Uno de los subgéneros predilectos del cine japonés es ese cine dedicado a retratar la adolescencia y la vida de instituto del país. El cine nipón destaca en este apartado mostrando por un lado si, un cúmulo de cintas, en su mayoría live action de manga o anime, muy cercanos a la tontería acaramelada pero por otro lado, hay una proliferación de cintas de carácter serio, reflexivo y que resultan enormes en su manera de narrar esta etapa confusa de la vida con sensibilidad y elegancia. Hay casos a patadas y en el blog ya hemos tratado cintas como Like Grains of Sand (1995) o Todo sobre Lily (2001), por citar unos ejemplos.
Una de los mejores exponentes de este cine adolescente es sin duda Linda Linda Linda (2005), de Nobuhiro Yamashita. La historia da comienzo con el inminente concurso que se celebra en el instituto Shibazaki y con la separación de una banda musical compuesto por 3 amigas. Su cofundadora, Kei, decide pedir a la estudiante de intercambio coreana, Son, que sea la vocalista del grupo. El problema es que Son no se sabe las canciones y apenas habla japonés y sólo quedan tres días para el concurso.
![]() |
![]() |
El elemento musical de la cinta no hace sino verla con mejores ojos, con este grupo de amigas queriendo montar una banda e interpretar canciones de la mítica banda nipona de punk rock The Blue Hearts, grupo esencial nipón que empezó su andadura en los 80. La cinta nos regala varios de sus hits como Linda, Linda Linda o Owaranai Uta. La película finiquita de la mejor manera, con una gran explosión emocional llena de sudor y rock con la actuación final de las chicas in extremis y que en conjunción con planos de pasillos y aulas ya vacíos carga de un poderoso significado al final de uno de los filmes que mejor ha sabido transmitir y filtrar con sabiduría, buen humor y elegancia el final de la adolescencia.
Con motivo del 20 aniversario del filme, en 2025, el cast junto al director Yamashita se reunieron de nuevo para dar promoción a la versión remasterizada en 4K de la película.



