CRÍTICAS PELÍCULAS

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jueves, 16 de enero de 2025

SUPER ROBOT RED BARON (1973-1974)


Con el terremoto Mazinger Z sacudiendo las mentes de niños y jóvenes de todo Japón, algunas series tokusatsu de imagen real quisieron aprovechar la fiebre de aquellos años por los robots gigantes realizando productos similares. La productora Senkosha (creadora de Gekko Kamen, la primera serie televisiva japonesa con un superhéroe como protagonista) produjo Super Robot Red Baron (1973-1974) y que fue emitida a través de Nihon TV entre el 4 de julio de 1973 y el 27 de marzo de 1974, con un total de 39 episodios.

La serie empieza tal que así. Una organización maligna, la Iron Alliance, comandada por un tal Dr. Deviler y su armada de robots destructores mantiene secuestrados a científicos para que les ayuden a arreglar a sus robots. Uno de ellos, Kenichiro Kurenai, resulta ser el creador de Red Baron, quien dará la clave de cómo controlarlo a su hermano menor Ken. Kenichiro acabará asesinado frente a los ojos de Ken quien desde entonces luchará contra los malvados montado dentro de Red Baron. La SSI, Super Science Institute, unas fuerzas especiales de élite, le ayudarán en su cometido.


El equipo de defensa SSI
Red Baron
fue una producción cara de realizar. Los trajes de Red Baron y del ejército de robots de Iron Alliance fueron realizados por Ryosaku Takayama y la compañia Hiruma Modeling, los cuales ya habían trabajado en la elaboración de maquetas de algunas entregas de la serie Gamera, además de colaborar en las producciones de Tsuburaya y P. Productions. La serie tiene un interés por resultar frenética en todo momento y explotar la acción, consiguiendo un gran nivel de espectacularidad para la época. Se explota especialmente la acción humana presentando una gran abundancia de momentos con artes marciales. Ésta fue una petición expresa de Senkosha hacia los responsables de la serie vista la popularidad de Bruce Lee en esos momentos. Por otro lado, aunque la sensación de la mayoría de robots es endeble y de "plastiquete" se consigue suplir dotando de mucha imaginación y energia a todas las batallas entre ellos. Es notable el esfuerzo en la elaboración de los efectos especiales y que se puede denotar en lo creativo de las maquetas y miniaturas. En cierta manera, y resulta un acierto, Red Baron recoge las sensaciones de estar viendo una traslación en live-action de los animes realizados en los 70 sobre mechas.

Ep. 3, Trump Card: Android X
La serie abre fuego con “Conspiracy of the Robot Empire”. Un episodio inicial que va a lo loco y que suelta a las bravas altas dosis de información que tal vez hubieran necesitado de más episodios. Aún así resulta irresistible e imparable en su acción y sabe plantear notablemente al malvado imperio robot de Iron Alliance y sus creaciones terribles. Como curiosidad, el hermano de Ken, Kenichiro, está interpretado por Nobuyuki Ishida, quien interpreto al héroe Mirrorman en la excelente serie de Tsuburaya de 1971. Tras un cliffhanger de órdago continuamos con "Violent Clash! The Baron Break”, que cuenta con un inicio impagable con Kenichiro crucificado y siendo volado por los aires con dinamita frente a los ojos de su hermano Ken.

Ep 11, The Beautiful Assassin
Así, el primer tramo de la serie se beneficia de este aire enérgico, alocado y furioso, convirtiéndose en una notable muestra de tokusatsu lleno de acción. Cabe destacar de esta primera hornada el doble episodio 3 y 4, "Trump Card: Android X / Certain Death! The Phoenix Maneuver" con Deviler y su imperio del mal proponiendo una jugarreta muy sucia como es el de crear un clon robótico del hermano de Ken para engañarle y conseguir el Red Baron. El doble de Kenichiro acabará pilotando un tal Android X y atrapará a Red Baron en una cárcel de fuego. Un doble episodio bastante vistoso, con mucha acción, luchas marciales y batallas robóticas.

La série, debido a su empaque no tan infantil y más enfocado a una audiencia juvenil-adulta se permite ser en ocasiones algo truculenta y violenta. En el episodio 8, "Invincible! Devil of the Desert", se nos presenta a un nuevo robot, llegado de Arabia y con capacidad para reflejar los ataques de Red Baron. Destaca aquí la presencia de un doctor que vive escondido tras fingir su muerte para escaparse de Deviler y que vive junto a su hijo mudo y paralítico. Ojo a ese flashback heredero del giallo italiano con el niño asistiendo al asesinato de su madre. Siguiendo en esta línea destaca el episodio 11, "The Beautiful Assassin", uno de los mejores de la serie, lleno de momentos de terror, una vez más, heredados del giallo, con Mari, la miembro femenina de SSI siendo controlada (mediante un microchip que se clava en su labio) por un enviado de Deviler, ataviado con una mano robótica, para poder así acabar con Ken. La secuencia a cámara lenta en la que Mari intenta matar a Ken (con sangrientos resultados) es antológica.

Ep 15, The Foretold Trap
Es en este tramo donde encontramos los momentos más atinados de la serie contando con, a opinión personal, los mejores episodios de Red Baron. El número 13, "10 Minutes until 5 Cities are Obliterated", resulta salvaje. Un episodio lleno de acción y con un plan por parte de Iron Alliance de lo más ambicioso como es lanzar misiles a 5 grandes ciudades de Japón. El episodio 15, "The Foretold Trap", resulta sencillamente espectacular. De grandes hallazgos visuales, buena cinematografía y escenas de pesadilla. Aquí la "alianza robot" intentará meter en una trampa a Ken haciéndole parecer culpable de unos asesinatos. La SSI descubrirá el entuerto e intentará tender una trampa a su vez a Iron Alliance. 

El misterioso ep. 16, Iron Alliance Fugitive
Cabe no dejar pasar el ep. 16, "Iron Alliance Fugitive", que aunque algo disperso, se separa de los demás capítulos de la serie optando por una trama terrorífica y llena de imágenes misteriosas e inquietantes protagonizadas por un esclavo fugitivo ataviado con una máscara deformada y de hierro apareciendo y causando muertes entre pescadores. El número 17 vuelve a demostrar lo cabrones que pueden llegar a ser los villanos de la serie. En "A Tale Penned by the Devil", Iron Alliance engaña al teniente de policía Kumano con una niña de lo más angelical la cual quiere volar dentro de Red Baron. Finalmente resultará ser otro robot al servicio del mal y se romperá el corazón de los espectadores cuando Kumano deba acabar con la “vida” de la pequeña. Por cierto, el robot enemigo del episodio es español y se llama Gran Matador. ¡Ojo! 

El cruel ep. 17, A Tale Penned by the Devil
Un aspecto interesante de la serie es que Red Baron no dispuso de un director de efectos especiales propiamente dicho y el director del episodio tenía que encargarse tanto del rodaje con los actores como de dirigir las escenas de efectos especiales (normalmente hay dos equipos encargándose por separado de ello). Algunos de los directores de los que pudo contar la serie fueron Kiyoshi Suzuki o Koichi Takano, director este último de los efectos especiales de diversas ultraseries o de filmes como The Mysterians (1956).

La serie inicialmente se planteó para finalizar en el episodio 26 por lo que el doble ep. 25 y 26, "The 7 Secrets of Red Baron / The Fall of Deviler Iron’s Alliance", narra la derrota del gran Deviler, el villano principal de la serie hasta el momento. Aquí los héroes pretenden instalar a Red Baron siete nuevas armas y diversas mejoras. Dicho plan secreto se aloja en un microfilm escondido en un reloj el cual se le da a Daisaku, miembro de SSI, pero el pobre acabará secuestrado en la playa... Un doble episodio que sin ser especialmente épico o notable si que nos brinda con escenas llenas de acción y situaciones al límite con el mecha definitivo de Deviler descabezando a Baron además de dos pérdidas de personajes principales bastante inesperadas y crudas.

El fin de Deviler en el ep. 26, 
The Fall of Deviler Iron’s Alliance
La serie, debido a su éxito, fue obligada a estirarse 12 episodios más. Algo que se nota especialmente viéndose un bajón general de calidad en este último tramo con unos argumentos dispersos, repetitivos y con unos nuevos villanos de tercera. Los nuevos representantes de la Iron Alliance ahora no son más que un grupillo de masillas con máscaras de monstruo de Frankenstein pintadas de platino. Delirante. De este tramo se puede destacar un entretenido doble episodio, los num. 29 y 30, "3 Robot Brothers of the Iron Alliance / The Boy Who Controlled Red Baron" y que presenta un nuevo plan maquiavélico e inquietante. La Iron Alliance utiliza el cuerpo de un niño atropellado para crear un robot infante que utilizarán para entablar amistad con Ken y así manipularle para acceder al todopoderoso Red Baron. El verdadero mandamás tras Iron Alliance, Gen Q, se presentará además ante la SSI. Uno de los must de este par de capítulos es la batalla que mantiene Baron contra un trío de robots gigantes.

Ep. 39, A Clockwork Tomorrow
Y la serie desemboca en un trío final formado por los ep 37, 38 y 39, "Father’s Letter from Across Space / Red Baron: Disaster on Mars / A Clockwork Tomorrow", de carácter bastante entretenido, aunque no notable, pero que presenta varias perlas. Aquí, una carta llega a Ken: ¡su padre está vivo y atrapado en la base central de Iron Alliance en Marte! Aunque huele a una evidente trampa, Ken, dentro de Red Baron, inicia su viaje. Las diversas revelaciones tienen su miga. Que el padre de Ken sea el verdadero cabecilla de Iron Alliance, que pretendan utilizar una de las lunas de Marte para estrellarla contra la Tierra y un final donde diversas reflexiones se abren paso por entre la acción reflexionando sobre nuestra dependencia para con la tecnología y si eso nos hace perder parte de nuestra humanidad. Al final la persona es quien marca la diferencia.

Super Robot Red Baron es una serie por lo general entretenida y que se beneficia de su ritmo frenético y vehículo de acción musculado/cibernético. Su héroe protagonista, Ken, aún siendo algo sosete cumple como héroe a las mil maravillas, dejando un equipo militar, la SSI bastante indiferente, con unos personajes superficiales y poco interesantes a excepción del personaje de Kumano, un comic relief que acaba por resultar entrañable y útil en muchos episodios. Aún con tramos de episodios notables, la serie peca de una gran parte de capítulos algo repetitivos y simplemente correctos, siendo esta sensación mucho más evidente en la muy discreta última tanda de episodios de la serie. Aún con todo, Super Robot Red Baron, es una serie a recomendar y que saciará a los fans con sus frenéticas batallas entre colosos robóticos. Harina de otro costal es su brutal y muy pegadizo opening. ¡Escuchadlo!


Los inicios de la emisión de Red Baron fueron difíciles aunque progresivamente y a partir de su episodio número 9, las audiencias crecieron considerablemente. Aún gozando ésta de una aceptable popularidad la serie acabó cancelándose debido a que los sponsors implicados en su financiación estaban teniendo dificultades económicas y eran incapaces de realizar más aportaciones para la serie. Si bien, Red Baron marcó el inicio de una trilogía conocida como las Baron Series, estando todas ellas creadas y guionizadas por el tándem formado por Kazuhiko Watanabe y Hiroshi Saito y siendo emitidas por Nippon TV. Sería continuada por Super Robot Mach Baron (1974-1975) y Little Superman Ganbaron (1977).

Se realizó años después un reboot en forma de serie anime titulada Red Baron, la cual contó con 49 episodios y que fueron emitidos entre 1994 y 1995. En 2017 se realizó Brave Storm, un largometraje que no era sino una revisión de Super Robot Red Baron (con elementos de la serie de 1971, Silver Mask, otra de las series producidas por Senkosha). A pesar de sus limitaciones presupuestarias, el filme es una sorprendente puesta al día del personaje en una producción vibrante, de conseguido pulso narrativo, excelentes ideas y amor por el género.

miércoles, 11 de octubre de 2023

CRÓNICAS DE SITGES 2023 (2/4)



El impacto que ha supuesto en todos nosotros Studio Ghibli y el cine de Hayao Miyazaki en nuestras vidas es tremendamente profundo. El chico y la garza, sea o no, la última película del sensei, es sin duda un testamento fílmico a la altura de la leyenda. Es increíble que con casi 82 años, Miyazaki sea capaz de ofrecer tal desborde de imaginación, profundidad y belleza. Algo al alcance de unos pocos elegidos.

El filme da comienzo en plena IIa Guerra Mundial, Mahiko pierde a su madre en un bombardeo. Un año después Mahiko dejará Tokyo y se mudará a una mansión con su padre y su nueva mujer, la hermana de su madre precisamente. Allí empezará a ver cosas raras como la aparición de una garza que empieza a hablarle. 

El chico y la garza es una preciosidad. Una película que te transporta a un mundo feliz resultando abrumadora en ideas, conceptos e imágenes. Es un filme que respira a todo el trabajo anterior de Miyazaki con elementos autobiográficos (el padre del protagonista es constructor de aviones), ambientar la historia en los años de la guerra, elementos que nos pueden recordar a El viaje de Chihiro o El viento se levanta...

Hay que avisar que El chico y la garza es un filme exigente. Su ritmo es un punto letárgico y su densidad dificulta conectar con ella. Aún con ello, el filme es desbordante y de una sensibilidad extrema. Sorprende su estructura, dividiendo el filme en una primera mitad slow, contemplativa centrada en el drama familiar y duelo de su joven protagonista y con una segunda mitad en el que Mahiko viaja a un mundo mágico convirtiendo este tramo en algo maravilloso y abstracto repleto de ideas. La guerra, la pérdida familiar, el arte y la fantasía como medio para superar el dolor, conocerte a tí mismo y enfrentarte a la dura realidad, hablar del estado del mismo Studio Ghibli o del propio Miyazaki, especialmente en ese personaje anciano en busca de un sucesor... Sin duda, El chico y la garza es un gustazo, pide paciencia al espectador pero cobra en recompensa una obra bellísima y de un nivel abrumador. Testimonio fílmico de un artista genial y único en la historia.


Pablo Berger es una de las voces más interesantes del panorama español. Con una obra que coquetea con el fantástico, suyas son obras como Torremolinos 73 (2003) o Blancanieves (2012). Ahora adapta el popular cómic americano de Sara Varon para presentar Robot Dreams (2023).

DOG es un perro solitario que vive en Manhattan. Un día decide comprarse un robot. La amistad entre ellos crece, hasta hacerse inseparables, al ritmo del Nueva York de los ochenta.

Robot Dreams es una propuesta sin duda arriesgada y singular empezando por tratarse de un filmes sin diálogos y una historia donde todos los personajes son animales antropomórficos. El mundo que presenta es seductor estando ambientada la historia en un Nueva York de los 80 para lo cual se aprovecha para realizar numerosos guiños al cine de la época. 

La historia de un cánido solitario, sin nadie en la vida y que un buen dia decide comprarse un robot de compañía con el que traba una gran amistad y que por azares del destino acabarán separados... es capaz de emocionar al espectador con los mínimos elementos, algo loable sin duda. Si bien, personalmente opino que el resultado general hubiera quedado mucho mejor en formato mediometraje o en un filme de 70 minutos. Los más de 100 minutos pesan especialmente en un tramo intermedio en el que todo se antoja bastante repetitivo y estancado. La idea de presentar los sueños del robot en el que se imagina un reencuentro con su compañero perruno puede funcionar una vez pero cuando se repite varias veces durante el metraje uno acaba hastiado por ser un recurso bastante visto. Igualmente, Robot Dreams es una producción la mar de simpaticona, con un imaginario visual muy seductor, que habla sobre la soledad en la gran ciudad y que finaliza con un tramo final muy notable y maduro el cual te deja con una sonrisa en la boca.




De entre la sección Seven Chances se ha rescatado The McPherson Tape (1989) uno de esos filmes desaparecidos durante años y ahora recuperado en condiciones óptimas. El filme es considerado el primer found footage de la historia del cine, una afirmación que por supuesto cojo con pinzas en una producción de ínfimo presupuesto pero que sabe sacar partido de sus enormes limitaciones.

Un cumpleaños reúne a la familia Van Heese en la noche de la celebración. Tras un corte de luz, descubrirán que éste es producido por el aterrizaje de una nave extraterrestre cerca de la casa. Comienza ahí la pesadilla al ser atacados por los seres "grises" y todo filmado por la cámara de uno de los hijos.

60 minutos dura el experimento en el que la llegada del terror ocurre en medio de una fiesta de cumpleaños familiar. Aún siendo la primera de su especie ya viene cargada tanto de lo bueno del género como de todos sus defectos. La cinta no pasa de la mera curiosidad pero hay aciertos como que precisamente la factura tan pobre de la imagen, con un grano bien presente y unos espacios muy oscuros en gran parte del metraje ayude a dar cierta sensación claustrofóbica, agobiante y que logra aumentar tu nerviosismo, con momentos en los que parece que has visto algo por la ventana pero luego resulta que no. 

El primer encuentro en la distancia con la nave extraterrestre es potente aunque el desarrollo acabe generando poco entusiasmo. Oscuridad constante, mareo por lo movido de la cámara, reacciones estúpidas de sus personajes como por ejemplo que encuentren el cuerpo de uno de los aliens y no se les ocurre mejor cosa que meterlo en la habitación de al lado. El discutible aspecto de los extraterrestres, plasmados usando a niños disfrazados con una máscara de mercadillo corona esta curiosidad que creó histeria colectiva y pánico en las televisiones inglesas cuando se emitió pensando los espectadores que era algo real.


Poco después de su emisión las copias del filme fueron devorados en un incendio, circulando años después copias pirata en muy baja calidad. Hasta que su director, Dean Alioto, logró encontrar una copia en condiciones y lanzarla en formato DVD. El mismo Alioto realizó un remake más efectista y con algo más de medios: Alien Abduction (1998).


Pese a mis reticencias me adentro en el pase del filme de terror argentino Cuando acecha la maldad, la nueva película de Demián Rugna. Ya en 2018 pudimos ver en el festival su Aterrados, filme que a opinión personal no acababa de combinar bien unas estupendas secuencias de pura imaginería terrorífica con la comedia negra. Si bien, Cuando acecha la maldad perfecciona de manera ejemplar las aristas de dicho filme convirtiéndolo en un viaje pesadillesco a la Argentina rural.

En un pueblo remoto, dos hermanos descubren a un hombre infectado por fuerzas malignas que está a punto de dar a luz a un demonio. Desesperados por evitar la entrada del Mal a su pacífico mundo, los hermanos descubrirán la terrible verdad: es demasiado tarde.

Cuando acecha la maldad es una experiencia de horror puro con alma de road movie. Un filme tenso en el que se logra respirar y transmitir enfermedad, sangre y caos gracias a una realización tensa y sucia. Se trata de una cinta salvaje en el que no se corta ni un pelo a la hora de mostrar momentos truculentos. En ese sentido me quedo con una secuencia protagonizada por una niña en la que todo el Auditori botó del susto... 

La ambientación rural funciona muy bien para remarcar ese ambiente de desolación y folklore con un tramo final que además incorpora referencias a clásicos patrios como ¿Quien puede matar a un niño? Considero que la tensión se va difuminando un poco en su tramo final a la vez de algunas decisiones estúpidas de su personaje protagonista que acaban siendo desesperantes pero Cuando acecha la maldad es una notable cinta de horror sobre poseídos y la naturaleza del mal puro que culmina con un final implacable y desesperanzador. Una notable sorpresa.



Fue la noche de J.A Bayona. En un Auditori Melià a reventar, el director fue premiado con la "Màquina del temps" por su trayectoria y fue sorprendido por unos videosaludos en pantalla de celebridades como Guillermo del Toro, Sam Raimi o Bryce Dallas Howard. Tras eso, turno para la proyección de su nueva película, La sociedad de la nieve, producida por Netflix.

La sociedad de la nieve relata unos hechos bien conocidos por todos como es la tragedia de los Andes ocurrido en 1972 con un grupo de personas teniendo que sobrevivir durante 72 días tras un accidente de avión entre las durísimas condiciones naturales y a la que finalmente se vieron abocados al canibalismo. Son conocidas además sus versiones cinematográficas como la realizada por René Cardona Jr, Supervivientes de los Andes (1976) o ¡Viven! (1993), la más conocida por el público general. Por todo esto, La sociedad de la nieve es una apuesta arriesgada. ¿Qué puede aportar Bayona a tal suceso?

El director no realiza un remake de ¡Viven! sino que decide basar su película en el libro de Pablo Bierci “La sociedad de la nieve”, en donde los supervivientes del suceso realizan una reflexión íntima y profunda sobre lo ocurrido décadas después. Bayona convierte la película en un espectáculo inmersivo para el espectador transmitiendo la agonía, el frío, la congelación y la claustrofobia que sufren los personajes a través de un desarrollo modélico y milimétrico. La película es un prodigio de técnica realizado a la perfección en donde destaca la plasmación de los escenarios naturales (gran parte de ello realizado con CGI con una parte rodada en Sierra Nevada) con grandes planos abiertos en donde se siente el peso mortal de la nieve, mostrando a la montaña como un monstruo temible.


Si que es cierto que cuando algo está realizado de una manera tan perfecta se pierde algo en el camino, que la película viva y crezca por sí misma. pero no hay que negar que Bayona propone un viaje increíble a las asombrosas vivencias de este grupo de amigos que se las vieron y desearon para poder sobrevivir aún con todo en contra. Una historia de amistad realizado con sensibilidad y emoción. Un homenaje sincero a todos los implicados en tal tragedia. Sin duda una apuesta difícil y arriesgada pero que se salda con un notable alto.

Tras la proyección, Bayona y todo su equipo recibieron una emocionante ovación en pie por parte de la audiencia y que duró varios minutos siendo la guinda para una noche, seguramente, plena de felicidad para el director... Pero entre entrega de premio, videosaludos, película de 2 horas y media y demás me perdí la siguiente película que tenía en lista, la japonesa Best Wishes to All... ¡Mechachis!

martes, 7 de febrero de 2023

ULTRAMAN TIGA & ULTRAMAN DYNA: WARRIORS OF THE STAR OF LIGHT (1998)


En 1996, nuestro superhéroe galáctico favorito regresó al redil tras años de ausencia en las televisiones niponas y con éxito renovado. La querida Ultraman Tiga (1996) generó toda una serie de nuevos productos de la franquicia. La inferior, aunque igualmente entretenida Ultraman Dyna (1997) continuó la senda dejada por Tiga. No olvidemos que la presencia de Ultraman no se limitó a las series sino que se quiso dar toda la continuidad posible al tirón de la serie que estuviera emitiéndose en ese año con películas que contaban nuevas aventuras del Ultraman de turno o conclusiones finales cinematográficas de la serie en cuestión. Ultraman Tiga contaría con varias películas de este tipo como Ultraman Tiga: The Final Odissey (2000), una estupenda conclusión a la trama dejada por Tiga. Ultraman Dyna también protagonizaría varias películas, entre ellas la que nos ocupa hoy: Ultraman Tiga & Ultraman Dyna: Warriors of the Star of Light (1998).

La película da inicio en la Luna, cuando un monstruo aparece para aterrorizar a nuestros héroes de Super-GUTS. Ultraman Dyna aparecerá en la batalla pero cuando su derrota está cerca, una enorme máquina hace acto de presencia cargándose de una sentada al bicho con su rayo de la muerte. El robotaco es el Deathfacer, una creación de la organización TPC (la cual forma Super-GUTS) con el objetivo de ser el arma definitiva de la humanidad para así no depender de Dyna. Aunque el robot, por supuesto, acabará fuera de control y en contra de sus creadores al ser dominado por una raza alienígena, los Alien Monera, quienes tienen muchas ganas de quitarse a la humanidad de en medio. Asuka (el alter-ego de Dyna) hará frente sus miedos y se enfrentará una vez más al Deathfacer consiguiendo vencer, provocando los enfados de los alienígenas que se unirán hasta convertirse en un enorme monstruo tentacular que logrará matar a Dyna, pero... un nuevo invitado a la fiesta hará acto de presencia para echar una mano al asunto... ¡Tiga!

Ultraman Tiga & Ultraman Dyna: Warriors of the Star of Light funciona como un capítulo estirado de la serie con algo más de presupuesto. Gran parte de su impacto reside en si eres tanto conocedor de Ultraman Tiga como seguidor de Dyna ya que la película está situada cronológicamente entre los episodios 26 y 27 de Dyna. Así que se da por sentado que conoces a la perfección a los personajes y sus motivaciones, por lo que si no has visto ni un episodio de estas dos series te sentirás inicialmente bastante perdido o confuso en determinados momentos.

Como digo, gran parte de estas películas de Ultraman salidas a rebufo de la serie en curso no suelen aportar mucho y en muchas ocasiones su empaque técnico es algo sonrojante siendo sus resultados más propios de un simple episodio alargado para televisión que no un largometraje para cines con un mínimo de empaque. Si bien, Ultraman Tiga & Ultraman Dyna: Warriors of the Star of Light(1998) se erige como uno de los filmes del personaje más entretenidos y disfrutables con un ritmo constante y cierta seriedad en general que la apartan de lo infantiloide que era en bastantes ocasiones Ultraman Dyna, emparentándola de alguna manera con el serio y solemne final de la serie, que aun estaba por llegar.

Dyna vs Deathfacer
Se adentra en temas interesantes como es ese creciente militarismo y fascismo de la organización TPC que desconfía de Ultraman como aliado de la humanidad y pretenden construir la arma más potente posible como defensa de la Tierra. El robotaco Deathfacer tiene un diseño acertado y resulta temible (y tendrá un homenaje en la nueva Ultraman Decker de 2022, con el robot Terraphaser), siendo un robot que se volverá en contra de sus creadores al ser dominado por los Alien Monera. 

Es interesante, además, que el plan pasa por robarle la energía y conocimientos de Ultraman, engañando a Asuka y pasando así esta energía al robot. Los miedos tanto de Asuka como Dyna de ser destrozados por este robotaco también es un elemento interesante, ya que no es tan habitual en la franquicia que Ultraman sienta pánico o estrés post-traumático por un enemigo. El peso del grupo de héroes de Super-GUTS es justillo pero aceptable destacando esa bonita interacción entre la alegre Mai y Asuka. Siendo Dyna una continuación de la anterior Tiga, personajes de esta última hacen acto de aparición, teniendo un peso importante en el asunto la capitana Iruma. Todo un placer reencontrarse con este personaje y quien la actriz Mio takaki logra darle un aire algo triste. Los cameos no acaban aquí, habiendo una aparición muy especial en el final del filme en este sentido.

Queen Monera hubiera hecho las delicias de Lovecraft
Tiga, tal y como reza el título del filme, también hace acto de presencia. Aún sabiendo guardar su aparición hasta el final haciendo subir las expectativas del espectador, sus únicos 5 minutos de cuota de pantalla saben a bastante poco, por desgracia. Además, habiendo como había acabado el héroe en el final de su serie, la forma que tienen de devolver al personaje es algo cogido con pinzas. Si bien, es una excusa argumental (uno más de los constantes deus ex machina de la franquicia) algo salvable si lo comparamos con las forzadas apariciones del héroe en futuras ultraseries.

A nivel de efectos especiales hay una evolución evidente respecto a la serie madre encontrándonos con un estilo en general bastante cinematográfico, que se agradece, y unos momentos de destrucción y batallas muy espectaculares. Los disfraces tanto de Ultraman como de los monstruos enemigos están muy bien traídos siendo estilizados y con un sensación de movimientos fluída. Y el acto final concentra momentos espectaculares, con la aparición de ese monstruo extraterrestre ridículamente gigantesco, la Queen Monera y que es prácticamente un primo hermano de Cthulhu, y con quien se logran potentes momentos visuales, especialmente cuando se juega con la perspectiva. Si bien, la batalla final de Tiga y Dyna contra el monstruo acaba sabiendo a poco, por la "facilidad" con la que se quitan de en medio al bicho.

Aún con sus cosas, Ultraman Tiga & Ultraman Dyna: Warriors of the Star of Light resulta bastante recomendable para el fan del personaje. Un filme de 67 minutos que presenta ideas interesantes (y que serían exploradas en el final de serie de Dyna) y un ritmo constante con muchos momentos de destrucción y batallas. Aún con sus momentos melodramáticos que le sacan a uno del filme, sus chromas y algunos fondos digitales que le hace a uno sangrar los ojos o ciertas decisiones de guión algo justillas, en general es un muy entretenido filme y que bien vale la pena para pasar una tarde distraída de domingo.

martes, 24 de enero de 2023

ULTRAMAN DECKER (2022)



La ultra-franquicia no se detiene. Desde 2013, que dieron comienzo las nuevas series del personaje con sus New Generation Heroes (nuevos héroes para una nueva generación) con Ultraman Ginga, el éxito del personaje sigue. No olvidemos la jugada maestra que realiza Tsuburaya Productions desde hace unos años, colgando cada semana, legalmente, en su canal de Youtube, los nuevos episodios de la serie que esté en curso. Una decisión excelente que les ha abierto al mundo y ha hecho descubrir para muchos el universo de Ultraman. Ultraman Trigger (2021), pese a que, personalmente, me pareció muy entretenida, no acabó de gustar entre el fandom pudiendo encontrar verdaderos odios indiscriminados hacia la misma y hacia su héroe Kengo Manaka. El pobre Raiga Terasaka hasta tuvo que soportar alguna que otra carta amenazadora de algún fan un poco desquiciado. Lamentable. Pero la maquinaria no se detiene, y en 2022 llegó la nueva ultraserie: Ultraman Decker (2022).

¡Deckeeeeeeer!
Decker continua los hechos de la anterior Trigger, y si ésta última funcionaba como 25 aniversario de la celebrada Ultraman Tiga (1996), Decker haría lo propio con los 25 años de Ultraman Dyna, pero jugando con algunos elementos que la situaran como un producto con entidad propia.

La serie nos situa 8 años después del final de Trigger cuando el planeta Tierra es atacado por unas criaturas alienígenas y extrañas llamadas Sphere, las cuales cubren con una barrera todo el planeta, incomunicándolos con los vecinos humanos de Marte. En el fragor de la batalla, Kanata Asumi, un humilde vendedor de galletas de arroz, intenta defender improvisadamente a la población, pero cae en la lucha... hasta que una luz extraña lo absorbe y salva, apareciendo una figura descomunal que le otorga sus poderes para defender la Tierra. A partir de ahora será ¡Ultraman Decker! Pero el acto de valentía de Kanata no quedará en balde ya que le valdrá para poder entrar a formar parte del escuadrón de defensa GUTS-Select. Trabajo le queda.

Ultraman Decker está compuesta por 25 episodios emitidos entre el 9 de julio de 2022 y el 21 de enero de 2023 y, again, vuelve a ser un estupendo entretenimiento muy bien dosificado, de espectaculares batallas y que consigue tener una entidad propia, escapándose de la sombra de su referente directo, Ultraman Dyna (1997). Algo de lo que pecaba la anterior Trigger, que en su constante referencialidad se quedó a medio camino, pero no es lo único en que mejora Decker. Sus personajes, resultan algo más trabajados, carismáticos y acabas cogiéndoles bastante cariños a todos. Si que es verdad que resulta bastante risible que el escuadrón de élite de GUTS-Select, responsables de la seguridad de la Tierra, lo compongan 5 personas. Un comandante, la vice-capitana y tres soldados (recordemos el enorme plantel de personajes de Gaia, por ejemplo). Pero paradójicamente, reducir el círculo de personajes logra que se le dedique un mínimo de trabajo de caracterización a cada uno de ellos en el poco tiempo de que se dispone en la serie.

El cast de la serie
Y en ese sentido, aún sin ser apasionantes, logras un sentimiento de cercanía hacia ellos. El héroe de la serie, Kanata, resulta bastante acertado, alejándose de ciertas tonterías infantiles y guiños a los pequeños de la casa siendo un tipo que aún teniendo su poder de Ultraman no dejará de preguntarse si está haciendo lo correcto o buscando los motivos por los cuales lucha. 

También regresa, en varios episodios crossover, Kengo/Ultraman Trigger, siendo algo así como una especie de mentor para Kanata/Decker. Los dos actores mantienen una buena química cuando están juntos en pantalla siendo el de Kengo, un regreso que sirve para cosas útiles en el devenir de los acontecimientos y que no está de mero adorno.

A Kanata le acompaña el perfeccionista Ryumon y la dulce Ichika. Ésta última consigue ser bastante entrañable, no solo por la entusiasta interpretación de su actriz Yuka Murayama, sino porque además, ella resulta ser una auténtica fan de la franquicia hasta el punto de que lloró al ser seleccionada para el papel. El comandante Taiji Murahoshi y la vice capitana Sawa Kaizaki, también resultan personajes bastante simpáticos. En especial Taiji, de corte serio, cerebral pero con momentos tiernos que lo hacen un personaje bastante cercano. No nos olvidemos del pequeño robot Hanejiro y que bebe del peluche de tres al cuarto con aires evidentes a Pikachu el cual vimos en la original Dyna. Aquí se le da una vuelta algo más divertida (siendo el primero que descubre la verdadera identidad de Kanata) a la vez de activa en la historia ya que pilota naves de combate y resuelve problemáticas complicadas.

Ep. 1, Day of the Attack.
Así, el inicio de la serie, Day of the Attack, es bien potente y presenta la invasión de los Sphere, los cuales atacan tanto las colonias humanas de Marte como toda la Tierra. El kaiju del episodio, Spherasaurus, tiene un look espectacular y la conclusión guarda una perla interesante… Decker es derrotado y la Tierra queda engullida por el escudo alienígena de los Sphere… La trama sigue en el ep. 2, Kanata’s Resolve, y nos sitúa un año después de los acontecimientos del anterior con un Kanata que desde entonces no ha sido capaz de transformarse en Ultraman. Hasta aquí la serie entra como un tiro, dando el tiempo necesario al desarrollo de personajes, cosa que se agradece. 

Hay alguna sorpresilla como el hecho de que Decker pueda materializar otros monstruos para enfrentarse a la amenaza (como en Ultraseven). Así, vemos en algunos momentos a Miclas o Agiras, aunque su presencia durante la serie es más testimonial que otra cosa. Tras este inicio de serie, para mi desgracia da inicio un tramo bastante más discreto, poco interesante y que se alarga hasta la mitad de la misma. Aún con el gran problema para los personajes que supone tener a la Tierra incomunicada por ese gran escudo (un punto de partida interesante y que puede llevar a pensar en el confinamiento derivado del Covid-19), hay una seguidilla de episodios de corte independiente con aventurillas ligeras de tono más irrelevante. Hay episodios bastante entretenidos, por supuesto, como el número 5, The Glutton of the Lake, donde se recupera a un bonachón Eleking, quien es la mascota de una extraterrestre benevolente camuflada en la Tierra en el cuerpo de una adolescente. Simpático y donde Decker muestra una nueva forma: “Decker Miracle”.

Ep. 5, The Glutton of the Lake

El regreso de Kengo en el ep. 7, The Light of Hope
From the Red Planet
El primero de los crossovers con Ultraman Trigger lo encontramos en el doble ep. 7 y 8, The Light of Hope From the Red Planet / Light and Darkness, siendo el primero bastante entretenido y curioso por saber qué ha pasado con los personajes de Trigger en estos ocho años. La facilona manera con la que Kengo vuelve a la Tierra (gracias a Akito) se compensa con un ritmo divertido en general y una batalla final bastante maja que cuenta con el regreso del bicharraco gigante Megalothor. La sorpresa es que Carmeara (la guardiana de la oscuridad) aún vive en su interior… Su continuación recicla de mala manera y de forma algo banal el episodio 45 de Ultraman Tiga con una flor gigante que con su polen hace entrar a la gente en una especie de sueño feliz, aunque la batalla final, con la inesperada ayuda de Carmeara, es espectacular.

Ep. 8, Light and Darkness
El ep. 9, Standing Tall for Someone Special, es un homenaje a uno de los mejores episodios de Ultraman Dyna (el memorable ep. 31), aunque el resultado, simplemente simpático, palidece en comparación con esta historia de un campeón de artes marciales espacial, de nombre Grace, en horas bajas y viejunas intentando volver a sus años de gloria. En el ep. 10, Man and Monster, aún siendo el guión algo desvalazado, intenta ir más allá y profundizar en conceptos como la domesticación de los monstruos, nuestra relación con los kaiju o su uso como armas de guerra. El ep. 12, Neomegas Strikes Back, es otro ejemplo que vale la pena, siendo acertado y logrando buenas dosis de tensión y espectacularidad con un Decker que acaba derrotado y que trae “sorpresita” final: Asakage, doctor de GUTS Select, descubre el secreto de Kanata… Es aquí donde Ultraman Decker remonta (tras el ep. 13, el innecesario episodio resumen) y de qué manera, enseñando varias cartas en forma de giros de guión y sorpresas que a mí me cogieron algo desprevenido tras una primera mitad de serie simplemente pasable. 

Advierto al lector que si desea evitarse SPOILERS que deje de leer...

Empiezan las sorpresas. Ep. 14, Birth of a Dark God.

Agams, el trágico villano de la serie.
Hemos mencionado al doctor Asakage. ¿Pero quien es este hombre? Un secundario que participa desde el inicio de la serie y que ayuda a los héroes con sus invenciones y cuyo mayor objetivo es construir el Terraphaser, un robotaco de gran poder de destrucción. Si bien, todo esto cambia radicalmente en el doble ep. 14 y 15, Birth of a Dark God / A Promise For Tomorrow cuando descubrimos que el tal Asakage tiene intenciones malvadas. Su nombre real es Agams, quiere destruir a la humanidad, viene de otro planeta y ... ¡¡es un viajero del futuro!! 

Introducir de repente los viajes en el tiempo en la trama me supuso toda una sorpresa y un soplo de aire fresco que cambia radicalmente mi percepción de una serie que hasta el momento estaba siendo discretilla. Agams no es el único viajero del tiempo porque también aparece otro personaje en estos dos episodios cuyo nombre es… ¡¡¡Decker!!! Y también puede transformarse en Ultraman Decker (of course). ¿Frente a esto, en que lugar deja como héroe a Kanata? Que Ultraman Decker sea un guerrero que haya viajado al pasado para cambiar el terrible futuro del universo me parece una idea jugosa y muy acertada. El episodio 15, con todos estos elementos puestos encima de la mesa, se queda como uno de los mejores momentos de la serie, con un tono muy conseguido de épica, drama y buenas ideas culminado con un final espectacular con Decker en un nuevo modo de transformación (“Dynamic”) y súper poderoso.

Da inicio así a un arco la mar de interesante con el tal Agams y su relación con Kanata. Un villano cuyo tratamiento me resulta muy interesante y suficientemente trabajado. Las motivaciones de Agams irán desvelándose poco a poco y contra más sepa Kanata de ello más le irán sumiendo en un mar de dudas sobre que es lo que debería hacer en esta batalla, ya que de alguna manera empatiza con Agams y tiene intención de salvarlo de su locura.

Ep. 18, Invitation from Another Dimension
Dicho arco con el villano irá ocupando buena parte de los siguientes episodios consiguiendo una notable escalada de tensión en su evolución. En el notable doble capítulo 18 y 19, Invitation from Another Dimension / Warriors on the Moon, Agams se alía con el mismísimo Yapool (el villano de Ultraman Ace) para tender una trampa a Decker y que desaparezca de la Tierra. Más tarde un Kanata en el espacio, será rescatado por Trigger del ataque de los Sphere y acabarán en la luna.

Aún con una trama focalizada hacia un punto muy claro, Ultraman Decker aún guarda ases en la manga y consigue sorprender con gemas tan deliciosas e inesperadas como la que nos encontramos en el ep. 20, Lord Ragon, el cual parece mirar a la mítica Ultra Q. Envuelto de una atmósfera muy especial, de una realización bastante más elaborada que de costumbre y de una sensibilidad notable en una historia sobre mitos ancestrales y dioses ya olvidados con el que contamos con el regreso del monstruo Ragon. Todo un oasis maravilloso y que supone, a opinión personal, el mejor episodio de toda Decker.

La gran gema de la serie. Ep. 20, Lord Ragon.

Ultraman Dyna en el ep. 21, The Price of Prosperity

A partir del siguiente, ep. 21, The Price of Prosperity, la trama principal vuelve a su cauce en una recta final a tener muy en cuenta. Aquí nos encontramos con una empresa que ha creado una fuente de energía capaz de superar la velocidad de la luz gracias al cuerpo de un Sphere. Una trama, que daría para variadas reflexiones pero que acaba siendo algo superficial. Es en este capítulo donde contamos con la aparición ultra-especial del mismísimo Ultraman Dyna, el cual se persona para echarle una mano a Decker. Una aparición que se siente algo forzada y solo por cumplir con el fan, aunque acaba teniendo una buena justificación en el siguiente episodio.

Muchísimo mejor son los dos capítulos siguientes. El ep. 22, The Fall of Bazdo, es decididamente espectacular, vibrante y algo más oscuro de lo acostumbrado, con un Agams fuera de sí y tomando decisiones monstruosas como fusionarse con los Sphere en su afán de loca venganza. Se nos detallan sus motivaciones. En resumidas cuentas, se la tiene jurada a la humanidad porque, en el futuro, éstos serán los culpables indirectos de la llegada de los Sphere a su planeta y que causará su posterior destrucción total. Una catástrofe en donde perdió a su amada esposa. 

Ep. 23, The Sky of Despair.
Con un Kanata en conflicto interno tratando de hacer lo correcto, las emociones estallan en un catártico final en una batalla entre Decker y Agams (a bordo del Terraphaser) de alto voltaje y que finiquita con una ciudad medio destruida. Kanata, aún en su intento de hacer el bien, esto no ha servido para nada. Solo hay destrucción y un villano que para colmo de males acaba con amnesia… La cosa sigue en el número 23, The Sky of Despair, otro de los grandes momentos de la serie por su ejemplar manera de enfocar el drama y la tensión. Aquí el trabajo de cámara es elaborado y sorprendente, más de lo acostumbrado, con incluso ecos a Blade Runner, culminado con una batalla final tremenda con Decker luchando contra 3 monstruos, Agams a bordo de un Terraphaser fusionado con los Sphere y aferrándose a lo poco que le queda de “humanidad”. Y mientras, de un enorme agujero en el espacio, surge Mother Spherasaurus, con el objetivo de tragarse el planeta Tierra...

Kanata lo da todo en el ep. 25, The Light far Beyond.

Ep. 25, The Light far Beyond

Cuando subes tanto las expectativas del espectador se corre el riesgo de que éstas no acaben por cumplirse. En los dos episodios finales de la serie esto pasa por poco, siendo éstos, si, un entretenimiento irresistible pero en el que uno esperaba algo más y se ve una manera algo facilona de finiquitar la trama. Mother Spherasaurus es un bicharraco tremendo y aterrador pero pierde mucho en poder de sugestión en comparación a ese ambiguo y divino Gran-Sphere, del final de Dyna. El ep. 24, End of a Dream, plantea aspectos interesantes como ese Trigger cayendo derrotado desde los cielos o ver a Kanata contagiado por los Sphere y perdiendo la capacidad de transformarse en Decker en el oscuro final del episodio. La conclusión al arco con Agams, con su breve momento de redención y sacrificio final, resuelto de forma fácil y rápida, acaba siendo un poco frustrante. Una pena.

El gran final, que vemos en el ep. 25, The Light far Beyond, pese a su facilona manera de resolver el entuerto, no por todo ello resulta menos efectivo. Una conclusión que concentra momentos bastante emotivos entre sus personajes (ese íntimo inicio, con Kanata desvelando su identidad a todos, está bien llevada y sustentada por las interpretaciones del elenco) y una batalla final muy espectacular con Kengo/Trigger actuando en la pelea y pasando la antorcha del héroe a un Kanata que vuelve a ser Decker en todo su esplendor para derrotar a la Mother Spherasaurus y luchar por un nuevo y brillante futuro.

Pese a una primera mitad bastante dudosa, Ultraman Decker se erige como otro buen entretenimiento de la franquicia. Pese algunas resoluciones y desarrollos facilones, episodios poco interesantes o los continuos enfrentamientos de Decker contra Terraphaser... vista en conjunto resulta más satisfactoria que la anterior Ultraman Trigger, la cual contenía una trama más rica y compleja que no acababa de explotarse debidamente. Gracias, principalmente, a sus personajes simpáticos, a un héroe principal competente, giros de guión que me pillaron por sorpresa, su interesante y tenso arco principal contra un villano algo más tridimensional que de costumbre... Todo esto convierte a Ultraman Decker en una festiva y bien cerrada historia de viajes en el tiempo, de sabor decididamente espectacular gracias a unos efectos de maquetas, disfraces y explosiones para quitarse el sombrero. ¡Seguid así Tsuburaya! Y en febrero, la trama continua con el estreno de la película Ultraman Decker Finale: Journey to Beyond (2023) y que contará con la sorprendente presencia de una ultragirl: Ultraman Dinas. Yo no me la pierdo.

Por último comentar las canciones de la serie, las cuales vuelven a dar en el clavo. El opening, como de costumbre, es bien pegadizo: Wake up Decker! de Screen Mode. Y los endings vienen cantados por Hironobu Kaneyama, conocido por multitud de trabajos, pero especialmente por Dragon Ball Z. Su primer ending (Kanata Toku) no me acaba de seducir en absoluto, siendo el segundo, Hikari Kanata, un trallazo de gran y emocional melodía.


sábado, 21 de enero de 2023

ROBOVAMP (1988)


La Filmark International Ltd hizo de las suyas especialmente en los años 80, con el ánimo de hacer negocio y dinero fácil no dudaba en comprar peliculillas coreanas, taiwanesas o tailandesas, las cuales remontaba y vendía de nuevo para su estreno en cines de Hong Kong, Japón u occidente. Uno de los remontajes más memorables e imperdibles se lo debemos al productor Tomas Tang bien conocido por sus exploits con ninjas o vampiros y quien, para Filmark, atentó al cine de manera maravillosa y fascinante con esta Robovamp (1988). 

Tang, desgraciadamente fallecido en 1996 por un incendio en sus oficinas que también provocó la destrucción de los negativos originales de Robovamp, echa mano de una trepidante cinta de acción tailandesa, Paa Lohgan (1984), y en una túrmix imposible le introduce todos los elementos que más molan: vampiros chinos, maestros taoístas, artes marciales, disparos a raudales y... ¡el Robocop más alucinante y cutre de la historia!

Paa Lohgan (1984)
Si alguien intenta entender el argumento de Robovamp sería algo así. Tenemos por un lado a una banda de narcotraficantes que para proteger los envíos de droga deciden realizar un plan infalible como es entrenar a vampiros (de los que saltan) gracias a la ayuda de un maestro taoísta. Si bien, las fuerzas policiales idean un plan para combatir a los vampiros como es la creación de un robot invencible. A la vez, unos agentes especiales se adentrarán en la jungla (el metraje tailandés) al lugar donde fabrican la droga para desbaratar de una vez por todas los planes de estos traficantes del diablo.

Robovamp (1988) es un atentado a la lógica y el buen gusto. Un filme incomprensible y deplorable pero que a la vez se convierte en un must see para el amante de la juerga y del amante de la serie Z. De tan desvergonzada, risible y despreocupada resulta una experiencia irresistible con la que no puedes apartar la mirada de la pantalla. 

Hay por ahí algún acierto, hay algunas escenas de artes marciales (realizadas por veteranos de la Shaw Brothers), donde algunos personajes luchan contra vampiros y fantasmas que no están nada mal. Ya habíamos tenido variados exploits que canibalizaban el éxito de Robocop (ahí tenemos la divertida Robotrix (1991), también de Hong Kong o la japonesa Lady Battle Cop de 1990) pero el robot de Robovamp se lleva la palma con un disfraz que no es más que un chándal plateado adornado con hilarantes efectos de sonido robóticos. Maravilloso. Claro que si, un aplauso por los santos bemoles de presentar algo así y no sentirse avergonzado. Este Robocop de las rebajas tiene su momento culmen en una escena en la playa donde el pobre es atacado por varios vampiros chinos hasta que uno de los narcotraficantes le asesta con un bazooka dejando al robot destrozado. Pero no os preocupéis, a la siguiente escena uno de los científicos respira aliviado: “Menos mal, solo ha sido un cortocircuito...”.

Vampiros entrenados para proteger el traslado de droga de unos narcotraficantes.

Policías y científicos idean un plan infalible. ¡Un Robocop de las rebajas!

¿Logrará vencer a la amenaza?

Una fantasma con transparencias y amores de ultratumba
con un hombre lobo
La presencia de vampiros chinos (recordemos que estos vampiros difieren de los occidentales, van vestidos con atuendos tradicionales y van dando saltos con los brazos extendidos) fue añadido de cara a la venta de la película al público japonés, deseoso de ver más y más películas de vampiros chinos tras el éxito de filmes como Mr. Vampire (1985). A estos seres sobrenaturales hay que añadirle la presencia de una fantasma de rostro occidental y ataviada con trasparencias que dejan entrever sus pechos, enfadada porque su gran amor ha sido convertido en vampiro (aunque más bien tiene el rostro a medio camino entre un gorila y un hombre lobo) lo que le impide consumar con él su gran amor eterno, tela... Lástima que cuando por fin fantasma y vampiro/Lobo se ponen cariñosos y están a punto de consumar el acto... el robot de marras estropee tan romántico momento...

Al menos hay 50 minutos de metraje nuevo para la ocasión y que se entremezclan con parte del metraje de la tailandesa Paa Lohgan, con unos agentes adentrándose en la selva hasta llegar a la fábrica de la droga. Una vez allí, pues la revientan. Un tramo bastante competente a nivel técnico con explosivas secuencias de acción tanto balístico como marcial además de contener algún que otro momento sanguinolento (esa vaca real siendo abierta en canal para introducir en su panza las bolsas de droga).

Robovamp es un "guirigay" estupendo. Nada tiene sentido y sus responsables no tienen vergüenza ninguna y eso la hace una imprescindible de la serie Z más loca de los 80 y que me resulta imposible de puntuar. El amigo Tomas Tang siguió erre que erre con el tema hasta formar una trilogía que es el culmen de la caspa, compuestas por El diablo de la dinamita (1987) y Contraespionaje en la selva (1989). Gemas que ya analizaremos más adelante.