CRÍTICAS PELÍCULAS

miércoles, 12 de agosto de 2020

CRÓNICAS DE SITGES 2019 (3/3)

Encaramos la recta final de esta edición del Festival 2019 con unas películas de lo más variaditas. En primer lugar, el documental Iron Fists and Kung Fu Kicks (2019), llegado desde Australia y dirigido por Serge Ou, nos repasa el impacto del género de las artes marciales desde los tiempos gloriosos de la Shaw Brothers hasta (más o menos) la actualidad. Creo que la mayoría de los adeptos al cine oriental pueden explicar cómo su primera puerta de entrada en esta cinematografía tan fascinante fue o bien el anime o el Kaiju-Eiga. El cine de artes marciales podría formar parte indiscutiblemente de estas primeras experiencias con el cine llegado de oriente. Recuerdo con apenas 10 años ver en casa de mi primo de seguidillo Furia Oriental (1971) y Operación Dragón (1973). Una doble sesión que se grabó a fuego en mi mente dejándome la experiencia tan marcada como las hostias en los cuerpos de los enemigos de Bruce Lee. 

Iron Fists and Kung Fu Kicks (2019) cumple como recorrido remember de cara a los millenials o nostálgicos de los inicios del género en Hong Kong, de qué manera el exitazo de Bruce Lee consiguió romper muchos tabúes así como el reinado de la Shaw Brothers durante los años 60 y 70 hasta llegar a su decadencia en pos de figuras más físicas y revolucionarias como Jackie Chan. Un recorrido interesante pero que acaba por tornarse superficial y algo más aburrido al centrarse en el impacto de estas películas básicamente en los EEUU de los 70 y de qué manera han influenciado en otros aspectos y movimientos sociales como el breakdance, el parkour o la lucha contra el racismo. Centrándose en el impacto del género en los EEUU a nivel popular se acaba echando de menos en el documental un nivel de información más completista respecto la historia de las artes marciales y su evolución en el cine de acción. Queda igualmente superficial y algo desinformado el rápido repaso del género en otros países bien curtidos en la acción como la India o Tailandia. Documental entretenido a pesar de todo.


Dio la casualidad que ese mismo dia, Octavio López presentaba dos de sus libros (el ritmo de este hombre es imparable) de la mano de la editorial Applehead Team: ¿A quien vas a llamar? y Noches de Halloween. El primero sobre la saga de Los Cazafantasmas y el segundo sobre las películas del imperturbable Michael Myers. Tras tantos años siguiendo a Octavio, compartiendo la misma pasión por el Kaiju, los monstruos gigantes y los dinosaurios, lustros revisando la web Godzilla en castellano... los astros se alinearon y pude asistir a su presentación en la carpa FNAC junto al Melià. Ya al acercarme lo pude ver en la entrada de la misma carpa y con paso firme lo saludé y hablamos varios minutos. Fue un momento de gran ilusión que además él supiera quien era yo debido a todos los comentarios dejados en redes sociales en estos años. Un tío encantador. Recomiendo encarecidamente al lector que se acerque a cualquiera de las obras de López porque su prosa es apasionada a la vez que cuenta con una obsesión matemática y científica por llegar al hueso del tema que trata. Avisados quedáis.


Tras llenar el estómago me dispuse a dirigirme a la sala Tramuntana a hacer cola bajo un sol abrasador a esperar la llegada de SABU. Todo un motivo de celebración que el Festival haya traído a un director tan peculiar como éste y que lleva más de 25 años dirigiendo un cine curioso y experimental donde podríamos destacar films como Postman Blues (1997), Monday (2000) o Blessing Bell (2002). Jam (2018) se había vendido como el regreso a los mejores tiempos del director. Pudimos contar con la presencia de SABU en la sala y pude acercarme, saludarle y hacerme una foto con él (no soy muy dado a molestar a la gente y más cuando el pobre SABU se estaba haciendo un cigarrillo en la puerta del cine pero la ocasión lo merecía). Jam (2018) relata las historias paralelas de varias personajes en situaciones bastante extremas emocionalmente hablando. Hiroshi, Takeru y Tetsuo viven en la misma ciudad. Hiroshi es un cantante de pop con poca popularidad que siente un vacío en su vida. Uno de sus fans, Masako, le secuestra. Takeru está convencido de que una joven muchacha ha recobrado la consciencia. Mientras tanto, Tetsuo decide vengarse del yakuza que le envió a prisión.

A pesar de fastidiarle su smokin' time, SABU fue muy amable
El film consigue un buen equilibrio en las tres diferentes historias destacando por méritos propios la de Hiroshi, un Julio Iglesias de tercera en horas muy bajas y que vive una experiencia a lo Misery con una de sus fans. La mezcla de géneros es habitual mezclando un acertado mix de comedia negra, drama y explosiones de violencia protagonizados principalmente por el imperturbable Tetsuo quien imparte justicia entre la yakuza a golpe de martillazo (influencia coreana según nos comentó SABU). Jam (2018) es un muy curioso film que mantiene las señas de identidad de su director con frescura y buen hacer quedándose en una muy interesante pieza de cine independiente japonés.


Ya llegando a última hora de la tarde, mi intención era esperar al gran Sam Neill en la ceremonia de clausura del Festival en el Melià, pero Neill llegaba tarde a la alfombra roja y yo no podía quedarme a esperar más ya que Weathering With You (2019) estaba a punto de comenzar en el Prado. Tras el exitazo mundial de la genial Your Name (2016) había muchísima expectación por ver lo nuevo de Makoto Shinkai, quien es, a opinión personal, el director de animación más interesante de la actualidad demostrando una sensibilidad y calidad de animación suprema. Weathering With You cuenta la historia de Hotaka, un estudiante de secundaria que se muda a Tokio para dejar atrás su vida en una isla aislada del mundo. Allí conocerá a Akina, una chica con el misterioso poder de manipular y controlar el clima a su antojo.

Shinkai vuelve a utilizar el fantástico para tratar temas que nos afectan cómo sociedad en la actualidad, en este caso el cambio climático. Una propuesta que parece a primera vista sencilla pero que se va desarrollando y ganando en complejidad. El que quiera comparar esta cinta con Your name se llevará una sonora decepción y le impedirá disfrutar del presente film (a pesar de mantener el mismo mix de componente romántico con perlas de ciencia ficción) y si, Weathering With You es inferior al anterior film de Shinkai pero eso no impide ver sus grandes cualidades. Se trata de un film sobradamente notable, de una animación espectacular y momentos que calan en el corazón aún sintiendo que descarrila en su tercio final y esos algo "increíbles" momentos de acción y persecuciones entre los personajes que me hicieron sacarme del equilibrado tono del film. Pese a todo otra muestra notable de la filmografía impecable del genio Shinkai. Nada más, tras salir de la sesión emprendí el melancólico camino hacia la estación de tren recordando todos los momentos pasados en esta versión reducida que he realizado del Festival. Un enorme placer, como siempre y ¡hasta el año que viene!

miércoles, 5 de agosto de 2020

TORTUGAS NINJA VS TRANSFORMERS / OUR FRIEND, POWER 5 (1989)

La cinematografía coreana tiene buena imagen entre el público asiduo y amante del cine oriental pero ¿y si escarbamos más? ¿Y si echamos la mirada hacia los convulsos años 70 y 80 en los que vivía la península? Corea tampoco se escapa a esos irresistibles productos de serie Z y exploits que hacen las delicias del aficionado a las emociones fuertes y a las experiencias lisérgicas. Gracias a los lanzamientos en DVD de Trashorama podemos descubrir, bajo nuestro estupor, títulos imposibles como el presente. Cuál fue mi sorpresa al descubrir que existía una especie de versión Z de las Tortugas Ninja realizado desde Corea del Sur. El título del DVD que ofrece Trashorama (que viene acompañado también de la secuela del Son Goku coreano, Son Goku Superdetective (1991)) indica el comercial título de Tortugas Ninja vs Transformers, aunque si rebuscamos por Internet descubriremos el título original de este artefacto imposible: Our Friend, Power 5 (1989).

El film es una experiencia lisérgica de esas que tanto nos gustan. El origen de Our Friend, Power 5 radica en el interés de producir el presente film como vehículo de promoción de una serie de muñecos y artículos que saldrían a la venta en Corea y que estaban basados en las Tortugas Ninja y El desafío de los Gobots (1984), serie de animación americana creada por Hanna Barbera (quien a su vez ya estaba basada en los Gobots, una línea de robots de juguete que se transformaban en vehículos). El filme es una combinación de humor infantil bastante retarded protagonizados por infantes y adultos que actúan como niños, la ciencia ficción de infrapresupuesto, batallas espaciales anime y vampiros chinos (¡que también los hay!). El film no tiene precio en ese sentido.
La línea de juguetes en la que se basa el film.
Our Friend, Power 5 mezcla la imagen real con la animación para abaratar costes, especialmente en los momentos de batallas espaciales con las naves y los robots (seguramente dicha animación estará robada de alguna otra serie, pero la procedencia ya se me escapa) aunque dicha animación recicla y economiza cels por doquier de la misma película. Los personajes adultos están caracterizados de forma estrafalaria, con barbas de carnaval y maquillaje sonrojado. Lo mismo podemos decir del villano del film, apodado Tiburón, el cual le acompañan un grupo de tíos disfrazados de ratas y que se lo pondrán bien difícil a nuestros protagonistas. El tipo de humor es muy duro para el espectador no acostumbrado y que imita al slapstick y humor cartoon propia de un cómic y por tanto las acciones de los personajes responden como tal. El batiburrillo empieza con un grupo de niños cuyos padres son científicos los cuales andan bien preocupados por la basura que se acumula en el espacio. Debido a una imprudencia, los niños llegan hasta un cañón de rayos gamma y éste electrocuta a uno de ellos. Para sorpresa de todos, al niño no le pasa nada y derivado del accidente consigue poderes psíquicos que ríete tú de Carrie. A los niños les acompaña una adolescente experta en Taekwondo la cual a la mínima no evita enseñar sus cualidades marciales mientras el adulto/niño le va tirando la caña recibiendo patadas y demás llaves como respuesta. Las Tortugas Ninja son inolvidables, siendo unos tíos embutidos en unas carcasas, imagino que de plástico (cada uno con su color para diferenciarlos) y con una máscara sin ninguna movilidad gestual, enseñándonos ésta un rictus facial grotesco. Una de las Tortugas es chica, pero a la mínima se convierte en humana y nos explica que es la princesa del grupo. Ésta también da lo suyo ya que va armada con una varita con poderes mágicos varios.
Naves espaciales surcan el espacio sideral.

Las Tortugas Ninja huyen del ejército de Tiburón.

El tal Tiburón con uno de sus esbirros.

Mientras, en La Tierra, los niños se divierten con cañones gamma y demás asuntos científicos.

Tenemos bastante humor monguer.

Uno de los niños adquiere poderes alucinantes. 50 points!

Hasta tenemos a vampiros chinos. Si es que quieren estar en todo...

El ejército de Tiburón da caza a las Tortugas.

Una de las tortugas resulta ser la princesa del grupo. Va armada con una varita que riete tu de Harry Potter.

Las Tortugas de resaca tras bailar en la discoteca.

Para enfrentarse a la amenaza, la humanidad construye un enorme robot.

Yo quiero una cápsula de éstas.

Niños y Tortugas se unen entre si hasta formar el robotako.

La batalla final está bastante "animada".

Los robots se enfrentan.

¡Chúpate ésta! Cohetes testiculares.

Todo es posible aquí. Un festival de color.

El ataque final. ¿Lo conseguirán?

Así, el film sigue las aventuras de los niños junto a las tortugas para evitar que el mal invada el planeta Tierra por la obra y gracia del tal Tiburón enfrentándose en batallas junto a hombres-rata y llenando la pantalla de multitud de rayos de colores. El film abunda en escenas psicotrónicas como el momento en que el adulto/niño se disfraza de vampiro chino tradicional para dar un susto al grupo de niños (cosa que hemos hecho todos ¿verdad?) y las Tortugas también aparecen mimetizadas como vampiros al pensar que la humanidad tiene esa forma. O el momento en que las Tortugas Ninja llegan a una semivacía discoteca coreana y se ganan la simpatía de los presentes gracias a sus movimientos de baile es monumental. El clímax final es de órdago contando con una transformación final de ver para creer con los niños (tras involucrarse en los planes gubernamentales para paliar la amenaza como marcan los cánones del género) introduciéndose en unas cabinas voladoras que al unirse todas ellas se convertirán en un enorme robot (digno de Transformers, claro) que se enfrentará al ejército invasor. Una “animada” batalla final contra los villanos que acaba por ser caótica con naves por aquí, robots por allá y un happy ending que es coronado por la guinda del pastel: la irresistible cancioncilla de los créditos (la misma de todas las series tokusatsu) y que no evita que expreses una sonrisilla de satisfacción.

Our Friend, Power 5 (1989) es pura Serie Z de esas de ver y alucinar. Un batiburrillo delirante de rayos multicolor, varitas mágicas, poderes psíquicos, ratas malvadas, Tortugas Ninja de plástico, robots gigantes, naves espaciales de animación y sonrojantes momentos de humor. Un conjunto psicotrónico que destrozará aún más si cabe tu cabeza aunque esté curtida en esta clase de producciones.

jueves, 30 de julio de 2020

EL GRANDIOSO HOMBRE DE PEKÍN (1977)



Japón bajo el terror del monstruo
(1954), primer film de la saga Godzilla, dio el pistoletazo de salida al género del Kaiju-Eiga, el cine de monstruos japoneses, cuyo mayor momento de gloria lo encontraríamos desde finales de los 50 (con producciones como Mothra o Los Hijos del Volcán) hasta la sobresaturación de los años 60 donde experimentó una rápida decadencia al final de la década. La Toho monopolizó la mayoría de estas producciones aunque otros estudios japoneses quisieron llevarse también una parte del pastel como la Daiei (con Gamera o la trilogía Daimajin) o la Shochiku (The X From Outer Space). La fiebre por el kaiju se trasladó a otros países como la India (Gogola) o Corea del Sur (Yonggary o Space Monster Wangmagwi). 

El grandioso hombre de Pekín (1977) es un algo tardío intento por parte de la mítica Shaw Brothers por acercarse al género desde Hong Kong a la vez que se aprovecha del reciente éxito del King Kong (1976) de Dino de Laurentiis. En el film, nos encontramos a Johnnie (Danny Lee), un aguerrido aventurero que viaja hasta el norte de la India para tratar de probar la leyenda de un simio gigante que habita en la selva. Allí no solo se encontrará con el monazo sino además con su guardiana, una Tarzana con quien intimará. Aunque simio y mujer acabarán siendo trasladados a Hong Kong para ser explotados como atracciones de feria.

El grandioso hombre de Pekín (1977), como hemos mencionado, se aprovecha descaradamente de la reciente fiebre de la nueva versión de King Kong, estrenada poco antes aportando enormes dosis de momentos delirantes que harán las delicias de los amantes del cine más psicotrónico. 

Aquí, una estrella como Danny Lee (aparecido en numerosos films de artes marciales y acción como Hermanos de sangre (1973), ser el mítico Inframan (1975), aparecer en joyitas extrañas como The Oily Maniac (1976), un kaiju taiwanés como King of Snake (1984) hasta ser una mega star con filmes como The Killer (1989) de John Woo) interpreta a Johnnie, alguien el cual tendrá unos inolvidables días en la jungla y no precisamente gracias al "hombre de Pekín", sino porque se encuentra con una exhuberante Tarzana de ajustado y limitado bikini de leopardo y quien demuestra ser toda una experta en la vida en la selva: se revuelca jugando con un guepardo (drogado, el pobre, para mayor gloria y cuidado físico de la escena) y tiene un amigo especial, que no es nada más y nada menos que el gigantesco simio. 

Por supuesto, el amor surge entre la Tarzana y Johnny con hilarantes momentos con carreras por la jungla a cámara lenta o un revolcón en una cueva con el monete espiando de forma pervertida a la pareja. Evelyne Kraft interpreta a esta Tarzana de rasgos europeos, alguien que, hasta ese momento, había aparecido en diversos films alemanes, franceses e italianos y que tendrá un papel protagónico en el film alemán Lady Dracula de 1978.
Johnnie, un intrépido aventurero dispuesto a encontrar al "hombre de Pekín".

Creo que no le ha sentado bien la comida al simio...

El mono tiene una amiga, que no es otra que una atractiva Tarzana.

La muchacha se atreve a jugar hasta con un guepardo adormilado.

El amor surge entre Johnnie y la Tarzana bajo la atenta mirada del "hombre de Pekín".

Al simio se lo llevan para Hong Kong para venderlo como espectáculo.

Pero el mono escapa y siembra el caos.

¿Acabará el "hombre de Pekín" como King Kong?

La segunda mitad de la cinta transcurre en Hong Kong, donde se traslada al simio a la ciudad para hacer negocio con él. Mientras, la telenovela entre Tarzana y Johnny se va complicando, ya que, una vez llegada ésta a la ciudad, parece que todos se la quieren beneficiar: el hermano de Johnny, un empresario… 

No solo eso, sino que además le enseñan modales a la muchacha para que no sea una asalvajada. Delirante. Finalmente, pasa lo que tiene que pasar. El simio se escapa provocando el caos en la ciudad, destrozando varias maquetas y secuestrando a su Tarzana, pero como mandan los cánones, el destino de la bestia acabará de forma trágica y con resultados bastante gore. Pobre mono. 

Un apunte a destacar es que para la realización de los efectos especiales la Shaw Brothers contrató al equipo técnico de la Toho, quienes ya habían trabajado en otros kaiju, siendo dirigido el equipo por todo un veterano como Sadamasa Arikawa (trabajando además Koichi Kawakita quien luego realizó los efectos especiales de la etapa Heisei de Godzilla).


El grandioso hombre de Pekín (1977) dista mucho de ser una aproximación seria al mito de King Kong visto desde la óptica oportunista de la Shaw Brothers encontrándonos con un producto de momentos involuntariamente hilarantes, de gran ritmo y que te asegura unas buenas risas por su carácter de Serie (muy) B conteniendo algunos aciertos como esas secuencias de destrucción en la ciudad y algún que otro momento sorprendentemente violento. Y aunque el título lo indique, Pekín no aparece en la película... Fue conocida, de manera internacional, como Goliathon o The Mighty Pekin Man.

domingo, 19 de julio de 2020

NITS DE CINEMA ORIENTAL 2016

Tantos años sabiendo de la existencia de este festival dedicado al cine oriental más variado y nunca había podido asistir hasta ahora, en su edición 2016. Para colmo, está organizado en la ciudad de Vic.
Vic es una pequeña ciudad a unos 60 kilómetros aprox. de Barcelona y es un lugar que siempre llevaré en el corazón ya que fue allí donde realicé mis estudios universitarios de Comunicación Audiovisual. No solamente eso, sino que durante el último año de carrera pude vivir en la misma ciudad con otros tres compañeros de clase. La de historias que os podría contar y que guardan sus calles en secreto.
En un caluroso 16 de julio de 2016, mi pareja y yo nos dirigimos rumbo a Vic a visionar varias de las películas de la presente edición así como de disfrutar un poco de la ciudad. La edición de este año, además, tenía un plus bien especial para mí ya que la retrospectiva era dedicada al cine Kaiju para lo que proyectaron varias gemas del género (como Los monstruos del fin del mundo o Gappa) además de sacar un libro dedicado al tema: Kaiju! Cuaderno de campo (para el cual pude ser uno de los mecenas en su campaña de crowdfunding).



Kaiju! Cuaderno de campo es una obra excelente y bien rigurosa sobre el género el cual se diferencia de otros tomos relacionados con el tema plasmando a las diferentes criaturas como si de un cuaderno biológico se tratara analizando 10 de las criaturas más significativas del género explicando no solamente sus características físicas sino su historia y apariciones cinematográficas. El análisis se completa con la crítica de una de las películas más representativas de la criatura. Tras el análisis a los 10 kaijus escogidos (hay espacio para los más conocidos como Godzilla y Gamera o las ovejas negras de la familia como Guilala o el Frankenstein japonés) podemos encontrar reportajes muy interesantes sobre temas varios, desde un recorrido por la vida de Eiji Tsuburaya (por parte de Octavio López y Jonathan Bellés), el impacto de Godzilla en el merchandising o un imprescindible artículo por parte del erudito Domingo López descubriéndonos auténticas rarezas Kaiju de países como Corea, India, Filipinas o Tailandia. El tomo coordinado por Eduard Terrades, Carles Gañarul y Domingo López con excelentes dibujos de las criaturas por parte de Ganya se hace muy ameno, interesante y de excelente presentación y apartado visual.

Nos dirigimos al cinema Vigatà y al entrar al hall me embargó una sensación de cómoda familiaridad. Carteles con las películas que se proyectarían en el festival, una maquinita retro de videojuegos, además de varios stands con libros, películas o fotocromos originales de cine. Tras adjudicarme otro libro sobre el Kaiju (Lucha de Gigantes) nos introducimos en la sesión matinal que era nada más y nada menos que Gamera: Guardián del Universo (1995). El revival de la tortuga gigante realizado por Shusuke Kaneko, la cual fue el pistoletazo de salida a una trilogía que iría de menos a más convirtiéndose en la cima del género.

En el film que nos ocupa, una embarcación que lleva un cargamento de plutonio choca con un gran atolón en mitad del océano Pacífico. Segundos después, los horrorizados tripulantes observan como el atolón se aleja lentamente por sí mismo. Mientras, en la isla Himegami, un grupo de biólogos que investigaban una nueva especie de pájaro desaparecen junto a la aldea pesquera en la que residían. Ésta Guardian del Universo, se beneficia de un tono ligero y con ritmo ayudado por unos personajes carismáticos y una estructura que nos va enseñando poco a poco a las bestias. Con escenas excelentes (la trampa a los Gyaos en el estadio de beisbol o esa batalla final en Tokyo) nos demuestra un film que aunque sus efectos especiales se resientan en determinados momentos, es una reactualización del monstruo a los nuevos tiempos con seriedad y buen hacer. Un film de estética espectacular, de ritmo ágil, fresco y con muchas ideas y sanas intenciones borrando de un plumazo todo atisbo de cutreza e infantilismo visto en los films de la saga en los años 60 y 70. Una sesión que disfruté enormemente de no ser por unas personas que estaban en la fila de adelante y que no paraban de hablar y reír ruidosamente.

Salimos de ver Gamera y como si la tortuga también se hubiera paseado por Vic, descubrimos los presentes que había reventado una cañería en plena calle y un riachuelo de agua estaba recorriendo la salida del cine. Una casualidad muy divertida. Tras esquivar el riachuelo nos dirigimos a comer en un sitio cercano. Con el estómago lleno y siendo las 16h de la tarde nos volvimos al Vigatà dispuestos a aprovechar el tiempo y ver otro de los films del festival. En la programación tocaba el film indio Baaghi (2016), el cual ya lo comparaban como la The Raid de Bollywood. Esperando en el hall del cine, daban por la televisión el tráiler del Tetsudon de ese año, (un especial anual de cortometrajes japoneses de lo más locos y surrealistas) estaba admirando las fascinantes imágenes del tráiler cuando de repente noté una presencia en mi espalda. Me giro y ahí estaba el gran Reji Hoshino, impulsor y director del proyecto Tetsudon ataviado con su chaqueta, gorra y banderilla a juego. Me indica que la sesión de Tetsudon era esa misma noche. Yo le respondí, tras ver las imágenes de los cortos, que era muy fan del Kaiju y el tokusatsu como Ultraman y me comentó muy amablemente que en Tetsudon había participado gente que había trabajado en Ultra series. Tras un choque de manos a mi sorprendida pareja y a mi, Hoshino se retiró.

Tras este fascinante encuentro entramos en la sala dispuestos a ver Baaghi. Os he de confesar que hasta el momento mi experiencia con el cine procedente de la India es bastante mínimo. De hecho, hasta la fecha solo había visto la monumental Baahubali: Part 1 (2015), y porque formaba parte de una maratón de 5 películas en el Festival de Sitges 2015. Los prejuicios frente a ese cine (la abundancia de bailes y música, la interminable duración de sus películas... me tiraban para atrás) me hicieron cometer el error de no explorar esta cinematografía tan fascinante. Menuda sorpresa me llevé con Baaghi. El film sigue las aventuras de Ronny, un joven algo rebelde que acaba en una escuela de artes marciales para aprender así algo de disciplina. Hasta que un día cae rendido por los encantos de Sia, pero los problemas empiezan cuando unos maleantes asesinan a su maestro marcial.

Baaghi (2016) sigue la tradición del cine de Bollywood de concentrar en 2 horas y media las máximas sensaciones posibles en su metraje: trama romanticona, traiciones, humor, bailes, coreografías espectaculares y acción exagerada e impresionante. El film se divide en dos partes bien diferenciadas pero que funcionan como un tiro. En su primera mitad, la menos interesante para el fan de la acción, se concentra en escenas de humor, romance y entrenamiento marcial que me hicieron recordar los mejores momentos de films de la Shaw Brothers como La serpiente a la sombra del águila (1978). Baaghi nos descubre al que es el héroe definitivo del cine de acción, la perfección humana absoluta. Si Nietzsche fabulaba sobre el super-hombre creo que habría pensado en alguien como Tiger Shroff. El chico baila a la perfección, actúa de forma más que eficiente, rezuma carisma por sus poros… y mete unas hostias titánicas. Las escenas de acción de Baaghi están excelentemente coreografiadas y bien dosificadas en el metraje hasta llegar al clímax final del film (ese que más la emparenta con The Raid) con Tiger, solo contra toda la banda criminal en un edificio donde cada planta funciona como niveles de un videojuego hasta llegar al malo final. Todo sea por recuperar a su amor secuestrado.


Como digo, Baaghi (2016) es un caramelo. Una carta de presentación infalible de lo que es el cine de Bollywood además de ser perfecta para ver en pareja (contiene suficientes dosis de romance y tullinas como para contentar a las dos partes). Todo el film le rodea un aura de pura diversión, de que nada está tomado excesivamente en serio como podemos ver en esos exagerados y acaramelados momentos musicales entre la pareja o los momentos de acción, los cuales la benefician. Por supuesto, tu capacidad de aguante dependerá de la medida en que conectes con las particularidades de esta cinematografía y todo lo que le rodea, pero si entras en el juego la experiencia te resultará toda una fiesta.

Tras esta fabulosa experiencia y tras jugar un par de partidas a las "maquinitas" en el hall del Vigatà nos despedimos de este festival tan especial. Muy buenas sensaciones me ha dejado este día y con la promesa de volver todas las ediciones que buenamente se pueda.