CRÍTICAS PELÍCULAS

viernes, 10 de julio de 2026

MERMAID LEGEND (1984)


Toshiharu Ikeda es un nombre a tener en cuenta dentro del cine japonés de caràcter más exploit. Inició su carrera a inicios de los años 80 dándolo todo en la Nikkatsu con varias cintas Roman Porno. Una de ellas, Sex Hunter (1980) es sin duda una de las más locas, incorrectas y disfrutables entregas de la larga saga pinku de Nikkatsu. Más tarde Ikeda se centraría en el terror o en temáticas más oscuras donde sin duda Evil Dead Trap (1988) es su titulo más conocido. Si bien cabe centrar la mirada en la que es sin duda su mejor película: Mermaid Legend (Ningyo densetsu, 1984).

La cinta está producida por la Director’s Company, productora que entre 1982 y 1992 estuvo produciendo cintas de lo más sugerentes, arriesgadas pero de carácter independiente a algunos de los mejores directores de la época como Shinji Somai. Además sirviendo de catapulta para jóvenes talentos del país.

Mermaid Legend es una de las mayores sorpresas que me he encontrado dentro del cine nipón de los 80. Un filme dotado de una enorme fuerza y que nunca deja de mutar en su propuesta multi-género, pasando del drama marital de una “ama” -buscadora de perlas submarina-, pasando al thriller empresarial y a la corrupción política, la cinta de venganzas, el cine erótico, la explosión gore hasta entrar en el terreno del fantástico.


El enclave de la cinta, situado en un pequeño pueblo de pescadores que poco a poco está desapareciendo siendo absorbido por la modernidad y las grandes empresas sin escrúpulos, resulta muy atractivo. Y sin duda, el filme se beneficia de un tono poético, de realismo mágico ayudado por sus maravillosas e hipnóticas secuencias submarinas que ayudan a dar el punto fantástico a la propuesta.

La cinta está sustentada a las mil maravillas por una espectacular Mari Shirato, buscadora submarina de perlas (una ama diver, fascinante trabajo centenario del Japón más tradicional) que trata de buscar justicia tras el asesinato de su marido, quien descubre por casualidad un corrupto entramado empresarial.

El tratamiento visual del filme es una maravilla, aprovechando al máximo la ambientación costera del filme. Y como digo, la cinta no tiene miedo en ir hasta el fondo de sus posibilidades, sabiendo filtrar sabiamente la herencia pinku de su director culminando en una incómoda y sangrienta venganza que llega al paroxismo en un clímax final sencillamente alucinante. Una masacre, en un largo plano sin cortes, que lleva al filme al terreno de la abstracción, sin ningún miedo y con resultados esplendorosos. Coronado, como digo, con un final, de puro fantástico, fuente de nacimiento de leyendas y que con el poético fondo del mar nos lleva en volandas a sus créditos finales.

Mermaid Legend es una sorpresa de lo más gratificante dentro del pozo sin fondo que supone el cine japonés de la época, en el que no paras de encontrarte con filmografías ocultas y poco conocidas la mar de fascinantes.

Atentos al pequeño papel de Junko Miyashita, una de las reinas del pinku eiga y protagonista de cintas como La mujer pelirroja (1979), Pleasure Campus: Secret Games (1980) o The Watcher in the Attic (1976).

En los Yokohama Film Festival de 1985 la cinta ganó 3 premios: Mejor actriz para Mari Shirato, Mejor director para Ikeda así como Mejor fotografia para Yonezo Maeda. Sin duda, premios bien merecidos.

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