CRÍTICAS PELÍCULAS

jueves, 16 de abril de 2020

VIRAS ATACA LA TIERRA (1968)

Pese a que Gaos, el terror de la noche (1967) fue un film que obtuvo un fuerte éxito, la tortuga Gamera tenía que enfrentarse a enemigos extra cinematográficos a los cuales era imposible vencer; la futura bancarrota de la Daiei. Los problemas financieros del estudio provocaron una drástica reducción del presupuesto en las entregas de la tortuga, hecho que provocó una caída monumental a nivel artístico en la saga Gamera. Se le suma a que debido a los exitosos pases televisivos de las anteriores entregas en la TV americana, la AIP (la American International Pictures) se quiso involucrar en las entregas de Gamera por lo que a partir de entonces será común encontrarse con actores americanos en los films. Con esto, Viras ataca la Tierra (1968) supone un descalabro monumental por muchos motivos. En el film, una raza alienígena se propone invadir la Tierra, pero se encuentran con la resistencia de Gamera, a quien deciden someter para tenerlo a su servicio. Para ello secuestran a dos niños a los que la tortuga había protegido y así consiguen implantarle un controlador para que obedezca todas sus órdenes. Gamera comienza a atacar Japón sin que nadie pueda evitarlo
En esta entrega se decidió que Gamera abrazara completamente el cine más infantil, y en ese sentido el film es para y protagonizado por niños, y no unos cualquiera, sino una selección de lo más repelente que había por aquel entonces en el cine japonés realizando una aventura, muy a lo Parchís, en el que una pareja intercultural infantil formada por un japonés y un norteamericano, no dejan de poner caras extrañas para hacer gracia, y salvan la Tierra destruyendo los planes de los ineptos y atontados malvados de turno. Y en este sentido, el infantilismo del film resulta insoportable, poniendo la guinda
con los niños gritando sin parar hasta quedarse afónicos el nombre de Gamera, mientras ésta les saluda desde los cielos al son de la cancioncilla de turno. Los personajes adultos no tienen nada que hacer frente al tufo infantil del film y éstos parecen no enterarse de nada de lo que está pasando.  
El bajísimo presupuesto provoca que toda la película ocurra en apenas 2 localizaciones: una playa donde los niños juegan a ser boy-scouts, y el cutre interior de una nave espacial. No hay escenas de destrucción y en general apenas vislumbramos nuevas secuencias de carácter monstruoso.
Los efectos especiales son nulos. Los stock shots de anteriores films son indignantes. Gracias a la estupenda y mastodóntica Gamera: The Complete Collection de Arrow Films, hemos descubierto que la edición original que se estrenó en cines japoneses duraba solamente 72 minutos, pero al llegar a las pantallas americanas tuvo que aumentar su duración hasta los 90 minutos (la versión que nos llegó en España en la estupenda Colección Kaiju Eiga de Filmax), por lo que se tuvo que echar mano de mucho más reciclaje de escenas. El mayor cambio lo denotamos en la escena en que los extraterrestres estudian a Gamera usando 3 minutos de stock-shots en la versión japonesa, pasando a los 18 minutos en la versión americana (en 1986 y con motivo de una edición en VHS del film Noriaki Yuasa supervisó un nuevo montaje reduciendo este material de archivo y quedándose la película en 81 minutos). Para colmo, la supuesta invasión extraterrestre es de chiste, con media docena de japoneses con chándal y ojos brillantes controlando a Gamera para destruir la Tierra, y una vez más colándonos las imágenes de destrucción de Gamera en El mundo bajo el terror (1965), pasadas a un filtro color sepia para la ocasión.
Una invasión alienígena se aproxima

Los niñatos repelentes. Multiculturidad al poder

Extraterrestre japonés: "Que hago metido en esta película"

Controlan a Gamera para destruir la Tierra

Al fallar el plan, los aliens se fusionan y el resultado es el calamar Viras

Tortuga ensartada

Kojiro Hongo parece que lo pasó bien en el rodaje
Pero no todo puede ser malo en Viras ataca la Tierra (1968), aunque pueda parecerlo. Puedo destacar el curioso diseño de la nave espacial y pese a la orgía infantil estomagante que ofrece, contiene una escena en la que los niños navegan en un mini submarino junto a Gamera que me hace esbozar una sonrisa.
El monstruo enemigo (aunque no aparezca hasta los 10 minutos finales debido a la fusión entre sí de la tripulación extraterrestre), es uno de mis favoritos de la saga Gamera; Viras, una sepia extraterrestre azulada y de cabeza en forma piramidal capaz de atravesar el cuerpo de Gamera. Desgraciadamente, el bicho aparece al final, pero la batalla que enzarza con Gamera es lo más destacable de la presente entrega, siendo muy entretenida de ver y provocando algún que otro plano bien sorprendente.
Siempre me ha inquietado que a pesar de ser films muy infantiles, las batallas en la saga Gamera sean tan gore. En esta ocasión Viras atraviesa la panza de Gamera clavándole una y otra vez su afilada cabeza piramidal frente a la atónita mirada de los niños. La manera en la que Gamera acaba con Viras es curiosa y pone la guinda a tan extraño film.
Foto de rodaje
Viras ataca la Tierra (1968) es un film directamente malo, con un infantilismo estomagante y de ritmo aburrido aunque contenga un enemigo llamativo y una batalla final digna de admirar. Para mi sorpresa, el film funcionó muy bien en Japón a nivel de taquilla por lo que, para desgracia de Noriaki Yuasa (el hombre, con el poco presupuesto que dispuso, esperaba que fracasara porque esta no era la manera de hacer una entrega de Gamera en condiciones), la Daiei vio el filón y siguió por esta senda de micro-presupuestos en el futuro. Para su estreno por TV en EEUU y aprovechando el tirón de Invasión extraterrestre (1968) (titulada allí Destroy All Monsters), Viras ataca la Tierra se tituló Destroy All Planets.

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