CRÍTICAS PELÍCULAS

viernes, 20 de marzo de 2020

NI HAO, ZHIHUA (2018)

Tras volver al cine japonés (de imagen real) por todo lo alto con la mastodóntica A bride for rip van winkle (2016), la cual recibió una buena aceptación crítica general, Shunji Iwai contó con la superestrella Doona Bae para realizar una miniserie en Corea del Sur para la marca Nescafé llamada Chang-ok's Letter (2017). Parece que lo de probar nuevas producciones en otros países asiáticos debió gustarle al director japonés porque para su siguiente proyecto, Iwai viajaría hasta China.

Ni Hao, Zhihua (2018) o Last Letter, como se conoció a nivel internacional, es la primera producción de Iwai realizada en China. Un film con varios datos interesantes a remarcar por varios motivos. Su argumento parece querer cerrar un círculo para el director ya que supone una reunión de los patrones estilísticos y argumentales más exitosos de Iwai. Su trama parece mirar cara a cara a uno de sus clásicos más recordados, Love Letter (1995).
El film relata la muerte de Zhinan, la hermana mayor de Zhihua. Al acudir ésta a una reunión de ex-alumnos del instituto de su hermana (para relatar lo sucedido), uno de los presentes, Yin Chuan, la confunde con Zhinan, declarándole éste que a pesar del paso del tiempo la sigue queriendo. Es entonces cuando empiezan a surgir sentimientos y recuerdos del pasado adolescente de los tres.

Ni Hao, ZhiHua (2018) es un film delicioso y que logra tocarte la fibra sentimental de la manera más sencilla. Es motivo de alegría o por lo menos reconforta ver que el director realiza una especie de homenaje a su obra (o por lo menos a sus films más dulces y romanticones). El punto de partida de la trama resulta innecesariamente enrevesado pero la manera en que se desarrollan los acontecimientos nos devuelve a ese Iwai de los años 90 empeñado en relatar la sencillez mágica de la vida. El reparto principal no acaban destacando especialmente, siendo algo sosos en su trasfondo. Especialmente me costó conectar con la ZhiHua adulta pero a pesar de esto, los personajes tienen la suficiente tridimensionalidad para interesarte mínimamente la trama. Curiosamente, los actores adolescentes están muy bien escogidos y parecen los más metidos en el argumento y sus personajes.
Destaca el personaje de Yin Chuan, el escritor enamorado de Zhinan desde la adolescencia ahora a la búsqueda de lo que le pasó en todos estos años a la vez que recuerda sus momentos juveniles con ella. Un personaje que no es otro que un alter ego del propio Shunji Iwai, muy similar en aspecto; pelo largo y gafas, aspecto taciturno y melancólico. Resulta conmovedor el relato en este sentido en cómo a pesar del paso del tiempo permanece bien vivo ese primer amor de instituto, puro, libre de la contaminación de las relaciones adultas y de qué manera se dejan escapar las oportunidades separándose las vidas de los dos dando el paso del tiempo unos resultados, a veces, no demasiado alegres o felices. Como podéis ver en mis argumentos, el film es un ejemplo, una vez más, de las obsesiones que ha arrastrado Iwai a lo largo de toda su filmografía: el instituto como templo, oportunidades perdidas, melancolía en la etapa de adulto y la vuelta al recuerdo.
Yin Chuan se confunde. Piensa que ZhiHua es Zhanin... pero la pobre está muerta.

Resuelta la confusión los dos empiezan a explicar sus recuerdos de juventud.

Y cómo Yin Chuan fue sucumbido a los encantos de Zhanin

¿Porqué sus caminos se separaron? ¿Que fue de Zhanin en todo este tiempo?
Yin Chuan encontrará las respuestas
El ritmo del relato es lento y en su primera mitad se van introduciendo en subtramas que van mermando tu interés (ese encuentro casual de la Zhihua adulta en la casa de un abuelo desde donde recibirá las cartas de Yin Chuan) pero es a partir que el argumento se encara, gracias a los flashbacks en donde seguimos a las versiones de juventud de los personajes que la trama te atrapa hasta llegar a un desarrollo emocionante y un clímax de soltar lágrimas. Su tercio final, donde las tramas principales se van resolviendo resultan una catarsis con escenas muy bellas cómo la conmovedora escena de Yin Chuan regresando a su instituto y teniendo un encuentro con las hijas adolescentes de Zhihua y Zhinan. En cierta manera, los flashbacks al pasado, ambientados en esos pueblos rurales de la China profunda me recordó en algunos momentos al cine romántico de Zhang Yimou (Amor bajo el espino blanco o El regreso a casa).
En 2020 se estrena la versión japonesa de Last Letter

En resumen, Ni Hao, ZhiHua (2018) puede que alomejor remarque un cierto cansancio por parte de un Shunji Iwai que, perezoso, ha decidido revivir viejas glorias repitiendo los ambientes y soluciones argumentales de sus films más conocidos como la citada Love Letter o Historia de Abril o tal vez el genial director japonés, ya con sus 56 años, ha vuelto a sentir nostalgia y ha echado la mirada atrás, queriendo cerrar un círculo a su filmografía con esta obra que no es sino un homenaje a todo su trabajo sin mermar en belleza, poesía y poder emocional. Ni Hao, ZhiHua (2018) no es un nuevo clásico a la altura de las obras maestras del Iwai de los 90 pero es un film sobradamente notable. Me sigue sorprendiendo la manera tan efectiva que tiene el director japonés para removerte emocionalmente como el primer día.

Y la historia no queda cerrada aquí ya que Iwai, ha realizado además una nueva versión de la historia contada en Ni Hao, ZhiHua pero para el público japonés. Una nueva versión estrenada en enero de 2020, de título Last Letter y que ha contado con caras tan conocidas como Suzu Hirose, Takako Matsu o Hideaki Anno

jueves, 19 de marzo de 2020

FESTIVAL DE SITGES 2019

CRÓNICAS DEL FESTIVAL


THE FOREST OF LOVE / UNSTOPPABLE / THE ODD FAMILY: ZOMBIE ON SALE


WE ARE LITTLE ZOMBIES / THE GANGSTER, THE COP, THE DEVIL


- IRON FISTS AND KUNG FU KICKS / JAM / WEATHERING WITH YOU




PALMARÉS OFICIAL


Secció Oficial Fantàstic a competició

Mejor película
El hoyo, de Galder Gaztelu-Urrutia

Mejor dirección
Kleber Mendonça Filho & Juliano Dornelles (Bacurau)

Mejor interpretación masculina
Miles Robbins (Daniel Isn’t Real)

Mejor interpretación femenina
Imogen Poots (Vivarium)

Mejor guion
Mirrah Foulkes (Judy & Punch)

Mejores efectos especiales
Iñaki Madariaga (El hoyo)

Mejor fotografía
Manu Dacosse (Adoration)
Mejor música
Dan Levy (J’ai perdu mon corps)

Premio especial del jurado
Adoration, de Fabrice du Welz

Gran Premio del público a la mejor película
El hoyo, de Galder Gaztelu-Urrutia

Mejor cortometraje de género Fantástico
Polter, de Álvaro Vicario


Noves Visions

Mejor película
Dogs Don't Wear Pants, de J-P Valkeapäa

Mejor dirección
Mattie Do (The Long Walk)

Mejor corto Noves Visions Petit Format
Lucienne mange une auto, de Geordy Couturiau


Panorama Fantàstic

Premio del público a la mejor película
Extra Ordinary, de Aike Ahern y Enda Loughman

Midnight X-treme

Premio del público a la mejor película
The Devil Fish, de David Chuang

Focus Àsia

Premio del público a la mejor película
The Gangster, the Cop, the Devil, de Lee Won-Tae

Sitges Documenta

Premio del público a la mejor película
La venganza de jairo, de Simón Hernández

Méliès Awards

Méliès d'Argent a la mejor película
Adoration, de Fabrice du Welz

Méliès d'Argent al mejor corto
Children of Satan, de Thea Hvistendahl

Blood Window

Premio Blood Window
Breve historia del planeta verde, de Santiago Loza

Òrbita

Mejor película Òrbita
Huachicolero, de Edgar Nito

Jurat de la crítica

Premio de la Crítica José Luis Guarner
Bacurau, de Kleber Mendonça Filho & Juliano Dornelles

Premio Citizen Kane al director revelación
Galder Gaztelu-Urrutia (El hoyo)

Brigadoon

Premio Brigadoon Paul Naschy
Marc Martínez Jordán (Tu último día en la Tierra)

Sitges Cocoon

Premio a la mejor película Sitges Cocoon
Gloomy Eyes, de Jorge Tereso & Fernando Maldonado

CRÓNICAS DE SITGES 2015 (2/3)

Tras las buenas sensaciones dejadas por Gangnam Blues encadeno otro thriller coreano. Coin locker girl venía precedida de una gran aceptación crítica que la ponían como el mejor film coreano de 2015 y así estuve a punto de confirmarlo durante los primeros 30 minutos del film. Pero explico de que va esto. En Coin locker girl, Il-young es abandonada en la consigna número 10 de una estación recién nacida. Años más tarde, es vendida a la organización criminal "Mom", de Chinatown, donde tendrá que luchar para sobrevivir en un mundo violento y cruel.
El punto de partida es atrayente y te engancha en la trama del film. Otro ejemplo de lo que se mueve en los bajos fondos de Corea, el de la venta de niños a las mafias. Este hecho sirve para seguir al personaje de Il-young interpretado por una estupenda Kim Go-eun quien poco a poco se hace un hueco entre la mafia “Mom”, aunque la chica, como toda adolescente, pronto querrá vivir otras emociones más relacionadas con la edad. Como he dicho, el film tiene un punto de partida excelente, de tono sucio y violento y vas siguiendo con interés el devenir del film hasta confirmar, por desgracia, que el camino de la trama deriva hacia la mil veces vista venganza coreana: derramamiento de sangre y cadáveres. Camino que acaba por hastiar y aburrir a un servidor que esperaba una experiencia algo más original en ese sentido.

Coin Locker Girl se queda en una entretenida cinta de buenas interpretaciones y férrea dirección (un debutante Han Jun-Hee) pero por desgracia, tras un muy notable punto de inicio el nivel de interés va decreciendo progresivamente hasta acabar con un producto ya bastante veces visto.


The Assassin venía precedida por una rendición absoluta por parte de la crítica especializada. Ya el
mismo Ángel Sala ponía a esta nueva vuelta de tuerca al género wuxia como la mejor película de 2015. No puedo estar más en desacuerdo.

En el film nos encontramos en China, finales del siglo VIII. Nie Yinniang regresa a casa de su familia tras años de exilio. Educada por una monja que la ha convertido en una experta en artes marciales, Yinniang es una auténtica justiciera cuyo objetivo es eliminar a los tiranos. Su maestra le encarga la misión de matar a su primo Tian Ji'an, gobernador disidente de la provincia militar de Weibo.

Me ha costado enormemente conectar con esta propuesta Taiwanesa dirigida por Hou Hsiao-Hsien, uno de los directores más destacados de Taiwan desde los años 80 y artífice de films como A city of sadness (1989) o Café Lumiére (2004). El director opta por una realización parca en artificios de cámara y mínima en las espectaculares secuencias de acción a las que estamos habituados en films como Hero (2002) o La casa de las dagas voladoras (2004). Aquí la propuesta es mantener interminables planos largos sin que pase absolutamente nada en donde somos testigos de los sonidos de la naturaleza, los juegos de los niños del gobernador entre otras acciones mínimas y cotidianas. Las pocas secuencias de lucha están correctas. No niego que sus imágenes son de una gran belleza formal y de una estética impecable pero el film me ha resultado insoportablemente lento y eterno y no pude evitar echar una cabezadita. Una de cal y otra de arena para esta curiosidad que da, eso si, otra vuelta de tuerca en pleno 2015 al género.


Choi Dong-hoon lo petó en 2012 con el film The Thieves (aquí llamada El gran golpe) convirtiéndose
con casi 13 millones de espectadores en la película coreana más taquillera hasta el momento (aunque poco después fue superada por la emocionante y mastodontica Ode to my father en 2014 con más de 14 millones de espectadores). The thieves fue un muy entretenido film de ladrones y robos “imposibles” a lo Ocean’s eleven y que conquistó al público coreano.
El director intenta repetir la jugada con Assassination con una historia ambientada en la época de la ocupación japonesa aprovechando el fervor del público coreano por estos films que acaban por exaltar la nación.

En el film nos encontramos en el año 1933. Corea está ocupada por los japoneses. Un grupo de exiliados rebeldes planea matar a un comandante nipón, pero la única asesina que puede hacerse cargo de tan delicada tarea está en la cárcel.

El film supone un puro entretenimiento y de una realización técnica espectacular e impecable. La historia mezcla el espionaje, la acción y el drama histórico con sabor nacionalista. A pesar de los 140 minutos de duración el metraje está bien dosificado y el visionado se hace ligero. El cast es espectacular juntando a lo mejorcito de Corea con Jun Ji Hyun,
también conocida como Jianna Jun (uno de los rostros más conocidos del país y protagonista de
clásicos como Il mare (2000), My sassy girl (2001) o la mencionada The thieves), Lee Jung Jae (Il mare, The housemaid (2010), The thieves) o Ha Jung Woo (The Berlin File (2013), The terror live (2013), The yellow sea (2010)). Todos ellos componen unos personajes carismáticos e interesantes y la química funciona entre ellos especialmente cuando se empieza a entrar en el terreno de la comedia y el romance. Los momentos de acción están muy bien realizados especialmente en esa boda sangrienta que podemos ver cerca del final. Si bien los primeros 20 minutos se antojan algo embarullados y me hicieron estar cerca de bajar del barco pero cuando se encara la trama principal del film ésta te atrapa hasta el final.

Así, Assassination ha supuesto una grata sorpresa. Un film ligero y entretenido, de excelente cast que te lleva de la acción al romance, de la comedia al drama histórico con acierto. Aunque si Choi dong-hoon quería superar la taquilla de su anterior film no lo ha conseguido, consiguiendo Assassination 12,7 millones de espectadores en Corea, que no está nada mal.


Refugiado en la sala Brigadoon tuve la oportunidad de ver lo último del gran Donnie Yen. Donnie,
desde el exitazo crítico y artístico de la trilogía del maestro Ip Man se ha convertido en un valor seguro y así lo presagiaba su último film, Kung Fu Jungle (2014), el cual aseguraba tranquilizar mi sed de hostias y violencia marcial.

En el film un asesino va por Hong Kong matando a los máximos exponentes de las artes marciales. Cuando Xia, asesino convicto y experto en kung fu, se entera de esto ofrece a la policía atrapar al asesino y recuperar su libertad.

Como vemos la trama marcial da una nueva vuelta de tuerca al asunto presentando a un asesino que se dedica a matar a los maestros de artes marciales lo que nos permite ver las diferentes técnicas de las mismas. El film se plantea como un homenaje al género presentando a numerosos actores y demás crew míticos del género y de sobrada experiencia. Así lo quiere dejar bien claro el film, especialmente en esos titulo de crédito finales donde se nos muestran a los célebres implicados. 

La trama mezcla las luchas clásicas de kung fu con la acción policiaca callejera la cual Jackie Chan marcó un antes y un después con la célebre Armas invencibles (1985). A pesar de todo lo expuesto Kung Fu Jungle acaba resultando de una estructura algo repetitiva y aburrida finiquitando como un producto más de la factoría de Hong Kong. No hay que negar resultones momentos de lucha y un acertado clímax final. El carisma natural de Donnie Yen pone el resto resultando Kung Fu Jungle un entretenido film que nos da lo que queremos: una buena ración de tullinas. No se puede pedir más.

lunes, 16 de marzo de 2020

CRÓNICAS DE SITGES 2015 (1/3)

Un año más en el Festival de Sitges. Un año más, listo para disfrutar de paseos maratonianos al Auditori Melià o al cine Retiro, encontrarme con conocidos y ver mucho cine y de calidad (o eso espero). Mi primera incursión en el festival (cuyo cartel homenajea a Seven en su 20 aniversario) ha sido con un film procedente de Turquia y que se adentra en las corrientes del torture porn (de moda gracias a ejemplo franceses como A l’interieur, Martyrs o Hostel). Turquia es un país cuyo cine me retrotrae al exceso de los años 60, 70 y 80 con sus imperdibles imitaciones casposas de los mayores éxitos americanos del momento (Rambo, Rocky, Star Wars...). Pese a esa rancia imagen que tengo en mi cabeza del cine de este país, la verdad es que Baskin ha destacado por su tono serio y horripilante.

Baskin nos adentra en una noche que será inolvidable para un grupo de policias dispuestos a investigar una llamada de socorro proveniente de un edificio en medio de la nada. El film sorprende por su atmósfera rara, que te impregna y llega a inquietar. Si bien, el primer tramo del film, al querer colocarnos a sus diversos personajes (que al final acaban por no importarte demasiado) acaba aburriendo haciéndote desear que empiece la carnicería. Es cuando el variopinto grupo de policías llega a la misteriosa casa que la cosa se anima... y de qué manera: seres extraños, misas negras, torturas, mutilaciones, violéncia sexual... ¡menuda les cae a los polis! Dicha secta de brujería está comandada por un enano de aspecto grotesco y horripilante interpretado por Mehmet Cerrahoglu y que es sin duda el mejor y más inolvidable personaje de la cinta. 

Así, Baskin es un ejemplo remarcable de este nuevo torture porn que pretende poner a prueba nuestro aguante y además producido en un país como Turquía (cuyo cine nos llega muy a cuentagotas por no decir que de manera invisible). Un film de conseguida atmósfera terrorífica y que nos adentra en una misa negra inolvidable. Si bien, lo aburrido del primer tramo y que no conectemos con los personajes hace que el film pierda algo de fuelle pero bien vale la pena un visionado. Además la historia guarda algunos ases en la manga que se revelan al final que le dan gracia al asunto.

El Festival de este año también rendía homenaje a un director tan genial como Sion Sono entregándole La màquina del temps y no había mejor año que éste la verdad. Un 2015 en donde el iconoclasta director japonés ha estrenado nada más y nada menos que 5 películas, 4 de las cuales pasan por el Festival. Sono logró despuntar a inicios de los 2000 con la notable Suicide Club (2002) y suyas son joyas como la magnifica Love exposure (2008), Cold Fish (2010) o Himizu (2011). 

Una de los films que presentava en Sitges era Tag y el director no ha decepcionado.
Tag, es un film que se beneficia por su corta duración (poco más de 70 min) y un arranque inmejorable. No hay que negar que su escena inicial te mete de lleno en el film. Esa masacre de colegialas en el autobús por un ente invisible es inolvidable. Pese a que el film presente momentos marca de la casa: ese tono exagerado, violencia cartoon, sangre y mucha colegiala, éste destaca por tomar un papel simbólico y mayoritariamente crítico hacia el papel de la mujer en Japón. Para ello el tono del film bordea lo onírico, abunda en simbolismos visuales y lo surrealista es moneda común en sus imágenes. Tres historias de diferentes mujeres para mostrar tres caras diferentes de la mujer (adolescencia, juventud y edad adulta).

Pese a su corta duración si que es verdad que por momentos el tono del film acabe por hastiarte o descentrarte però Tag es toda una curiosidad que merece la pena visionar por su tono alocado, sus explosiones de violencia y el sustrato social y critico en clave feminista. Otro ejemplo destacable de la filmografia del genial Sion Sono.
Para acabar, es curioso que Sono aborde en Tag la visión machista hacia la mujer japonesa y a la vez el mismo año, el director estrene un film como The Virgin Psychics (que explota al máximo el físico de la mujer). Contradicciones de Sono.


Miss Hokusai es el ejemplo del amplio abanico en el que se mueve el anime desde hace décadas. Un
género que no solo se cierra (como el 90% de la animación occidental) en la animación para niños sino que al igual que el cine de imagen real aborda todos los géneros y edades (drama, ciencia ficción, violencia o hentai) eso es lo atractivo.

Miss Hokusai relata la vida de una de las hijas del célebre Katsushika Hokusai (uno de los más reconocidos artistas japoneses) y de qué manera intenta sobresalir de la obra e influencia de su padre además con el agravante de ser mujer en un periodo como el de Edo. El film, pese a su interés por el retrato del contexto histórico en el que se mueve, el retrato de la ciudad de Edo antes de que se convirtiera en Tokyo, desgraciadamente se mueve en una inconcreción argumental que dificulta engancharse en la trama. 

La falta de un hilo argumental claro y el protagonismo de un personaje poco empático como es el de la hija de Hokusai sumado a un excesivo metraje dificulta el aprecio de este film que si bien presenta aciertos como una animación sobresaliente, el citado retrato de Edo y las costumbres de su gente pero acaba por ser un film insuficiente que peca de ser demasiado contemplativa y poco interesante. Curiosa ante todo.





El thriller coreano y el cine de mafias ha alcanzado excelentes momentos en la cinematografía del país del soju. A bittersweet life (2005), Dirty Carnival (2006) o Friend (2001) son ejemplos bien notables del género. Gangnam Blues nos llega a Sitges relatando un periodo de la historia de Corea del Sur la mar de interesante: la creación del barrio de Gangnam (barrio ahora muy exclusivo cerca de Seûl) de la mano de las mafias locales en los años 70.

El film, sigue el camino de 2 amigos unidos desde la infancia y que tras ser derribadas sus casas se involucran en las revueltas políticas para conseguir algo de dinero. Poco a poco irán uniéndose a las mafias más poderosas de la zona.

Gangnam blues es otro ejemplo de lo mejor del cine coreano. Su director, Yoo Ha, ya nos había ofrecido notables films como la citada A dirty carnival (2006) o El espíritu de Bruce Lee (2004). Una factura técnica impecable, casi insultante, el plus de estar ambientado en la década de los 70 además de lo interesante del contexto como es la creación de la mano de las mafias del barrio de Gangnam pero todo articulado y conducido a través de la relación de amistad de Jog-Dae y Yong-Ki. Un film de grandes momentos y que destaca no solo por el elemento mafioso de la trama sino por el lado humano de la historia como es la relación de amistad entre Jog-Dae y Yong-Ki (unos muy acertados Lee Min-Ho y Kim Rae-Won). Un nivel de tensión que va fragüandose a fuego lento hasta estallar en momentos como la brillante escena de la pelea en el barro. Lo negativo del film es que puede pecar de un exceso de duración y de una afluencia de personajes que dificultan el poder seguir la trama pero el conjunto acaba resultando notable y gratificante. 

FESTIVAL DE SITGES 2015

CRÓNICAS DEL FESTIVAL

- BASKIN / TAG / MISS HOKUSAI / GANGNAM BLUES

- COIN LOCKER GIRL / THE ASSASSIN / ASSASSINATION / KUNG FU JUNGLE

- THE DEVIL'S CANDY / YAKUZA APOCALYPSE / THE INVITATION / BAAHUBALI PART 1








PALMARÉS OFICIAL COMPLETO

SECCIÓN OFICIAL

-Mejor película para THE INVITATION

-Premio especial del jurado para THE FINAL GIRLS

-Mejor dirección para BONE TOMAHAWK

-Mejor guión para THE FINAL GIRLS

-Premio a la mejor actriz para Pili Groyne de EL NUEVO NUEVO TESTAMENTO.

-Premio a mejor actor para Joel Edgerton por THE GIFT.

-El premio al mejor cortometraje va para THEY WILL ALL DIE IN SPACE.
-Premio del Público para I AM A HERO

-El premio de la crítica a mejor director novel es para Stephen Fingleton de THE SURVIVALIST

-La mejor película de la crítica es BONE TOMAHAWK.

-El premio Jurat Jove va para TURBO KID.


RESTO DE SECCIONES

-Mención Especial del Jurado para "THE TAKEN OF TIGER MOUNTAIN" en la sección Órbita. 

-El premio al mejor documental es para LOST SOUL

-El premio del público en Panorama Fantastic va para "EL ESLABÓN PODRIDO".

- El premio para Noves Visiones One es para ANOMALISA

-Antonio Trashorras gana con "ANABEL" Premio para Noves Visions es para ANABEL

- El premio Midnight X-Treme es para "BOUND TO VENGEANCE

- La mejor película Mèlies es para "EL NUEVO NUEVO TESTAMENTO". 

- Premio de la sección "BLOOD WINDOW" es para "LOS PARECIDOS" de Isaac Ezban

- Premio Brigadoon para "CARADECABALLO".

-Premio Cine365: para "CARADECABALLO" de Marc Martínez y "ZERO" de David Victori.

miércoles, 11 de marzo de 2020

FIRST LOVE (2019)


Takashi Miike es una de las figuras más importantes del cine japonés (y mundial) de los últimos 20 años. Un director kamikaze de visión única y estrambótica que no es sino una coctelera enloquecida de todas las peculiaridades y excesos de Japón y de su cine y cuya energía parece no decaer por más que pase el tiempo. El director sigue erre que erre ofreciendo 2, 3 o 4 películas al año (además de sus trabajos para la televisión japonesa). Miike en estos años ha pasado de tomar una vertiente extrema y radical ejemplificada en films como Fudoh, the new generation (1996), Ichi the killer (2001) o Visitor Q (2001) a un acercamiento progresivo al mainstream protagonizado por numerosos live actions de cómics manga si bien el director japonés, de vez en cuando, aun se reserva algún que otro film donde recupera la violencia y la excentricidad de sus inicios.
El estreno de First Love (2019) supone toda una alegría por lo expuesto anteriormente ya que es un regreso en toda regla a ese cine de yakuzas tan clásico y personal de Miike de finales de los 90 amen de impregnar a todo el film de un salvaje sentido del humor y nihilismo argumental.

En el film seguimos a Leo, un joven boxeador que atraviesa una mala racha. Durante el transcurso de una noche en la ciudad de Tokyo se encuentra por accidente con Mónica, una prostituta adicta a la droga. Aunque Leo no lo sabe, la chica se encuentra inmersa en una compleja trama relacionada con el tráfico de droga que la convierte en el objetivo de varias personas.

First Love (2019) es una obra notable y que supura ese sabor del cine japonés de los 90 y primeros 2000; su temática yakuza, el estilo visual sucio, la violencia, el protagonismo de los bajos fondos... Patrones estilísticos que me han llenado de nostalgia y disfrute. 
El film desde el principio pone las cartas encima de la mesa y no da lugar al aburrimiento por su tono ligero y entretenido. Miike se vale de la narración en paralelo de los personajes principales, cuales piezas de un tablero de ajedrez, hasta que acaba por juntarlos de manera desternillante en el meridiano del film en una hilarante persecución en furgoneta. 
El personaje principal de Leo está interpretado por Masataka Kubota (13 asesinos, Tokyo Ghoul), un boxeador de aire derrotista y melancólico el cual el deporte es lo único que lo mantiene vivo hasta la llegada de la fatal noticia de que tiene un tumor cerebral. Azares de la vida, una noche el boxeador salva a “Monica” (Sakurako Konishi) una atractiva joven que no tiene un cuadro vital mejor; vendida por su padre a la yakuza, obligada a prostituirse y además adicta a la droga, lo que le provoca cuadros alucinatorios más que bizarros protagonizados por la figura de su padre en calzoncillos y dispuesta a abusar de ella. Mi favorito, como de costumbre, es Shota Sometani (Himizu, Wood Job!, Parásito parte 1 y 2) quien interpreta a un yakuza de tercera que planea una manera de escaparse del clan (con la ayuda de un policía corrupto) antes de que de comienzo una guerra contra los chinos. Por supuesto todo lo que puede salir mal en dicho plan sale mal.
Leo, un boxeador sin nada en la vida.

"La guerra está en el aire"

Leo rescata a Mónica pero se ven, sin quererlo, entre la yakuza y la mafia china.

¿Lograrán salir con vida de la guerra de bandas?
Como he comentado anteriormente, el desarrollo se sigue sin problemas gracias a su ritmo y la violencia, aunque no tan radical, si que presenta buenos momentos para el respetable. El film además presenta notables momentos de acción como la impecable persecución en furgoneta con la yakuza y la mafia china persiguiendo a nuestros protagonistas o el tramo final donde no sobrevive ni el apuntador. Al quizás, tratarse de una obra más personal por parte de Miike alejada de sus trabajos más recientes (que abrazan lo mainstream) se nota en First Love un nivel presupuestario algo más ajustado que los citados trabajos pero dichas limitaciones están solventadas excelentemente y con imaginación. Un ejemplo destacable y llamativo al respecto es una escena de acción resuelta a base de anime que te pilla de sorpresa y resulta efectiva. Destaca además el tratamiento paródico que le da a Miike a la yakuza japonesa como de un grupo criminal en vias de extinción y sin dirección alguna. La pareja protagonista (Leo y Mónica) es tratada con mimo en la historia y cómo, en su sinrazón de vivir y soledad, encuentran una chispa de esperanza en su futuro juntos. El boxeo es tratado metafóricamente como esa batalla a golpes contra la vida que tendrán que mantener para poder salir del pozo negrísimo en el que se encuentran. ¿Lo conseguirán?

First Love es una de las obras más redondas de la última etapa de Miike (junto a Blade of Inmortal que me pareció muy disfrutable). Una obra ligera y desprejuiciada, de buen acabado visual, de notable banda sonora (que pasa del rock sureño a la música tradicional japonesa). Con pequeños elementos bizarros o inquietantes (esas decapitaciones en la oscuridad o las inquietantes alucinaciones del padre de Mónica en medio de la calle o el metro). Un film más que entretenido que nos recupera ese cine de Takashi Miike repleto de yakuzas, personajes derrotados, violencia y humor incorrecto. Muy recomendable.

miércoles, 4 de marzo de 2020

RAINBOW SONG (2006)


Como hemos comentado en críticas anteriores de este “Especial Shunji Iwai”, desde el amanecer del nuevo milenio, Iwai prefirió alejarse de la dirección cinematográfica y dedicarse a proyectar a jóvenes promesas de la cantera de su productora Rockwell EyesRainbow song (2006), dirigida por Naoto Kumazawa, es una de las imitaciones del estilo Iwai (que fueron surgiendo desde los 2000) más interesantes y recomendables. Kumazawa ya había trabajado con Iwai anteriormente, encargándose del making off de Swallowtail Butterfly (1996)Rainbow Song comparte numerosas similitudes con los films de Shunji Iwai, hasta el punto de que parece que el director haya seguido uno por uno el manual de instrucciones dejado por Love Letter o Historia de Abril. Esto es un hecho que a priori no juega a favor de Kumazawa, aunque como veremos el director inserta muchos elementos a destacar y que la hacen obtener cierta entidad.
 
En el film, Tomoya trabaja como asistente en una compañía de televisión. Un día ve en las noticias que ha habido un accidente de avión en California resultando muerta una pasajera japonesa, Aoi, quien les unía una fuerte amistad en el pasado. Tomoya recuerda entonces como conoció a Aoi y cómo tuvo lugar su amistad en la universidad.

En el film que nos ocupa, Iwai no solamente ejerce tareas de producción sino que co-escribió el guion del film bajo el seudónimo de Aminosan. Para el fan de Todo sobre Lily (2001) es todo un motivo de alegría que la pareja protagónica de aquella repita aquí de nuevo: Hayato Ichihara y Yu Aoi (en un papel secundario). De hecho, el personaje de Ichihara podría ser una continuación de su personaje en
Todo sobre Lily, ya llegando a la veintena y enfrentado a los problemas de la vida adulta. Pero quien se lleva todas las alabanzas es Juri Ueno (protagonista de la soberbia y divertidísima Swing Girls (2004)) quien es sin duda el corazón del film y quien realiza una interpretación fantástica y madura con un personaje a recordar y cuya química con Ichihara resulta de lo más conmovedor y destacable del film. Rainbow song (2006) es ante todo una historia de amistad. Una amistad entre dos personas totalmente diferentes pero que acaban por necesitarse el uno al otro. Aoi (Juri Ueno) es una amante del cine y sueña con ser directora pero se encuentra engullida por sus dudas y falta de perspectivas. Tomoya (Ichihara) es alguien torpe, no tiene ni idea de lo que quiere para su futuro pero está envuelto en una permanente inocencia y alegría. Una relación alejada de artificios y falsos cuentos de hadas de films similares adolescentes (y que apabullan año tras año los cines de Japón).

De hecho, uno de los puntos fuertes del presente film es que todo está narrado con una naturalidad encantadora, introduciéndote en una universidad japonesa con unos personajes repletos de sueños e ilusiones y que logran contagiarte de ellos. Kumazawa logra crear ese efecto en el que no quieres alejarte de estos personajes y deseas acompañarlos en sus vivencias mucho más tiempo. La segunda mitad del film destaca por adentrarse en los problemas de la juventud japonesa (su falta de perspectivas o la dificultad de entrar en el mercado laboral) y que por la honestidad y naturalidad con la que es narrado no puedes evitar sentirte identificado. El film no duda en abrazar el metalingüismo contagiándote del amor por el cine que siente el personaje de Juri Ueno.
Tomoya se entera de la trágica muerte de Aoi

El joven comienza a recordar su amistad con ella

Aoi, toda una apasionada del cine
Poco a poco la relación entre los dos se estrecha cada vez más

¿Que será de nuestro futuro?

Aoi se marchará a EEUU persiguiendo sus sueños y los dos amigos se separan
¿Conseguirá Tomoya reconocer sus sentimientos?
Todo el tramo que transcurre al rodaje del cortometraje de los jóvenes resultará encantador para el amante del séptimo arte o el estudiante de cine por lo que (y ya inmersos en el tramo final del film) cuando y en honor al recuerdo de Aoi los personajes (y el espectador) visionan el cortometraje al completo la emoción es considerable. Una historia del fin del mundo en donde parece fundirse la realidad y la ficción y es en el cine, gracias al poder del séptimo arte donde esos momentos que hubieras deseado hacer, esas palabras que deberías haber dicho, esos deseos insatisfechos parecen encontrar lugar en la imagen inmortal del celuloide donde parecerá permanecer Aoi junto a Tomoya para siempre. La banda sonora por supuesto ayuda y mucho.

Visualmente y siguiendo el estilo de Iwai, el film es una maravilla con una cámara ensoñadora que sigue sigilosamente a sus personajes y con varios momentos de una belleza poética a recordar (esos arcoíris en el cielo). Pese a todo el film contiene ciertos inconvenientes. Parece que una vez Juri Ueno desaparece de la pantalla el film pega unos bajones considerables y eso se nota mucho una vez su personaje se larga a las Américas a perseguir sus sueños. Este último tramo del film con Tomoya iniciando una relación amorosa con una mujer que no deja de mentirle en su edad la hubiera resumido mucho más por su falta de interés mientras el espectador no deja de echar de menos al personaje de
Ueno (igual que Tomoya, la verdad). Además, ese final tan abrupto donde por fin parecía explotar todo el drama y los sentimientos reprimidos del personaje principal desgraciadamente es concluido algo precipitadamente o sin dejarte tiempo a la reflexión. Parece que las intenciones de Kumazawa durante todo el film es huir en todo momento del festival lacrimógeno descontrolado o el drama artificioso y gratuito.

Rainbow Song (2006) es un film muy agradable y sobradamente recomendable, dotado de una pareja de personajes maravillosos cuya relación de amistad y amores insatisfechos resulta conmovedora, natural y realista. Un film que parece alejarse en todo momento de tópicos, estereotipos, lugares comunes o drama gratuito y de postín, con todo lo bueno y malo que eso conlleva. Lástima que algunos fallos (el bajón que supone perder de vista al personaje de Ueno) no consigan que Rainbow Song (2006) se convierta en un clásico a la altura de los mejores trabajos de Iwai quedándose en un muy notable trabajo, que no es poco.

Naoto Kumazawa tras Rainbow Song ha dirigido films como From me to you (2010) o A short distance relationship (2014), films que por su tono (romance adolescente) se dirigen por el camino contrario con el que pareció abordar Rainbow Song; la comercialidad más artificiosa.