CRÍTICAS PELÍCULAS

lunes, 27 de febrero de 2023

ULTRAMAN DECKER FINALE: JOURNEY TO BEYOND (2023)


Ultraman Decker (2022), la última de las series del personaje hasta el momento, fue una pequeña sorpresa siendo un estupendo entretenimiento que se guardaba unos cuantos ases en la manga. Giros de guión que me pillaron desprevenido, un villano interesante, unas batallas espectaculares... y que ayudan a que la serie sobresalga, aún a pesar de contar más o menos lo mismo de siempre. Un mes después del fin de la serie nos llega Ultraman Decker Finale: Journey to beyond (2023), una película que, más que concluir la serie, supone una nueva aventura de los personajes de Decker con algunas novedades de lo más jugosas.

La película nos situa después de los acontecimientos que cerraron la serie, con los miembros de GUTS-Select, Asumi, Ryumon y Kirino, afrontando sus planes de futuro hasta que una invasión alienígena desestabiliza el planeta. El causante es el Profesor Gibelus, un ser cuya ocupación favorita es invadir planetas para encontrar la manera más hermosa de invasión y destrucción. Todo un señor. Si bien, una invitada inesperada se unirá a la batalla. Una joven muchacha con capacidad para convertirse en: ¡Ultraman Dinas!

Ultraman Decker Finale: Journey to beyond, supone una notable mejora respecto a la película que pudimos ver el año pasado y que concluía Trigger (Ultraman Trigger: Episode Z). No soy muy amante de estas películas que estiran el chicle de la serie de turno ya que suelen no aportar mucho más a lo ya contado. Si bien, el presente filme, aún contando la enésima invasión extraterrestre comandada por un genio del mal y sus ridículos vasallos (unos masillas con las pintas de diversos monstruos clásicos de la franquicia) presenta elementos a tener muy en cuenta y que la elevan a un producto la mar de disfrutón y entretenido. 

Sin duda, el gran acierto del filme es el personaje de Dinas. ¡Por fin tenemos a una chica que se transforma en Ultraman (o Ultragirl) y que está plasmada de una forma algo seria (sin absolutas chorradas como esa Ultrawoman Grigio de Ultraman R/B (2018))! Ultraman Dinas y su actriz, Kayano Nakamura, son de lo mejor de este filme y el carisma del personaje es notable así como su química con Asumi/Decker. Su fondo tiene un mínimo de interés ya que es una alienígena de otro planeta el cual fue destruído por el Profesor Gibelus naciendo en ella el deseo de ayudar con su poder a otras civilizaciones. ¿Y cómo consiguió sus poderes de Dinas? ¡Gracias al mismísimo Ultraman Dyna!

Por desgracia y tras un entretenido primer tramo, el filme se va hundiendo progresivamente hacia el aburrimiento con escenas bastante pobretonas protagonizadas por los terribles masillas alienígenas, invitados que incomprensiblemente se unen a la fiesta para ayudar como Alien Metron o Grace... Si bien, el filme vuelve a volar en su tramo final con la batalla contra el bicharraco de turno realizada de manera espectacular. La película se guarda sabiamente el regreso de Ultraman Decker hasta el final dejando un buen y acertado protagonismo a Ultraman Dinas pero cuando Decker regresa el momento está llevado con una carga emocional muy notable coronado con una batalla en el espacio exterior espectacular.

Asumi se encuentra con una muchacha misteriosa luchando contra unos aliens extraños.

¡El profesor Gibelus someterá la Tierra!

La muchacha resultará ser... Ultraman Dinas.

¿Podrán vencer a la amenaza? ¿Volverá Decker?

Ultraman Decker Finale: Journey to beyond (2023) no inventa la rueda pero es un producto que se disfruta de la misma manera que se disfrutó la serie madre. Aún con su pereza argumental, se guarda algunos ases en la manga muy disfrutables y otros absolutamente novedosos. La presencia tan agradecida de Ultraman Dinas, lo simpático de sus personajes principales los cuales se enfrentan a su futuro con dudas y conflictos, Asumi enfrentándose a su destino y cerrando un círculo al volver a obtener la luz que lo devolverá a Decker... 

El filme tiene además un mínimo de trabajo de escenografía, uso de la luz y espectacularidad que le da un mínimo de seriedad cinematográfica guardándose algunas escenas impolutas de efectos especiales como el gran clímax final. Ojo por eso a esa alucinante set piece situada en esa especie de dimensión paralela con los personajes perdidos en medio de asteroides y monstruos. Delirante y espectacular a partes iguales por lo sobrada que resulta.

Y a partir de aquí unas reflexiones que vienen cargadas de ¡¡¡SPOILERS!!!

El final del filme con Asumi y Dinas adentrándose en el espacio en un viaje incierto, nos da qué pensar cerrando de forma muy acertada la paradoja temporal que es toda Ultraman Decker. Y es que si en la serie Ultraman Decker viajaba al pasado hasta encontrar a Asumi, para después volver al futuro al finalizar su misión, en el filme, vemos un presente con Dyna traspasando la luz a Dinas, la cual hará lo propio con Asumi al morir éste, creando a un nuevo Ultraman Decker. Por lo que dicho plano final con Asumi y Dinas (con cierto cosquilleo romántico entre ellos) de viaje espacial nos cierra que, seguro, sus descendientes darán lugar al Decker del futuro que conocimos en la serie.

Y tras los créditos finales se nos hace un pequeño adelante de la siguiente ultra-serie. El nuevo héroe es Ultraman Blazar y por el tono del teaser parece que la serie tendrá un aire algo más oscuro y adulto. Espero no equivocarme.

miércoles, 22 de febrero de 2023

THE WANDERING MOON (2022)



Lee Sang-Il es uno de los directores más interesantes del Japón de nuevo milenio. Desde su debut en 2002 con Border Line, suele tratar temáticas bastante arriesgadas que ofrecen un fresco social interesante y crítico con el Japón actual. Unos trabajos que además se suelen saldar con éxito de público como Hula Girls (2006) o Villain (2010). Pasando por ese extraño (por innecesario) pero remarcable remake del Sin Perdón (1992) de Eastwood, convertido en Unforgiven (2013), su cine, en estos últimos años, parece querer ir más lejos llevando al espectador a terrenos cada vez más incómodos pero estimulantes como la muy notable Rage (2016) o el filme que nos ocupa hoy: The Wandering Moon (2022).

El filme cuenta cómo en un parque, en una tarde lluviosa, un estudiante universitario de 19 años, Fumi, ofrece un paraguas a una niña de 10 años empapada, Sarasa. Al darse cuenta de su renuncia a irse a casa, Fumi la deja quedarse en su casa, donde pasa los próximos dos meses en paz. Se toman de la mano y parecen haber encontrado finalmente su lugar en el mundo hasta que arrestan a Fumi por secuestro. Quince años después, los dos solitarios se reencuentran, ambos aún sufriendo el estigma de ser víctimas y perpetradores de "un caso de pedofilia".

Como he comentado, Lee Sang-Il suele adentrarse en terrenos algo peliagudos en sus trabajos, si bien al ser producciones amparadas en grandes estudios como Toho, el director tenía que cortarse algo en sus planteamientos. Esto no pasa con The Wandering Moon (también conocida simplemente como Wandering), y quien la productora GAGA, da libertad creativa a Sang-Il para así poder permitirse llegar lejos y volar alto. 

The Wandering Moon es un drama orquestado de manera ejemplar y que pone contra las cuerdas al espectador, desafiándole (aún a costa de crear rechazo) a querer empatizar con un protagonista supuestamente pederasta y su víctima la cual quiere estar junto a él para retomar un pasado en el que vivieron, quizás, los días más felices de sus respectivas vidas. El filme es tremendamente rico tanto en la psicología de sus personajes como en el fresco social del Japón actual tan duro que se realiza con un machismo feroz, violencia de género, abusos sexuales centrando su mirada en el papel de la mujer nipona y la presión a la que se ve sometida en la sociedad. Al final presenta la idea de que si eres diferente en Japón, o escapas del modelo social aceptado, los prejuicios y la presión de la masa acabarán por destrozarte.

Lee Sang-Il se suele rodear de grandes repartos (Ken Watanabe, Aoi Miyazaki, Satoshi Tsumaboki...) y aquí no es la excepción siendo su pareja protagonista uno de los grandes puntos fuertes de la cinta. Suzu Hirose, quien ya aparecía en el anterior trabajo de su director, Rage (2016), ofrece una interpretación verdaderamente sobresaliente, de una madurez fuera de toda duda y conmovedora hasta el hueso. Una joven con inquietudes que se salen de la norma de lo que debería ser la mujer modelo japonesa (todo lo que se aleja de quedarse en casa a cuidar del marido), de traumas sexuales pasados y que en el presente vive una relación tóxica con una pareja que acabará maltratándola. 

La verdad es que Lee Sang-Il parece empeñado en hacerle putadas a los personajes de Hirose. Si en Rage la pobre muchacha era violada por unos norteamericanos, aquí es víctima de una terrible paliza perpretada por su pareja, en una escena que duele en el alma. Cómo ha crecido, en todos los sentidos, la jovencita que vimos en Nuestra hermana pequeña (2015) de Kore Eda, convertida ahora en uno de los rostros más destacables del presente cinematográfico nipón. Fumi, el supuesto pederasta, interpretado por Tori Matsuzaka (Last of the Wolves (2021)), realiza un papel complicadísimo y sobresale con una actuación de gran sutilidad y pausa a un personaje torturado, maltratado y que nos hará dudar de sus intenciones hasta el catártico final del filme.

Fumi, un estudiante universitario, acogió en su casa a Sarasa, una niña de 10 años. Fumi acabó detenido.

15 años después los dos se vuelven a encontrar.

Se enfrentarán a la incomprensión y maltratos de los que están a su alrededor.

Técnicamente el filme es una delicia. Su trabajo de fotografía es excepcional, obra del gran Hong Kyung-Pyo, responsable de Burning (2018) o Parásitos (2019), generando grandes momentos a lo largo de todo el filme. Me quedo con esa captación semi nocturna de lo cotidiano de las calles japonesas, que me atraparon y me sedujeron poderosamente. 

Así, The Wandering Moon es un ejemplar filme en todos los sentidos, cuyo silencio en festivales internacionales o canales oficiales asiáticos me resulta incomprensible. Un trabajo de una fuerza y belleza visual fuera de toda duda, de reparto excelente, bellísima banda sonora, en una obra además nada complaciente, que se arriesga a crear rechazo y que desafía al espectador con una temática sin duda compleja y complicada. Traumas sexuales, machismo, violencia de género, el estado social del Japón actual, los prejuicios, la incomunicación o la soledad son tratados de una forma conmovedora y rica en matices. Todo lo presentado convierte a The Wandering Moon como uno de los mejores filmes japoneses de estos últimos años y el mejor trabajo de un director con solera como es Lee Sang-Il.

Escenas como la desesperada huída hacia ninguna parte de Sarasa después de ser golpeada por su novio, el recuerdo de la captura policial de Fumi en el lago, el mismo Fumi desnudando su alma y cuerpo a Sarasa... son momentos que se me quedarán grabados en la retina por su gran fuerza. Pero por encima de todo me quedo con el plano final del filme y que cuenta con Suzu Hirose como protagonista. Un plano que transmite tanto y que rezuma sexualidad, amor y alma por todos sus poros, realizado además con la máxima sencillez. Para quitarse el sombrero.

martes, 7 de febrero de 2023

ULTRAMAN TIGA & ULTRAMAN DYNA: WARRIORS OF THE STAR OF LIGHT (1998)


En 1996, nuestro superhéroe galáctico favorito regresó al redil tras años de ausencia en las televisiones niponas y con éxito renovado. La querida Ultraman Tiga (1996) generó toda una serie de nuevos productos de la franquicia. La inferior, aunque igualmente entretenida Ultraman Dyna (1997) continuó la senda dejada por Tiga. No olvidemos que la presencia de Ultraman no se limitó a las series sino que se quiso dar toda la continuidad posible al tirón de la serie que estuviera emitiéndose en ese año con películas que contaban nuevas aventuras del Ultraman de turno o conclusiones finales cinematográficas de la serie en cuestión. Ultraman Tiga contaría con varias películas de este tipo como Ultraman Tiga: The Final Odissey (2000), una estupenda conclusión a la trama dejada por Tiga. Ultraman Dyna también protagonizaría varias películas, entre ellas la que nos ocupa hoy: Ultraman Tiga & Ultraman Dyna: Warriors of the Star of Light (1998).

La película da inicio en la Luna, cuando un monstruo aparece para aterrorizar a nuestros héroes de Super-GUTS. Ultraman Dyna aparecerá en la batalla pero cuando su derrota está cerca, una enorme máquina hace acto de presencia cargándose de una sentada al bicho con su rayo de la muerte. El robotaco es el Deathfacer, una creación de la organización TPC (la cual forma Super-GUTS) con el objetivo de ser el arma definitiva de la humanidad para así no depender de Dyna. Aunque el robot, por supuesto, acabará fuera de control y en contra de sus creadores al ser dominado por una raza alienígena, los Alien Monera, quienes tienen muchas ganas de quitarse a la humanidad de en medio. Asuka (el alter-ego de Dyna) hará frente sus miedos y se enfrentará una vez más al Deathfacer consiguiendo vencer, provocando los enfados de los alienígenas que se unirán hasta convertirse en un enorme monstruo tentacular que logrará matar a Dyna, pero... un nuevo invitado a la fiesta hará acto de presencia para echar una mano al asunto... ¡Tiga!

Ultraman Tiga & Ultraman Dyna: Warriors of the Star of Light funciona como un capítulo estirado de la serie con algo más de presupuesto. Gran parte de su impacto reside en si eres tanto conocedor de Ultraman Tiga como seguidor de Dyna ya que la película está situada cronológicamente entre los episodios 26 y 27 de Dyna. Así que se da por sentado que conoces a la perfección a los personajes y sus motivaciones, por lo que si no has visto ni un episodio de estas dos series te sentirás inicialmente bastante perdido o confuso en determinados momentos.

Como digo, gran parte de estas películas de Ultraman salidas a rebufo de la serie en curso no suelen aportar mucho y en muchas ocasiones su empaque técnico es algo sonrojante siendo sus resultados más propios de un simple episodio alargado para televisión que no un largometraje para cines con un mínimo de empaque. Si bien, Ultraman Tiga & Ultraman Dyna: Warriors of the Star of Light(1998) se erige como uno de los filmes del personaje más entretenidos y disfrutables con un ritmo constante y cierta seriedad en general que la apartan de lo infantiloide que era en bastantes ocasiones Ultraman Dyna, emparentándola de alguna manera con el serio y solemne final de la serie, que aun estaba por llegar.

Dyna vs Deathfacer
Se adentra en temas interesantes como es ese creciente militarismo y fascismo de la organización TPC que desconfía de Ultraman como aliado de la humanidad y pretenden construir la arma más potente posible como defensa de la Tierra. El robotaco Deathfacer tiene un diseño acertado y resulta temible (y tendrá un homenaje en la nueva Ultraman Decker de 2022, con el robot Terraphaser), siendo un robot que se volverá en contra de sus creadores al ser dominado por los Alien Monera. 

Es interesante, además, que el plan pasa por robarle la energía y conocimientos de Ultraman, engañando a Asuka y pasando así esta energía al robot. Los miedos tanto de Asuka como Dyna de ser destrozados por este robotaco también es un elemento interesante, ya que no es tan habitual en la franquicia que Ultraman sienta pánico o estrés post-traumático por un enemigo. El peso del grupo de héroes de Super-GUTS es justillo pero aceptable destacando esa bonita interacción entre la alegre Mai y Asuka. Siendo Dyna una continuación de la anterior Tiga, personajes de esta última hacen acto de aparición, teniendo un peso importante en el asunto la capitana Iruma. Todo un placer reencontrarse con este personaje y quien la actriz Mio takaki logra darle un aire algo triste. Los cameos no acaban aquí, habiendo una aparición muy especial en el final del filme en este sentido.

Queen Monera hubiera hecho las delicias de Lovecraft
Tiga, tal y como reza el título del filme, también hace acto de presencia. Aún sabiendo guardar su aparición hasta el final haciendo subir las expectativas del espectador, sus únicos 5 minutos de cuota de pantalla saben a bastante poco, por desgracia. Además, habiendo como había acabado el héroe en el final de su serie, la forma que tienen de devolver al personaje es algo cogido con pinzas. Si bien, es una excusa argumental (uno más de los constantes deus ex machina de la franquicia) algo salvable si lo comparamos con las forzadas apariciones del héroe en futuras ultraseries.

A nivel de efectos especiales hay una evolución evidente respecto a la serie madre encontrándonos con un estilo en general bastante cinematográfico, que se agradece, y unos momentos de destrucción y batallas muy espectaculares. Los disfraces tanto de Ultraman como de los monstruos enemigos están muy bien traídos siendo estilizados y con un sensación de movimientos fluída. Y el acto final concentra momentos espectaculares, con la aparición de ese monstruo extraterrestre ridículamente gigantesco, la Queen Monera y que es prácticamente un primo hermano de Cthulhu, y con quien se logran potentes momentos visuales, especialmente cuando se juega con la perspectiva. Si bien, la batalla final de Tiga y Dyna contra el monstruo acaba sabiendo a poco, por la "facilidad" con la que se quitan de en medio al bicho.

Aún con sus cosas, Ultraman Tiga & Ultraman Dyna: Warriors of the Star of Light resulta bastante recomendable para el fan del personaje. Un filme de 67 minutos que presenta ideas interesantes (y que serían exploradas en el final de serie de Dyna) y un ritmo constante con muchos momentos de destrucción y batallas. Aún con sus momentos melodramáticos que le sacan a uno del filme, sus chromas y algunos fondos digitales que le hace a uno sangrar los ojos o ciertas decisiones de guión algo justillas, en general es un muy entretenido filme y que bien vale la pena para pasar una tarde distraída de domingo.

martes, 24 de enero de 2023

ULTRAMAN DECKER (2022)



La ultra-franquicia no se detiene. Desde 2013, que dieron comienzo las nuevas series del personaje con sus New Generation Heroes (nuevos héroes para una nueva generación) con Ultraman Ginga, el éxito del personaje sigue. No olvidemos la jugada maestra que realiza Tsuburaya Productions desde hace unos años, colgando cada semana, legalmente, en su canal de Youtube, los nuevos episodios de la serie que esté en curso. Una decisión excelente que les ha abierto al mundo y ha hecho descubrir para muchos el universo de Ultraman. Ultraman Trigger (2021), pese a que, personalmente, me pareció muy entretenida, no acabó de gustar entre el fandom pudiendo encontrar verdaderos odios indiscriminados hacia la misma y hacia su héroe Kengo Manaka. El pobre Raiga Terasaka hasta tuvo que soportar alguna que otra carta amenazadora de algún fan un poco desquiciado. Lamentable. Pero la maquinaria no se detiene, y en 2022 llegó la nueva ultraserie: Ultraman Decker (2022).

¡Deckeeeeeeer!
Decker continua los hechos de la anterior Trigger, y si ésta última funcionaba como 25 aniversario de la celebrada Ultraman Tiga (1996), Decker haría lo propio con los 25 años de Ultraman Dyna, pero jugando con algunos elementos que la situaran como un producto con entidad propia.

La serie nos situa 8 años después del final de Trigger cuando el planeta Tierra es atacado por unas criaturas alienígenas y extrañas llamadas Sphere, las cuales cubren con una barrera todo el planeta, incomunicándolos con los vecinos humanos de Marte. En el fragor de la batalla, Kanata Asumi, un humilde vendedor de galletas de arroz, intenta defender improvisadamente a la población, pero cae en la lucha... hasta que una luz extraña lo absorbe y salva, apareciendo una figura descomunal que le otorga sus poderes para defender la Tierra. A partir de ahora será ¡Ultraman Decker! Pero el acto de valentía de Kanata no quedará en balde ya que le valdrá para poder entrar a formar parte del escuadrón de defensa GUTS-Select. Trabajo le queda.

Ultraman Decker está compuesta por 25 episodios emitidos entre el 9 de julio de 2022 y el 21 de enero de 2023 y, again, vuelve a ser un estupendo entretenimiento muy bien dosificado, de espectaculares batallas y que consigue tener una entidad propia, escapándose de la sombra de su referente directo, Ultraman Dyna (1997). Algo de lo que pecaba la anterior Trigger, que en su constante referencialidad se quedó a medio camino, pero no es lo único en que mejora Decker. Sus personajes, resultan algo más trabajados, carismáticos y acabas cogiéndoles bastante cariños a todos. Si que es verdad que resulta bastante risible que el escuadrón de élite de GUTS-Select, responsables de la seguridad de la Tierra, lo compongan 5 personas. Un comandante, la vice-capitana y tres soldados (recordemos el enorme plantel de personajes de Gaia, por ejemplo). Pero paradójicamente, reducir el círculo de personajes logra que se le dedique un mínimo de trabajo de caracterización a cada uno de ellos en el poco tiempo de que se dispone en la serie.

El cast de la serie
Y en ese sentido, aún sin ser apasionantes, logras un sentimiento de cercanía hacia ellos. El héroe de la serie, Kanata, resulta bastante acertado, alejándose de ciertas tonterías infantiles y guiños a los pequeños de la casa siendo un tipo que aún teniendo su poder de Ultraman no dejará de preguntarse si está haciendo lo correcto o buscando los motivos por los cuales lucha. 

También regresa, en varios episodios crossover, Kengo/Ultraman Trigger, siendo algo así como una especie de mentor para Kanata/Decker. Los dos actores mantienen una buena química cuando están juntos en pantalla siendo el de Kengo, un regreso que sirve para cosas útiles en el devenir de los acontecimientos y que no está de mero adorno.

A Kanata le acompaña el perfeccionista Ryumon y la dulce Ichika. Ésta última consigue ser bastante entrañable, no solo por la entusiasta interpretación de su actriz Yuka Murayama, sino porque además, ella resulta ser una auténtica fan de la franquicia hasta el punto de que lloró al ser seleccionada para el papel. El comandante Taiji Murahoshi y la vice capitana Sawa Kaizaki, también resultan personajes bastante simpáticos. En especial Taiji, de corte serio, cerebral pero con momentos tiernos que lo hacen un personaje bastante cercano. No nos olvidemos del pequeño robot Hanejiro y que bebe del peluche de tres al cuarto con aires evidentes a Pikachu el cual vimos en la original Dyna. Aquí se le da una vuelta algo más divertida (siendo el primero que descubre la verdadera identidad de Kanata) a la vez de activa en la historia ya que pilota naves de combate y resuelve problemáticas complicadas.

Ep. 1, Day of the Attack.
Así, el inicio de la serie, Day of the Attack, es bien potente y presenta la invasión de los Sphere, los cuales atacan tanto las colonias humanas de Marte como toda la Tierra. El kaiju del episodio, Spherasaurus, tiene un look espectacular y la conclusión guarda una perla interesante… Decker es derrotado y la Tierra queda engullida por el escudo alienígena de los Sphere… La trama sigue en el ep. 2, Kanata’s Resolve, y nos sitúa un año después de los acontecimientos del anterior con un Kanata que desde entonces no ha sido capaz de transformarse en Ultraman. Hasta aquí la serie entra como un tiro, dando el tiempo necesario al desarrollo de personajes, cosa que se agradece. 

Hay alguna sorpresilla como el hecho de que Decker pueda materializar otros monstruos para enfrentarse a la amenaza (como en Ultraseven). Así, vemos en algunos momentos a Miclas o Agiras, aunque su presencia durante la serie es más testimonial que otra cosa. Tras este inicio de serie, para mi desgracia da inicio un tramo bastante más discreto, poco interesante y que se alarga hasta la mitad de la misma. Aún con el gran problema para los personajes que supone tener a la Tierra incomunicada por ese gran escudo (un punto de partida interesante y que puede llevar a pensar en el confinamiento derivado del Covid-19), hay una seguidilla de episodios de corte independiente con aventurillas ligeras de tono más irrelevante. Hay episodios bastante entretenidos, por supuesto, como el número 5, The Glutton of the Lake, donde se recupera a un bonachón Eleking, quien es la mascota de una extraterrestre benevolente camuflada en la Tierra en el cuerpo de una adolescente. Simpático y donde Decker muestra una nueva forma: “Decker Miracle”.

Ep. 5, The Glutton of the Lake

El regreso de Kengo en el ep. 7, The Light of Hope
From the Red Planet
El primero de los crossovers con Ultraman Trigger lo encontramos en el doble ep. 7 y 8, The Light of Hope From the Red Planet / Light and Darkness, siendo el primero bastante entretenido y curioso por saber qué ha pasado con los personajes de Trigger en estos ocho años. La facilona manera con la que Kengo vuelve a la Tierra (gracias a Akito) se compensa con un ritmo divertido en general y una batalla final bastante maja que cuenta con el regreso del bicharraco gigante Megalothor. La sorpresa es que Carmeara (la guardiana de la oscuridad) aún vive en su interior… Su continuación recicla de mala manera y de forma algo banal el episodio 45 de Ultraman Tiga con una flor gigante que con su polen hace entrar a la gente en una especie de sueño feliz, aunque la batalla final, con la inesperada ayuda de Carmeara, es espectacular.

Ep. 8, Light and Darkness
El ep. 9, Standing Tall for Someone Special, es un homenaje a uno de los mejores episodios de Ultraman Dyna (el memorable ep. 31), aunque el resultado, simplemente simpático, palidece en comparación con esta historia de un campeón de artes marciales espacial, de nombre Grace, en horas bajas y viejunas intentando volver a sus años de gloria. En el ep. 10, Man and Monster, aún siendo el guión algo desvalazado, intenta ir más allá y profundizar en conceptos como la domesticación de los monstruos, nuestra relación con los kaiju o su uso como armas de guerra. El ep. 12, Neomegas Strikes Back, es otro ejemplo que vale la pena, siendo acertado y logrando buenas dosis de tensión y espectacularidad con un Decker que acaba derrotado y que trae “sorpresita” final: Asakage, doctor de GUTS Select, descubre el secreto de Kanata… Es aquí donde Ultraman Decker remonta (tras el ep. 13, el innecesario episodio resumen) y de qué manera, enseñando varias cartas en forma de giros de guión y sorpresas que a mí me cogieron algo desprevenido tras una primera mitad de serie simplemente pasable. 

Advierto al lector que si desea evitarse SPOILERS que deje de leer...

Empiezan las sorpresas. Ep. 14, Birth of a Dark God.

Agams, el trágico villano de la serie.
Hemos mencionado al doctor Asakage. ¿Pero quien es este hombre? Un secundario que participa desde el inicio de la serie y que ayuda a los héroes con sus invenciones y cuyo mayor objetivo es construir el Terraphaser, un robotaco de gran poder de destrucción. Si bien, todo esto cambia radicalmente en el doble ep. 14 y 15, Birth of a Dark God / A Promise For Tomorrow cuando descubrimos que el tal Asakage tiene intenciones malvadas. Su nombre real es Agams, quiere destruir a la humanidad, viene de otro planeta y ... ¡¡es un viajero del futuro!! 

Introducir de repente los viajes en el tiempo en la trama me supuso toda una sorpresa y un soplo de aire fresco que cambia radicalmente mi percepción de una serie que hasta el momento estaba siendo discretilla. Agams no es el único viajero del tiempo porque también aparece otro personaje en estos dos episodios cuyo nombre es… ¡¡¡Decker!!! Y también puede transformarse en Ultraman Decker (of course). ¿Frente a esto, en que lugar deja como héroe a Kanata? Que Ultraman Decker sea un guerrero que haya viajado al pasado para cambiar el terrible futuro del universo me parece una idea jugosa y muy acertada. El episodio 15, con todos estos elementos puestos encima de la mesa, se queda como uno de los mejores momentos de la serie, con un tono muy conseguido de épica, drama y buenas ideas culminado con un final espectacular con Decker en un nuevo modo de transformación (“Dynamic”) y súper poderoso.

Da inicio así a un arco la mar de interesante con el tal Agams y su relación con Kanata. Un villano cuyo tratamiento me resulta muy interesante y suficientemente trabajado. Las motivaciones de Agams irán desvelándose poco a poco y contra más sepa Kanata de ello más le irán sumiendo en un mar de dudas sobre que es lo que debería hacer en esta batalla, ya que de alguna manera empatiza con Agams y tiene intención de salvarlo de su locura.

Ep. 18, Invitation from Another Dimension
Dicho arco con el villano irá ocupando buena parte de los siguientes episodios consiguiendo una notable escalada de tensión en su evolución. En el notable doble capítulo 18 y 19, Invitation from Another Dimension / Warriors on the Moon, Agams se alía con el mismísimo Yapool (el villano de Ultraman Ace) para tender una trampa a Decker y que desaparezca de la Tierra. Más tarde un Kanata en el espacio, será rescatado por Trigger del ataque de los Sphere y acabarán en la luna.

Aún con una trama focalizada hacia un punto muy claro, Ultraman Decker aún guarda ases en la manga y consigue sorprender con gemas tan deliciosas e inesperadas como la que nos encontramos en el ep. 20, Lord Ragon, el cual parece mirar a la mítica Ultra Q. Envuelto de una atmósfera muy especial, de una realización bastante más elaborada que de costumbre y de una sensibilidad notable en una historia sobre mitos ancestrales y dioses ya olvidados con el que contamos con el regreso del monstruo Ragon. Todo un oasis maravilloso y que supone, a opinión personal, el mejor episodio de toda Decker.

La gran gema de la serie. Ep. 20, Lord Ragon.

Ultraman Dyna en el ep. 21, The Price of Prosperity

A partir del siguiente, ep. 21, The Price of Prosperity, la trama principal vuelve a su cauce en una recta final a tener muy en cuenta. Aquí nos encontramos con una empresa que ha creado una fuente de energía capaz de superar la velocidad de la luz gracias al cuerpo de un Sphere. Una trama, que daría para variadas reflexiones pero que acaba siendo algo superficial. Es en este capítulo donde contamos con la aparición ultra-especial del mismísimo Ultraman Dyna, el cual se persona para echarle una mano a Decker. Una aparición que se siente algo forzada y solo por cumplir con el fan, aunque acaba teniendo una buena justificación en el siguiente episodio.

Muchísimo mejor son los dos capítulos siguientes. El ep. 22, The Fall of Bazdo, es decididamente espectacular, vibrante y algo más oscuro de lo acostumbrado, con un Agams fuera de sí y tomando decisiones monstruosas como fusionarse con los Sphere en su afán de loca venganza. Se nos detallan sus motivaciones. En resumidas cuentas, se la tiene jurada a la humanidad porque, en el futuro, éstos serán los culpables indirectos de la llegada de los Sphere a su planeta y que causará su posterior destrucción total. Una catástrofe en donde perdió a su amada esposa. 

Ep. 23, The Sky of Despair.
Con un Kanata en conflicto interno tratando de hacer lo correcto, las emociones estallan en un catártico final en una batalla entre Decker y Agams (a bordo del Terraphaser) de alto voltaje y que finiquita con una ciudad medio destruida. Kanata, aún en su intento de hacer el bien, esto no ha servido para nada. Solo hay destrucción y un villano que para colmo de males acaba con amnesia… La cosa sigue en el número 23, The Sky of Despair, otro de los grandes momentos de la serie por su ejemplar manera de enfocar el drama y la tensión. Aquí el trabajo de cámara es elaborado y sorprendente, más de lo acostumbrado, con incluso ecos a Blade Runner, culminado con una batalla final tremenda con Decker luchando contra 3 monstruos, Agams a bordo de un Terraphaser fusionado con los Sphere y aferrándose a lo poco que le queda de “humanidad”. Y mientras, de un enorme agujero en el espacio, surge Mother Spherasaurus, con el objetivo de tragarse el planeta Tierra...

Kanata lo da todo en el ep. 25, The Light far Beyond.

Ep. 25, The Light far Beyond

Cuando subes tanto las expectativas del espectador se corre el riesgo de que éstas no acaben por cumplirse. En los dos episodios finales de la serie esto pasa por poco, siendo éstos, si, un entretenimiento irresistible pero en el que uno esperaba algo más y se ve una manera algo facilona de finiquitar la trama. Mother Spherasaurus es un bicharraco tremendo y aterrador pero pierde mucho en poder de sugestión en comparación a ese ambiguo y divino Gran-Sphere, del final de Dyna. El ep. 24, End of a Dream, plantea aspectos interesantes como ese Trigger cayendo derrotado desde los cielos o ver a Kanata contagiado por los Sphere y perdiendo la capacidad de transformarse en Decker en el oscuro final del episodio. La conclusión al arco con Agams, con su breve momento de redención y sacrificio final, resuelto de forma fácil y rápida, acaba siendo un poco frustrante. Una pena.

El gran final, que vemos en el ep. 25, The Light far Beyond, pese a su facilona manera de resolver el entuerto, no por todo ello resulta menos efectivo. Una conclusión que concentra momentos bastante emotivos entre sus personajes (ese íntimo inicio, con Kanata desvelando su identidad a todos, está bien llevada y sustentada por las interpretaciones del elenco) y una batalla final muy espectacular con Kengo/Trigger actuando en la pelea y pasando la antorcha del héroe a un Kanata que vuelve a ser Decker en todo su esplendor para derrotar a la Mother Spherasaurus y luchar por un nuevo y brillante futuro.

Pese a una primera mitad bastante dudosa, Ultraman Decker se erige como otro buen entretenimiento de la franquicia. Pese algunas resoluciones y desarrollos facilones, episodios poco interesantes o los continuos enfrentamientos de Decker contra Terraphaser... vista en conjunto resulta más satisfactoria que la anterior Ultraman Trigger, la cual contenía una trama más rica y compleja que no acababa de explotarse debidamente. Gracias, principalmente, a sus personajes simpáticos, a un héroe principal competente, giros de guión que me pillaron por sorpresa, su interesante y tenso arco principal contra un villano algo más tridimensional que de costumbre... Todo esto convierte a Ultraman Decker en una festiva y bien cerrada historia de viajes en el tiempo, de sabor decididamente espectacular gracias a unos efectos de maquetas, disfraces y explosiones para quitarse el sombrero. ¡Seguid así Tsuburaya! Y en febrero, la trama continua con el estreno de la película Ultraman Decker Finale: Journey to Beyond (2023) y que contará con la sorprendente presencia de una ultragirl: Ultraman Dinas. Yo no me la pierdo.

Por último comentar las canciones de la serie, las cuales vuelven a dar en el clavo. El opening, como de costumbre, es bien pegadizo: Wake up Decker! de Screen Mode. Y los endings vienen cantados por Hironobu Kaneyama, conocido por multitud de trabajos, pero especialmente por Dragon Ball Z. Su primer ending (Kanata Toku) no me acaba de seducir en absoluto, siendo el segundo, Hikari Kanata, un trallazo de gran y emocional melodía.


sábado, 21 de enero de 2023

ROBOVAMP (1988)


La Filmark International Ltd hizo de las suyas especialmente en los años 80, con el ánimo de hacer negocio y dinero fácil no dudaba en comprar peliculillas coreanas, taiwanesas o tailandesas, las cuales remontaba y vendía de nuevo para su estreno en cines de Hong Kong, Japón u occidente. Uno de los remontajes más memorables e imperdibles se lo debemos al productor Tomas Tang bien conocido por sus exploits con ninjas o vampiros y quien, para Filmark, atentó al cine de manera maravillosa y fascinante con esta Robovamp (1988). 

Tang, desgraciadamente fallecido en 1996 por un incendio en sus oficinas que también provocó la destrucción de los negativos originales de Robovamp, echa mano de una trepidante cinta de acción tailandesa, Paa Lohgan (1984), y en una túrmix imposible le introduce todos los elementos que más molan: vampiros chinos, maestros taoístas, artes marciales, disparos a raudales y... ¡el Robocop más alucinante y cutre de la historia!

Paa Lohgan (1984)
Si alguien intenta entender el argumento de Robovamp sería algo así. Tenemos por un lado a una banda de narcotraficantes que para proteger los envíos de droga deciden realizar un plan infalible como es entrenar a vampiros (de los que saltan) gracias a la ayuda de un maestro taoísta. Si bien, las fuerzas policiales idean un plan para combatir a los vampiros como es la creación de un robot invencible. A la vez, unos agentes especiales se adentrarán en la jungla (el metraje tailandés) al lugar donde fabrican la droga para desbaratar de una vez por todas los planes de estos traficantes del diablo.

Robovamp (1988) es un atentado a la lógica y el buen gusto. Un filme incomprensible y deplorable pero que a la vez se convierte en un must see para el amante de la juerga y del amante de la serie Z. De tan desvergonzada, risible y despreocupada resulta una experiencia irresistible con la que no puedes apartar la mirada de la pantalla. 

Hay por ahí algún acierto, hay algunas escenas de artes marciales (realizadas por veteranos de la Shaw Brothers), donde algunos personajes luchan contra vampiros y fantasmas que no están nada mal. Ya habíamos tenido variados exploits que canibalizaban el éxito de Robocop (ahí tenemos la divertida Robotrix (1991), también de Hong Kong o la japonesa Lady Battle Cop de 1990) pero el robot de Robovamp se lleva la palma con un disfraz que no es más que un chándal plateado adornado con hilarantes efectos de sonido robóticos. Maravilloso. Claro que si, un aplauso por los santos bemoles de presentar algo así y no sentirse avergonzado. Este Robocop de las rebajas tiene su momento culmen en una escena en la playa donde el pobre es atacado por varios vampiros chinos hasta que uno de los narcotraficantes le asesta con un bazooka dejando al robot destrozado. Pero no os preocupéis, a la siguiente escena uno de los científicos respira aliviado: “Menos mal, solo ha sido un cortocircuito...”.

Vampiros entrenados para proteger el traslado de droga de unos narcotraficantes.

Policías y científicos idean un plan infalible. ¡Un Robocop de las rebajas!

¿Logrará vencer a la amenaza?

Una fantasma con transparencias y amores de ultratumba
con un hombre lobo
La presencia de vampiros chinos (recordemos que estos vampiros difieren de los occidentales, van vestidos con atuendos tradicionales y van dando saltos con los brazos extendidos) fue añadido de cara a la venta de la película al público japonés, deseoso de ver más y más películas de vampiros chinos tras el éxito de filmes como Mr. Vampire (1985). A estos seres sobrenaturales hay que añadirle la presencia de una fantasma de rostro occidental y ataviada con trasparencias que dejan entrever sus pechos, enfadada porque su gran amor ha sido convertido en vampiro (aunque más bien tiene el rostro a medio camino entre un gorila y un hombre lobo) lo que le impide consumar con él su gran amor eterno, tela... Lástima que cuando por fin fantasma y vampiro/Lobo se ponen cariñosos y están a punto de consumar el acto... el robot de marras estropee tan romántico momento...

Al menos hay 50 minutos de metraje nuevo para la ocasión y que se entremezclan con parte del metraje de la tailandesa Paa Lohgan, con unos agentes adentrándose en la selva hasta llegar a la fábrica de la droga. Una vez allí, pues la revientan. Un tramo bastante competente a nivel técnico con explosivas secuencias de acción tanto balístico como marcial además de contener algún que otro momento sanguinolento (esa vaca real siendo abierta en canal para introducir en su panza las bolsas de droga).

Robovamp es un "guirigay" estupendo. Nada tiene sentido y sus responsables no tienen vergüenza ninguna y eso la hace una imprescindible de la serie Z más loca de los 80 y que me resulta imposible de puntuar. El amigo Tomas Tang siguió erre que erre con el tema hasta formar una trilogía que es el culmen de la caspa, compuestas por El diablo de la dinamita (1987) y Contraespionaje en la selva (1989). Gemas que ya analizaremos más adelante.