CRÍTICAS PELÍCULAS

lunes, 19 de abril de 2021

LA DONCELLA (THE HANDMAIDEN) (2016)


Seguimos nuestro especial primaveral bien calentito haciendo un repaso a las variadas formas de representar lo erótico en diferentes países de Asía. Hoy nos dirigimos a Corea del Sur pero no con una película cualquiera. Palabras mayores hoy. The Handmaiden (2016), titulada en España La doncella, supone una obra maestra más que se suma a la carrera de Park Chan-Wook. Chan-Wook junto a otros coetáneos como Bong Joon-Ho (Memories of Murder, Parásitos) o Kim Jee-Woon (Dos Hermanas, I Saw the Devil) fueron en parte responsables de la explosión de lo que se conoció como ola del "Nuevo cine coreano" que fue preparándose durante los años 90 para acabar explotando definitivamente a principios de los 2000 consiguiendo poner a una cinematografía tan desconocida e invisible, de la noche a la mañana, en el punto de mira de todo el mundo. Una explosión que continua con buena salud a día de hoy congregando cada vez más fans en todo el mundo y que encontró su culminación el año pasado cuando Parásitos (2019) de Bong Joon-Ho, consiguió 4 premios de la Academia de los Oscars, entre ellos el de "Mejor película". Park Chan-Wook es de sobras conocido por el aficionado por su "trilogía de la venganza", de la que forman parte Sympathy for Mr. Vengeance (2002), la absoluta obra maestra que es Old Boy (2003) y la igualmente excelente Sympathy for Lady Vengeance (2005). A pesar de que se le criticó injustamente por encasillarse en el thriller y las sanguinolentas historias de venganza, Wook dirigió piezas tan extrañas pero estimulantes como Thirst (2009), una absoluta vuelta de tuerca y deconstrucción del cine de vampiros. Para 2016, el director coreano nos trajo La doncella (2016), logrando superarse a si mismo con una obra exquisita, delicada pero poderosamente erótica y bella. Un film que ha supuesto uno de los últimos clásicos del cine coreano y a opinión de un servidor, no solo se trata de uno de los mejores ejemplos de la cinematografía del país sino una de las películas más destacadas de las estrenadas en todo el mundo esta última década.

The Handmaiden
nos sitúa en Corea, década de 1930, durante la colonización japonesa. Una joven, Sook-Hee, es contratada como criada de una rica mujer japonesa, Hideko, que vive recluida en una gran mansión bajo la influencia de un tirano. Sook-Hee guarda un secreto: es una ladrona. Con la ayuda de un estafador que se hace pasar por un conde japonés, planean enamorar a Hideko para después meterla en un manicomio y quedarse con toda su fortuna. Pero el plan no saldrá como esperaban.

En 2016, The Handmaiden partía con una dura competencia ya que además, en un año excelente para el país, se estrenaron "pequeñeces" como The Wailing (El extraño), El imperio de las sombras o Train to Busan. Tremendo. La doncella supone una adaptación muy libre de la novela inglesa, Fingersmith, de Sarah Waters, de la cual se diferencia en ambientar la historia en plenos años 30 en Corea del Sur durante la ocupación japonesa. El film está construido en base a una estructura de tres actos convertidos en un sorprendente juego de espejos donde nada es lo que parece ayudado por un magnífico y sorprendente guión el cual no deja de hacer carambolas entre dobles papeles, planes que no son lo que parecen y traiciones. En el primer bloque, se desarrolla lo relatado en la sinopsis con Sook-Hee intimando cada vez más con la gélida Hideko y tratando de cumplir el plan pactado para quedarse con su fortuna. En el segundo tramo nos adentramos en el pasado de Hideko hasta confluir la línea de tiempo del inicio del film pero desde el punto de vista de la dama. La historia encuentra su resolución en un tercer tramo excelente. El metraje es largo, cercano a las dos horas y media, que no se notan gracias a su trabajado desarrollo aunque por decir, encontré el segundo de sus bloques algo más lento y repetitivo en su forma de presentar el pasado de Hideko y su rutina de recitar una y otra vez historias eróticas a ricachones pervertidos.

Hasta 1.500 chicas se presentaron para el papel de Sook-He, hasta que apareció Kim Tae-Ri. Según cuentan, Park Chan-Wook no tardó ni 10 minutos en decidirse por ella. Yo tampoco hubiera tardado mucho más, la verdad. Tae-Ri no tenía experiencia en largometrajes, habiendo participado únicamente la actriz en diversos cortometrajes, entre ellos un muy curioso mediometraje de nombre Moon-Young (2015) donde Tae-Ri interpretaba a una solitaria chica muda con tendencia a grabarlo todo con su videocámara. Sin duda Kim Tae-Ri es uno de los descubrimientos más deslumbrantes de The Handmaiden siendo un rostro fresco, que sabe dar múltiples matices a su personaje, pasando de la valentía, el fuerte carácter o la inocencia contando además su deslumbrante belleza. Tras el éxito de su "doncella" la carrera de la actriz va viento en popa apareciendo en films tan recomendables como la exquisita Little Forest (2018) o la excelente 1987: When the Day Comes (2017).

En general todo el cast es impecable siendo éste uno de los puntos fuertes de la película. Seguimos con la bellísima Kim Min-Hee (Helpless, No tears for the dead, Ahora si antes no) quien interpreta a un personaje frío, traumatizado y atrapado como Hideko. El reparto masculino no le va a la zaga, siendo Ha Jung-Woo (The yellow sea, The Berlin File, Assassination) uno de los actores más interesantes y geniales de Corea del Sur y que aquí interpreta a todo un rufián y ladrón profesional con ansias de prosperar como es el falso Conde Fujiwara. Cho Jin-Woong (Roaring Currents, A Hard Day) es el misterioso, perverso y amante de la literatura erótica Kouzuki. El apartado visual y técnico del film es escandalosamente perfecto. Chan-Wook, escoge quizás un tono visual algo más clásico (si lo comparamos con otros films suyos) pero éste resulta de una estética impecable, de estancias luminosas y escenarios detallados hasta la obsesión como pueden ser los decorados de la mansión (convertido en un personaje más de la narración). El trabajo de cámara, elegante se le suma su uso del color así como la poesia y belleza que destila cada plano. Ejemplo de ello es ese momento bellísimo, visualmente hablando, de una adolescente Hideko enganchada a la rama del árbol donde se ahorcó su madre años atrás. 
Sook-He es una ladrona y se infiltra como doncella de Hideko.

Aunque poco a poco algo empieza a surgir entre las dos.

El compinche de Sook-He, "el conde Fujiwara", intentará enamorar a Hideko para quedarse con su fortuna.

Por las noches, Hideko es obligada a recitar historias eróticas a ricachones.

Pero los planes se truncarán. Nada es lo que parece.

Otro de los elementos que más destacan en la película, por motivos evidentes, es su erotismo siendo éste morboso, a veces perverso, otras apasionado y realizados con un gusto estético tan brillante que yo los catalogaría directamente como los mejores coitos rodados en la historia del cine. Súmale que estos momentos están protagonizados por dos seres angelicales caídos del cielo como son Kim Tae-Ri y Kim Min-Hee. A este respecto, uno de los planos finales de las dos actrices gozándolo en el camarote de un barco podría ser uno de los encuadres cinematográficos más perfectos de la historia. La banda sonora del film, obra de Jo Yeong-Wook, es especialmente diversa y rica destacando piezas tan emocionantes como el momento de la huida de la mansión de Sook-He y Hideko la cual sobrecoge. El film, pese a su clasicismo, no abandona las excentricidades visuales y narrativas propias de la carrera de Chan-Wook proponiendo momentos bizarros especialmente centrados en el personaje de Kouzuki (Cho Jin-Woong), caracterizado como si de una serpiente se tratara pintándose la lengua con la tinta de su pluma. El sadomasoquismo presente de la historia o la presencia de ese sótano misterioso el cual alberga un enorme pulpo con el que Kouzuki amenaza con castigar tanto a la pequeña Hideko como a su madre a pasar un rato con el octópodo son ejemplos de conceptos más oscuros y extraños.

En esta época de "ofendiditos" no dejé de leer algún que otro comentario de gente (especialmente mujeres) tildando el film de machista. Me parece que no se enteraron de nada. La doncella (2016) es poderosa y rabiosamente feminista. Una bellísima historia de dos mujeres apresadas. Solas en un mundo violento y dominado y donde por azares del destino logran encontrarse la una a la otra logrando escapar del subyugo masculino del mundo que las encadena. De hecho todos los personajes masculinos son presentados como unos viciosos y pervertidos. Un bonito cuento de empoderamiento y liberación femenina.
¿Uno de los mejores encuadres de la historia del cine?

El equipo en Cannes 2016.
The Handmaiden. La doncella es un título impecable, un cuento gótico lleno de sexo, carga feminista y traiciones. Un título que te lleva del drama erótico, al thriller sin abandonar el humor y repleto de escenas para el recuerdo: Sook-Hee limándole un diente a Hideko en la bañera, la huída de las dos chicas tras destrozar la biblioteca erótica de Kouzuki, el pavoneo del Conde Fujiwara... Todo con un empaque visual y narrativo insultantemente perfecto y llevado con mano maestra. Por ponerle un pero, hubiera recortado algunos minutos de su parte central pero son cosas sin importancia. The Handmaiden es una obra maestra del nuevo milenio y que me enamoró desde que la pude ver en Sitges 2016. ¿Os he dicho ya que me gusta la película? Una de mis películas coreanas favoritas junto a Old Boy (también de Chan-Wook). En Corea, el film logró reunir a 4,5 millones de espectadores siendo uno de los films de su director más taquilleros en el país.

Momento de las curiosidades. Por lo visto, para las tórridas escenas sexuales entre las dos féminas del film, el director Park decidió grabarlas al inicio del rodaje ya que creyó que serían las escenas más estresantes para el equipo. En el día de rodaje de esas escenas, todo el equipo masculino tenía el día libre para no andar por el set habiendo únicamente equipo femenino. Junto a las actrices solo estaba una chica encargada de grabar el sonido. Mientras, las cámaras estaban dirigidas por control remoto desde una sala de realización. Todo para la mayor comodidad y relajación de las actrices. El resultado que veis en pantalla: soberbio.

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