CRÍTICAS PELÍCULAS

sábado, 19 de diciembre de 2020

THE HUMAN VAPOR (1960)


Como comentamos en la crítica dedicada a la especial e interesante The H-Man (1958), Ishiro Honda realizó una trilogía de películas en donde se alejaba de los clásicos films de monstruos gigantes japoneses que ocuparon la mayor parte de su filmografía para realizar una serie de proyectos en donde entraba en terrenos más cercanos al cine de terror con un tono adulto. Si The H-Man (1958) resultó un muy competente entretenimiento y la futura Matango (1963) una pequeña joya del horror psicológico… The Human Vapor (1960) sale perdiendo, desgraciadamente. No fue el mejor día de Ishiro Honda.

En el film, un bibliotecario de vida tranquila es sometido a un experimento científico pero éste sale mal, transformándolo en 'el vapor humano'. El hombre usará sus nuevos poderes para atracar bancos y financiar la carrera artística de su novia, una bella bailarina. Pronto "el vapor humano" se convierte en el criminal más buscado de Tokyo, y la policía intentará darle caza por todos los medios.

El problema con The Human Vapor es que está realizada a desgana y con una dirección plana y aburrida. El guión del habitual Takeshi Kimura (Godzilla contra los monstruos, Los hijos del volcán…) hace aguas por todos lados con una historia excesivamente estirada y llena de pequeñas subtramas con nulo interés: unos larguísimos minutos en donde seguimos la investigación policial hacia una bailarina de teatro tradicional japonés o los pesados coqueteos entre el detective protagonista y la periodista de turno. Para colmo, el simpático “vapor humano” no aparece demasiado en pantalla y cuando por fin aparece, sus entradas a escena no son demasiado excitantes con unos efectos especiales algo deslucidos para lo que era habitual en el equipo de Eiji Tsuburaya. El film supone un paso adelante en concepto respecto al "hombre invisible" japonés el cual protagonizó una entrañable serie de entregas desde la seminal Invisible Man Appears (1949), pero este "ser vaporoso" ha envejecido algo peor en comparación. Honda sigue mezclando la ciencia ficción con sus géneros predilectos como el cine policiaco y en algunos momentos la screwball comedy (con los, por momentos, chispeantes diálogos entre el detective y la periodista). El “vapor humano” está interpretado por otro habitual de Honda, Yoshio Tsuchiya quien aparece en episodios del primer Ultraman (1966), Los monstruos invaden la Tierra (1965) o Frankenstein conquers the world (1965). Curiosamente, Tsuchiya ya aparecía en un papel secundario en otro exploit japonés del hombre invisible, Tomei Ningen. The Invisible Avenger (1954), dirigida por Motoyoshi Oda (Godzilla contraataca) y con efectos especiales también de Tsuburaya. Aún con su ritmo irregular y a trompicones, The Human Vapor recompensa nuestra paciencia con un clímax final muy acertado y visual.
Atracos a bancos asolan Tokyo. El causante es ¡¡¡el vapor humano!!!

La policia japonesa no tiene nada que hacer contra él

Un detective y una pizpireta periodista intentarán solucionar el entuerto

El origen del vapor humano está en unos experimentos para curar enfermedades terminales

¿Podrá ser detenido?

Muy curiosa foto de rodaje
The Human Vapor (1960) es un film con una falta de energía alarmante, innecesariamente estirado y aburrido. La trama hubiera venido perfecta para un episodio (o cortometraje) de 20 o 30 minutos pero en formato largo no funciona. 

Pese a todo, contiene esa inocencia encantadora que imprimen los japoneses a sus films, un clímax final muy acertado y alguna que otra aparición remarcable del “vapor humano”. Curiosidad para completistas.

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