CRÍTICAS PELÍCULAS

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miércoles, 5 de noviembre de 2025

ASIAN FILM FESTIVAL BARCELONA: RECOMENDACIONES (PARTE 2) by Mgda Inquieta



Asian Film Festival Barcelona y sus thrillers (2a parte)

Dado el talante del Asian Film Festival Barcelona (AFFBcn) hacia dramas, cine independiente y experimental, las cintas orbitan en lo que es el género thriller social, donde el suspense se usa para mostrar opresiones creadas por la desigualdad social. Este subgénero utiliza características de ambas categorías en favor de la trama. Por un lado, la crítica de problemas con una trama realista y creíble, a veces basada o inspirada en hechos reales, por otro lado, tropos del cine negro que aumentan la tensión y la sensación de terror. Por un lado, un protagonista o protagonistas que son afectados por alguna causa y luchan contra una injusticia del sistema, por otro lado, un antagonista poderoso o también una institución o grupo social influyente.

El suspense sirve para llamar la atención sobre abusos de poder, la corrupción o los privilegios de clase, a menudo con un tono oscuro y pesimista cercano al cine social. De hecho, no pocas de estas películas del AFFBcn se encasillan en el drama social, con el centro en la crítica a la sociedad cínica y corrupta, nuestra participación por desconocimiento o complicidad y las situaciones generadas.

Desde Oriental Paradiso continuamos detallando aquellos largometrajes de la recta final del AFFBcn de Casa Asia. En los últimos cuatro días (6 al 9 noviembre) es donde se concentra el mayor número de películas de la programación. Desde las 10h hasta las 22h hay proyecciones casi non stop, así que si os apetece hacer una maratón del AFFBcn es vuestro momento.

Jueves 6 de noviembre a 10h ya hay la primera película a recomendar. ‘Pooja, Sir’ (2024, Deepak Rauniyar) del Nepal. La inspectora Pooja es enviada a una ciudad fronteriza para resolver el secuestro de dos niños. Se mezclan en la investigación un ambiente de misoginia, protestas sociales y inestabilidad política que le añade tintes sociopolíticos a este drama policíaco. La película se centra en todo lo que hace la protagonista para resolver el caso, a la vez que se adentra en la discriminación social imperante. Recuerda a ‘Secretos de un crimen’ (2024, Sandhya Suri), estrenada el año pasado, o ‘Sherni’ (2021, Amit Masurkar) de India, esta última con un brillante guion intrincado de Aastha Tiku que apenas dejaba respiro.

En este thriller de Asia del Sur, el director Deepak Rauniyar se inspiró en unos hechos reales del sur de Nepal durante las protestas de 2015. Asiduo a festivales europeos como Berlinale, Róterdam, Locarno, Venecia, apenas se han estrenado aquí sus anteriores filmes, Highway (2012), Sol blanco (2016) o Windhorse (2023). La marcamos en nuestra selección.

Seguido puedes pasar a Asia occidental para ver ‘The witness (Shahed)’ (2024, Nader Saeivar) de Irán. Esta vez la protagonista es un testigo. Tarlan, una profesora de danza jubilada es testigo del asesinato de su amiga en manos de su marido, una figura importante del gobierno. Emprendiendo una lucha contra la presión política y social en nombre de la justicia. 

Con coguionista a Jafar Panahi, quizás tire más al drama que al thriller. Recopilar información sobre películas que aún no vi es siempre arriesgado, no estoy del todo segura hacia donde tira. La incluí porque se llevó el premio del público en Venecia y también por mostrar la valentía de Tarlan en la denuncia del feminicidio, en honor a todas las personas de y en Irán que no se callan ante una injusticia, pese al alto precio de revelarse.

La última del día es la séptima y última película de Donnie Yen como director. Totalmente diferente a las anteriores que citábamos, ‘The prosecutor’ (2024, Donnie Yen) es una película judicial y de acción hongkonesa. Es realmente una película con mucho drama y diálogo legislativo, ya que es la inspiración libre en un caso de narcotráfico de 2016. Pero Donnie Yen le da un añadido con una trama que bascula entre la ley y las hostias bien dadas. 

Director y también protagonista, comienza con una escena de redada y tiroteos que te deja high level. Después de la batida no está cansado por los moratones de la pelea, como estaríamos el resto de los mortales, sino por ver que los delincuentes quedan libre pronto. Ahí es cuando decide estudiar para sacarse la carrera de fiscal, debate con sus compañeros y mantiene su objetivo. El primero es un caso alargado y lleno de negligencias en las que un joven es acusado de narcotráfico injustamente. Para ello no solo tocará discutir en los tribunales, sino que también entrar en altercados con la red criminal y sus intereses. ¡La película que quieren todos! 

En el Festival Nits de Cinema Oriental de Vic salimos maravillados, rememorando la pelea en el metro. Una escena alargada, pero es impresionante, con varios personajes y armas diferentes, donde Donnie Yen lo da todo. Así que no hubiera importado si duraba algo más, porque estábamos alucinando. 

Bajamos de las nubes para continuar con propuestas de otros confines y estilos. Viernes 7 noviembre tenemos ‘Deep in the mountain’ (2025, Li Yongyi) de China. Uno de los peores sitios donde desaparecer sin duda y no por la fiereza de los vecinos de la remota aldea de Maniao River. La historia pasa en la década de los 90. El camionero Yang Zhaowei y su camión desaparecen en un paso de montaña, su hija reclama sin mucho éxito ayuda en el puesto de control más cercano. Menos Yao Sichen, un agente de un puesto de control, que decide ayudarla en la búsqueda. Se adentran en la montaña donde hay un espeluznante restaurante local y una comunidad con muchos jefes y supervisores que no reconocen la autoridad de Yao Sichen. 

Ahí la trama se lía a unos niveles inauditos; debatiendo, apresando, liberando, volviendo a apresar, confrontando y hasta una tregua para una comitiva festiva. La investigación continua con mil y un obstáculos hilarantes que sacan más de una risa. Del debut del director Li Yongyi destacaría un guion enzarzado, los personajes cómicos de la remota aldea y el gran trabajo de montador. Y es que Li Yongyi es montador de cine desde 2007 y obtuvo el premio al Mejor Montaje en la 15ª edición de los Premios del Cine Asiático por Cliff Walkers. Detalles que se notan y se disfrutan en Deep in the mountain.


El penúltimo día trae una película noir con pinta algo enigmática. Ríos de metrajes provenientes de Asia se han dedicado a la venganza y parece que el leitmotiv tiene larga vida. ‘Silent city driver’ (2024, Janchivdorj Sengedorj) de Mongolia. 

El suspense se cierne en una ciudad donde reinan la corrupción, los escándalos y la injusticia. Myagmar, un expresidiario, vive marcado física y emocionalmente por los años en la cárcel. Todo cambia cuando empieza a trabajar como conductor de coches fúnebres y conoce a Saruul, un monje budista, y a la hija de un fabricante de ataúdes. Cuando Saruul es víctima de acoso mediático, Myagmar se embarca en una búsqueda de venganza, decidido a llevar la justicia a un mundo fracturado.

Premio Grand Prix a la Mejor Película en el Festival de Cine Black Nights de Tallin (PÖFF) 2024, Silent city driver mezcla muchos elementos. Al thriller de venganza se le suma la ética budista, ciudad como infierno en vida y una redención inalcanzable. Extensa y a un ritmo pausado, quizás no apta para todos los públicos.



Último día y última película del festival nos vamos con un director asiduo al AFFBcn y los festivales alrededor del mundo. ‘Moor’ (2024, Adilkhan Yezhanov) de Kazakhstan. Después de Ulbolsyn, Yellow Cat, Goliath y Steppenwolf llega esta vez con un western urbano. 

Un veterano de guerra regresa a una ciudad llena de corrupción y delincuencia. A lo “Rambo kazajo” ese curtido ex-soldado llega sin nombre, ni dolor, ni misericordia. Una misión, proteger su familia. En contra, muchos enemigos vengativos. Solo una elección: matar o ser asesinado. Adilkhan Yezhanov procurado darle al largometraje un estilo elegante, todo para crear a una atmósfera cruda y desenfadada. 

Leímos por ahí en alguna crítica que “el villano principal es un cretino carismático”, creando escenas espectaculares cuando se topa con el protagonista. Un humor y forma de llevar la acción un tanto peculiar, este es el último thriller del AFFBcn2025.

Otras películas con suspense serían: ‘6 AM’ (2024, Mehran Modiri) de Irán, donde la policía irrumpe en una fiesta de despedida y la trama escala a una persecución por callejones y edificios, ‘Teach me’ (2023, Shyam Fernando) de Sri Lanka en la que un padre elabora un plan estrambótico para cambiar el sistema educativo que acaba con persecuciones policiales en medio de la montaña y ‘The song suskhotin’ (2024, Jhusnora Rozmatova) de Uzbekistán, sobre un funcionario que decide interponerse en una comunidad para hacer justicia por una violación. Más hacia el drama social o thriller social, estas u otras películas, el AFFBcn cuenta con una extensa filmografía a explorar.

Más información en: https://asianfilmfestival.barcelona/2025/es/

miércoles, 29 de octubre de 2025

ASIAN FILM FESTIVAL BARCELONA: RECOMENDACIONES (PARTE 1) by Mgda Inquieta

Me complace y llena de ilusión poder presentar a una nueva colaboradora de Oriental Paradiso como es la intrépida Mgda Inquieta (@mgda_inquieta), amante apasionada del cine y en especial del lado oriental del globo. Para esta primera aventura "paradisíaca", Mgda se adentrará en el aclamado "Asian Film Festival Barcelona", en su 13a edición, recomendando algunos títulos de su programación y que seguro os asegurarán un rato cinéfilo de lo más disfrutable. Vamos pues allá:


Asian Film Festival Barcelona y sus thrillers (1a parte)

Vuelve el Asian Film Festival Barcelona [https://asianfilmfestival.barcelona/2025/es/] (AFFBcn) de Casa Asia entre el 29 de octubre y el 9 de noviembre. AFFBcn 2025 contará con 128 películas de 26 países. Las propuestas más numerosas provienen del Asia Oriental, sobre todo de China y Japón, pero también podrás ver filmografías con poca proyección cinéfila exterior como Kazajistan, Kirzijistan, Uzbekistan, Myanmar o Mongolia. ¿Dónde? La programación se reparte entre los Cines Girona, Zumzeig, Caixaforum, Institut Français de Barcelona, en sesiones gratuitas de ECIB, Institut Confuci y Casa Seat o, para los que no podéis acercar a la ciudad condal, también programan algunos largometrajes en el canal de TV Betevé y Filmin.

Cada festival tiene características que lo definen, en el AFFBcn sin duda sería el género drama, una gran mayoría de corte independiente y algunos de ellos debut en la dirección. En el AFFBcn es también representativo el aspecto más social, de denuncia, de aproximación a luchas y minorías de países asiáticos. Aunque también se cuela por ahí algunas cintas experimentales, más visuales o poéticas. Quizás el drama no es vuestro género favorito, pero no pocas propuestas mezclan el drama con humor, suspense, thriller y hasta acción. Podéis arriesgaros y quizás os sorprenda. Si estáis valorando ir tenéis toda la información de las películas en la web del festival con tráilers, presencia de directores y actividades paralelas. ¿Nos vemos en la cola?

Después de horas de repasar la parrilla, desde Oriental Paradiso os recomendamos los thrillers, aquellas historias donde se destaca el suspense, los giros y aquella tensión emocional que te lleva hasta estremecer. Secuestros, conspiraciones y situaciones pendientes de resolver, a momentos mezcladas con investigación, persecuciones o tiroteos.

Por orden de programación, jueves 30 octubre exhiben ‘The Land of Morning Calm’ [https://asianfilmfestival.barcelona/2025/es/film-item/the-land-of-morning-calm/] (2024, Park Ri-Woong) de Corea del Sur empieza con la desaparición de un pescador durante la jornada laboral. Mientras se desarrolla la investigación sobre el accidente, asesinato o simulación vamos conociendo secretos de ese pueblo costero, relaciones familiares y discriminaciones.

¿Qué esconden los silencios? ¿Qué se remueve en un pueblo que parece estancado e insostenible? Con una cruda fuerza emocional cada personaje ofrece un contraste de la historia. Película que se presentó en el pasado Festival Internacional de Cine de Busan donde obtuvo tres premios, incluido el del público.


La segunda sugerencia es el primer gran título del AFFBcn 2025. Después de su paso por Cannes y en nuevo montaje, ‘Resurrection’ [https://asianfilmfestival.barcelona/2025/es/film-item/resurrection/] (2025, Bi Gan) de China. Una película que se presenta como sci-Fi y misterio. En el punto donde el misterio se solapa con un futuro postapocalíptico, enfocado a generar aprensión a través de lo sobrenatural, lo sádico o lo grotesco. 

Bi Gan tiende a ser un director muy visual, crudo en sus historias y a la vez trascendental, gritando a los cinco sentidos. Quizás no apto para todos los públicos con sus largos planos secuencia, su ritmo meditativo o su tendencia onírica, pero está reconocido como una de las voces más innovadoras del cine chino contemporáneo. Su última película cerrará la noche de los muertos, o castañada como decimos aquí y quizás se agotarán. ¿Comprasteis ya la entrada?


Del primer día de noviembre nos llama una película que explora el crimen organizado entre la frontera montañosa de Kirguistán y Kazajistán. ‘Deal at the Border’ [https://asianfilmfestival.barcelona/2025/es/film-item/deal-at-the-border/] (2024, Dastan Zhapar Ryskeldi) del Kirguistán se proyectará en el cine cooperativo Zumzeig [https://zumzeigcine.coop/es/cine/sesiones/festivales/], cerca de la estación de Sants. 

Centrada en una red de traficantes de personas e intentos por escapar de la red criminal, aun poniendo en riesgo sus vidas. Tema duro el de la trata, a la trama se incluyen otros temas como la traición, el sentido del deber y la redención. Con curso lineal mantiene una evolución clásica y convencional del género acción, con interpretaciones sólidas y entretenida. ¿A destacar? Una dirección de fotografía impactante que le valió premio a Bolsunbek Taalaibek Uulu en el Festival Internacional de Cine de Bishkek y el Arctic Open 2024, por esos paisajes montañosos impresionantes.


Martes 4 de noviembre dos películas que exploran la corrupción y que se podrán ver sin coste alguno. ‘Kan Nagar’ [https://asianfilmfestival.barcelona/2025/es/film-item/kan-nagar/] (2024, Talha Masood, Saleem Dad) de Pakistán se proyectará en la Escuela de cine y animación de Barcelona (ECIB) [https://ecib.es/asian-film-festival-barcelona/], con acceso abierto hasta completar aforo. 

Inicialmente, el inspector Affan investigaba el caso de impago de impuestos y acoso en una mina de carbón, pero una vez allí, como suele pasar, el problema es mucho mayor. Explotación laboral, lucro empresarial y obstáculos en un sistema de corrupción y complicidad arraigados. Los ricos cada vez más ricos, la clase trabajadora atrapada en la pobreza. El inspector Affan no se rendirá fácilmente tampoco. Thriller con componente social, con un tema inhóspito tal como su localización. Su director, Talha Masood, destacó por a menudo exploran cuestiones sociopolíticas y, en este caso, está basada en hechos reales vinculados con la economía sumergida de Pakistán. ¡Un aviso! La proyección será en versión original subtitulada en inglés.


La segunda propuesta del día también explora la injusticia. Que no os engañe el cartel porque a nada que miras el tráiler aparecen pistolas y persecuciones. ‘Conviction’ [https://asianfilmfestival.barcelona/2025/es/film-item/conviction/] (2024, Dias Bertis) de Kazakhstan se podrá ver a 22h en Betebé, la televisión de Barcelona, en el Dial 26 TDT de Barcelona provincia o por el Dial 160 Movistar Plus+ fibra o ADSL. 

El director de la aclamada A Dark Yard (2023), vuelve con una historia situada en 2009 en un pequeño pueblo a orillas del lago Issyk-Kul. Aktan. Un joven estudiante, pasa de soñar con unirse al Comité de Seguridad Nacional a tomar el tribunal local a mano armada. ¡Como si nada! 

Entremedio toda la trama sobre la amistad, las injusticias del sistema judicial, los privilegios de clase y el odio que genera odio.


Al día siguiente, 5 noviembre, hacen un thriller de Mongolia que creo que será uno de los imprescindibles del AFFBcn. Poco se habla de esta película entre los TOPs pero… como en la vida, cada uno tenemos que hacer nuestra propia lista. 

‘Travesty’ (2024, Batsukh Baatar) de Mongolia trata de un secuestro con rehenes en un hospital municipal en medio del desierto. Desorbitadamente, piden por cada persona mil millones de tugrik mientras policías y funcionarios locales se lo toman a broma. En estas el detective Davaa, proveniente de ciudad, intenta resolver el rescate entre asesinatos indiferencia política, buenos efectos visuales y mucha comedia negra. 

Así que ahí tenemos un apetecible combo de acción, thriller y western en una trama a contra reloj para evitar el desenlace trágico.

Tráiler: https://youtu.be/Dsr3-auUH_U?si=1Fjsu-NtMiJ55Nl4


Como nos va quedando largo el artículo dividimos en dos. Pronto os traemos la segunda parte con otros seis thrillers que se proyectaran en el Asian Film Festival Barcelona 2025 a partir del 6 de noviembre. Largometrajes provenientes de otros países asiáticos, más secuestros, disparos e injusticias por resolver.

sábado, 10 de octubre de 2020

CRÓNICAS DE SITGES 2020 (1/4)

2020 será un año para olvidar. En medio de la epidemia algunos festivales han decidido dar el paso al frente y celebrar la fiesta del cine (con todas las medidas de seguridad) para demostrar que ir a una sala de cine es seguro. Bravo por su valentía, pasión y ganas de hacer bien las cosas. Estas condiciones no han hecho decrecer en mí las ganas de asistir un año más al Festival de Sitges (y ya van 16 ediciones...). Esta edición me ha hecho especial ilusión ya que será mi primera como acreditado de prensa con 
Oriental Paradiso. Llego a Sitges en un día algo nublado aunque con una excelente temperatura (se prevén lluvias, un clásico del festival) dispuesto a disfrutar del mejor cine fantástico y de terror. La primera sesión es en la Sala Tramuntana, y a pesar de lo lleno de la sala, el público respeta las distancias de seguridad. Saint Maud (2019) venía precedida de unos buenos comentarios que la estaban haciendo destacar como una de las joyas inesperadas de la programación de los festivales por los que había pasado. El film ha resultado ser toda una pequeña sorpresa que ofrece una coctelera de horror psicológico cocido a fuego lento, religión y problemas mentales. Una mezcla, a todas vistas, explosiva. 
El film sigue a Maud, una joven enfermera que, tras un oscuro trauma, se vuelve devota de la fe cristiana. Cuando empieza a trabajar cuidando a Amanda, una bailarina jubilada enferma de cáncer, la fe de Maud le inspira una obsesiva convicción de que debe salvar el alma de su paciente de la condena eterna... sea cual sea el coste.

El film supone la ópera prima de Rose Glass y a pesar de ello sorprende por una planificación en las escenas milimétrica donde explota el suspense y una inquietud creciente. Su protagonista, Maud, resulta interesante al ser una joven con evidentes problemas mentales (y supuesta esquizofrenia) que se entrega de forma enfermiza al fanatismo religioso. Maud arrastra un pasado como enfermera en que se nos deja en el aire que algo terrible pasó por su culpa (aunque el film no es explícito en ese sentido). Maud está interpretado por Jennifer Ehle y la actriz realiza todo un tour de force a lo largo del metraje. El horror de Saint Maud se va caldeando a fuego lento hasta llegar a un tramo final donde estalla definitivamente la violencia y las alucinaciones. Por contra, aunque se dejen pinceladas sobre el pasado de Maud (ese ligue de una noche que le dice que había estado enrollada con un amigo suyo, su traumático error como enfermera...) para que el espectador coloque las piezas por si mismo si que me hubiera gustado profundizar algo más en todo ese pasado para dar más capas al personaje quedándose éste en algo superficial. Si que me pareció, además, algo forzado que Maud de la noche a la mañana pase de devota cristiana a pecadora excesiva (a mitad de metraje) para luego volver a sufrir una revelación divina.


Saint Maud ofrece una historia terrorífica y que presenta logrados aciertos visuales. Un film que va creciendo en el recuerdo siendo una experiencia la mar de interesante y destacable en el panorama del horror religioso. 


Ver películas sobre animales asesinos y agigantados siempre es un gran placer para mi (quitando todas las películas de The Asylum), ya sea lagartos varios, serpientes, tiburones, perros, insectos... lo que sea. El australiano Andrew Traucki también parece compartir esta pasión por el terror animal ya que ha basado casi toda su filmografía en ello destacando cintas como El arrecife (2010), una de mis cintas favoritas recientes sobre tiburones. En 2007 el director realizó Black Water y la fórmula le funcionó de forma correcta presentando a unos cocodrilos asediando a los personajes en los pantanos australianos. Ahora en Sitges presenciamos una continuación bastante libre de aquella: Black Water: Abyss (2020).

El film sigue a un grupo de amigos que exploran un extraño sistema de cuevas en el norte de Australia. Debido a una inundación, los personajes se quedan atrapados en la cueva. Allí tendrán un acompañante en forma de cocodrilo. 

Es de valorar de Black Water: Abyss que aún a pesar de sus numerosas limitaciones y del bajísimo presupuesto, tu pasión como director te lleve a superar dichos obstáculos y rodar sea como sea con la pasión como motor. Dicho esto, Black Water: Abyss ha sido todo un suplicio. Los personajes, como es habitual, no nos interesan lo más mínimo aunque se intente un mínimo de conflicto presentando una sub-trama con dramilla propio de un telefilm de domingo por la tarde. El escenario está limitado a una cueva subterránea por donde los personajes pasarán una y otra vez por túneles y más túneles inundados mientras "la impaciente" va creciendo. ¿Y el cocodrilo? Por desgracia, la presencia del bicho es muy reducida apareciendo escasos minutos y siendo muy evidente, en sus ataques, el poco presupuesto del film. La "increíble" resolución, pistola en mano, pone la guinda a esta cinta, simpática por sus pretensiones de intentar entretener con los elementos de los que dispone pero tediosa y aburrida hasta el hartazgo. Uno necesitaba más mala baba.


Hace cuatro años, el estreno de Train to Busan (2016) resultó todo un acontecimiento en el muy sobado cine de zombies proponiendo una experiencia de excelente pulso narrativo y visual. Su director, Yeon Sang-Ho, venía del mundo de la animación con piezas tan recomendables como The King of Pigs (2011) o la excelente The Fake (2013) estrenándose en la imagen real con los zombies de Train to Busan. El film fue todo un exitazo en Corea, acumulando cerca de 11 millones de espectadores además de una fuerte proyección internacional por lo que no nos extraña demasiado esta secuela.

Peninsula está ambientada cuatro años después de los hechos narrados en la anterior y nos presenta una península coreana totalmente en ruinas e invadida por los zombies. Jung Seok es un coreano exiliado en China debido a la catástrofe, pero las circunstancias (y un plan con mucho dinero de por medio) le harán volver a su país. Allí las cosas no han mejorado precisamente.

Peninsula difiere en estética y recorre coordenadas bastante diferentes a Train to Busan resultando un film mucho más entregado a la acción de disparo y con persecuciones de coches. En ese sentido podríamos encontrar una similitud en tono mezclando Mad Max: Fury Road (2015) con el "más es mejor" de Aliens (1986) aunque con dispares resultados. La original Train To Busan se beneficiaba de una ambientación impecable con los personajes metidos en un tren con todas las posibilidades que se abren con dicha situación extrema. En Peninsula, cuesta mucho de empatizar con unos personajes parcos en palabras siendo algo estereotipados y poco simpáticos. Su protagonista, Dong Won-Gan, es un actor que me cae bien (A Violent Prosecutor, The Priests...) pero en Peninsula su personaje no me despierta demasiadas emociones. El film se entrega al exceso digital fallando especialmente en esas imposibles persecuciones en coche con niños realizando piruetas al volante que ni Fernando Alonso. La idea de esa fábrica llena de supervivientes convertidos éstos en unos salvajes sin escrúpulos y organizando batallas de presos vs zombies, es buena pero está llevada con sosería y poco interés. El buen pulso de Sang-Ho se intuye en algunos momentos de acción (esa escena inicial en un ferry es excelente) y algún que otro personaje simpático (como las niñas) aunque fracasando en sus momentos sensibleros siendo éstos algo forzados. El clímax final es muy correcto con las emociones de los personajes estallando pero el film resulta demasiado largo y rutinario. Una lástima, se queda en un producto entretenido aunque olvidable. Un fast-food en toda regla.



Japón siempre ha tenido tradición, en su cine, por mostrar sus inquietudes cuasi apocalípticas respecto al avance de las nuevas tecnologías y cómo nos afectarían como seres humanos. Del temor mecánico e informático que podríamos ver en el cyberpunk de Tetsuo (1989) o el horror informático/fantasmal de Kairo (2001) parece que estamos evolucionando hacia los entornos digitales y la realidad virtual a tenor de lo que presenta Hello World (2020). Sin duda, una de las cintas de animación japonesa más a tener en cuenta este año.

En el año 2027, Naomi Katagaki se encuentra con su yo de 10 años en el futuro. Ambos tendrán que salvar a la joven Ruri Ichigyō, con quien Naomi empezará a salir en los tres meses siguientes, y así cambiar su destino.

Hello World (2019) vendría a ser una mezcla de los films de Mamoru Hosoda (en lo que respecta a los entornos digitales por donde se mueven los protagonistas) y Your name (2016) de Makoto Shinkai (con un romance adolescente aderezado de elementos fantásticos). Si bien, el film de Tomohiko Ito (responsable de la excelente serie anime Desaparecido de 2016) cobra personalidad propia ofreciendo un film de temática romanticona adolescente, si, pero que acaba ganando en complejidad con un despliegue de imaginación, espectáculo y corazón verdaderamente notable. Si que es cierto que con su interés por romper las reglas del mundo que presenta y por intentar el "más difícil todavía" su trama acaba embarullándose pero Hello World consigue que a partir de unas premisas a primera vista sencillas como es el de evitar la "muerte" del amor adolescente de Katagaki, ésta consigue crecer sorprendiendo argumentalmente una y otra vez amen de ofrecer un apartado visual en su animación deslumbrante. Un film muy notable y que confirma de nuevo el excelente estado de salud de la animación japonesa en la última década. Y quedaos hasta el final porque tiene una pequeña escena en los créditos finales que cambia totalmente el sentido de la película y consigue que se te salte la lagrimilla.



La ciencia ficción en el cine me apasiona, vista desde todos los ángulos: desde el punto de vista más naif y de puro entretenimiento hasta la más seria, esa que aborda leyes científicas durillas de comprender. Minor Premise (2020) parecía que partía de una propuesta de ciencia ficción seria como es el desdoblamiento de nuestra consciencia y cómo nos afecta como seres humanos el separarnos de nuestras emociones entre otros aspectos de nuestra personalidad.

El film sigue a un solitario neurocientífico quien ha perdido recientemente a su padre (también científico). El muchacho se enreda en su propio experimento, enfrentando diez fragmentos de su conciencia entre sí las cuáles van cambiando cada seis minutos. El destino: la muerte cerebral.

Minor Premise ha resultado ser todo un plomo. El film no ha conseguido que conecte en su historia ni 1 solo minuto siendo un festival del sopor y los bostezos. Para empezar, tanto su personaje protagonista como el actor que lo interpreta me resultaron antipáticos (aunque Sathya Sridharan se piense que está haciendo Shakespeare) y eso ya dificulta el seguir el film con un mínimo de interés. Se intenta dar profundidad al personaje soportando éste la pesada sombra de un padre que era un genio en lo suyo, el alcoholismo y las amnesias así como esa curiosa máquina que desdobla tus diferentes consciencias con el ánimo de calmar la tristeza y separar las emociones. Pero tan pronto el experimento se va de las manos el guión no deja de dar vueltas una y otra vez sobre lo mismo sin atisbo de sorpresas o variantes interesantes. Nada. Solamente vemos a su protagonista teniendo cambios de personalidad radicales sin ningún interés por ver como se soluciona el entuerto. Tal vez, la historia hubiera funcionado bastante mejor en un cortometraje. Minor Premise demuestra pobreza general de escenarios, elementos visuales llamativos y una falta de pasión por lo que se está contando. Apaga y vámonos. Vamos a por otra.


martes, 15 de septiembre de 2020

MIS 10 PELÍCULAS FAVORITAS

En un ejercicio ególatra desde Oriental Paradiso he pensado que tal vez los lectores estarían interesados en saber cuales son mis películas favoritas o de referencia. Es difícil hacer listas porque o bien siempre quedan películas fuera o bien el ránquing va variando depende del dia, pero se intentará ser lo más concreto posible. Este Top 10 incluye películas de todos los países. Con este ejercicio también animamos a los lectores a que nos expliquen cuales son sus películas favoritas. Empecemos.

10. Love Exposure (2008)
Conocimos a Sion Sono gracias a la irregular pero impactante El club del suicidio (2002), pero el director japonés se superó completamente con este monstruo de cuatro horas, una épica historia de amor llena de humor políticamente incorrecto, drama, erotismo, traumas infantiles, violencia y religión. A pesar de las cuatro horas, no le sobra ni un solo fotograma, al contrario engancha y enamora. Un montaje brillante, unas interpretaciones fantásticas a cargo de Takahiro Nishijima en un papel dificilísimo y que el actor supera con matricula de honor y sobre todo la atractiva Hikari Mitsushima haciendo de chica dura pero traumatizada. Una muy poco común visión sobre la religión católica y la adolescencia. Además, la música es irresistible. Obra maestra.

La escena: Yu se entrena en el arte de fotografiar bragas. El pasado de Yoko y Koike. La escena de la playa y el maravilloso final del film.


9. Historia de Abril (1998)
Shunji Iwai, uno de mis directores de cabecera. Director japonés de filmografía fascinante y única, poeta de la imagen y perfecto retratista de las generaciones adolescentes. En 1998 realiza este pequeño film de apenas 60 minutos. Una chica se muda a la ciudad de Tokyo para estudiar. A la pregunta de porque ha venido desde tan lejos para ir a la universidad de la capital, se queda sin respuesta. Así se inicia esta modesta, sencilla y encantadora película que con un aire calmado y melancólico te transporta a otro mundo, a otra vida. Siguiendo ese halo etéreo, romántico y nostálgico típico de Iwai, el film curiosamente no es una love story sino el inicio de una. Contiene uno de esos finales que te hacen sonreír tontamente. Una delicia de película. Films que te hacen sentir en paz contigo mismo. En Oriental Paradiso disponéis de un especial sobre Shunji Iwai y su filmografía así como la crítica de Historia de Abril.

La escena: Los 10 minutos finales son mágicos.


8. Sopa de Ganso (1933) / Una noche en la ópera (1935)



Ver películas de los Hermanos Marx varias veces al año debería ser receta obligada por parte de un médico para curar la infelicidad, la depresión o la desgana de vivir. Esta dupla de films supone el punto más alto de los hermanos y una de las mayores cotas de genialidad en la historia de la comedia. Groucho, Chico, Harpo (y Zeppo en la primera de ellas) arremeten contra todo lo establecido resultando sus chistes, más de 80 años después escandalosamente actuales. De la burla política de Sopa de Ganso a meterse contra la burguesía en torno al mundo de la ópera en Una noche en la ópera. Unos Hermanos Marx en estado de gracia permanente, protagonizando escenas que se han convertido en eternas y míticas: Groucho mirandose al espejo, sus conversaciones con Dumont, el camarote de Una noche en la ópera, la firma del contrato con Chico... Y un Groucho mejor que nunca con unos diálogos ácidos y descacharrantes disparados a velocidad de vértigo.

Groucho: Sólo falta firmar el contrato…
Chico: No sé escribir
Groucho: Bueno, la pluma no tiene tinta…

La escena: La del camarote of course...


7. Parque Jurásico (1993)
Porque cuando era niño me hizo soñar que era posible que existieran dinosaurios. Un film que fue una autentica revolución en los efectos especiales y a pesar de tener ya casi 30 años (uf como pasa el tiempo...), aguantan perfectamente el paso del tiempo. Personajes míticos y carismáticos como el doctor Grant, Ian Malcom y su teoría del caos o el señor Hammond. A pesar de que Spielberg sigue con la manía de que aparezcan niños... no llegan a molestar. Un film mítico repleto de escenas y momentos memorables que han quedado para la historia y que te hacen volver a creer en la magia del cine y en hacernos ver que todo es posible. 

La escena: La aparición del primer dinosaurio (un brontosaurio) aún hoy hace que llore de la emoción junto al doctor Grant. El ataque del T. Rex a los coches bajo la lluvia.


6. Old Boy (2003)

Este film fue una de las razones por las que me enganché al cine surcoreano, y una de las causantes de mi pasión enfervecida por el cine oriental. Crudísima y violenta, con una espectacular planificación de sus escenas, bellísimas y artísticas. Park chan wook, con la segunda parte de su trilogía de la venganza consigue su mejor obra. Poderosas interpretaciones con un monstruo de la interpretación, Choi Min-sik, al frente. Fantástica y con un final demoledor. Una de las producciones cinematográficas más frescas y rompedoras de la última década.

La escena: La batalla del pasillo a martillazo limpio es increíble. El momento del pulpo y ese incorrecto twist final. 


5. Godzilla (1954-?)

El monstruo de mi vida. De pequeño ya me gustaban los dinosaurios pero se me quedó tan grabada con 8 años la imagen del enorme saurio radiactivo en mi cabeza que explotó mi imaginación hasta el punto de que fue uno de los motivos por mi enorme pasión y dedicación al mundo del cine. Una saga de 30 películas da para mucho pero Japón bajo el terror del monstruo (1954), el primer Godzilla, la semilla de todo me sigue apasionando como el primer día con su metáfora única y descarnada del horror atómico de Hiroshima y Nagasaki. Un film deslumbrante y que con cada visionado nuevo jugo le sacas. Otros films de la saga que también son una maravilla y se encuentran entre mis favoritos: Godzilla contra los monstruos (1964), Godzilla (1984) y Godzilla contra King Ghidorah (1991).

La escena: Godzilla destruye Tokyo.


4. Leon, el profesional (1994)

Film redondo que pese a no salirse de patrones ya bastante sobados en la historia del cine como es el del asesino a sueldo parco en palabras y nulo emocionalmente hablando, resulta sorprendente y memorable al incorporar junto al sobresaliente Jean Reno a una partenaire tan inesperada pero excelente en todos los sentidos como una Natalie Portman pre-adolescente soberbia en todos los sentidos. Luc Besson aporta su toque francés a una producción de carácter hollywoodiense cargándola de personalidad y una mayor sensibilidad que otros sucedáneos. Un trabajo de personajes excelente hecho con cariño y dedicación, una pseudo love story entre dos personajes solitarios que se encuentran entre la frialdad de la gran ciudad. Os recomiendo el montaje del director con media hora de escenas añadidas, notablemente superior a la versión de cines.

La escena: El momento en que Jean Reno duda en si abrirle o no la puerta a Natalie Portman cuando han asesinado a la familia de ésta es impresionante.


3. Tiburón (1975)

Puede que la primera película de terror que vi en mi vida. Una actualización a nuestros tiempos de la historia de Moby Dick. Toda una lección de cine de parte de un joven Spielberg, que se las vio y deseó para terminar el rodaje, pero el esfuerzo valió la pena. Inmortal música de John Williams, fantásticas interpretaciones de Roy Scheider, Robert Shaw y Richard Dreyfuss. Todavía conserva su capacidad para espantar y alejar a uno del agua a pesar de tener ya 45 años. Una obra perfecta.

La escena: La conversación del capitán Quint sobre el acorazado Indianápolis. La batalla final entre el jefe Brody y la bestia. "Necesitamos un barco más grande".


2. Alien (1979) / Aliens (1986)

Estamos hablando de una de las sagas cinematográficas más importantes de mi vida. Aliens, la magnífica secuela firmada por James Cameron, siempre la he colocado en el podio por encima de las demás entregas por su carácter ochentero, su sentido de la acción frenético, por la evolución del personaje de Ripley, por Hicks, Vasquez, Hudson y esa batalla final gloriosa contra la Reina Alien. ¿Su mayor defecto? Su entrega precedente, Alien, es algo insólito en la historia del cine. La conjunción de elementos tan dispares en su creación como Ridley Scott, el arte macabro de Giger, el guión de Bannon, la música de Goldsmith, la elección de los actores... Alien es pura magia. La belleza, poesía y terror que desprenden sus imágenes acongojan a uno embuído por ese frío pero bello espacio sideral y esa industrial nave Nostromo donde en cualquier esquina puede esconderse el 8o pasajero. Las dos entregas funcionan por sí solas, pero conjuntamente son una de las mayores genialidades de la historia del cine. 

La escena: En Alien: la llegada al planeta y esa escena final con Ripley enfrentándose a la criatura. En Aliens, todos sus 45 minutos finales y que culminan en la inmortal escena de Ripley vs Reina Alien. Get away from her you bitch!


1. Todo sobre Lily (2001)
Llegamos al número 1 y de nuevo Shunji Iwai. Todo sobre Lily es la obra maestra de Iwai, director japonés de cine independiente. A veces encuentras películas casi por casualidad, de las que no conoces de nada y al verla sufres una catarsis pura, un momento único en el que sientes que has encontrado aquello que tanto estabas buscando. Uno de esos momentos únicos en el que el cine va a ti y te encuentra. El film en cuestión: una desgarradora y cruda historia de adolescencia en un pequeño pueblo de Japón. Narrativa y cinematográficamente maravillosa, con constantes saltos en el tiempo, utilizando toda clase de formatos de video y exprimiendo las ventajas del cine digital hasta sus últimas consecuencias. Visualmente poética, hipnótica y con una banda sonora impecable. Una película dolorosa y triste pero impresionante. Sin duda uno de los films más revolucionarios de lo que llevamos de milenio. Un tesoro bien escondido de los que vale la pena descubrir. Sin duda, esta es MI PELÍCULA.

La escena: La chica que es obligada a prostituirse tiene un pequeño momento de felicidad jugando a las cometas, bellísimo. El plano final justo antes de los créditos.


Otras que podrían entrar en mi ránquing: 
- El verano de Kikujiro (1999)
- Susurros del corazón (1995)
- Ed Wood (1994)
- Depredador (1987)
- Vertigo (1958) / Con la muerte en los talones (1959)
- Pulp fiction (1994)
- The Handmaiden (2016)
- Confessions (2010)
- King Kong (1933)
- 12 hombres sin piedad (1957)
- La invasión de los ladrones de cuerpos (1956)
- El hombre invisible (1933)
- Akira (1988)
- Regreso al futuro (1985)

domingo, 5 de abril de 2020

RITUAL (2000)

Paralelamente a sus trabajos como director de cine, Shunji Iwai ejerció tanto de productor, como de guionista o compositor de diversos films realizados por jóvenes directores que el propio Iwai quería proyectar a través de su productora Rockwell Eyes. Películas como Rainbow Song (2006) o Halfway (2009), que pese a no estar dirigidos por el director japonés, sí que tenían de una forma u otra el estilo y regusto a sus films. En el año 2000, y a la vez que preparaba su obra maestra Todo sobre Lily (2001), Iwai se atrevió con la interpretación, protagonizando el film que nos ocupa hoy, Ritual (2000) dirigida por Hideaki Anno.

Anno es bien conocido entre los fans del anime, ya que no solamente fue uno de los fundadores de Gainax sino que llevó adelante series como Kare Kano o Neon Genesis Evangelion, con la que cambió para siempre el mundo del anime. Una deconstrucción impecable del género mecha en la que, inspirado por la tremenda depresión que sufrió Anno a principios de los 90, éste insertó en la trama mucha experimentación narrativa, angustias psicológicas, simbolismos y una profundidad en los personajes, y en la propia trama en sí inabarcable. La trama se remató con The end of Evangelion (1997), donde los planteamientos de la serie estallaban soberbiamente hasta llegar a una conclusión polémica, pero excelente.

Love & Pop (1998), primera incursión de Anno en la imagen real
Anno es un director con una manera muy particular de relatar historias; llenas de simbolismos, con
personajes que bordean la locura psicológica y su duro camino hacia la cordura. Su estreno como director de cine en imagen real llegó con Love & Pop (1998), una muy experimental y curiosa historia de un grupo de chicas adolescentes que se prostituyen para pagarse sus caprichos, pero expuestas a la inmensidad y peligros adultos de Tokyo. Un film curioso y por el que Anno recibió el premio a “Mejor nuevo director” en el 20th Yokohama Film Festival de 1999. Ritual (2000) es la obra en el que supo trasladar de forma definitiva todas sus obsesiones a nivel visual y narrativo.

En la cinta, un director de anime pasa por una crisis creativa mientras quiere reinventarse como director de cine de imagen real, así que viaja a su pueblo natal. Un día encuentra a una chica en las vías del tren. Ella vive desconectada de la realidad y siempre dice "Mañana es mi cumpleaños"; así comienza su historia.

La estrecha amistad entre Shunji Iwai y Hideaki Anno se ve reflejada en la temática de sus films, compartiendo ciertas características como la de radiografiar a la juventud japonesa de una manera muy directa y crítica. Al contrario que Iwai, Anno prefiere plasmar su propia vida a través de sus historias y protagonistas introduciendo vivencias, inquietudes y reflexiones. Técnicamente, el cine de Anno bebe mucho del video-arte y del cine experimental, algo de lo que Ritual (2000) se empapa encontrándonos con una cámara en mano nerviosa e inquieta situada en los lugares menos creíbles, planos y travellings imposibles, ojos de pez o superposiciones de imagen. 

Todo lo anterior contrasta con planos fijos y un ritmo pausado y contemplativo. Tramos bellos y poéticos y que conectan con el cine de Iwai. La obra está basada en la novela Shiki-Jitsu, escrita por Ayako Fujitani. Atentos a este nombre. Fujitani no es otra que la hija japonesa de Steven Seagal y la pudimos ver en la trilogía de los 90 de Gamera, interpretando a la adolescente que se comunica telepáticamente con la tortuga agigantada. Al parecer, la actriz sufrió muchas dificultades a nivel emocional cuando acompañó a su padre a Los Ángeles para el rodaje de El Patriota, por lo que dichas experiencias la inspiraron a escribir la novela en la que está basada Ritual y que además se encarga de protagonizar.

Ritual (2000) es una obra extraña pero absorbente. El núcleo se basa en la recuperación de la cordura. El paso de un personaje inmerso en sus propias fantasías hasta superar sus traumas personales y volver a la realidad. Todo el peso de la historia recae sobre los hombros de Ayako Fujitani, quien realiza una interpretación fantástica (aunque algo excesiva en ciertos momentos), y cómo el personaje de "El Director" (Iwai) se queda prendado y fascinado por ella. Un personaje que a pesar de su demencia está dotada de una creatividad desbordante y por el que no se puede evitar cierta lástima y curiosidad.
Un director de anime en pleno bloqueo creativo vuelve a su ciudad natal
Se encuentra con una chica extraña en las vías del tren

Le lleva a su casa, la cual es todo un museo del arte

El Director se siente fascinado por la fémina

Encuentra salida a su bloqueo creativo y empieza a rodar un film sobre ella

Aunque la relación tendrá sus dificultades...

¿Conseguirá salir de su viaje al mundo de la locura?

¿Sabes? Mañana es mi cumpleaños
La historia entre los dos personajes protagonistas, la manera en cómo va desarrollándose su relación y cómo cada vez resultan más dependientes el uno del otro, contiene tramos conmovedores. Shunji Iwai se encarga de interpretar a quien pudiera ser el alter-ego de Anno. Una interpretación sobria y discreta (vamos a dejarlo aquí) pero que funciona perfectamente al servir de puro espectador de la historia. El personaje de Iwai (apodado El Director) interpreta a un personaje que Anno impregna de muchas de sus vivencias personales: es un director de cine anime intentando dar el paso a la imagen real e inmerso en un total bloqueo creativo.

El film tiende al exceso y a la innecesaria y alargada duración del mismo, ya que prácticamente todo el peso de la historia recae en un mismo personaje, por el que obligatoriamente has de sentir simpatía o interés. Resulta fascinante dicho personaje y su viaje de la locura a la cordura, pero se tiende al exceso y a la reiteración. Pese a todo, el film es increíblemente rico en simbolismos visuales y dobles sentidos, consiguiendo momentos impecables, como todo lo que concierne al extraño y húmedo sótano donde la protagonista se refugia en sus peores momentos.Visualmente hipnótica, con una preferencia al uso del rojo y el azul, y donde Anno vuelve a incidir en su predilección por plasmar ambientes industrializados. El elemento metalingüístico del film también es destacable, con el director grabando y siguiendo a tan fascinante personaje femenino a la búsqueda de la creatividad perdida. Como hemos comentado anteriormente, el tramo final se vuelve excesivo y alargado con una resolución final quizás innecesaria y con demasiadas explicaciones, quitándole cierto misterio al origen de la locura de su protagonista. Pese a todo contiene una perla final, sencilla pero encantadora y que acaba dejándote una sonrisa de satisfacción. 
Ritual (2000) es un film extraño, experimental y difícil de abordar, pero que su visionado supone toda una experiencia diferente. Excesiva pero dotada de una riqueza visual y simbólica muy notable, que te impregna de la increíble y creativa locura de su protagonista, y te seduce con la extraña belleza de sus imágenes. Una historia que resulta atractiva en su particular visión de las relaciones humanas y que opta por mostrarnos no una destrucción emocional, sino una reconstrucción, la recuperación de la personalidad.
Hideaki Anno logra plasmar la locura con una belleza rara vez vista por un servidor. Una experiencia muy interesante. Ritual (2000) logró el premio “Best Artistic Contribution” en el 13º Festival internacional de cine en Tokyo.