flashbacks con los personajes recordando sus peores momentos durante la catástrofe. Su director, Um Tae-Hwa, prefiere en su lugar centrar su filme en realizar un estudio sobre cómo los pocos supervivientes del único centro de apartamentos que ha quedado en pie reaccionan a su situación límite dando lugar a un comentario social interesante relacionado con los populismos, el fascismo y la lucha de clases, temas muy actuales, por desgracia, además de la crítica hacia el egoísmo y la crueldad humana.

El cast es interesante comandado por un habitualmente excelente Lee Byung-Hun, uno de los mayores pesos pesados de la industria. Si bien, aunque sobre el papel todo parece muy acertado, estas ideas son aplastadas por un metraje a todas vistas excesivo (140 minutos) y que acaban pesando el conjunto. Es una producción de carácter comercial en la que todo está en su sitio. Técnicamente es precisa, un cast conocido, un drama de carácter universal... pero en esta ocasión dichas piezas conjuntamente no construyen algo brillante o memorable. Aún así Concrete Utopia es recomendable y bien se merece un visionado.


lunes, 9 de octubre de 2023

CRÓNICAS DE SITGES 2023 (1/5)

Edición número 19 a la que asisto al mejor festival del mundo. 4a en la que asisto acreditado con Oriental Paradiso. Como recordará el lector que estuvo siguiendo las crónicas del año anterior, la edición pasada la viví de manera catártica y con los nervios a flor de piel ya que se juntó el Festival, la presentación de "Ultraman: la guia definitiva" de Applehead Team con la inminente llegada al mundo de mi hijo Pablo. Este año, con el corazón algo más tranquilo, vuelvo a adentrarme en las profundidades de Sitges con entusiasmo y no es para menos viendo el nivel de la programación.

Tal y como nos recordaba Gloria de "CineAsia" antes de la proyección de Sleep... Corea del Sur no es un país muy dado al terror teniendo pocos éxitos en taquilla y contando con grandes excepciones como Dos Hermanas (2003) o The Wailing (2016). Ahora, ésta Sleep se une a ese grupo ya que ha congregado hasta el momento a más de 1 millón y medio de espectadores en el país, siendo toda una sorpresa en la taquilla.

En el filme, una mujer embarazada comienza a preocuparse por los hábitos de sueño de su esposo. Lo que comienza poco a poco como un sueño ligero en el que habla pronto se intensifica y se convierte en un comportamiento inesperadamente grotesco. Ambos consultan a una clínica del sueño sin éxito y, a medida que aumenta su comportamiento de pesadilla, buscan desesperadamente la ayuda de un chamán.

El filme supone el debut en la dirección de Jason Yu quien ya venía de un potente currículum como asistente de dirección en filmes como Okja de Bong Joon-Ho o Burning de Lee Chang-Dong. Aún con esta experiencia sorprende la firmeza y pulso imparable de su debut, realizado con una encomiable habilidad para generar tensión e inquietud en una trama que va cociéndose a fuego muy lento. El terror domestico y los problemas de pareja son el marco elegido para crear un metraje original y sorprendente en el que lo mejor que se puede hacer es no saber nada de antemano sobre la historia.

El filme es austero en localizaciones y actores, en ese sentido está sustentado a las mil maravillas por unos maravillosos Jung Yu-Mi (Train to Busan, Silenced, Our Sunhi) y Lee Sun-Kyung (Paju, A Hard Day, Parásitos). Éste último está por partida triple este año en Sitges ya que también lo vemos en Project Silence y Romance Asesino. Sleep es una propuesta sorprendente y peculiar, quirúrgica y precisa en su realización así como encomiable en su manejo de crear inquietud y terror mezclado con una muy agradecida comedia negra. Su acertado clímax final pone la guinda a una de las producciones coreanas más singulares de estos últimos años. Eso sí, no acabo de ver necesario que el filme esté dividido en tres capítulos.



No podíamos faltar, por nada del mundo, a nuestra cita anual con el anabolizado Ma Dong-Seok, (o Don Lee) con la tercera entrega de The Roundup titulada aquí como Fuerza Bruta: Sin Salida.

Siete años después de la redada en Vietnam, Ma Seok-do se pone manos a la obra con un caso de asesinato. No tardará en indagar más cuando descubre que el caso tiene que ver con una droga sintética traficada por yakuzas.

Dong-Seok parece haber encontrado un filón con la presente franquicia, surgida a raíz de la entretenidísima The Outlaws (2017) y con cada entrega siendo más exitosa que la anterior congregando la presente a casi 11 millones de espectadores este año en Corea. Abrumador. Pese a que Fuerza Bruta: Sin Salida no llega al nivel de la estupendísima segunda entrega, vuelve a ser un entretenimiento delicioso y divertidísimo. La fórmula está clara pero funciona como un tiro (nunca mejor dicho) incidiendo en un thriller policial lleno de humor y donde se explota a consciencia la figura de Dong-Seok y su excelsa capacidad para repartir tullinas con la mano abierta. En esta ocasión, la trama ya involucra a la yakuza y a las tríadas en un conjunto de puro blockbuster de acción con un nivel de producción excelente con numerosas localizaciones y un ritmo férreo. Aún con su numerosa acción no encontré ninguna set piece memorable al nivel de las de las enérgicas y violentas peleas de la anterior entrega. Igualmente éstas cumplen sobradamente por su contundencia.

Para mejorar el sabor de la película, el pase en un Auditori Melià a reventar fue toda una fiesta, con una audiencia entregada que jaleaba y aplaudía cada movimiento de su protagonista con las butacas retumbando a cada tortazo de Don Lee. Con una escena post créditos que augura una cuarta parte... como si hacen diez!!


Y con el subidón que nos ha dejado el bueno de Ma Dong-Seok nos dirigimos hacia la carpa FNAC para asistir una nueva presentación literario del gran Octavio López. Desde 2016 sigue fiel a su cita con Sitges y es que material no le falta. Este año ha rizado el rizo con "¡Zas Zas Zas Lanzarrayos! La historia de los Aurones", editado por Applehead Team, el cual se adentra en el universo de Los Aurones, la mítica serie y posterior película de los ochenta. Un libro de nuevo monumental, atiborrante de datos interesantes sobre el proceso creativo de la serie y con un apartado visual especialmente sobresaliente. La presentación contó con Josep Viciana, creador de "Los Aurones" y que acompañó a Octavio y Enrique Muniesa en la charla la cual acabó por ser memorable al juntarse allí gran parte del equipo creativo de la original "Aurones", algunos de ellos no coincidían desde hacia décadas. Un encuentro formidable y que logró contagiar al público asistente de la energía y pasión de estos artistas por su trabajo.




Y no hay dos sin tres... Uno de los directores más contundentes del presente coreano es Park Hoon-Jung. No solamente ejerce de guionista de gran parte de sus trabajos, se encargó por ejemplo del guión de la titánica Encontré al diablo (2010), siendo además responsable de notables cintas como New World (2013), The Tiger (2015) o V.I.P. (2017). Ahora nos llega su último trabajo, The Childe (2023), prometiendo llenar nuestras retinas de sangre y acción.

El filme nos presenta a Marco, un chico filipino el cual pelea en estadios de boxeo ilegales y ha estado buscando a su padre coreano para conseguir dinero para la operación de su madre enferma. Un día, recibe un mensaje de su padre y vuela a Corea del Sur para encontrarse con él. Al llegar será perseguido por distintos bandos sin saber la razón de su persecución.

The Childe (2023) es un gran entretenimiento que ofrece las suficientes set pieces de acción, persecuciones y peleas para despertar los aplausos del respetable. La realización es elegante, como es costumbre en Hoon-Jung y el montaje es bien fluído con una acción constante y casi sin descanso. El fondo de la trama principal no es que sea especialmente elaborado sirviendo únicamente como excusa para llevarnos a toda una serie de explosiones sangrientas, golpes y disparos con el joven Marco como objeto de persecuciones, asesinos y mafiosos. Un misterio que se guarda durante toda la película y que se resolverá en el final de la misma en una resolución acompañada de varios giros de guión bastante increíbles y rocambolescos que a mi personalmente se me antojaron algo forzados.

Unos giritos realizados a mayor gloria de la mayor estrella de la película que es Kim Seon-Ho. Seon-Ho interpreta a un asesino de sonrisa angelical a la par de esquizoide, un experto en el arte de cazar y matar, del que nunca sabes por donde va a salir ni cuales son exactamente sus intenciones. Una notable interpretación y que puede suponer la gran resurrección del actor tras dos años apartado del cine, enterrado en un aluvión de k-dramas.

The Childe no es la mejor muestra de su director, parece caminar hacia la dirección contraria que uno de sus anteriores trabajos, Noche en el paraíso (2020), que era una muestra bastante austera e íntima del género de mafia. Aquí Hoon-Jung se entrega a la acción sin concesiones con grandes dosis de humor, tramas familiares oscuras y una brutalidad sanguinaria en su acción de lo más disfrutona.


Junta Yamaguchi dio la sorpresa en 2020 con la deliciosa Más allá de los dos minutos infinitos. Una muy original propuesta realizada con cuatro duros basada en los bucles temporales. Ahora, Yamaguchi sigue insistiendo en la problemática temporal con River.

En una posada centenaria situada en Kyoto, una trabajadora termina su descanso a las orillas de un río cercano y se dirige de nuevo al trabajo… solo para volver a encontrarse, de nuevo, junto al río. ¿Podría ser que tanto ella como la posada se encuentren atrapadas en un bucle temporal?

Yamaguchi vuelve a dar con la tecla con un filme de premisa muy clara, como son las reacciones de un grupo de personajes frente a un bucle temporal que se va repitiendo cada dos minutos, pintando el metraje de un tono extremadamente agradable, lleno de comedia y un amplio abanico de personajes bien delimitados y entrañables. 

Es cierto que se pierde el efecto sorpresa respecto al anterior trabajo de su director además de que aquella a nivel de guión el problema temporal era todavía más enrevesado. Aún con todo River es más grande, ambiciosa y realizada con algo más de medios y el resultado vuelve a ser irresistible. El poblado donde tiene lugar la acción es precioso, el uso de los elementos de la naturaleza como el río o las nevadas dentro de la acción dan una ambientación excelente. Sus personajes son simpáticos y se añade una subtrama romántica deliciosa con la pareja protagonista tratando de cumplir su cita aún con la problemática temporal. El trabajo de guión es magnífico, sabiendo ampliar las posibilidades de su premisa a un punto en el que la atención no baja ni un momento coronado además por una resolución tronchante e imprevisible. El trabajo de cámara es virtuoso con amplios planos sin corte con numerosos personajes entrando y saliendo de escena en una coordinación excelente. En fin, una película para quedarse a vivir en ella. ¿Volverá a sorprendernos Yamaguchi?