CRÍTICAS PELÍCULAS

martes, 23 de febrero de 2021

ULTRAMAN (TV) (1966)



Ultra Q fue todo un éxito para Tsuburaya Productions y TBS. La serie lideró los rating de audiencia entre enero y julio de 1966 con su deliciosa propuesta de monstruos gigantes y otros fenómenos extraños pero la TBS quería más. Desde el principio, el canal de televisión insistió a la Tsuburaya Productions de incluir el máximo número posible de episodios con apariciones de monstruos gigantes ya que el género vivía un gran momento de esplendor en los cines japoneses. La audiencia dio la razón a la TBS ya que precisamente los episodios protagonizados por kaijus en Ultra Q fueron los que recibían una mayor aceptación y audiencia por lo que propusieron a la Tsuburaya Productions la creación de una nueva serie que incidiera aún más en dicha temática. No solamente eso. Las nuevas exigencias del canal residían en la voluntad de crear a un superhéroe, también gigantesco, que se dedicara a luchar contra las criaturas monstruosas. El principal problema para Tsuburaya residió en el tiempo de preparación para la nueva serie. Para Ultra Q, el equipo dedicó prácticamente un año en su realización y ahora disponían de unos pocos meses para una hipotética nueva serie. El equipo de Tsuburaya se puso manos a la obra. La base para Ultraman nació de la recuperación de una vieja idea de la productora que finalmente quedó en nada y de título "Woo", donde un equipo de científicos luchaban contra diversas criaturas extrañas y extraterrestres ayudados por un aliado inesperado: una criatura gigante alienígena que lucha contra la amenaza.

El guión fue remodelado para pasar a llamarse "Science Special Search Team Redman" aunque la TBS pidió un diseño más simplificado del héroe protagonista (inicialmente la idea era más parecida a un monstruo más) dando como resultado final al Ultraman que todos conocemos. La TBS guardó una sorpresa desagradable para el equipo de Tsuburaya. Ya que el último episodio de Ultra Q no presentaba a ningún monstruo gigante y temerosos frente a la reacción de la audiencia decidieron no emitir dicho capítulo (no fue emitido finalmente hasta diciembre de 1967) y empezar con Ultraman el 10 de julio de 1966, una semana antes de lo previsto, algo imposible para el ya apretado calendario que manejaba la Tsuburaya Productions. Como solución, Tsuburaya ideó un especial televisivo donde presentó frente al público los personajes de la serie y a lo que se iban a enfrentar.

Ultraman relata las andanzas de la SSSP, la Science Special Search Party, quienes luchan día a día contra fenómenos monstruosos. Durante una jornada, Hayata, uno de los miembros del equipo choca contra una especie de meteoro rojo enorme que le causa la muerte. Dentro de dicho cuerpo celeste reside un extraterrestre procedente de Nebula M-78, Ultraman, quien arrepentido devuelve a la vida al muchacho fusionándose con él. La SSSP luchará cada semana contra las más estrambóticas criaturas gigantes e invasiones extraterrestres apareciendo Ultraman en el último momento para salvar el día.

La Science Special Search Party dispuestos a combatir el mal con trajes ajustados.

Ultraman aterrizó en las televisiones niponas el 17 de julio de 1966 finalizando el 9 de abril de 1967 tras 39 episodios. Ultraman se diferencia de Ultra Q en que está realizada en color, una exigencia de la TBS para para poder venderla más fácilmente a EEUU. El impacto de la serie fue tremendo consiguiendo un éxito aún mayor que su serie precedente con una audiencia media de un 36,8% y un pico de un 42,8% (espectacular). El superhéroe irrumpió con tanta fuerza en el imaginario colectivo que aún 55 años después nuevas series y películas se producen cada año. Este 2021 veremos la esperadísima reformulación del personaje realizada por Hideaki Anno y Shinji Higuchi, de título Shin Ultraman y que promete romper las taquillas japonesas este verano.

Ultraman, la serie original, llama la atención en varios puntos. Uno de ellos son sus guiños más que evidentes y definitivos hacia el público infantil. Si Ultra Q aún conservaba cierto tono juvenil, Ultraman va directa a los niños. Este es un aspecto bastante definitorio ya que si bien el primer Gamera se había estrenado ya (El mundo bajo el terror de 1965), el tufillo infantil en Ultraman es mucho más evidente. Dicha entrega al público infantil fue uno de los motivos de la rápida decadencia en la que cayó el género y que afectó de forma alarmante a partir de la segunda mitad de los años 60. Otro aspecto llamativo de Ultraman, sobretodo si la comparamos con su serie precedente, son sus efectos especiales, siendo éstos más de "estar por casa", seguramente influídos por el poco tiempo de producción del cual dispuso la Tsuburaya Productions con maquetas en general algo pobres, disfraces demasiado grandes para el actor que los lleva entre otros efectos bastante descuidados (hay algún episodio que hasta se puede ver como por accidente la cámara enfoca fuera de los márgenes del decorado). Aunque por lo visto, a tenor del éxito de la serie, la audiencia pareció no importarle.

Pigmon, una de las concesiones
infantiles de la serie.
En la serie seguimos al equipo de héroes de la SSSP compuesto por Hayata, quien compartirá su cuerpo con Ultraman siendo interpretado por Susumu Kurobe y quien si, es el héroe de la historia pero más allá de mostrar sus impecables habilidades como ser humano poco se explora en él tratándose del protagonista de la serie no habiendo una evolución más allá de cierto arrepentimiento en sus acciones en un momento puntual del final de la serie. Le siguen el capitán Toshio Muramatsu, interpretado por Akiji Kobayashi (que aparecerá en Godzilla contra King Guidorah de 1991), Arashi interpretado por Sandayu Dokumamushi, el experto tirador del equipo y la encantadora Fuji, interpretada por Hiroko Sakurai, quien ya aparecía en Ultra Q aunque allí su personaje resultaba bastante más interesante como decidida figura femenina reduciéndola en Ultraman a ser la simple telefonista del equipo y participando mínimamente en la batalla "a pie de calle". El único episodio en que la muchacha tiene cierta importancia, el 1x14 The Pearl Defense Directive, es porque se encapricha por las perlas y se la jura a un monstruo que se alimenta de ellas. Un trato bastante rancio y conservador hacia el personaje, desgraciadamente.

Hayata compartirá su cuerpo con Ultraman.
Una prueba más que clara del target infantil al que va dirigido la serie es poner como personaje secundario a un niño como Hoshino, interpretado por Akihide Tsuzawae, y quien en varios episodios forma parte del equipo de lucha de la SSSP. Tsuzawae solo pudo participar en un bloque de varios episodios porque al parecer sufrió un percance hospitalario que lo apartó del rodaje de la serie. Como comentamos, ninguno de los personajes tiene cierta evolución a excepción de Ide ¡menuda sorpresa me llevé con él! Ide, el encargado de mantenimiento e inventor de armas y artilugios de la SSSP, interpretado por Masanari Nihei, pasa de insoportable alivio cómico a ser el único personaje con trasfondo y tridimensionalidad. El único que se muestra verdaderamente humano y que no tiene reparos en mostrar sus errores, dudas y conflictos. De entre el elenco hay que añadir que en varios episodios aparece como secundario Akihiko Hirata, el mítico profesor Serizawa del primer Godzilla.

Akihiko Hirata (Godzilla)
Ultraman pese a sus dudosos aspectos técnicos y simpleza narrativa que puede tirar de espaldas de buenas a primeras logra sorprendentemente un buen nivel en general a lo largo de sus 39 episodios ayudados por unos guiones divertidísimos e imaginativos y una energía en sus imágenes refrescante y apasionada. Destaca por motivos evidentes cada aparición del superhéroe al que da nombre la serie, de diseño inolvidable y que a medida que avanzan los episodios va mostrando nuevas armas y estrategias poderosas. Como curiosidad de carácter técnico el disfraz y máscara de Ultraman fue evolucionando cambiando éstos hasta tres veces siendo uno de los cambios más notorios la cada vez más escultural y vigorosa figura del superhéroe extraterrestre. De hecho la primera de las máscaras dio muchos problemas ya que por el material del que estaba hecha se derretía por el calor de los focos del estudio. 

Analizaremos la serie dividiéndola en tres bloques, según los cambios de diseño de Ultraman.

1x10 The Mysterious Dinosaur Base
Ultraman A-Type. Episodios 1-13.

La serie en su primer tramo tiende a una cierta repetición esquemática y que llega a impacientar (por compararla con Ultra Q, lo bueno de ésta era que no sabías lo que te iba a esperar en el siguiente capítulo) y donde todo se reduce a: la aparición de un nuevo monstruo, los héroes lo prueban todo contra él y cuando está a punto de acabar todo en desastre aparece Ultraman y salva el episodio.

En este primer tramo de la serie, ante todo divertido, podemos destacar el episodio más interesante del bloque como es el 1x07 The Blue Stone of Baradhi donde los personajes descubren una civilización milenaria perdida en medio del desierto turco y la cual veneran a un dios de idéntico parecido a Ultraman. Buen episodio con cierto sabor a films de aventuras como Simbad. También destaca el 1x02 Shoot the invader, sorprendente por su capacidad de romper con la cuarta pared así como con los propios cimientos de la serie y el non stop action del 1x08 The Monster Anarchy Zone. El 1x10 The Mysterious Dinosaur Base, es un episodio a recordar más que por su despareja calidad por la inolvidable batalla entre Ultraman y Jirahs, que no es otro que Godzilla (utilizando el mismo disfraz de Godzilla contra los monstruos y la cabeza de Los monstruos invaden la Tierra) con gorguera al cuello.

¡Aliens dadaístas!
Ultraman B-Type. Episodios 14-29.

Por suerte la serie escapa de la pura reiteración logrando encontrar poco a poco su sitio gracias a una cierta evolución dramática de algunos de sus personajes y unos guiones imaginativos y con sorpresas. Parte de culpa de esta evolución y aumento de calidad se debe al director Akio Jissoji y el guionista Mamoru Sasaki quienes se atreven con unos episodios reflexivos que van más allá del propio planteamiento de la serie y que llenan de conflictos morales a sus personajes amen de un estilo narrativo y visual atrevido y experimental. Es suyo el que es sin duda el mejor episodio de la serie, el agrio y pesimista 1x23 My Home is Earth, donde un astronauta con el síndrome del Dr. Quatermass vuelve del espacio convertido en una criatura gigante y aterradora. El conflicto de querer acabar con una criatura que aún alberga parte de la consciencia de un ser humano será algo que reconcoma a la SSSP y en especial a Ide. Dicho conflicto (que algunos monstruos sean más inocentes de lo que parece) irá apareciendo en varios momentos de la serie.

En este tramo de la serie puedo destacar el maravilloso 1x15 Space Ray of Terror, con un grupo de niños creando un monstruo (que no hace más que dormir) a partir de un dibujo y defendiéndolo de los embistes de Ultraman, el 1x16 Science Patrol Into Space con los inolvidables Alien Baltans realizando una invasión en masa, el 1x22 Overthrow the Surface con una inquietante civilización subterránea sin ojos que secuestra a Hayata o el doble episodio 1x26 y 27 The Monster Prince con uno de los enemigos más poderosos de Ultraman, Gomora, dejando fuera de combate al héroe y destruyendo Osaka en una, esta vez si, magnifica exhibición de maquetas. No puedo olvidar el 1x28 Human Specimens 5&6 que cuenta con unos inolvidables aliens dadaistas (¡!) en busca de especímenes humanos los cuales una vez capturados son encogidos e introducidos en probetas. Delicioso.

1x27 The Monster Prince Part 2

1x35 The Monster Graveyard
Ultraman C-Type. Episodios 30-39

El último tramo de la serie destaca con varios episodios donde se propone una escalada dramática con varios conflictos morales asediando a los protagonistas. El 1x30 Phantom of the Snow Mountains se atreve a hablar de marginalidad, con una adolescente (con conexión con un chewbacca gigante, albino y desmelenado de las nieves) siendo acosada por un poblado que piensa que es culpable de todas sus desgracias. Dicho episodio está basado en una experiencia racista que sufrió el guionista Tetsuo Kinjo en sus propias carnes (era de Okinawa, una etnia que ha sufrido la xenofobia del pueblo nipón). El concepto de My Home is Earth es retomado en varias ocasiones sintiendo nuestros protagonistas el pesar de unos monstruos gigantes inocentes cuyo mayor error es aparecer en el mundo civilizado. El mejor episodio de este tramo 1x35 The Monster Graveyard, propone una zona del espacio donde descansan los monstruos derrotados por Ultraman en suspensión gravitacional. Uno de estos monstruos se engancha por accidente a un cohete y acaba en la Tierra, la SSSP intentará devolver al pobre y benévolo bicho al espacio. La serie también se atreve con finales crueles y tristes (aunque es una anomalía) como en el estupendo 1x37 A Little Hero o probar con la autoparodia con el hilarante y excelente 1x34 A Gift from Space, un episodio que por su estilo parece haber influido a Hideaki Anno. Este nivel tan refrescante en el que se encuentra el tramo final de la serie finaliza con el 1x39 Farewell, Ultraman con el invencible ser extraterrestre Zetton poniendo en verdaderos aprietos a la SSSP y al propio Ultraman en un final emocionante y que te deja con la sonrisa en la boca.

Así el primer Ultraman es una serie a destacar por su innegable importancia histórica. Sufre de ciertos tramos en los que cae en cierta repetición esquemática aunque poco a poco la serie va cogiendo cuerpo y crece con un cúmulo de episodios sorprendentes, imaginativos y con mucho más jugo de lo esperado. Al igual que Ultra Q, sus fallos son correlativos a la manera de hacer las series en la época, esto quiere decir, unos personajes con nulo desarrollo y evolución a excepción del mencionado Ide. Otro aspecto que se resiente son los efectos especiales siendo éstos bastante sonrojantes si los comparamos con lo cuidadas que estaban las técnicas en Ultra Q aunque se excusan por el apretado calendario de producción a la que se vio obligada la serie. A pesar del tufillo infantil hay que reconocerle que logra cierto equilibrio en ese sentido y no logra caer en los infumables momentos infantiles de Gamera. Ultraman es el mayor héroe, en todos los sentidos, de la televisión japonesa y aquí encuentra su puerta de entrada a lo grande con unos 39 episodios por lo general cargados de sana diversión a la vieja usanza. Aquí los buenos son muy buenos y los malos, muy malos. Algo sin duda a agradecer en estos tiempos donde obligatoriamente todo héroe debe vivir carcomido por la culpa y ser más serio que una procesión de semana santa. ¡Viva Ultraman! Como apunte, comentar que en el clásico Invasión extraterrestre (1968), donde se reunía todo el bestiario de la Toho, apenas pudieron utilizar al monstruo Baragon porque el disfraz estaba en muy mal estado. ¡No me extraña! En Ultraman, media docena de enemigos llevan el cuerpo del disfraz de Baragon. No me quiero ni imaginar cómo estaría ese traje.

Debido al exitazo de la serie, la TBS encargó 12 episodios más pero Eiji Tsuburaya rechazó la oferta. Su equipo había trabajado sin descanso encadenando dos series como Ultra Q y Ultraman y se tomaron un merecido descanso hasta octubre de 1967 cuando regresó una nueva Ultra Serie: la venerada UltraSeven.


miércoles, 17 de febrero de 2021

GEHARA: THE DARK & LONG HAIR MONSTER (2009)


Tras el fracaso estrepitoso de Godzilla: Final Wars (2004) y la floja aceptación de Gamera: The Brave (2006), el kaiju-eiga pareció verse abocado a la extinción. Únicamente, gracias a una nueva generación de directores enamorados del género, locos por los robots y las Ultra series, se lograron producir nuevos films, eso sí, de bajo o nulo presupuesto. Productos destinados al mercado del vídeo y mayoritariamente con propuestas alocadas o nostálgicas, donde se explotaba el lado humorístico en lugar de intentar enfrentarse a una temática seria. Death Kappa (2010) o The Monster X Strikes Back: Attack the G8 Summit (2008) son algunos ejemplos. La película que nos ocupa, Gehara: The dark & long hair monster (2009), es un mediometraje para televisión y la ópera prima de Kiyotaka Kaguchi, director que se ha especializado en las nuevas series de Ultraman X o Ultraman Ginga. Gehara recorre en 25 minutos todos los tópicos del kaiju eiga clásico, con mucho humor y sano divertimento. 

Una criatura gigantesca de larga melena surge de los mares dispuesta a destruir todo lo que se encuentre por delante, así que el gobierno japonés tendrá que idear un plan para acabar con la bestia.
Gehara, el kaiju melenudo.

Delicioso guiño a
Los monstruos invaden la Tierra (1965)
Como he apuntado, el film recorre con mucho humor y cariño los tópicos del género: la criatura que surge de los mares del Pacífico, el santuario de rigor perdido en el bosque con los monjes rindiendo culto a la bestia, la relación del monstruo como parte de la naturaleza... También los personajes son tópicos de estas producciones: los políticos preocupados, los militares, el periodista que se desvive por la noticia... Para más cachondeo, el diseño de la bestia es peculiar y original, y me hace especial gracia que sea una versión monstruosa y deforme de la fantasma Sadako de The Ring (1998) (con la fiebre del J-Horror de aquellos años, sólo faltaba presentar a una melenuda monstruosa y agigantada).

No falta tampoco el plan ridículo y estrafalario del gobierno japonés para vencer a la bestia. Esta vez idean un enorme ventilador que hará que se despeine, dejando a la vista su punto débil. Como tampoco se prescinde del final melancólico, en el que acabas sintiendo lástima por la bestia, ni de la banda sonora, que imita a las magníficas marchas militares de Akira Ifukube en la saga clásica de Godzilla.

Por lo que se puede ver, su ritmo ágil hace que el mediometraje pase en un suspiro, y encima echándote unas buenas risas. Además, los efectos especiales cumplen sobradamente en un film de estas características, con un agradable toque retro. Y el giro final, cuando parece que todo ha acabado, es un delicioso homenaje al clásico Los monstruos invaden la tierra (1965) de Ishiro Honda. Divertidísimo, y que encima anuncia secuela. Gehara: The dark & long hair monster (2009) es un mediometraje curioso pero que resulta un homenaje lleno de cariño y muchísimo humor a un género que sigue influenciando a nuevos directores, 50 ó 60 años después. Recomendable.

sábado, 13 de febrero de 2021

FAR AWAY, SO CLOSE (2013)


Far away, so close
(2013) recoge algunas de las marcas de estilo de Shunji Iwai y que pueden atraer al fan del director japonés. Ya de entrada su cartel publicitario con una fémina en medio de un campo verde remite totalmente a Todo sobre Lily (2001). Masahiko Nagasawa dirige este drama japonés y que contó con el apoyo de Iwai, quien se encargó de la banda sonora del film. La película parte de una premisa curiosa. 

Sakumi Shimura, de 27 años, ha perdido los últimos 10 años de su memoria tras un accidente de tráfico. Sakumi sólo recuerda lo que le pasó hasta que tenía 17 años, pero acepta su destino y trata de ser positiva. No obstante, a Sakumi le preocupa la pérdida de memoria. Trata de recordar con ayuda de Yoshihiko, que se considera su novio y amigo desde sus días de secundaria. 

Far away, so close (2013) es un film que no pasa de la curiosidad para completistas. La historia está basada en la novela de Kyoko Inukai el cual también se encarga de adaptar el guión del film
Su interesante premisa, aunque pueda parecer de primeras que se convertirá en la tonta comedia adolescente, deriva hacia un tono melancólico y dramático centrándose en cómo su personaje principal femenino le va aumentando más y más su desesperación frente a no poder recordar con exactitud hechos del pasado o el porqué sus amigos la miran con desaprobación, enfado o misterio. Kana Kurashina carga sobre sus hombros el peso del film con una interpretación correcta sin más y a veces algo irritante por su pasividad, algo por otro lado bastante común en el cine japonés. Pese al misterio planteado por el film (¿cuales son los motivos tras el accidente de Sakumi? ¿Porqué su mente ha regresado precisamente a los 17 años?) el desarrollo del film se va haciendo soso y plano sin demasiado que destacar a medida que nuestro interés por la resolución del misterio va menguando. Un punto a su favor es que su duración no se torna excesiva y que gracias a su destacable y entrañable final las sensaciones en torno al film mejoran considerablemente con una resolución melancólica y poética con una escena en medio de un campo abierto visualmente bella. El director del film, Masahiko Nagasawa, abunda en su filmografía con películas sensibles, de corte independiente y con tendencia al romance aunque con un resultado, quizás, más acertado que la película nos ocupa como pueden ser Being Here (2001) o The Graduation (2002).
Sakumi tras un accidente de coche vuelve a sus 17 años (mentalmente)

Intenta recuperar la memoria pero sus amigos no parecen muy receptivos hacia ella.

Iniciará un viaje hacia el mundo de los recuerdos.

¿Que misterio se esconde tras su accidente?

Far away, so close (2013) es una curiosidad para completistas. Un film amable que contiene un punto de partida atrayente y un misterio a priori interesante pero que éste va diluyéndose a medida que transcurre el metraje. Pese a sus intenciones y cierta influencia por el cine de Iwai (la música compuesta por el director nos retrotrae a sus anteriores trabajos), la dirección y el desarrollo de la misma acaba por ser plana. Pese a todo, no acaba por sentirse una pérdida de tiempo, contiene momentos de clara belleza y poesía y un final destacable que hace que suba enteros.

viernes, 5 de febrero de 2021

BAAGHI 2 (2018)


Baaghi
(2016)
supuso la entrada por la puerta grande (que digo, mastodóntica) de quizás la mayor estrella de acción en estos momentos, el súper-hombre Tiger Shroff. Baaghi funcionó lo suficientemente bien para dedicarle una secuela dos años después de su estreno. Shroff tuvo tiempo de aparecer en otra cinta de título Munna Michael (2017), desopilante producción de Bollywood realizada para mayor gloria de Tiger quien ofrece una exhibición incansable de baile a lo Michael Jackson sumado a las sobradas escenas de acción. Irresistible. Para Baaghi 2 (2018) se plantea una secuela que no necesariamente continua la historia dejada por la anterior, siendo una nueva aventura de su personaje principal, Ronnie, enmarcado en unos ambientes diferentes, hecho que le sienta bastante bien.

En el film asistimos al secuestro a plena luz del día de Riya, la hija de Neha. Frente al caso omiso de las autoridades, Neha acude a su antiguo novio Ronnie quien moverá cielo y tierra para encontrar a la pequeña. 

Baaghi 2 no llega a la altura de su predecesora teniendo un desarrollo bastante más frío y seco, acorde con la historia que cuenta pero que evita cualquier atisbo de humor. Si bien, el film sorprende por dejar el tono festivo y musical de la primera entrega y que homenajeaba a las películas de artes marciales de la Shaw Brothers para abordar el género del thriller de secuestros enfrentándose Ronnie a unos mafiosos y demás corrupción alojada en estamentos oficiales mientras investiga la desaparición de una niña. Esta opción más fría y seria hace que deje todo el peso de la acción en el tramo final del film. Toda una recompensa para el paciente espectador. 

Tiger aborda un papel algo más dramático y serio demostrando que el muchacho puede trabajar otros registros. Destaca la sufrida interpretación de Disha Patani como Neha, quien demuestra una buena química con Shroff (por lo visto son pareja en la vida real). Quizás el problema de Baaghi 2 sea el tono más parco y con poca abundancia de acción de la primera mitad de la historia hecho que hace que aunque se siga con un mínimo de interés no puede evitar sentirse algo alargado. Ni siquiera hay cierta abundancia de momentos musicales. En el meridiano del metraje el film nos sorprende con algún giro de guión y una muerte inesperada y es entonces cuando empieza el show de Tiger. El tramo final del film coge el espíritu del Rambo más pasado de vueltas y lo mejor de Commando (1985) de Arnie con Shroff enfrentándose él solito en la jungla contra todo el ejército enemigo para recuperar a la niña secuestrada siendo un festival de hostias y exhibiciones atléticas de otro mundo. Saltos voladores desde un río, patadas destructoras de huesos o enfrentamientos contra helicópteros. Todo sea por recuperar a una inocente. Inolvidable. Un tramo paródico y pasado de rosca que choca con la seriedad y frialdad vista hasta el momento en el film pero que ayuda a sacarnos de la tibiedad que tenía la película. Es de destacar que cual Tom CruiseTiger quiso hacer él mismo la mayoría de escenas de acción sin utilizar dobles.

A Neha le han secuestrado a su hija y nadie le hace caso.

Acude a Ronnie, el héroe que todos deseamos.

Ronnie moverá cielo y tierra para esclarecer donde han escondido a la niña.

Pero las cosas se salen de madre.

Baaghi 2 (2018) no está a la altura de su precedente pero es de valorar su interés por no querer repetir la misma historia de siempre poniendo a su personaje principal en una trama diferente adentrándose en el thriller para acabar rindiéndose ante la acción exploit y palomitera de Rambo. Un film que tiene problemas para saber mantener el interés en buena parte de sus más de 140 minutos de metraje pero que se antoja interesante. Ya solo por el tramo final de acción híperhormonado ya vale totalmente la pena haber aguantado. Sigue así, Tiger. El film repitió el éxito de la anterior, eso sí, hasta el punto de que no se había ni estrenado y ya estaba confirmada la realización de una tercera parte. El film obtuvo diversos premios destacando el más evidente a Tiger Shroff como "Entertainer of the year" en el GQ Men of the year Award

Junto al estreno de la película se anunció que se iba a realizar un remake de Rambo producido en Bollywood y protagonizado por Tiger. Un proyecto del cual no se ha vuelto oír hablar y del que solo existe un cartel promocional. En 2020 se estrenó Baaghi 3, una secuela todavía más loca, surrealista y por tanto irresistiblemente disfrutable.