CRÍTICAS PELÍCULAS

martes, 7 de abril de 2020

12 SUICIDAL TEENS (2019)

El suicidio es uno de los problemas sociales más importantes que afronta Japón desde hace décadas. Durante la gran crisis económica de los años 90 el suicidio aumentó de forma espectacular, siendo en su mayoría padres de familia ahogados por las deudas o despedidos de sus respectivos trabajos. Los adolescentes, presos de un sistema que los ahoga por culpa de un plan de estudios basado en la competitividad y la exigencia extrema también suelen elegir la vía del suicidio presos de una vida sin expectativas de futuro. El fenómeno es un problema social que aún es preocupante en el Japón de hoy; casi 21.000 suicidios tuvieron lugar en Japón en 2018, 600 de los cuales comprendían edades entre los 10 y los 19 años debido a problemas en la escuela. El cine juvenil del país suele tratar habitualmente el tema protagonizando cintas dramáticas o en su mayoría de género de terror.
El estreno de 12 suicidal teens (2019) obtuvo unas altas expectativas en Japón. Su primer trailer alcanzó los 6 millones de visualizaciones en solo 24 horas. El film está basado en la novela de Tow Ubukata lanzada en 2016 y de mismo título. El punto de partida del film reside en la llegada de doce adolescentes a un hospital abandonado donde han quedado para suicidarse, pero al entrar a una de las salas, un joven ya está muerto y nadie sabe quién es.
12 suicidal teens (2019) se vale de una ambientación de misterio y suspense que se acerca por momentos al terror. El problema del film reside en que parece querer tenerlo todo para gustar y contentar a su público objetivo. El buen acabado visual (habida cuenta de que está producida por la Warner Bros japonesa) y el cast lleno de caras reconocibles y que cotizan al alza en el cine adolescente parece confirmarlo. Hana Sugisaki lleva la batuta del film siendo la más acertada del reparto (demostró su valía en films como La espada del inmortal o en Her love boils bathtower), el resto resulta bastante discreto con alguna excepción como Mackenyu (quien hemos visto en la entretenida trilogía Chihayafuru con Suzu Hirose) y Takumi Kitamura (Quiero comerme tu páncreas). Los diversos personajes intentan estereotipar todos los perfiles del adolescente en Japón; tenemos al empollón, a la gótica, a la idol, a la superficial, al chico que recibe bullying en la escuela, al rebelde... Pese al intento de querer profundizar en las vidas, traumas y psicología de cada personaje no logras interesarte excesivamente por ninguno de ellos. A todo esto se suma que el ideólogo de todo el juego de los suicidios es el peor líder posible. Un personaje que parece siempre ausente, que no se entera de lo que está pasando ni cuál es el siguiente paso a realizar en un plan supuestamente organizado por él mismo (aunque como veremos en el "girito" final, puede que dicha actitud tenga alguna que otra explicación, aunque insuficiente).
12 adolescentes quedan para suicidarse en un hospital. Un gran plan para el domingo.

Pasa algo inesperado. Ya hay un muerto en la sala.

Empiezan las sospechas. Algunos empiezan a rajarse del plan.

Dispuestos a resolver el misterio ¿Aprenderán el valor de la vida en el proceso?

El ideólogo de todo parece no enterarse mucho de lo que pasa.
Durante la primera mitad del film, el misterio de la historia se va siguiendo con interés y logra crearte cierta expectativa toda esta trama de posibles asesinatos, búsqueda del culpable y secretos más grandes que la vida. El problema es que el metraje está en exceso alargado para un film de estas características y logra agotarte, más aún cuando las revelaciones que se nos van haciendo no resultan tan sorprendentes como uno pensaba. El último twist de la trama, no obstante, si que me resultó sorprendente y divertido.

12 suicidal teens (2019), como no podría ser de otra manera, radiografía la adolescencia japonesa y nos expone muchos de los motivos por los que estos jóvenes acuden a dicha “solución”: bullying, problemas familiares, entre otros. Aún con todos estos elementos el film acaba convirtiéndose en un alegato a favor de la vida, siendo desmontados poco a poco los motivos para la muerte de los adolescentes protagonistas.
Pese a no levantar excesivas emociones en mi, 12 suicidal teens (2019) es un correcto film juvenil de misterio y suspense que aborda un tema espinoso aunque demuestra unas ganas enormes por gustar a todo el mundo y por creerse más lista siendo finalmente un producto algo blando en su incorrección pero bien dirigido y que bien vale un visionado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario