CRÍTICAS PELÍCULAS

martes, 17 de enero de 2023

ULTRAMAN GAIA (1998)


La gran aceptación de Ultraman Tiga (1996) provocó la realización de nuevas series del personaje que continuaran por dicha senda. Ultraman Dyna (1997) fue la siguiente contando con un tono bastante más ligero e infantiloide que su antecesora, si bien, la audiencia respondió. Para la producción de una nueva serie de la franquicia, Tsuburaya Productions se encontró con que no tenía nada específicamente planeado y no sabia bien hacia qué nuevos caminos llevar a la franquicia. Con la emisión del final de Dyna acercándose cada vez más y con la necesidad de empezar inmediatamente, la productora pidió ayuda al guionista Chiaki J. Konaka, el cual ya se había encargado de algunos episodios de Ultraman: Towards the future (1992) así como instaurar el lore tan lovecraftiano de Tiga y que pudimos ver en los episodios iniciales y finales de la misma. Konaka se encontró con la oportunidad de oro de hacer lo que se le viniera en gana con Ultraman ya que ni Bandai, ni TBS ni la misma Tsuburaya tenían ni ideas ni demandas concretas. Konaka se propuso cambiar de arriba a abajo la franquicia para así demostrar la permeabilidad creativa de Ultraman además de así evitar el agotamiento de la audiencia.

Ultraman Gaia & Agul
Ultraman Gaia (1998) rompe moldes respecto a todo lo realizado anteriormente presentando una gran novedad que aún no se había planteado como es el de crear un gran arco argumental que tuviera continuidad a lo largo de los 51 episodios que dura la serie. Algo que Konaka aprovecharía para poder desarrollar largos arcos dramáticos con sus personajes. Konaka introdujo las reuniones conjuntas de trabajo entre los equipos de guionistas para dar forma semana a semana de esta gran trama, algo que los guionistas de la serie les costó de aceptar ya que estaban acostumbrados a trabajar solos.

Otro aspecto interesante es que la serie está ambientada en el tiempo presente (finales de los 2000), evitando la ambientación futurista de anteriores series por un producto realista y con los pies en el suelo. Dicha ambientación ayudaría a la audiencia a que el mensaje principal de la serie calara más hondo: la crítica medioambiental. 

La relación del ser humano con nuestro planeta Tierra y la naturaleza ha sido un tema recurrente desde los inicios de la franquicia, haciéndose cada vez más explícito en los años 90 y convirtiéndose en una marca del propio guionista Konaka quien ya imprimió sus ideas en Ultraman Towards the Future o Tiga, si bien es en Gaia donde se incide y se llega hasta el hueso con este tema. ¡Nos estamos cargando la Tierra!

Hay muchas más novedades y es que no tenemos a un Ultraman, sino a ¡dos! Y con planteamientos diferentes de cómo defender el planeta. El origen de los ultrahéroes también es diferente y es que Ultraman Gaia y Agul no son guerreros intergalácticos provenientes de los confines del universo sino que son el poder de la misma Tierra. Dicho poder será trasladado a Gamu Takayama y Fujimiya (Gaia y Agul respectivamente) para defenderla de la pura destrucción. El conflicto entre ellos viene que si bien Gamu considera que salvar a la Tierra incluye sin ninguna duda salvar y defender también a la humanidad, Fujimiya considera que los seres humanos por su egoísmo y despreocupación para con la naturaleza, son los culpables del estado del planeta, por lo que salvar a la humanidad no pasa por su lista de prioridades.

Los soldados de la base aérea de XIG. Ejemplo del vasto plantel de personajes de la serie.

Gamu (arriba) y Fujiyima (abajo).
No muy bien avenidos al principio.

Uno de los aspectos más sorprendentes y agradecidos de Gaia es su enorme plantel de personajes logrando que aún a pesar de ello no te sientas perdido con cada uno de ellos y formen parte de un todo de una manera natural. GUARD, la organización militar de turno, creada en secreto, tiene diferentes estamentos repartidos por todo el mundo y la base aérea de XIG, en Japón, la componen diferentes equipos de combate compuestos por tres personas. El Team Falcon, Team Lighting y Team Crow son pilotos de combate, el Team Hercules ataca desde tanques modernos, el Team Seagull (misiones de rescate) y el Team Marlin ataca en el interior del océano. Dichos equipos están dirigidos por el comandante Ishimuro y Chiba (el jefazo de XIG). Súmale la presencia de las simpatiquísimas operadoras Atsuko y la europea Georgie, las cuales protagonizan deliciosos momentos de comedia. El trío de periodistas de la cadena de TV de KBC (Reiko, Rinbun y Tabata) dispuestos a desentrañar los misterios de GUARD, el grupo de genios de Alchemy Stars, secundarios como Catherine Ryan... Es tremendo y gracias a los elaborados y fluidos guiones de la serie cada personaje tiene su pequeña oportunidad para brillar.

¿Y contra quien luchan nuestros héroes? Precisamente, son los Alchemy Stars quienes previenen la pronta llegada de una entidad llamada "Radical Destruction Bringer" (algo así como "el portador de la destrucción radical"), la cual provocará la destrucción total de nuestro planeta. Si bien, dicha entidad no se dejará ver hasta el fin de la serie, mientras tanto irá operando desde el espacio enviando numerosos monstruos al planeta para ir allanando el terreno y sembrar la desesperación y el pesimismo entre la humanidad. El concepto de dicha entidad destructora funciona muy bien a la hora de trasladar esa aura de apocalipsis de fin de milenio y que aparecieron en numerosos productos nipones de la época.

Así, Ultraman Gaia, compuesta por 51 episodios emitidos entre el 5 de septiembre de 1998 y el 28 de agosto de 1999 se alza como un producto notablemente sólido dentro de la historia de la franquicia. Un gusto para el espectador con unos autores que logran llevar al personaje a lugares no tan frecuentados, arriesgando con sus tramas y yendo muy lejos en materia dramática y especialmente visual. Planteada con sabor a puro blockbuster de catástrofes y superhéroes con una trama interconectada entre todos los episodios y desarrollada de forma excelente sin perder por ello la frescura e imprevisibilidad en las premisas de los episodios tal y como marcan los cánones de la franquicia Ultraman.

Ep. 1, Seize the light!

Para ponerse a limpiar lagañas... Gan-Q en el
ep. 6, The Ridiculing Eye
El ep. 1, Seize the light!, es vibrante y ya se denota una gran evolución tanto en la forma de rodar como la forma de plantear la acción como esas espectaculares apariciones de Ultraman cayendo desde el cielo y levantando toneladas de tierra a su alrededor... Aquí aparece una extraña forma brillante desde los cielos (momentazo) que acaba eclosionando en una criatura brutal llamada C.O.V.. Una de las constantes de la serie es mostrar a unas criaturas cuyo diseño intenta ser menos humanizado, siendo éstos más misteriosos y extraños, todo un acierto. Gaia sabe engancharte en este primer tramo de la serie y las expectativas no dejan de aumentar mientras asistes a un nivel general más que notable a nivel de guiones y creatividad visual en las escenas con los monstruos. El ep. 3, His Name is Gaia, nos adentra en la idiosincracia de los Alchemy Stars (Gamu pertenece a ellos), organización compuesta por jóvenes genios que tratan de ayudar con la ciencia y su intelecto la inminente llegada de desastres monstruosos. El episodio presenta un tramo final brillante en un desierto con un monstruo humanoide y metalizado similar a un guerrero medieval en una batalla excelentemente coreografiada y con sorpresa final… Aparece Ultraman Agul.

Ejemplos de monstruos fascinantes los encontramos por ejemplo en el ep 4, Gamu of the Sky, con una medusa gigante de poderes sobrenaturales y que remite al monstruo de Dogora (1964) de Ishiro Honda. En el ep 5, Another Giant, nos enseña a un Gamu acudiendo a su pueblo natal y encontrándose con su madre, lo que nos permite conocer un poco de su pasado a la vez que conocemos la identidad humana de Ultraman Agul. Un muchacho de pelazo y semblante serio llamado Fujiyima, el cual Gamu ya conocía tiempo atrás como ex miembro de Alchemy Stars. El ep. 6, The Ridiculing Eye, nos presenta a uno de los monstruos más icónicos de Gaia como es ese ojo gigantesco y con poderes psíquicos: Gan-Q.

Ep. 11, The City where the Dragon Lies

Cada episodio nos da la oportunidad de profundizar en algunos personajes además de seguir conociendo a nuevas incorporaciones. En el entretenidísimo ep. 10, Rock the Fight, conocemos al equipo femenino Team Crow. Tres chicas las cuales siempre van a ritmo de algún éxito Idol del momento. Entre el equipo Crow tenemos a Kei Tadano, interpretada por Kei Ishibashi, actriz que interpretaba a la enfermera Mayumi en Tiga y Dyna. Robado el corazón me tiene esta muchacha. 

Los monstruos de Gaia vienen del espacio y por otro lado (de corte algo más "inofensivo") del subsuelo del planeta Tierra, alterados y enfadados por los abusos de la humanidad con el ecosistema. Un dragón enorme de 7 cabezas y que es el mismo espíritu de la naturaleza aparece en el espectacular ep. 11, The City where the Dragon Lies. Ver en la batalla final del episodio el triunfo de movilidad de los técnicos de fxs para con este dragón de múltiples cabezas es de aplaudir.

Jugando con la escala en el ep. 18, Agul vs Gaia
Aún con su trama continuada, Gaia intenta no perder la imprevisibilidad de la franquicia y por ejemplo se entrega a episodios que parecen sacados de una J-Horror. El estupendísimo ep. 13, Night of the Marionettes, presenta a un pueblo con sus habitantes siendo poseídos cuales zombies a través de las llamadas de sus teléfonos por una criatura misteriosa (la misma del episodio 4). 

Las motivaciones de Fujiyima y su origen como Agul son contados en otro de los imprescindibles como es el ep. 16, Birth of Agul. Aquí Fujiyima, años atrás, crea una máquina de nombre CRISIS capaz de prevenir y resolver problemas hasta que un buen dia el invento predice la destrucción del planeta. Un Fujiyima obsesionado con resolver la predicción descubre con estupor que eliminando el patrón "humanos", en ese caso, según CRISIS, el planeta sobreviviría... La tensión entre Gamu y Fujiyima seguirá subiendo como la espuma y más tras ver como el segundo utiliza planes bastante dudosos para quitase de en medio a las amenazas monstruosas aún a costa de las vidas de otros seres humanos. La primera batalla entre Gaia y Agul la vemos en el notable ep. 18, Agul vs Gaia, el cual, como curiosidad, presenta muchas escenas de los Ultra a tamaño humano, como en la pelea final en la cual y sorprendentemente vemos perder a Gaia... ¡Y anda que no es cool ver a Agul utilizando de vez en cuando un sable láser a lo Star Wars!

El mismísimo Pazuzu en el ep. 22, Stone Wings

Batalla a muerte en el ep. 25, The Showdown for Tomorrow

La serie avanza con paso muy firme y aún presenta sorpresas como la que vemos en el ep. 22, Stone Wings, ya que el monstruo del episodio es... ¡¡Pazuzu!! (como el demonio de El exorcista) en un capítulo lleno de pura destrucción y acción. Entre los ep. 23 y 26 los acontecimientos entre Gamu y Fujimiya se aceleran de forma espectacular en unos episodios en donde vemos a Gamu siendo expulsado de XIG por su relación con Fujimiya, a éste sufriendo una pérdida personal que lo desemboca a despertar monstruos por todo el mundo mientras huye a lo desconocido junto a Reiko, la periodista de KBC, quienes empiezan a sentir algo de tilín entre ellos... hasta desembocar en la batalla definitiva y a muerte entre Gaia y Agul en el ep. 25, The Showdown for Tomorrow. Pero... el firmamento parece moverse... Un enorme agujero de gusano aparece sobre la Tierra, cargado por la energía desprendida de la pelea entre los Ultraman y surge una criatura aberrante y descomunal. ¿Es"el portador de la destrucción radical"? ¿Ha llegado el fin del mundo?

El ep. 29, Distant City, Uqbar. El capítulo más
insólito de la serie.

El ep. 26, The Final Resolution, es una maravilla y supone un gran y acertado clímax a mitad de serie con momentos como el comandante Ishimuro descubriendo la verdadera identidad de Gamu o ese colofón final con Fujimiya viendo que ha sido manipulado por la "Destrucción Radical", regalando su poder a Gamu y desapareciendo en el fragor de la destrucción... Ultraman Gaia, gracias a la luz de Agul cobrará una segunda forma aún más poderosa.

Esta desaparición de Fujimiya no fue tomada bien por la audiencia de la serie. Dicho personaje estaba teniendo muchísimo éxito por lo que su falta en la serie desembocó en una caída de audiencia radical y bien preocupante. Muchas de las ideas para el devenir de Gaia tuvieron que ser abortadas. Es el caso de que uno de los personajes secundarios, la occidental Catherine Ryan, iba a empezar a tomar un peso bien importante en la trama hasta que se valoró que acabara convertida en una Ultragirl. Si bien, no hubo tiempo para meterse en más jardines argumentales y Kanaka y su equipo tuvieron que cambiar el guión y empezar a preparar la vuelta de Fujimiya y Agul.

El esperado regreso de Fujimiya en el ep. 36, 
The Sky of Reunion
En este sentido, tengo que dar la razón a la audiencia. El tramo comprendido entre los episodios 27 y 35 (con la ausencia del amigo Fujiyima) supone un leve bajón con argumentos menos interesantes e irrelevantes y que se desvían de la trama principal. Si bien, paradójicamente, es en este tramo donde nos encontramos con el episodio más sorprendente, extraño, bizarro y destacable de toda Ultraman Gaia. El ep. 29, Distant City, Uqbar, sigue a un anciano, de oficio repartidor, algo especial y el cual está convencido de que es un alienígena de Uqbar, un idílico pueblo flotante con molinos y lagos. Finalmente, Rukuu, el guardián del poblado aparecerá e irá en su busca. Un episodio insólito, muy bien rodado, con un trabajo de cámara elaborado y que lo convierte en una gema. 

Seguimos encontrando momentos bastante interesantes como el ep. 32, The Future Seen Before, con un monstruo que domina el espacio-tiempo, jugando el argumento con las paradojas temporales y los saltos en el tiempo. Un capítulo en donde vemos además porqué el Team Falcon siempre se enfrenta a las misiones como si fuera la última y piensan que la muerte les aguarda en cualquier momento.

Finalmente, Fujiyima regresa (y la audiencia) en el ep. 36, The Sky of Reunion, y con él la serie vuelve a su cauce con este tenso capítulo con nuestro anti-héroe en horas muy bajas, en depresión, carcomido por la culpa y que busca una manera de remediar sus errores pasados. Y ya desde prácticamente hasta el final de Gaia, la calidad general vuelve a ser encomiable con un desarrollo ejemplar y con la tensión subiendo como la espuma. En el capítulo 37, Fourth Symphony of a Nightmare, el objetivo del "Radical Destruction Bringer" es la cadena de TV de KBC, para así lograr controlar a un rango mayor de población para hacer que se ataquen entre ellos. Ojo con la batalla final del episodio y que tiene lugar en una especie de cuarta dimensión con Gaia dando patadas entre escenarios surrealistas contra la temible Queen Mezard.

Ep. 41, Resurrection of Agul

Al fin batallando codo con codo en el ep. 44, 
The Attack of the Space Monsters

Hay un alto en el camino muy interesante con el ep. 39, The Lake of Sadness. Bizarrísimo y con algunos momentos sorprendentemente llenos de violencia. Aquí unos experimentos realizados en la 2a guerra mundial han dado lugar a que un científico se convierta en una criatura tentacular que en el presente está causando muertes en un lago. Otro de los momentos imprescindibles de la serie es el ep. 41, Resurrection of Agul, con Fujiyima recuperando el poder de la Tierra que lo devuelve a ser Ultraman Agul para así rescatar a un Gamu atrapado en una cruz de metal (trampa que haría las delicias de los invasores de Mirrorman). La bíblica escena del regreso de Agul, con las aguas del océano separándose en dos, es un momento asombrosamente épico. 

Las ansias por destruir cualquier monstruo (aunque éstos sean inocentes, como los procedentes del mismo planeta Tierra), el miedo de la población por la llegada en cualquier momento de "el portador de la destrucción radical", el uso de dicho miedo por parte de los estamentos militares para justificar una carrera armamentística entre países... son conceptos que se estudian adecuadamente en episodios tan notables como el 44, The Attack of the Space Monsters o el 45, The Living Planet. En este último, por cierto, aparece un monstruo de diseño fascinante casi calcado a los Eva en serie de The End of Evangelion. El episodio 46, The Attack of the Forest, se adentra en una secta apocalíptica (que ha ido teniendo pequeñas apariciones en diversos capítulos), adoradores de la Destrucción Radical. Una premisa que se utiliza para hablar de los radicalismos, el auge de las sectas en Japón fruto de la crisis económica y su poder de manipulación en torno a una trama de una máquina de control del clima que hace que los bosques comiencen a crecer de nuevo en la ciudad, destruyéndolo todo por el camino.

Ep 48, The Revenge of the Death God
El final de la serie está compuesto por dos bloques. Por un lado, el doble ep. 47 y 48, Xig Destroyed!? y The Revenge of the Death God. Aún a pesar de los cromas lisérgicos y los fxs de pentium 3, resultan capítulos ejemplares, con la aparición de la mano derecha "del portador de la destrucción", una especie de buda monstruoso y grotesco, que intenta manipular a Fujiyima mostrándole en pleno universo a su jefe, o mejor dicho su jefa. Una joven enferma de muerte por un virus: el virus de la humanidad. A la destrucción total de la base aérea de XIG le sigue el descubrimiento de la identidad de Gamu por parte de sus compañeros y las consecuencias de ello. Una dupla de episodios llenos de emoción, bien rodados y con un tratamiento estupendo de las relaciones entre los diferentes personajes.

 Ep. 49, An Angel Descends. Catártico.

Ep. 51, Earth is Ultraman's Star

La gran y definitiva conclusión a Ultraman Gaia lo encontramos en un colofón dividido en 3 partes. Una conclusión a la altura del resto de la serie y de gran espectacularidad, si bien habían tantas expectativas depositadas en dicho final y en lo que iba a hacer dicho "portador de la destrucción" que la manera relativamente "fácil" de los personajes para quitarse de en medio a la amenaza sabe a poco. Igualmente rebosan imágenes para el recuerdo. 

El clímax final del ep. 49, An Angel Descends, es uno de los momentos más tétricos, espectaculares y atmosféricos que yo haya visto en la franquicia Ultraman con "el portador de la destrucción", por fin haciendo acto de presencia en la forma de un ángel de la muerte con rostro femenino (tela con el tema musical que suena en la escena). La muerte de Gaia y Agul, el descubrimiento por parte de todo el planeta (via retransmisión por TV) de las identidades de Gamu y Fujiyima, los monstruos de la Tierra apareciendo y atacando al invasor y un plan final con la humanidad uniéndose contra la amenaza confluyen en una batalla final de órdago, quizás algo empañada por la "facilidad" con la que nuestros amigos Gaia y Agul se quitan de en medio al bicharraco final.

El final de Gaia no llega ni a lo perfectamente medido del final de Tiga ni a lo arriesgado y ambiguo de Dyna, si bien, las comparaciones son odiosas. Dicha conclusión sigue siendo algo sobresaliente y el broche de oro para una serie ejemplar en la franquicia Ultraman. Gaia debería ser el espejo en el que fijarse a la hora de enfrentarse a la realización de una nueva serie del personaje. 51 episodios que no solo cumplen sobradamente con sus elevadas dosis de diversión y espectacularidad, sino que sobresale en su desarrollo de personajes y óptica dramática más adulta, a la vez de ir más allá y crear arte con sus imágenes. Defectos tiene por supuesto. El espectador tendrá que hacer un gran esfuerzo para aceptar el cada vez más utilizado CGI de calidad bastante "chungueta", el dudoso uso de algunos cromas con los personajes humanos, la superficialidad de (solo) algunos conflictos dramáticos o que algunos personajes apenas queden dibujados... si bien, Ultraman Gaia es una serie perfecta para entrar en el mundo de Ultraman ya que se convierte en una de las mejores series sino la mejor de la franquicia. Ahí es nada.

Lo que logró Tsuburaya Productions con la trilogía Tiga, Dyna y Gaia, es algo equiparable a lo que Shusuke Kaneko consiguió con la trilogía de los 90 de Gamera. No solo se devolvió al superhéroe de nuevo al éxito sino que se pudo mostrar los caminos tan arriesgados y variopintos a los que éste podía llegar. Mostrar a la audiencia que se podía crear arte (aún con los muchos altibajos de Dyna) a la vez que se cumplía con los inversores y se seguía vendiendo merchandising y muñecos a destajo.

Hiroyuki Watanabe
Algunas curiosidades de Gaia. Una de las personas que tuvo un papel imprescindible en la realización de la serie durante su filmación fue el actor Hiroyuki Watanabe, quien interpretaba al comandante Ishimuro en la serie. Watanabe fue toda una fuerza llena de positividad en el set y se tomó muy en serio su papel. Quería que la serie fuera todo un éxito y animaba a todo el mundo a que sacara lo mejor de sí mismo, aportando además al equipo técnico diseños para el vestuario y haciendo intentar entender a todos la importancia y el honor que era participar en una serie de Ultraman. Takeshi Yashiota (Gamu) fue elegido por sus aptitudes atléticas pero el muchacho tenía poquísima experiencia delante de la cámara lo que le acarreó numerosas inseguridades. El mismo Watanabe se convirtió en un mentor para él, apoyándole y enseñándole trucos para ir mejorando su interpretación y la seguridad en sí mismo, algo que se va denotando a lo largo de la serie. ¡Gracias Watanabe!

Yukari Ishida, la actriz que interpreta a Reiko, la periodista de KBC y Fujiyima (Hassei Takano) acabaron casándose poco después del fin de la serie, por lo que el romance que vemos en la serie, de alguna manera venía de una química bastante real. El jefe de Reiko, Kenji Tabata, está interpretado por Hiroshi Tsuburaya. ¡Si! El nieto de Eiji

El presupuesto no permitió que el Team Marlin, el equipo de ataque e investigación submarina, tuviera algún peso en la serie dejándoles el episodio 21, The Sea of a Mysterious Light, como única oportunidad para lucirse. Ultraman Gaia tendría una innecesaria y decepcionante conclusión con el filme Ultraman Gaia: Once again Gaia (2001).

Y como de costumbre, me gusta comentar las canciones de la serie. El opening, de título Ultraman Gaia!, aunque inferior a Take Me higher y Ultraman Dyna, sigue siendo un tema brutalmente pegadizo. La espectacular Lovin' you, Lovin' Me, la cual parece sacada de Sailor Moon, aparece en las escenas de créditos finales de la primera mitad de la serie, mientras que la otra mitad esta protagonizada por la inferior y sensiblera, pero aceptable Beat on Dream on.


sábado, 10 de diciembre de 2022

THE YOUTH KILLER (1976)


La Art Theatre Guild tuvo una importancia básica para entender el cine independiente nipón de los años 60 y 70. La ATG fue fundada por diferentes artistas en 1961, se especializó en la distribución de filmes alternativos así como en la producción de cine autóctono de carácter arriesgado y rebelde como algunos de los trabajos de Shohei Imamura, Nagisa Oshima o Akio Jissoji. Si bien, pronto se denotó un cierto espíritu cerrado a este círculo de artistas. Un ámbito selecto. Un aspecto que se denotaba, por ejemplo, en las entregas de premios anuales que la misma ATG organizaba entre sus producciones y cómo siempre acababan repartiéndose los premios los mismos de siempre.

Si bien su importancia en el cine nipón es innegable y punta de lanza de producciones la mar de interesantes y que viajaban fuera de lo establecido con propuestas atrevidas y a veces incómodas para el espectador. La ATG acabo cerrando sus puertas en 1984.

The Youth Killer (1976), es una propuesta fascinante que camina del genero criminal, al thriller, al drama juvenil con espíritu punk realizado exquisitamente. La película está basada en un suceso real ocurrido en octubre de 1974 en la prefectura de Ichihara cuando dos padres fueron asesinados a puñaladas por su hijo adolescente por oponerse a su relación con la empleada de un sex-shop. Los cuerpos fueron arrojados al río Yoro y acabaron flotando hasta la bahía de Tokyo. El muchacho fue condenado a muerte diez años después y el suceso fue novelizado por el autor Kenji Nakagami

Dicha novela atrajo la atención del director Kazuhiko Hasegawa, quien con 30 años en aquel entonces, llevaba tiempo intentando realizar su primera obra como director. Hasegawa se convertiría en una de las voces imprescindibles de la nueva ola japonesa y de hecho dejó la universidad para trabajar bajo las órdenes de Shohei Imamura, abriéndose paso en la industria en la Nikkatsu como guionista o asistente de dirección, principalmente en filmes roman porno. Con el proyecto de The Youth Killer metido entre ceja y ceja, se dedica a investigar sobre el incidente real y, por fin, amparado por la producción de la Art Theatre Guild puede realizar su ópera prima.

El filme cuenta el asesinato del joven Jun a sus padres e incapaz de soportar el peso del crimen, éste inicia un camino hacia la autodestrucción acompañado de su novia Keiko. Como dos almas sin rumbo fijo, Jun y Keiko huyen dejando atrás el desastre hacia un destino incierto.

The Youth Killer recoge esa vertiente, dentro del cine japonés de la época, de espíritu combativo y contestatario frente a lo establecido, heredado de los movimientos sociales dados en los años 60. Así el filme recoge las ansiedades de la generación post-Vietnam, la generación víctima de la crisis mundial del petróleo, de esa generación participante en los movimientos sociales utilizando el crimen real en el que está basada la película para plasmar el estado de una sociedad con unos hijos furiosos y sin perspectivas, víctimas de las miserias y corrupción de sus figuras paternas. Otro ejemplo de este fresco de la realidad social nipona lo podemos ver como, en un elemento secundario en la trama, los personajes se encuentran cerca de las obras de lo que se convertiría el aeropuerto de Narita. Una construcción que levantó numerosas manifestaciones entre la población en contra de dicho aeropuerto.


The Youth Killer recoge la relación dependiente y tóxica entre una pareja de adolescentes con una situación familiar desamparada y complicada. Su protagonista tiene una relación de puro odio contra su padre y que finiquita con el momento del asesinato. Los primeros 45 minutos del filme son sublimes en su capacidad para saber transmitir asfixia y claustrofobia optando por centrar la acción en el pequeño apartamento de los padres de Jun, lugar donde se comete el asesinato. Poderosamente impregnado de un calor sofocante, este tramo de la historia, elaborado a base de una fluida sucesión de planos cortos y generales, la mayoría del tiempo cámara en mano y sin música, provoca una sensación de desaliento, de asfixia e incluyendo incómodas referencias incestuosas entre el hijo y la madre.

Unos momentos violentos y agónicos y que siguen con la huida hacia ninguna parte del muchacho junto a Keiko. Tsutomu Tamura (guionista de Oshima) adapta a guión la novela de Nakagami creando una estructura que se divide en dos partes separadas por un maravilloso enlace entre ellas (la escena de la playa). Una primera parte con el crimen de Jun y una segunda parte centrada en la locura y autodestrucción de su protagonista. En dicha escena de la playa, Hasegawa propone un atrevido y elaborado tratamiento en donde se opta por el uso de flashbacks y secuencias experimentales que hacen dudar de la realidad (el mismo Hasegawa aparece en dicha escena de la playa haciendo de padre de un niño, una decisión que creo, no es gratuita).

Keiko y Jun son dos jóvenes con situaciones familiares complicadas...

Jun tiene una relación complicada con su padre y éste no acepta su relación con la muchacha.

Una discusión acalorada que acaba en crimen...

Empieza así una huída hacia la autodestrucción.

Para la pareja protagonista, Hasegawa elige al cantante y actor Yutaka Mizutani (Jun) y a Mieko Harada (Keiko). A Harada la descubrí tras verla en el filme Lullaby of the Earth (1976) de Yasuzo Masumura y me dejó prendado con su interpretación de joven ciega enfrentada a las adversidades de la vida. The Youth Killer también incluye elementos de erotismo y que no resultan gratuitas siendo ejemplo de cómo trata el sexo esta nueva juventud nipona, a veces violento, tóxico, dependiente y otras como único punto de escape y tranquilidad, una burbuja ajena a los problemas que acontecen en el exterior. Es curioso que las escenas de desnudos fueron realizados por Harada siendo ella menor de edad, contando con 17 años. A la actriz la veremos posteriormente en Ran (1985) de Akira Kurosawa, con un papel estupendo.

El filme utiliza una adecuada banda sonora con presencia de temas de inspiración folk americano setentero. Cruda e impactante, The Youth Killer es toda una sorpresa que parece estar de tapadillo dentro del cine independiente japonés de los 70. Una pieza que no hace concesiones con sus personajes, presos de una furia y rabia incontenible, frustración fruto del ambiente del que viven y sabedores, por mucho que lo odien, que son herederos de los vicios y defectos de sus progenitores. Un trabajo pesimista y oscuro. El hogar y los valores tradicionales como fuente de terror y quiebra. La historia conjunta de una pareja en huída infructuosa por una libertad que carecerán. No future for you!


viernes, 2 de diciembre de 2022

ULTRAMAN DYNA (1997)



Tras 15 años de silencio televisivo en Japón, Ultraman volvió en 1996 por todo lo alto con la celebrada Ultraman Tiga. Su éxito, aceptación de la audiencia y premios obtenidos la convirtieron en una de las series más recordadas y valoradas de la franquicia del superhéroe plateado, algo que Tsuburaya Productions celebró con más series del personaje. A Tiga le sucedieron Ultraman Dyna (1997) y Ultraman Gaia (1998), tres series que se han convertido en una trilogía muy recordada por los fans por su buena calidad general y capacidad de renovación de su personaje a caminos nuevos y a veces hasta arriesgados.

Ultraman Dyna nos sitúa 7 años después del final de Tiga y presenta a una humanidad que ha logrado expandirse a muchos puntos del universo. Marte se encuentra en una primera fase de colonización y diferentes bases estratégicas se encuentran en varios planetas y satélites del sistema solar. Es lo que se conoce como el proyecto "Neo Frontier". La organización TPC ya no está solamente alojada en la Tierra y crea SUPER Guts, el nuevo grupo de héroes. Pero parece que dicha expansión humana está poniendo en peligro la estabilidad del universo y no está siendo bien vista por criaturas como los Sphere, una misteriosa entidad extraterrestre con capacidad para tragarse civilizaciones o planetas y crear monstruos brutales. Uno de los cadetes de SUPER Guts, Shin Asuka, es víctima del ataque de dichos Sphere. Tras ser propulsado de su nave, perdido en el espacio, es tragado por una luz extraña que lo convertirá a partir de entonces en... ¡Ultraman Dyna!

¡Woo, woo... Dyyyna!
Ultraman Dyna es una serie que cuenta con 51 episodios emitidos entre el 5 de septiembre de 1997 y el 29 de agosto de 1998. Si Ultraman Tiga fijaba su mirada en el pasado, las profecías y las consecuencias de los actos de la humanidad en el presente, Dyna se centra en el futuro, en los avances de la humanidad y su expansión hacia otros mundos... aunque dicha expansión traiga una contrapartida negativa siendo este aspecto uno de los elementos más interesantes de Dyna. La expansión sin freno de los seres humanos, su egoísmo, el creerse merecedores de colonizar otros mundos o el imparable avance tecnológico traerán consigo la aparición de monstruos gigantes y amenazas alienígenas desafiadas por ello. Otro aspecto interesante que se trata en algunas ocasiones es la progresiva militarización de la organización TPC, una organización que si en Tiga tenía una factor "desmilitarizado" y con las motivaciones científicas como eje principal, aquí la organización va tornándose cada vez más fascistoide en su afán por conseguir más y más logros y crear la arma más potente posible.

El súper equipo de héroes... los SUPER Guts.

Shin Asuka, el rebelde partenaire humano de Dyna
El partenaire humano de Ultraman esta vez es Shin Asuka, un héroe que se diferencia de los anteriores por tener un aire mucho más rebelde, desenfadado, cómico y bufón, algo que va en sintonía con el espíritu de la serie. Ultraman Dyna opta por ser, en general, una serie de carácter bastante más infantil que su predecesora. Un producto que prefiere llevarnos por terrenos bastante más ligeros y disparatados y es algo que también se denota en el resto de los miembros de SUPER Guts, los cuales siguen esta onda ya muy cartoon y casi autoparódica, que en determinados momentos resulta divertido y en otros no acaba de funcionar. Si bien, gran parte de los personajes acaban siendo bastante entrañables y simpáticos como la encantadora Mai, el delirante y duro a partes iguales capitán Hibiki o Koda, quien poco a poco irá tomando un papel más decisivo en el liderazgo del grupo.

Aún con su ego por las nubes (cosa que le provocará más que un problema), su ligereza frente a los problemas y aire payasete, Shin Asuka es un héroe que demostrará tener una valentía fuera de toda duda frente a momentos de crisis y tiene un fondo familiar muy interesante. Su padre fue piloto espacial y desapareció en un experimento (siendo Asuka un niño) cuando una extraña luz apareció en el espacio tragándose la nave en donde viajaba su padre. Este aspecto, la ausencia paterna y su desaparición, es una de las claves más jugosas de la serie. Otra de las dudas que asaltarán al héroe en varias ocasiones surge al cuestionarse porqué precisamente él ha sido el elegido para llevar la antorcha de Ultraman.

Ep. 12, Phantom Thief Himala
El nuevo Ultraman Dyna sigue el modelo de Tiga en el hecho de contener 3 formas diferentes dependiendo de las necesidades, añadiendo como novedad más llamativa la "Myracle Type", con poderes psíquicos. Cada forma viene acompañada de un color y diseño físico diferente en Dyna.

Dyna, la serie, tiene un potente inicio en el doble episodio 1 y 2, A New Light, ambientando gran parte de su historia en el espacio y en un Marte colonizado donde hay un primer encontronazo contra los malvados Sphere. Si bien, en los sucesivos episodios se denota una tendencia hacia un cúmulo de historias de carácter más irrelevante, de tono infantiloide y sin muchas pretensiones que me hacen ver la serie con algo de indiferencia.

Si bien en la primera mitad de Dyna podemos destacar algunos capítulos que suben el nivel como es el caso del ep. 6, The Biggest Monster on Earth, el cual presenta a un hongo descomunal que se está apoderando poco a poco del planeta Tierra o el ep. 12, Phantom Thief Himala, muy simpático y con una cinematografía cuidada, con un monstruo que embelesado por la belleza de diversos barrios en el momento del atardecer se dedica a hacerlos desaparecer y guardarlos en una cajita de madera.

Ep. 18, The Girls Who Call on Darkness
Una de las claves más a remarcar es que se denota un intento por dotar a la serie de una gran variedad de premisas y escenarios para sorprender al espectador, en la linea de Ultraman Tiga, pero llevándolo un paso más allá. Hay ejemplos interesantes como el ep. 14, The Lord Who Sleeps on the Moon, donde descubren unas ruinas antiguas en la Luna. Al mover una tumba despiertan a un ser malvado destructor de mundos. O el tierno y entrañable ep. 20, The Alien Boy, donde la destrucción de un planeta provoca que un niño descubra que su origen es alienígena y que tiene que abandonar la Tierra y a sus amigos para buscar un nuevo planeta habitable para su pueblo. 

Sorprenden virajes como el del ep. 22, The Soldiers of Tsukuyo, hacia un formato de horror/fantasía con el descubrimiento de una pieza antigua que lleva a descubrir una historia milenaria de unos soldados y un monstruo devorador de miedos. El ep. 23, Fortress of Dreams presenta una base submarina que es destruida por una serpiente de mar muy dura de pelar matando en el camino a un buen amigo de Koda, de los SUPER-Guts. Son ejemplos de episodios, que sin ser excesivamente notables ni remarcables, si que resultan un mínimo entretenimiento. 

Si nos podemos quedar con un episodio que a mi particularmente me encandiló de este primer tramo de Dyna es el ep. 18, The Girls Who Call on Darkness. Toda una sorpresa que bien parece sacado de una película de terror satánico ambientada en institutos femeninos de las que se estilaban por la época en Japón como Eko Eko Azarak: Wizard of Darkness (1995) o Hanako of the Toilet (1998). En el episodio, unas adolescentes con ansias de revancha contra sus compañeras invocan a un demonio asesino para que se las quite de en medio. A destacar la batalla final del capítulo la cual, estéticamente, es una delicia.

Ep. 25, Krakov come to the surface Part 1
A nivel de efectos especiales seguimos teniendo que aguantar con paciencia el CGI chunguete que ya vimos en Tiga, si bien a medida que va avanzando la serie se va viendo una pequeña evolución al respecto consiguiendo cada vez una estética más espectacular en las escenas de destrucción y batallas. Como he apuntado, los guiños al público infantil son bastante más abundantes que en Tiga, que era una serie bastante más orientada a los young adult. Estos guiños se ejemplifican en el personaje de Hanejiro, una criaturilla voladora y dorada, casi un Pikachu de medio pelo, de origen alienígena y que forjará amistad con Asuka. Madre mía...

A mitad de Dyna tenemos un doble episodio en los número 25 y 26, Krakov Come to the Surface. Aquí se presenta un nuevo paso en el avance de la humanidad en el universo, con la construcción de un sol artificial situado en Júpiter y que proveerá de energía eléctrica a las diferentes bases escampadas por el espacio. Dicha nave es tomada por unos alienígenas, quienes la dirigen a estrellarla en el Polo Sur, lo que provocará un derretimiento del hielo dejando a la Tierra inundada. Un doble episodio notable con un adecuado uso del drama y la épica, aún a pesar del abuso de cancioncillas o la niñatilla de turno. El apunte más interesante de estos capítulos es que Asuka cree ver mientras está en el interior de Dyna... ¡a su padre desaparecido!

Algunos de los personajes de Ultraman Tiga hacen
acto de aparición en algunos episodios.
Como recompensa al fan de Tiga, Ultraman Dyna presenta varios episodios en donde la mayoría de sus personajes hacen acto de aparición. La guapa enfermera Mayumi tiene una presencia más o menos continua desde el ep. 19, The Phantom Bird. Un algo desconcertante (por innecesario) continuación al ep 15 de Ultraman Tiga, por mucho que me alegre reencontrarme con Mayumi, la cual sigue, años después, aún traumatizada por la muerte de su noviete motorista. Episodio entretenido y que presenta a un monstruo con un diseño de pájaro con cara de mujer inquietantemente acertado. 

Aunque los personajes de Tiga tienen su momento de gloria luchando codo con codo con los SUPER-Guts en los notables episodios 35 y 36, The Uncanny Smile. Aquí, la humanidad sigue expandiéndose al espacio y al llegar a Plutón encuentran una ruina en la superficie con la apariencia de una cara sonriente, pero resultará ser una trampa. A la nave (pilotada por Shoji) acabará agarrada una bestia que llegará a la Tierra dispuesta a arrasarlo todo. La bestia está relacionada con los Sphere y deja a Dyna fuera de combate. Una buena dupla con emocionantes dosis de acción, tensión y destrucción.

Ultraman Dyna no presenta demasiada continuidad argumental a lo largo de sus 51 episodios, dejando una mínima trama de fondo que se desarrolla en momentos puntuales. Si bien, se quiere marcar a un enemigo principal los cuales son los Sphere. La lástima es que esta discontinuidad argumental hace que dichos Sphere acaben por no tener una entidad definida, dejando muchas incógnitas en el tintero. Sabemos que puede que busquen el equilibrio del universo, viendo un peligro la expansión de la humanidad en el espacio y se dediquen a atacar planetas o transformando monstruos en bestias feroces... pero poco más.

Ep. 31, Battle to death! Dyna vs Dyna

Coqueteos con el noir en el ep. 33, Star of Peace
Ultraman Dyna comienza a animarse notablemente a partir del episodio 29 con In the Light of Fate, el cual marca un pequeño cambio de paradigma con esta emocionante historia de padres e hijos. Aquí se nos presenta a Asuka quien viaja hasta la Luna para retomar la misión que provocó la desaparición de su padre. 

El entretenidísimo ep. 31, Battle to death! Dyna vs Dyna, aunque se aproveche del sobado elemento del impersonator de Ultraman, resulta irresistible con un guerrero alienígena retando a Dyna a un duelo en medio de la ciudad. De los mejores momentos de Dyna, con una buena calidad técnica y sentido de la espectacularidad. 

El ep. 33, Star of Peace, coquetea con el cine noir con un periodista muy crítico con las actitudes cada vez más militaristas de TPC y SUPER-Guts, a la vez que recibe el socorro de una adolescente que dice que sus amigos han cambiado de la noche a la mañana, sospechando que hayan sido poseídos por extraterrestres. Otro de los elementos que son recurrentes en la serie es el conflicto de tener que decidir sacrificar una vida para así salvar a millones. Un conflicto que sufren nuestros héroes en varias ocasiones (como el notable y tenso ep. 34, The Time of Decision) y cuyo concepto tendrá un papel clave para entender el desenlace de la serie.

El regreso de Akio Jissoji en el ep. 38, Monster Drama
Siguen los momentos felices en Ultraman Dyna con el retorno de nuestro querido Akio Jissoji (director esencial en las originales Ultraman y Ultraseven), quien tras su retorno a la franquicia en Tiga, realiza aquí un nuevo episodio. El número 38, Monster Drama, es otra fascinante muestra del arte de su director. Una pieza extraña, de angulaciones bizarras y atrevidas con un argumento misterioso que parece reincidir en el concepto del ep. 40 de Tiga donde la frontera entre realidad y sueño era difusa. Ahora es lo propio con la alquimia medieval y un guión teatral como forma de creación de terrores abominables. Un juego de espejos entre el escenario-realidad de la vida e imágenes impactantes como esa Torre de Babel cayendo desde los cielos y trayendo la pura destrucción (plagas bíblicas incluidas) y que presenta una batalla final con Dyna fascinante.

En la recta final de la serie aún seguimos viendo momentos bastante notables como el del ep. 41, We Want to See Our Earth, de premisa muy interesante, presentando a la primera generación de niños nacidos en el espacio y que ahora son llevados a la Tierra por primera vez, aunque en el viaje una polilla gigante espacial los ataca inseminando en el interior de la nave unas larvas asesinas. Toque a Alien, decisiones difíciles sobre el hecho de dejar morir a unos pocos para salvar a millones (de nuevo dicho conflicto)… El ep. 43, Captain Long-Legs, centrado en el capitán Hibiki, también es bastante notable. Sigue a una adolescente que vive en un orfanato y que idolatra a un desconocido el cual cada año le envía por navidad cartas y ayudas monetarias para el centro (el mismo Hibiki). Ahora una erupción volcánica lo pone todo patas arriba junto al regreso de un remodelado y salvaje Golza (monstruo salido de Tiga).

En el ep. 42, A Vanishing Dream aparece... ¿Gundam?
Pero el mejor, más hilarante y sorprendente capítulo de Dyna lo encontramos en el ep. 42, A Vanishing Dream. Ya aquí me pillaron desprevenido. Una locura total de tono onírico (todo es un sueño de Asuka) que se atreve a cachondearse de éxitos del anime como Mobile Suit Gundam o Capitán Harlock con Mai y Asuka en un viaje imposible hacia Marte. El tono a space opera, que parece rememorar los clásicos de Ishiro Honda como Battle from outer space (1959) o The Mysterians (1957) se suman a un tono delirante e imprevisible y que vuelve a contar con la presencia de varios personajes de Tiga como la añorada Rena. Divertidísimo.

El final de la serie lo compone un arco de tres episodios que chocan totalmente con lo visto anteriormente por optar hacia una óptica mucho más seria, dramática y por momentos, hasta desoladora. Pese al atropellamiento que supone el primero de ellos, ep. 49, Final Chapter I: A New Shadow, ya que presenta una gran multitud de ideas muy potentes que son resueltas en 10 minutos cuando podrían haber dado para bastante más. El hecho de que la propia TPC, en sus ansias militaristas, deseen robar la energía de la luz para crearse su propio y controlado Ultraman como arma definitiva de la humanidad (un paso más allá de lo que contaban los episodios de Evil Tiga en Tiga), resulta un tema muy jugoso... pero pronto el cacharro falla al ser, este Ultraman, poseído por los Aliens Sphere haciendo que Dyna tenga que solucionar el entuerto.

Dyna dispuesto a enfrentarse a la terrible amenaza final en el ep. 51, Final Chapter III: To Tomorrow...

Si bien, en los dos episodios finales, Final Chapter II: Destruction of the Solar System y Final Chapter III: To tomorrow... la cosa mejora y mucho con Asuka, perdido en Marte, fuera de combate y siendo recogido por un personaje muy importante de la anterior Ultraman Tiga... Mientras, un enorme agujero negro (un Sphere definitivo) se está tragando el Sistema Solar entero, planeta a planeta, en dirección imparable a nuestra Tierra, como una mano ejecutora divina frente a los abusos de la humanidad. Un villano interesantísimo y que pone en verdaderos aprietos morales a nuestros héroes y donde sale a relucir de nuevo el conflicto principal de la serie. ¿Sacrificar una vida para salvar a la humanidad? Un final de serie que culmina en una decisión insólita hasta el momento. Una conclusión valiente y triste. Sin duda, la escena final de Dyna es de una belleza acongojante, de una potencia dramática maravillosa. Y sin duda choca por el carácter ligero que la serie ha tenido en gran parte de sus 51 episodios. Dicho final hace acabar la serie con un buen sabor de boca, a pesar de todo.

Ultraman Dyna, en términos generales está un escalón por debajo de la celebrada Ultraman Tiga optando por un tono bastante más ligero e infantiloide que a momentos molesta. Aún así, que no os engañe esta primera impresión, porque la serie tiene mucho más jugo de lo que parece a primera vista. Su intención de querer sorprender al espectador a toda costa con una gran variedad de premisas, queriéndote llevar a episodios que bailan del terror, a la fantasía, la comedia surrealista o hasta los entramados político-militares a lo Gundam o Space Battleship Yamato. Su sano divertimento despreocupado, claves argumentales sugerentes que orbitan a lo largo de la serie amén de un enemigo final que se sale de lo habitual (aunque me hubiera gustado profundizar más en estos Sphere). Un nivel de episodios por lo general entretenido con tramos muy notables y que confluyen en uno de los mejores (por no decir el mejor) final de toda la ultrafranquicia.

Como es costumbre, me gusta comentar las canciones de la serie. Aquí seguimos en buena racha con un opening muy pegadizo, de carácter más baladístico y de título Ultraman Dyna, interpretado por Tatsuya Maeda. Aunque me ha encantado el ending presente durante la primera mitad de la serie. Un tema rock, tremendamente pegadizo y de título Kimi Dake o Mamoritai, cantado por Fumiaki Nakajima

Dyna ha vuelto a aparecer en muchos productos de la franquicia, desde películas como Ultraman Tiga & Ultraman Dyna: Warriors of the star of light (1998) o Ultraman Tiga, Dyna & Gaia: The Decisive Battle in Hyperspace (1999). Este 2022 se está celebrando su 25 aniversario con la entretenida Ultraman Decker, la cual hace homenaje.


viernes, 18 de noviembre de 2022

EL DEMONIO (1978)


Desde mediados de los años 60 el cine japonés comenzó a experimentar una lenta pero preocupante decadencia traducido en una disminución en el número de espectadores que acudían a las salas. Uno de los motivos fue el gran auge de la televisión en los hogares nipones. Dicha decadencia provocó que los estudios idearan nuevas maneras de atraer al público. Esto se tradujo en un aumento del cine erótico (como hizo la Nikkatsu con sus Roman Porno) o un creciente nivel de violencia en ciertos géneros, por ejemplo, los yakuza-eiga. Pese a ello, es una época llena de joyas sorprendentes. La década de los 70 en Japón alumbró la que fue una de sus obras más interesantes, perturbadoras y rompedoras: El demonio (1978).

El filme da con una premisa ya de por si llamativa. La antigua amante de un hombre se presenta un día en casa de éste y de su actual mujer, con sus tres hijos y desaparece, abandonando así a los tres niños. Para ella, es una venganza y una forma de darle una lección a este hombre que considera irresponsable. Esta situación inesperada no le gusta nada a la esposa legítima, que empieza a sentir un odio incontrolable hacia los niños y piensa hacerlos desaparecer del todo...

Distribuida por la ShochikuEl demonio (1978) es un drama psicológico perturbador y que logra incomodar al espectador gracias a unas decisiones de guión que ponen en verdaderas tesituras morales a su turbio protagonista. La película pone sobre la mesa temas como el maltrato infantil, las relaciones tóxicas, la irresponsabilidad de unos padres con los niños pagando las consecuencias de sus actos, manipulaciones conyugales...

El planteamiento del filme es siniestro y éste va avanzando de forma brillante llevándote hacia terrenos cada vez más negrizos. Aquí destaca el papel de la pareja del filme. Takeshita, el marido, interpretado por Ken Ogata, de abultada filmografía (La venganza es mía (1979) o La balada de Narayama (1983) de Shohei Imamura) mientras que Shima Iwashita, interpreta a Oume, su esposa. Las dos interpretaciones resultan muy notables en su representación de seres sin escrúpulos. En el caso de Iwashita clava el personaje de esposa tóxica y manipuladora hasta llegar a niveles tétricos, mientras que Ogata resulta sobresaliente en el papel de marido pusilánime y perdedor. Punto y aparte son los niños de la película, que resultan sobrecogedores en su interpretación transmitiendo muy bien al espectador lo que les está sucediendo.

Takeshita es sorprendido un buen dia por una antigua amante.

Como venganza dejará en casa a sus hijos en casa de Takeshita y su esposa.

Su presencia causará el desequilibrio mental de la pareja.

Llegando a límites insospechados...

El filme está rodado de forma elegante y aunque hay vestigios de los tics habituales del cine japonés de los 70 (el uso de los zooms, por ejemplo), resulta imaginativa y trabajada. A la dirección está Yoshitaro Nomura, otro de los grandes nombres de la nueva ola japonesa, director de trabajos tan interesantes como la desafiante Zero Focus (1961) o El castillo de arena (1974). Sin duda Nomura consigue una plasmación macabra de la nueva familia japonesa así como la aceptación o no de la responsabilidad de cuidar a hijos que no son de tu sangre. Nomura consigue una atmósfera oscura y claustrofóbica en la película y llega a su cenit con imágenes tan sobrecogedoras como esos primeros planos de Oume, la esposa, casi sacados de una J-Horror o aquel momento culminante en el acantilado con Takeshita acometiendo o no cierto crimen...

El demonio (1978) es una de las mejores películas japonesas de la década de los 70. Una obra que logra incomodar con un guión potente y asfixiante que pone el foco en los seres menos pensados como son un grupo de niños inocentes, víctimas de la irresponsabilidad y maldades adultas. Aquí no se salva ninguno de los adultos, desde la amante que es capaz de dejar a sus propios hijos a su suerte por una venganza, a una esposa capaz de pensar en el crimen de unos niños hasta llegar al marido putero y manipulable. Una obra que desafía inteligentemente al espectador y que logra mantenerse en el recuerdo.

El filme logró un buen número de premios en su momento destacando los galardones de la Academia de Cine japonés de 1979 para "Mejor actor" (Ken Ogata) y "Mejor Director" para Nomura. Repitiendo mismos premios en los Blue Ribbon Awards 1979. Los galardones para la interpretación de Ogata se repitieron en los Kinema Junpo Awards o en los Hochi Film Awards.


martes, 8 de noviembre de 2022

DEAD FRIEND (2004)


Como se indicó en el análisis de Phone (2002), los primeros años 2000 fueron una etapa de esplendor del cine de terror asiático. Una fiebre que se originó tras el megaéxito de The Ring en Japón y que ocasionó la aparición de cientos de imitaciones que abarrotaron y agotaron el mercado rápidamente. La fiebre se extendió de Japón a Corea, de Hong Kong a China, a Tailandia... En Corea del Sur hubieron varios ejemplos de cine de terror cuya calidad se elevó sobre la media. Uno de estos casos es Dead Friend (2004).

Min Ji-won es una estudiante universitaria que está en tratamiento médico tras sufrir un accidente. Padece de amnesia y de una grave enfermedad cardiaca, y acude semanalmente a la consulta de un psiquiatra sin experimentar ninguna mejoría. Agobiada por la enfermedad y por la compañía de una madre dominante que la espera cada día en una casa sórdida y tétrica, la joven se plantea comenzar una nueva vida en el extranjero. Lo único que le pesa es tener que abandonar a su nuevo compañero de facultad, el único que le apoya y le ayuda a recuperar paulatinamente la memoria de lo sucedido. Al mismo tiempo, algunas de sus antiguas compañeras de instituto están falleciendo en extrañas circunstancias...

Dead Friend no es una gran película de terror, precisamente, pero está cargada de numerosos elementos que la llenan de una gran diversión. No se deja ni uno de los lugares comunes del género, desde la trama enrevesada, en forma de puzzle y que gira en torno a la amnesia de su protagonista, la fantasma melenuda, la ambientación de instituto, el bullying, venganzas de ultratumba y el final sorpresa que nunca te hubieras esperado.

Aún con ello, el filme se hace lo suficientemente entretenido como para aguantar su visionado sin un pestañeo. El reparto es mayoritariamente juvenil y éstos hacen lo que pueden. Un conjunto de caras bonitas pero con poco talento para la actuación que no hacen sino aumentar las dosis de diversión del conjunto.

Min Ji-Won padece de amnesia.

Sus antiguas compañeras de instituto están muriendo en extrañas circunstancias...

Da comienzo un viaje a los recuerdos para tratar de desvelar el misterio.

Uno de los puntos fuertes de Dead Friend es su capacidad para saber dosificar los tiempos y tramos de la misma logrando marear e intrigar al espectador de una manera inteligente. Los momentos de terror son eficientes aunque muchos de ellos son a base de utilizar la imagen sobadisima de la fantasma vengadora de pelo largo. Si bien, hay momentos para el recuerdo como esa vomitera de agua incesante de uno de los personajes que culmina con resultados capilares... 

El desarrollo, basado en como su protagonista, Min Ji-Won va descubriendo el porqué de su amnesia y empieza a cabalgar entre sus propios recuerdos logra momentos interesantes destapando lo que fue un caso de bullying y el posterior suicidio de la joven Su-In, cosa que ha provocado la maldición fantasmal. Aunque no todo es lo que parece... Si Dead Friend sobresale por encima de la media es gracias a su sorprendente (pero de verdad) giro final de guión que la convierten de una pasable cinta de terror en algo más. Un giro final que a mi me pilló totalmente desprevenido y que aplaudí.

Dead Friend no se sale de la linea de otros productos similares cumpliendo punto por punto todos los lugares comunes del género de maldiciones fantasmales, pero es un filme realizado de forma eficiente, con un desarrollo interesante y que logra sobresalir gracias a su final. Un correcto filme de terror salido de Corea del Sur, que aún con su ocasional torpeza, interpretaciones dudosas, algunos efectos de forma que han quedado anticuados... es un ejemplo destacable del terror manufacturado en cadena en Corea para aprovecharse de la moda de las melenudas de ultratumba.