CRÍTICAS PELÍCULAS

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domingo, 2 de noviembre de 2025

CRÓNICAS DE SITGES 2025 (3/4)

Park Chan-Wook es sin duda uno de los directores más lúcidos y brillantes del presente cinematográfico. Ejemplo de una filmografía por lo general impecable. Desde su trilogía de la venganza con Old Boy (2003) a la cabeza (su gran clásico), sin desmerecer la maravillosa Sympathy for Lady Vengeance (2005) o la reciente Decision to Leave (2022). Recuerdo en 2016 ver en el Auditori Melià, a las 8:30h de la mañana The Handmaiden (2016) y sentirme totalmente abrumado. Sin duda una película que me pasó por encima y que a día de hoy la sigo confirmando como su mejor película.

No other choice confirma que Park Chan-Wook juega en otra liga. Es evidente que con el paso de los años el director coreano ha ido perfeccionando y afinando todavía más su increïble lenguaje visual y Trabajo como narrador de historias.

La historia sigue a un hombre de mediana edad llamado Man-su que se embarca decidido en una búsqueda de trabajo tras ser despedido inesperadamente de la compañía de papel en la que trabajó durante 25 años. "Si no hay una vacante para mí, tendré que crear una para que me contraten. No hay otra opción". Así que tras estudiar a posibles candidatos decide asesinar a su competencia.

No other choice es una comedia negrísima y ácida. Una trama que no resulta elaborada siendo bastante simple como es el asesinato de posibles candidatos para una hipotética oferta de trabajo pero eso le basta y le sobra a Park Chan-Wook para llevar en volandas al espectador hacia un metraje estilizado, fascinante e incomparable en su juego visual. La tragicomedia y patetismo de los personajes está ejemplificado a la perfección en un pletórico Lee Byun Hung, quien nunca ha estado tan divertido. Y lo mismo se puede decir de su partenaire femenina, Son Je-Yin. Un disfrute total, no se convertirá en una de mis favoritas de su director pero es un filme sobradamente notable.




Producida por A24, en Si pudiera, te daría una patada es el ejemplo de un tipo de filme que podríamos encontrarlo fácilmente un domingo por la tarde en esos telefilmes de Antena 3 pero reconvertido en un producto de empaque de lujo y altas aspiraciones.

Con su vida literalmente derrumbándose a su alrededor, Linda intenta lidiar con la misteriosa enfermedad de su hija, su marido ausente, una persona desaparecida y una relación cada vez más hostil con su terapeuta.

Pero vayamos por partes, Si pudiera, te daría una patada efectivamente cuenta con una realización pulida y trabajada con un uso interesante de los primeros planos que ayudan a crear y transmitir el ambiente opresivo y cada vez más asfixiante de su protagonista. Porque sin duda Rose Byrne está excelente como madre superada por la situación y conjuntamente al tono tragicómico general de su personaje se convierte en lo más rescatable de una cinta que en general se antoja algo cargante, pretendiendo ir de atrevido sin conseguirlo. 

Aunque Rose Byrne reivindica a la madre que puede darse un respiro (por supuesto, ¡faltaría más!) bebiendo alcohol a mansalva e incluso dándose a los estupefacientes la trama no acaba por ir a ningún lado perdiendo interés a grandes pasos. En resumen un filme de fondo de sobremesa pero envuelto de un paquete de lujo y cuidado.



El género coreano más exportado es el thriller, en todas sus variantes. Así que el Festival este año nos trae el nuevo thriller coreano obligado como es The Old Woman with the Knife.

En el filme Hornclaw es una legendaria asesina de sesenta años especializada en eliminar la escoria del mundo. Su mundana pero sangrienta vida da un giro inesperado cuando conoce a Bullfight, un joven y prometedor asesino que quiere trabajar a su lado. Pero un incidente de su pasado ensombrece su colaboración, incluso cuando Bullfight revela que la recuerda como la primera persona que le mostró amabilidad. Hornclaw no logra reconocer al joven y sus verdaderas intenciones, y su malentendido sin resolver conduce a una escalada de enfrentamientos con armas blandidas por la venganza y la supervivencia.

Nada nuevo bajo el sol. The Old Woman with the Knife ofrece un cuidado tratamiento visual y una correcta plasmación de la acción, si bien cumple punto por punto con todo lo que suele ofrecer el género. Una enmarañada trama llena de personajes, todos de dudosas intenciones, un héroe o heroína torturado y que trata de encontrar redención, violencia, juegos del gato y el ratón y muchos gritos. 

Lo mejor que se puede decir de The Old woman with the Knife es que pese a su previsibilidad el filme es de lo más disfrutable por su ritmo dosificado (a pesar del metraje alargado a las 2 horas, algo muy coreano también), aire de cómic (basado en uno, precisamente), sus notables escenas de acción y un protagonismo de una Lee Hye-Young, que con sus más de 60 años ofrece una interpretación sorprendentemente física y entregada y donde destaca además ese pulso enfermizo contra el joven Bullfight (un estupendo Kim Sung-Cheol), traumatizado y con un nexo de unión con la asesina legendaria que la cinta nos irá revelando. Así, pese a sus lugares comunes, The Old Woman with the Knife es una entretenida cinta coreana. Un thriller más.



Mamoru Hosoda es tal vez junto a Makoto Shinkai y Masaaki Yuasa una de las voces más importantes del anime japonés de los últimos 15 años. Su última película, Belle, estrenada en 2021, me maravilló y conmovió de una manera muy profunda. Sin duda, su mejor y más completo trabajo. Por lo que la llegada de su nueva película, Scarlet, me llenó de expectativas.

Una princesa medieval experta en el manejo de la espada se embarca en una peligrosa misión para vengar la muerte de su padre. Tras fracasar en su misión y encontrarse gravemente herida en un «Otromundo», conoce a un joven idealista de nuestro presente que no solo la ayuda a curarse, sino que le muestra la posibilidad de un futuro libre de amargura y rabia. Cuando se enfrenta de nuevo al asesino de su padre, Scarlet se enfrenta a su batalla más difícil.

Scarlet es un sorprendente, imaginativo y bizarro retelling del Hamlet de Shakespeare. La ambientación palaciega, la traición en la línea familiar, la venganza que te destruye por dentro... todo ello es contado y representado en el conflicto principal de Scarlet, la bella hija del rey, muy bondadoso él y que será asesinado por su propio hermano para llegar al trono. La cruzada vengativa de Scarlet es aderezada con elementos fantásticos que hacen crecer la historia. 

Ambientarla en ese lugar desolado y decadente en donde los vivos y los muertos se mezclan es muy interesante y da lugar a estampas visuales acongojantes amen de ideas como la de ese dragón descomunal que sobrevuela los cielos o el hecho de que el tiempo esté mezclado y que es aprovechado para introducir a un enfermero de nuestro tiempo y que interactúa con Scarlet. Hosoda siempre ha utilizado animación por ordenador en sus películas, pero aquí lo lleva al paroxismo. Personalmente no me ha molestado excesivamente. Pienso que en general la película es un espectáculo visual apabullante y genera imágenes llenas de fuerza. Es su trama la que en ocasiones va dando algunos bandazos o no acaba de profundizar debidamente en algunos momentos. El típico acaramelamiento emocional y melodrama excesivo, un peaje a pagar ya bien sabido por el respetable, también está presente.


Si bien, encuentro esta Scarlet un espectáculo apabullante y emocionante, muestra interesante de cómo un texto eterno como Hamlet es capaz de readaptarse aún en la actualidad teniendo igual vigencia en una historia de muertos muy vivos y vivos que desean la eternidad a cualquier precio. La locura sin sentido de la guerra, la búsqueda de bondad en un mundo violento que se ha vuelto loco confluyen en un filme que no llega a la magnificiéncia de Belle pero es sobradamente notable y uno de los mejores trabajos de Hosoda.



Este año, por sorpresa, se han juntado varias propuestas interesantes que hacen ver qué el J-Horror aún está vivo y puede que renaciendo. Mag Mag o la recomendable New Group dan buena prueba de ello. The Curse, de Ken'ichi Ugana, venía precedida por comentarios apasionados que apuntaban a una experiencia de lo más aterradora.

En el filme, Riko es recepcionista de un salón de belleza y se fija en las extrañas publicaciones en SNS de su amiga Shu-fen. A medida que se suceden muertes espeluznantes, viaja a Taiwán y desentraña los horrores de la comunidad con su exnovio y la hermana de Shu-fen.

The Curse no va a cambiar el curso del J-Horror pero si es un entretenido y delirante tren de la bruja que acierta en generar exagerados momentos de horror, sangre y sustos prácticamente desde el principio con una pátina de goce y diversión entrañable. Es en esta explotación de los códigos del J-Horror con sus fantasmas melenudas y sus maldiciones por vía de la tecnología (ahora se transmite a través de redes sociales) donde de tan exagerado, torpe y delirante casi la acercan al terreno de la spoof movie o parodia del propio género. Si bien es de denotar el evidente cariño del director por el género haciendo sufrir al joven y fotogénico reparto con mil tropelías y sustos, con un tramo final en Taiwán y una revelación final como digo delirante. The Curse no es para tomársela muy en serio. Un entretenido tren de la bruja que tan rápido se ve como se olvida.


lunes, 19 de abril de 2021

LA DONCELLA (THE HANDMAIDEN) (2016)


Seguimos nuestro especial primaveral bien calentito haciendo un repaso a las variadas formas de representar lo erótico en diferentes países de Asía. Hoy nos dirigimos a Corea del Sur pero no con una película cualquiera. Palabras mayores hoy. The Handmaiden (2016), titulada en España La doncella, supone una obra maestra más que se suma a la carrera de Park Chan-Wook. Chan-Wook junto a otros coetáneos como Bong Joon-Ho (Memories of Murder, Parásitos) o Kim Jee-Woon (Dos Hermanas, I Saw the Devil) fueron en parte responsables de la explosión de lo que se conoció como ola del "Nuevo cine coreano" que fue preparándose durante los años 90 para acabar explotando definitivamente a principios de los 2000 consiguiendo poner a una cinematografía tan desconocida e invisible, de la noche a la mañana, en el punto de mira de todo el mundo. Una explosión que continua con buena salud a día de hoy congregando cada vez más fans en todo el mundo y que encontró su culminación el año pasado cuando Parásitos (2019) de Bong Joon-Ho, consiguió 4 premios de la Academia de los Oscars, entre ellos el de "Mejor película". Park Chan-Wook es de sobras conocido por el aficionado por su "trilogía de la venganza", de la que forman parte Sympathy for Mr. Vengeance (2002), la absoluta obra maestra que es Old Boy (2003) y la igualmente excelente Sympathy for Lady Vengeance (2005). A pesar de que se le criticó injustamente por encasillarse en el thriller y las sanguinolentas historias de venganza, Wook dirigió piezas tan extrañas pero estimulantes como Thirst (2009), una absoluta vuelta de tuerca y deconstrucción del cine de vampiros. Para 2016, el director coreano nos trajo La doncella (2016), logrando superarse a si mismo con una obra exquisita, delicada pero poderosamente erótica y bella. Un film que ha supuesto uno de los últimos clásicos del cine coreano y a opinión de un servidor, no solo se trata de uno de los mejores ejemplos de la cinematografía del país sino una de las películas más destacadas de las estrenadas en todo el mundo esta última década.

The Handmaiden
nos sitúa en Corea, década de 1930, durante la colonización japonesa. Una joven, Sook-Hee, es contratada como criada de una rica mujer japonesa, Hideko, que vive recluida en una gran mansión bajo la influencia de un tirano. Sook-Hee guarda un secreto: es una ladrona. Con la ayuda de un estafador que se hace pasar por un conde japonés, planean enamorar a Hideko para después meterla en un manicomio y quedarse con toda su fortuna. Pero el plan no saldrá como esperaban.

En 2016, The Handmaiden partía con una dura competencia ya que además, en un año excelente para el país, se estrenaron "pequeñeces" como The Wailing (El extraño), El imperio de las sombras o Train to Busan. Tremendo. La doncella supone una adaptación muy libre de la novela inglesa, Fingersmith, de Sarah Waters, de la cual se diferencia en ambientar la historia en plenos años 30 en Corea del Sur durante la ocupación japonesa. El film está construido en base a una estructura de tres actos convertidos en un sorprendente juego de espejos donde nada es lo que parece ayudado por un magnífico y sorprendente guión el cual no deja de hacer carambolas entre dobles papeles, planes que no son lo que parecen y traiciones. En el primer bloque, se desarrolla lo relatado en la sinopsis con Sook-Hee intimando cada vez más con la gélida Hideko y tratando de cumplir el plan pactado para quedarse con su fortuna. En el segundo tramo nos adentramos en el pasado de Hideko hasta confluir la línea de tiempo del inicio del film pero desde el punto de vista de la dama. La historia encuentra su resolución en un tercer tramo excelente. El metraje es largo, cercano a las dos horas y media, que no se notan gracias a su trabajado desarrollo aunque por decir, encontré el segundo de sus bloques algo más lento y repetitivo en su forma de presentar el pasado de Hideko y su rutina de recitar una y otra vez historias eróticas a ricachones pervertidos.

Hasta 1.500 chicas se presentaron para el papel de Sook-He, hasta que apareció Kim Tae-Ri. Según cuentan, Park Chan-Wook no tardó ni 10 minutos en decidirse por ella. Yo tampoco hubiera tardado mucho más, la verdad. Tae-Ri no tenía experiencia en largometrajes, habiendo participado únicamente la actriz en diversos cortometrajes, entre ellos un muy curioso mediometraje de nombre Moon-Young (2015) donde Tae-Ri interpretaba a una solitaria chica muda con tendencia a grabarlo todo con su videocámara. Sin duda Kim Tae-Ri es uno de los descubrimientos más deslumbrantes de The Handmaiden siendo un rostro fresco, que sabe dar múltiples matices a su personaje, pasando de la valentía, el fuerte carácter o la inocencia contando además su deslumbrante belleza. Tras el éxito de su "doncella" la carrera de la actriz va viento en popa apareciendo en films tan recomendables como la exquisita Little Forest (2018) o la excelente 1987: When the Day Comes (2017).

En general todo el cast es impecable siendo éste uno de los puntos fuertes de la película. Seguimos con la bellísima Kim Min-Hee (Helpless, No tears for the dead, Ahora si antes no) quien interpreta a un personaje frío, traumatizado y atrapado como Hideko. El reparto masculino no le va a la zaga, siendo Ha Jung-Woo (The yellow sea, The Berlin File, Assassination) uno de los actores más interesantes y geniales de Corea del Sur y que aquí interpreta a todo un rufián y ladrón profesional con ansias de prosperar como es el falso Conde Fujiwara. Cho Jin-Woong (Roaring Currents, A Hard Day) es el misterioso, perverso y amante de la literatura erótica Kouzuki. El apartado visual y técnico del film es escandalosamente perfecto. Chan-Wook, escoge quizás un tono visual algo más clásico (si lo comparamos con otros films suyos) pero éste resulta de una estética impecable, de estancias luminosas y escenarios detallados hasta la obsesión como pueden ser los decorados de la mansión (convertido en un personaje más de la narración). El trabajo de cámara, elegante se le suma su uso del color así como la poesia y belleza que destila cada plano. Ejemplo de ello es ese momento bellísimo, visualmente hablando, de una adolescente Hideko enganchada a la rama del árbol donde se ahorcó su madre años atrás. 
Sook-He es una ladrona y se infiltra como doncella de Hideko.

Aunque poco a poco algo empieza a surgir entre las dos.

El compinche de Sook-He, "el conde Fujiwara", intentará enamorar a Hideko para quedarse con su fortuna.

Por las noches, Hideko es obligada a recitar historias eróticas a ricachones.

Pero los planes se truncarán. Nada es lo que parece.

Otro de los elementos que más destacan en la película, por motivos evidentes, es su erotismo siendo éste morboso, a veces perverso, otras apasionado y realizados con un gusto estético tan brillante que yo los catalogaría directamente como los mejores coitos rodados en la historia del cine. Súmale que estos momentos están protagonizados por dos seres angelicales caídos del cielo como son Kim Tae-Ri y Kim Min-Hee. A este respecto, uno de los planos finales de las dos actrices gozándolo en el camarote de un barco podría ser uno de los encuadres cinematográficos más perfectos de la historia. La banda sonora del film, obra de Jo Yeong-Wook, es especialmente diversa y rica destacando piezas tan emocionantes como el momento de la huida de la mansión de Sook-He y Hideko la cual sobrecoge. El film, pese a su clasicismo, no abandona las excentricidades visuales y narrativas propias de la carrera de Chan-Wook proponiendo momentos bizarros especialmente centrados en el personaje de Kouzuki (Cho Jin-Woong), caracterizado como si de una serpiente se tratara pintándose la lengua con la tinta de su pluma. El sadomasoquismo presente de la historia o la presencia de ese sótano misterioso el cual alberga un enorme pulpo con el que Kouzuki amenaza con castigar tanto a la pequeña Hideko como a su madre a pasar un rato con el octópodo son ejemplos de conceptos más oscuros y extraños.

En esta época de "ofendiditos" no dejé de leer algún que otro comentario de gente (especialmente mujeres) tildando el film de machista. Me parece que no se enteraron de nada. La doncella (2016) es poderosa y rabiosamente feminista. Una bellísima historia de dos mujeres apresadas. Solas en un mundo violento y dominado y donde por azares del destino logran encontrarse la una a la otra logrando escapar del subyugo masculino del mundo que las encadena. De hecho todos los personajes masculinos son presentados como unos viciosos y pervertidos. Un bonito cuento de empoderamiento y liberación femenina.
¿Uno de los mejores encuadres de la historia del cine?

El equipo en Cannes 2016.
The Handmaiden. La doncella es un título impecable, un cuento gótico lleno de sexo, carga feminista y traiciones. Un título que te lleva del drama erótico, al thriller sin abandonar el humor y repleto de escenas para el recuerdo: Sook-Hee limándole un diente a Hideko en la bañera, la huída de las dos chicas tras destrozar la biblioteca erótica de Kouzuki, el pavoneo del Conde Fujiwara... Todo con un empaque visual y narrativo insultantemente perfecto y llevado con mano maestra. Por ponerle un pero, hubiera recortado algunos minutos de su parte central pero son cosas sin importancia. The Handmaiden es una obra maestra del nuevo milenio y que me enamoró desde que la pude ver en Sitges 2016. ¿Os he dicho ya que me gusta la película? Una de mis películas coreanas favoritas junto a Old Boy (también de Chan-Wook). En Corea, el film logró reunir a 4,5 millones de espectadores siendo uno de los films de su director más taquilleros en el país.

Momento de las curiosidades. Por lo visto, para las tórridas escenas sexuales entre las dos féminas del film, el director Park decidió grabarlas al inicio del rodaje ya que creyó que serían las escenas más estresantes para el equipo. En el día de rodaje de esas escenas, todo el equipo masculino tenía el día libre para no andar por el set habiendo únicamente equipo femenino. Junto a las actrices solo estaba una chica encargada de grabar el sonido. Mientras, las cámaras estaban dirigidas por control remoto desde una sala de realización. Todo para la mayor comodidad y relajación de las actrices. El resultado que veis en pantalla: soberbio.

martes, 15 de septiembre de 2020

MIS 10 PELÍCULAS FAVORITAS

En un ejercicio ególatra desde Oriental Paradiso he pensado que tal vez los lectores estarían interesados en saber cuales son mis películas favoritas o de referencia. Es difícil hacer listas porque o bien siempre quedan películas fuera o bien el ránquing va variando depende del dia, pero se intentará ser lo más concreto posible. Este Top 10 incluye películas de todos los países. Con este ejercicio también animamos a los lectores a que nos expliquen cuales son sus películas favoritas. Empecemos.

10. Love Exposure (2008)
Conocimos a Sion Sono gracias a la irregular pero impactante El club del suicidio (2002), pero el director japonés se superó completamente con este monstruo de cuatro horas, una épica historia de amor llena de humor políticamente incorrecto, drama, erotismo, traumas infantiles, violencia y religión. A pesar de las cuatro horas, no le sobra ni un solo fotograma, al contrario engancha y enamora. Un montaje brillante, unas interpretaciones fantásticas a cargo de Takahiro Nishijima en un papel dificilísimo y que el actor supera con matricula de honor y sobre todo la atractiva Hikari Mitsushima haciendo de chica dura pero traumatizada. Una muy poco común visión sobre la religión católica y la adolescencia. Además, la música es irresistible. Obra maestra.

La escena: Yu se entrena en el arte de fotografiar bragas. El pasado de Yoko y Koike. La escena de la playa y el maravilloso final del film.


9. Historia de Abril (1998)
Shunji Iwai, uno de mis directores de cabecera. Director japonés de filmografía fascinante y única, poeta de la imagen y perfecto retratista de las generaciones adolescentes. En 1998 realiza este pequeño film de apenas 60 minutos. Una chica se muda a la ciudad de Tokyo para estudiar. A la pregunta de porque ha venido desde tan lejos para ir a la universidad de la capital, se queda sin respuesta. Así se inicia esta modesta, sencilla y encantadora película que con un aire calmado y melancólico te transporta a otro mundo, a otra vida. Siguiendo ese halo etéreo, romántico y nostálgico típico de Iwai, el film curiosamente no es una love story sino el inicio de una. Contiene uno de esos finales que te hacen sonreír tontamente. Una delicia de película. Films que te hacen sentir en paz contigo mismo. En Oriental Paradiso disponéis de un especial sobre Shunji Iwai y su filmografía así como la crítica de Historia de Abril.

La escena: Los 10 minutos finales son mágicos.


8. Sopa de Ganso (1933) / Una noche en la ópera (1935)



Ver películas de los Hermanos Marx varias veces al año debería ser receta obligada por parte de un médico para curar la infelicidad, la depresión o la desgana de vivir. Esta dupla de films supone el punto más alto de los hermanos y una de las mayores cotas de genialidad en la historia de la comedia. Groucho, Chico, Harpo (y Zeppo en la primera de ellas) arremeten contra todo lo establecido resultando sus chistes, más de 80 años después escandalosamente actuales. De la burla política de Sopa de Ganso a meterse contra la burguesía en torno al mundo de la ópera en Una noche en la ópera. Unos Hermanos Marx en estado de gracia permanente, protagonizando escenas que se han convertido en eternas y míticas: Groucho mirandose al espejo, sus conversaciones con Dumont, el camarote de Una noche en la ópera, la firma del contrato con Chico... Y un Groucho mejor que nunca con unos diálogos ácidos y descacharrantes disparados a velocidad de vértigo.

Groucho: Sólo falta firmar el contrato…
Chico: No sé escribir
Groucho: Bueno, la pluma no tiene tinta…

La escena: La del camarote of course...


7. Parque Jurásico (1993)
Porque cuando era niño me hizo soñar que era posible que existieran dinosaurios. Un film que fue una autentica revolución en los efectos especiales y a pesar de tener ya casi 30 años (uf como pasa el tiempo...), aguantan perfectamente el paso del tiempo. Personajes míticos y carismáticos como el doctor Grant, Ian Malcom y su teoría del caos o el señor Hammond. A pesar de que Spielberg sigue con la manía de que aparezcan niños... no llegan a molestar. Un film mítico repleto de escenas y momentos memorables que han quedado para la historia y que te hacen volver a creer en la magia del cine y en hacernos ver que todo es posible. 

La escena: La aparición del primer dinosaurio (un brontosaurio) aún hoy hace que llore de la emoción junto al doctor Grant. El ataque del T. Rex a los coches bajo la lluvia.


6. Old Boy (2003)

Este film fue una de las razones por las que me enganché al cine surcoreano, y una de las causantes de mi pasión enfervecida por el cine oriental. Crudísima y violenta, con una espectacular planificación de sus escenas, bellísimas y artísticas. Park chan wook, con la segunda parte de su trilogía de la venganza consigue su mejor obra. Poderosas interpretaciones con un monstruo de la interpretación, Choi Min-sik, al frente. Fantástica y con un final demoledor. Una de las producciones cinematográficas más frescas y rompedoras de la última década.

La escena: La batalla del pasillo a martillazo limpio es increíble. El momento del pulpo y ese incorrecto twist final. 


5. Godzilla (1954-?)

El monstruo de mi vida. De pequeño ya me gustaban los dinosaurios pero se me quedó tan grabada con 8 años la imagen del enorme saurio radiactivo en mi cabeza que explotó mi imaginación hasta el punto de que fue uno de los motivos por mi enorme pasión y dedicación al mundo del cine. Una saga de 30 películas da para mucho pero Japón bajo el terror del monstruo (1954), el primer Godzilla, la semilla de todo me sigue apasionando como el primer día con su metáfora única y descarnada del horror atómico de Hiroshima y Nagasaki. Un film deslumbrante y que con cada visionado nuevo jugo le sacas. Otros films de la saga que también son una maravilla y se encuentran entre mis favoritos: Godzilla contra los monstruos (1964), Godzilla (1984) y Godzilla contra King Ghidorah (1991).

La escena: Godzilla destruye Tokyo.


4. Leon, el profesional (1994)

Film redondo que pese a no salirse de patrones ya bastante sobados en la historia del cine como es el del asesino a sueldo parco en palabras y nulo emocionalmente hablando, resulta sorprendente y memorable al incorporar junto al sobresaliente Jean Reno a una partenaire tan inesperada pero excelente en todos los sentidos como una Natalie Portman pre-adolescente soberbia en todos los sentidos. Luc Besson aporta su toque francés a una producción de carácter hollywoodiense cargándola de personalidad y una mayor sensibilidad que otros sucedáneos. Un trabajo de personajes excelente hecho con cariño y dedicación, una pseudo love story entre dos personajes solitarios que se encuentran entre la frialdad de la gran ciudad. Os recomiendo el montaje del director con media hora de escenas añadidas, notablemente superior a la versión de cines.

La escena: El momento en que Jean Reno duda en si abrirle o no la puerta a Natalie Portman cuando han asesinado a la familia de ésta es impresionante.


3. Tiburón (1975)

Puede que la primera película de terror que vi en mi vida. Una actualización a nuestros tiempos de la historia de Moby Dick. Toda una lección de cine de parte de un joven Spielberg, que se las vio y deseó para terminar el rodaje, pero el esfuerzo valió la pena. Inmortal música de John Williams, fantásticas interpretaciones de Roy Scheider, Robert Shaw y Richard Dreyfuss. Todavía conserva su capacidad para espantar y alejar a uno del agua a pesar de tener ya 45 años. Una obra perfecta.

La escena: La conversación del capitán Quint sobre el acorazado Indianápolis. La batalla final entre el jefe Brody y la bestia. "Necesitamos un barco más grande".


2. Alien (1979) / Aliens (1986)

Estamos hablando de una de las sagas cinematográficas más importantes de mi vida. Aliens, la magnífica secuela firmada por James Cameron, siempre la he colocado en el podio por encima de las demás entregas por su carácter ochentero, su sentido de la acción frenético, por la evolución del personaje de Ripley, por Hicks, Vasquez, Hudson y esa batalla final gloriosa contra la Reina Alien. ¿Su mayor defecto? Su entrega precedente, Alien, es algo insólito en la historia del cine. La conjunción de elementos tan dispares en su creación como Ridley Scott, el arte macabro de Giger, el guión de Bannon, la música de Goldsmith, la elección de los actores... Alien es pura magia. La belleza, poesía y terror que desprenden sus imágenes acongojan a uno embuído por ese frío pero bello espacio sideral y esa industrial nave Nostromo donde en cualquier esquina puede esconderse el 8o pasajero. Las dos entregas funcionan por sí solas, pero conjuntamente son una de las mayores genialidades de la historia del cine. 

La escena: En Alien: la llegada al planeta y esa escena final con Ripley enfrentándose a la criatura. En Aliens, todos sus 45 minutos finales y que culminan en la inmortal escena de Ripley vs Reina Alien. Get away from her you bitch!


1. Todo sobre Lily (2001)
Llegamos al número 1 y de nuevo Shunji Iwai. Todo sobre Lily es la obra maestra de Iwai, director japonés de cine independiente. A veces encuentras películas casi por casualidad, de las que no conoces de nada y al verla sufres una catarsis pura, un momento único en el que sientes que has encontrado aquello que tanto estabas buscando. Uno de esos momentos únicos en el que el cine va a ti y te encuentra. El film en cuestión: una desgarradora y cruda historia de adolescencia en un pequeño pueblo de Japón. Narrativa y cinematográficamente maravillosa, con constantes saltos en el tiempo, utilizando toda clase de formatos de video y exprimiendo las ventajas del cine digital hasta sus últimas consecuencias. Visualmente poética, hipnótica y con una banda sonora impecable. Una película dolorosa y triste pero impresionante. Sin duda uno de los films más revolucionarios de lo que llevamos de milenio. Un tesoro bien escondido de los que vale la pena descubrir. Sin duda, esta es MI PELÍCULA.

La escena: La chica que es obligada a prostituirse tiene un pequeño momento de felicidad jugando a las cometas, bellísimo. El plano final justo antes de los créditos.


Otras que podrían entrar en mi ránquing: 
- El verano de Kikujiro (1999)
- Susurros del corazón (1995)
- Ed Wood (1994)
- Depredador (1987)
- Vertigo (1958) / Con la muerte en los talones (1959)
- Pulp fiction (1994)
- The Handmaiden (2016)
- Confessions (2010)
- King Kong (1933)
- 12 hombres sin piedad (1957)
- La invasión de los ladrones de cuerpos (1956)
- El hombre invisible (1933)
- Akira (1988)
- Regreso al futuro (1985)

jueves, 13 de febrero de 2020

FESTIVAL DE SITGES 2016

CRÓNICAS DEL FESTIVAL

- THE TIGER/ MIENTRAS ELLAS DUERMEN/ COLOSSAL / THE ANTHEM OF THE HEART/ SHIN GODZILLA


- THE WAILING/ MUSEUM/ THE GREASY STRANGLER / OPERATION MEKONG/ THE HANDMAIDEN




- ROAD TO THE STARS + PLANETA BUR / 31 / SWISS ARMY MAN / HARDCORE HENRY / GRAVE




- OPERATION AVALANCHE / THE NEON DEMON / LA REGIÓN SALVAJE / THREE / HEADSHOT / SADAKO VS KAYAKO



PALMARÉS OFICIAL 49ª EDICIÓN SITGES (2016)

Mejor Película: SWISS ARMY MAN, de Daniels

Especial del Jurado: LA AUTOPSIA DE JANE DOE, de André Øvredal

Mejor Dirección: Yeong Sang-ho, por TRAIN TO BUSAN

Mejor Interpretación Femenina: Sennia Nanua, por MELANIE. THE GIRL WITH ALL THE GIFTS

Mejor Interpretación Masculina: Daniel Radcliffe, por SWISS ARMY MAN

Mejor Guión: Jeremy Slater, por PET

Mejores F/X : Jung Hwang-su, por TRAIN TO BUSAN

Mejor Fotografía: Hong Kyung-pyo, por THE WAILING

Gran Premio del Público: THE HANDMAIDEN, de Park Chan-wook

Mejor Cortometraje Oficial Fantàstic CURVE, de Tim Egan

Mención especial a LIMBO, de Konstantina Kotzamani

Premio José Luis Guarner (Jurado de la Crítica): THE NEON DEMON, de Nicolas Winding-Refn

Premio Citizen Kane a la Mejor Dirección Novel: Julia Ducournau, por GRAVE (CRUDO)

Premio Jurado Carnet Jove a Mejor Película : GRAVE (CRUDO), de Julia Ducournau

Menciones especiales a THE LURE y SWISS ARMY MAN

Noves Visions ONE: UNDER THE SHADOW, de Babak Anvari

Mención especial a PREVENGE, de Alice Lowe

Noves Visions PLUS: A DRAGON ARRIVES, de Mani Haghighi

Mención especial a WE ARE NOT CATS, de Xander Robin

Panorama Fantàstic: I AM NOT A SERIAL KILLER, de Billy O'Brien

Òrbita: LO CHIAMAVANO JEEG ROBOT, de Gabriele Mainetti

Focus Àsia: THE WAILING, de Na Hong-jin

Mención especial a DEAREST SISTER, de Mattie Do

Anima’t Mejor Película: YOUR NAME, de Makoto Shinkai

Midnight X-Treme: IT STAINS THE SANDS RED, de Colin Minihan

Brigadoon: ARCANA, de Jerónimo Rocha

Méliès d’Argent Mejor Película Europea SOFC 49: GRAVE (CRUDO), de Julia Ducournau

miércoles, 12 de febrero de 2020

CRÓNICAS DE SITGES 2016 (3/4)


Este año, dentro de los Sitges classics, han realizado un ciclo llamado "Red planet Marx" dedicado al desconocido cine de ciencia ficción ruso; toda una delicia para los amantes del género e investigadores de curiosidades como éstas.
Nosotros pudimos asistir a la doble sesión en el cine Prado de "Doroga k zvezdam"(Road to the stars) de 1958 y "El Planeta de las tormentas" (Planeta Bur"), de 1962. Dos piezas dirigidas por Pavel Klushantsev verdaderamente sorprendentes y curiosas realizadas en Rusia en plena Guerra Fría, donde la lucha encarnizada con Estados Unidos por la conquista espacial estaba en pleno apogeo.
Doroga k zvezdam es un falso documental en donde se especula ya con viajes interplanetarios. La primera parte del mediometraje va sobre el fundador de la cosmonáutica, Konstantin Tsiolkovsky, la historia de los cohetes y las perspectivas del desarrollo de la astronáutica.
La segunda parte es una película de ciencia-ficción, donde se fantasea sobre cómo será la vida del hombre en el espacio profundo.  Como he dicho, una curiosidad fascinante dentro del
cine de la época y un ejemplo de cine ruso donde se vanaglorian los descubrimientos científicos propios. Sirve muy bien como clase de ciencia pero no deja de ser una curiosidad y un
ejemplo del cine propagandístico de la época. En cambio Planeta Bur es un ejemplo de cine de ciencia ficción hecho con un mínimo de medios.
En el film, tres naves soviéticas - Sirus, Vega, Capella - se encuentran en misión hacia Venus. Capella es destruida por un asteroide y toda la operación es puesta en peligro. La tripulación elabora un plan y deciden descender por tandas al lejano planeta.
Una vez que los tripulantes llegan a la superficie de Venus, deberán enfrentarse a monstruos prehistóricos, enfermedades y plantas carnívoras, además de descubrir los posibles indicios de una civilización ya extinguida.

Un film que a pesar de que llegó en un momento en que la edad de oro de la ciencia ficción de los 50 estaba acabando, es una muestra muy entretenida y encantadora de lo que se hacia en Rusia dentro
del género. Un delirio con efectos especiales de saldo, dinosaurios de medio pelo y actores más fríos que el simpático robot que les acompaña en la misión (especie de clon del que aparecía en Planeta prohibido). Planeta Bur, no obstante, es imaginativa y presenta una muy sugerente ambientación en Venus con un filtro en la imagen anaranjado que ayuda a ambientarnos en el planeta.
Un divertimiento asegurado por sus encantadores efectos especiales, situaciones alucinógenas y delirantes.



Tras entrar por la puerta grande con su shockeante debut, La casa de los mil cadáveres (2003), Rob Zombie se ha convertido en uno de los directores de referencia del género.
"31" es el nuevo film del director estadounidense, un trabajo donde retoma varias de sus obsesiones cinematográficas, como la de ambientar sus historias en los años 70 o los payasos grotescos y psicópatas.
Cinco personas son secuestradas en los días previos a Halloween y mantenidos como rehenes en un lugar llamado Murder World. Mientras están atrapados, deben jugar a un juego violento llamado 31, donde la misión es sobrevivir 12 horas contra una pandilla de payasos malvados.
La idea del film de convertir la historia en una especie de versión survival pasadísima de vueltas y deliciosamente gore de "Perseguido"(1987) es atrayente, pero el resultado no acaba de satisfacer las expectativas con un montaje desigual y extraño (esas cutres congelaciones de la imagen), personajes sin interés que sólo sirven como carnaza y situaciones alargadas.
El film cumple sobradamente a nivel de gore con escenas sanguinolentas protagonizadas por motosierras, desmembramientos y demás objetos punzantes, pero la forma de rodar estas escenas (y en general todo el film) con la cámara temblorosa y planos de 1 segundo pone más de los nervios que otra cosa.
A destacar, eso sí, y como es de costumbre en Zombie, la ambientación degradante y sucia y los killer clowns, cada uno más grotesco que el anterior, pasando por un enano argentino nazi con esvástica tatuada en el pecho a una especie de alemán de 2 metros con falda de bailarina de ballet.

La primera escena del film en blanco y negro y con el payaso asesino hablando directamente a cámara, es elegante y muy sugerente, pero no se puede decir lo mismo del resto del film.
Pese a todo, es una gamberrada muy propia de Rob Zombie, con momentos entretenidos y que los fans del estilo del director disfrutarán.


Su presentación en Sundance, donde dividió al público de forma brutal (muchos huyeron de la sala
rechazando la propuesta y los que se quedaron acabaron amándola), no hacia sino aumentar las expectativas respecto a "Swiss Army Man", film dirigido y guionizado por Daniels (Dan Kwan y Daniel Scheinert).
La verdad es que el punto de partida del film, con un cadáver moribundo, interpretado por Daniel Radcliffe, el cual no cesa de emitir flatulencias, era bien llamativo, algo muy del gusto de un festival como Sitges.
La historia presenta a Hank, quien lleva una larga temporada aislado en una isla desierta, pero tras encontrar a un cadáver de un joven que el agua ha traído hasta la orilla, logra escapar haciendo uso de sus "especiales" habilidades con los gases corporales.
El film sorprende por su tono juvenil, gamberro y tremendamente imaginativo, aprovechando el espacio de la acción y llevándolo al terreno de lo absurdo y al surrealismo. Sí, el cadáver moribundo (interpretado muy bien por cierto, por un Daniel Radcliffe quitándose ya definitivamente el sambenito de Harry Potter forever), es una auténtica navaja suiza: se tira pedos que lo ayudan a propulsarse cual lancha motora o emana de su boca chorros de agua limpia que sacian la sed del protagonista; pero el film no se queda en estas demostraciones de humor escatológico, absurdo y refrescante.
Una vez el cadáver empieza a hablar, la película entra de lleno en terrenos más profundos y complejos: la vida, la soledad, las relaciones humanas o cómo nos amarga la forma de comportarnos frente a la sociedad. Un camino que lleva a Hank, interpretado por un estupendo Paul Dano, a redescubrirse a sí mismo y a enfrentarse a sus temores más internos a la vez que cuenta una preciosa historia de amistad.

Si encima, el objeto de deseo de esta extraña pareja es Mary Elizabeth Winstead (la fémina de la cual Hank está enamorado y nunca se atrevió hablarle), una actriz de referencia para el que esto suscribe por motivos evidentes, el film se hace emocionante, divertido y reflexivo.
Juega en contra que su humor sea muy especial y que al fin y al cabo, no hay mucho más que rascar en la trama y el metraje se haga, por momentos, algo largo y con escenas reiterativas y repetitivas. Pese a todo, el clímax final es inmejorable y hace que al acabar la proyección, no puedas reprimir una sonrisa tonta de satisfacción.


Cada vez más, el triunfante concepto inmersivo ha conseguido que el mundo del videojuego se vaya
colando progresivamente en otros formatos audiovisuales. Uno de los últimos experimentos con el que está jugando el mundo del cine estos últimos años es el fallido y caduco 3D o la realidad virtual.
"Hardcore Henry" es un vehículo de acción cuya mayor atención se centra en que sus 90 minutos están grabados en primera persona y casi en tiempo real, cual videojuego shot'em up tipo Call of Duty (o Doom, para los nostálgicos y amantes de los clásicos de la Play Station de los 90).
La trama es bien simple. Henry, el protagonista (o nosotros, si lleváramos un mando) revive en un laboratorio y de la mejor manera, siendo ensamblado biónicamente con prótesis robóticas súper poderosas por una enfermera de muy buen ver que dice ser su esposa (Henry no recuerda nada de su vida anterior). A los pocos minutos, unos maleantes comandados por un personaje con poderes psíquicos, mata a todo el mundo en el laboratorio, aunque Henry (junto a su curvilínea mujer) consiguen escapar.
Es cuando empieza un sin parar de acción cada 2 minutos con Henry encontrándose cada dos por tres con personajes metidos con calzador, los cuales le dan alguna pista o nueva arma que le permita seguir en el desarrollo de los acontecimientos (como cualquier videojuego del género).
Es evidente destacar que la propuesta es resultona y técnicamente excelente, pero para un servidor, el tema de la primera persona le ha parecido insufrible y tremendamente mareante (y eso que mi mente está más que acostumbrada a las mayores locuras narrativas y visuales).
Para un corto de 10 ó 20 minutos bien, pero no para 90. El conjunto es monótono y aburrido. Todo se centra en una sucesión de escenas de acción, una tras otra, (muy bien hechas, eso sí) donde el mayor atractivo reside en cómo Henry va destrozando a sus enemigos de las maneras más burras posibles.

A destacar el tramo final, donde el nivel de acción llega a cotas sobrehumanas y espectaculares (como fan de Queen, me hizo especial gracia que sonara Don't stop me now cuando Henry se inyecta adrenalina en vena).
Pese a sus aciertos, se trata de un film que funciona como curiosidad narrativa, pero que os aseguro que no volveré a visionar nunca más para así evitarme una buena vomitera.


En la última década, el cine francés de género ha dado lugar a piezas que han ofrecido nuevas perspectivas del terror, desde el torture porn, con films provocativos, desagradables y viscerales.
À l'intérieur (2007) es una de las favoritas para un servidor de esta nueva y volátil ola de cine de terror francés, a la que también pueden ser ejemplos destacados Martyrs (2008) o Alta tensión (2003).
"Grave" (o Raw, o Crudo), es una de las propuestas más interesantes, no solamente de esta reciente ola francesa, sino del género en estos últimos años, manteniendo el mismo nivel de incomodidad en sus escenas más gore (aunque sin llegar a los niveles de los anteriores títulos mencionados); con un toque de cine de auteur (muy europeo) y una historia femenina de autodescubrimiento sexual, vital (y alimenticio).
Justine, una joven de 16 años, vive en una familia donde todo el mundo es veterinario y vegetariano. Desde su primer día en la escuela de veterinaria, Justine se desvía radicalmente de sus principios familiares y come carne. Las consecuencias no tardan en llegar y Justine empieza a desvelar su verdadera naturaleza.
Lo sorprendente de este film es que se trate de la ópera prima de la directora Julia Ducournau y el resultado final parece haber sido creado por alguien con una trayectoria mayor, y es de destacar la naturalidad con la que pasan los hechos, no solo los sangrientos, sino en las situaciones referentes a la sexualidad o a la descontrolada vida universitaria donde vamos acompañando a la vorágine de degradación (o renacimiento, según como se mire) de Justine, con una fantástica interpretación de Garance Marillier, sin duda, lo mejor de todo el film.
No niego que haya algunas facultades o universidades francesas (o en el resto del mundo) con ese nivel de descontrol alcohólico y sexual, con orgías entre estudiantes en cada esquina, pero por momentos me resultó algo difícil de creer y parecía que estuviera viendo una escuela militar o una rave permanente antes que una escuela de veterinaria, si bien es un ambiente que ayuda en el desarrollo vital de Justine.

Respecto a los desmayos producidos en el Festival de Toronto, he de avisar que si estáis acostumbrados al género y a las emociones fuertes, las escenas sangrientas no os van a quitar el sueño ni mucho menos, pero sí es verdad que esos momentos en donde el canibalismo o la automutilación se hacen presentes, resultan desagradables y muy shockin' (pero no son para tanto).
El giro final, lleno de humor negro, es muy destacable y me hizo especial gracia. Grave (Raw) es un film de terror adulto, hecho con estilo, que remueve y hace pensar, algo muy necesitado en el genero estos últimos años y que con títulos como It follows (2014) o el presente film, hacen que recuperemos la esperanza en el cine de terror.