CRÍTICAS PELÍCULAS

viernes, 6 de agosto de 2021

HIROSHIMA (1953)


El trauma ocasionado por los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki en el pueblo japonés fue muy profundo. No solamente por la barbarie que supuso que cientos de miles de personas perdieran la vida en un santiamén sino, también, por el ostracismo que vivieron entre la sociedad los hibakusha (los supervivientes de la bomba atómica), los experimentos que científicos americanos realizaron con ellos y la posterior ocupación de EEUU sobre Japón (de 1945 a 1952) con el Emperador Hirohito obligado a negar su estatus divino tras la rendición en la guerra. Una situación de humillación y dolor del pueblo nipón que arrastraron durante años. Dicho trauma por la II Guerra Mundial se ha manifestado habitualmente en el arte. Ya sea en el manga, la literatura o el cine.

Tras la ocupación americana en Japón se censuraron las expresiones de orgullo nacional así como cualquier noticia relacionada con lo ocurrido en Hiroshima y Nagasaki así como los efectos de la bomba atómica. En el cine, aunque los realizadores lo tuvieran difícil debido a la presión americana, hubieron pequeños coqueteos que hablaban de la situación de postguerra. Ejemplos como Los niños del paraíso (1948) de Hiroshi Shimizu o The Bells of Nagasaki (1950), la cual estaba basada en la novela de mismo nombre y lanzada en 1949. Si bien, lo ocurrido el 6 de agosto de 1945 en Hiroshima así como sus consecuencias actuales serían detalladamente recogidas en el libro "Genbaku No Ko" del profesor y activista Arata Osada, la cual sería publicada en 1951. 

Es en ese momento cuando el "Sindicado de Maestros de Japón" (Nikkyoso), asociación de ideología izquierdista y muy crítico con los valores tradicionales e imperialistas de Japón, quiso afrontar la producción de una película basada en dicho libro. Sentían la necesidad urgente de contar con pelos y señales al mundo lo que había pasado en Hiroshima y lo que estaban viviendo sus supervivientes para enfrentarse así a la información tan confusa, manipulada y censurada que corría por el mundo y en el mismo Japón.

Children of Hiroshima (1952), dirigida por Kaneto Shindo (Onibaba de 1964), recogía con cierto aire documental el día a día de una profesora llegada a Hiroshima y sus relaciones entre sus alumnos y habitantes de la ciudad. Aunque el film, dentro de sus límites de cine independiente, consiguió un buen éxito llegando a pasarse por el Festival de Cannes, los miembros del "Sindicato de Profesores" no acabaron de sentirse nada satisfechos por el resultado por su tendencia al sentimentalismo abandonando así, en buena manera, los elementos más políticos del texto. Un año después, el Sindicato insiste en producir una nueva película sobre el tema encargándose el director Hideo Sekigawa del proyecto. Sekigawa había dirigido un drama bélico como Listen to the Voices of the Sea (1950) y tanto por aptitudes artísticas como ideología encajaba con el objetivo del Sindicato.

Hiroshima (1953) da inicio 8 años después de la tragedia atómica con un profesor de instituto que ve como algunos de sus alumnos están sufriendo en sus cuerpos las consecuencias de la bomba atómica. Por medio de un flashback, los alumnos recuerdan lo acontecido el 6 de agosto de 1945, cuando vivieron el puro infierno.

Ver una película como Hiroshima es una experiencia acongojante del quien descubre una joya que ha estado mucho tiempo perdida en algún cajón y que gracias a ciertas distribuidoras (en este caso Arrow Films) son desempolvadas para el disfrute de todos. Sorprende del film su tono seco, duro y sin ninguna concesión de cara al espectador. Lo vivido fue un infierno y así intentan mostrarlo con toda la verosimilitud posible en la película con escenas cruentas con montañas de cadáveres, muertes de niños en escena, destrucción masiva entre otros sufrimientos todavía mayores. Si el objetivo del "Sindicato" era lanzar con esta película un grito de auxilio, una crónica veraz de lo que exactamente ocurrió en Hiroshima (y sus consecuencias en ese mismo momento) acertaron de lleno. Por suerte el film no se torna un panfleto político donde podía haber caído en el fácil "que malos son los americanos", expresando un mensaje pacifista de odio contra las guerras y centrando su mirada en la gente de Hiroshima. Estremece saber que lo que cuenta la película, las muertes posteriores por el efecto de la radiación, la marginalidad de los hibakusha, la pobreza a la que se vio abocada la población... estaban ocurriendo en ese mismo momento. Un ejercicio de docu-ficción muy estimulante y descorazonadora.

En otro juego de espejos con la realidad, el film logró congregar a más de 90.000 extras para sus escenas de congregación de masas. La misma población de Hiroshima, supervivientes, soldados, políticos... se ofrecieron a participar en la película. Como curiosidad, Akira Ifukube se encarga de la banda sonora del film en una pieza musical que luego reciclaría para los momentos más dramáticos del primer Godzilla (1954)
En un instituto de Hiroshima los alumnos caen enfermos.

Recuerdan el horror vivido el 6 de agosto de 1945.

El infierno en la Tierra.



La película no hace concesiones con el espectador.
Eiji Okada, quien interpreta al profesor del film, luego participaría en el clásico Hiroshima Mon Amour (1959). Aunque no fue lo único que el film francés tomó de Hiroshima utilizando también las escenas de la caída de la bomba y los momentos de destrucción. Yumeji Tsukioka, aparecida en Primavera Tardía (1949) de Ozu o The Eternal Breasts (1955) tiene un papel importante como profesora que vive en primera persona la caída de la bomba. Tsukioka, originaria de Hiroshima, insistió en querer participar en la película aún a pesar de tener un contrato exclusivo con la Nikkatsu. Tras mucho insistir con el estudio, al fin consiguió trabajar en Hiroshima. Era un proyecto que no aparece cada día y tenía que aparecer en él si o si.

Hiroshima (1953) es un trabajo necesario. Un film intenso y que plasma sin cortarse un pelo el infierno en la tierra vivido en la ciudad con un dramatismo y crudeza que crea dolor en el espectador y que en ocasiones te supera. Una representación sorprendente considerando que no hacía ni 8 años del suceso. Un ejercicio de sorprendente calidad técnica que acongoja especialmente en las escenas de la caída de la bomba. Esos segundos de silencio con todos los personajes mirando al cielo y que culminan en un puro horror de desconcierto, fuego y gritos. O el terrible momento de la lluvia radiactiva sobre los supervivientes. El film también es duro con el pasado imperialista de Japón, plasmando en el inicio de la película el clima de locura y radicalismo vivido en el apogeo de la guerra con inquietantes momentos de niños siendo entrenados como soldados u obligados a recitar como posesos los designios del emperador Hirohito. También es representada la ceguera y fanatismo de los soldados nipones que aún a pesar del horror se resisten a creer o a valorar una rendición.

Hiroshima
(1953), pese a su potencia dramática si que pierde fuelle en un tercio final algo disperso. Unos momentos en donde la acción vuelve al presente (a 1953) y donde seguimos a un adolescente intentando buscarse la vida como puede en una ciudad empobrecida y traumatizada. Es terrorífico el momento en que un grupo de niños se ve obligado a vender a los turistas huesos humanos de las víctimas para poder sobrevivir. Un tramo final interesante porque ya adelanta el clima de "picaresca" de la ciudad y cuyas consecuencias veremos especialmente en los films de yakuzas de Kinji Fukasaku. Este tramo final supone una leve bajada de interés respecto a lo intenso visto hasta el momento.

Hiroshima es un film de obligado visionado que, aparte de su claro mensaje pacifista, fue un enorme esfuerzo de producción de muchísimo mérito teniendo en cuenta que fue realizada de forma independiente y al margen de los grandes estudios nipones. Una vez acabada la película ningún estudio japonés la quiso comprar ni distribuir por su descarnado contenido social. El film tuvo, finalmente, algunos pases en salas niponas para pasar a desaparecer poco después. En EEUU logró estrenarse, aunque de forma muy limitada en 1955, en una copia alterada respecto a la versión original. 

Tras muchas décadas desaparecida, la distribuidora Arrow Films, sacó una excelente copia en Blu-Ray consiguiendo sacar del injusto ostracismo al que había sido relegada esta película y que influenció de forma evidente en el cine japonés posterior relacionado con el tema como por ejemplo la magnífica Lluvia Negra (1989) de Shohei Imamura, una versión modernizada de Hiroshima.

martes, 3 de agosto de 2021

ULTRAMAN LEO (TV) (1974)



El exitazo de The Return of Ultraman (1971) provocó un nuevo boom por los Kaiju (monstruos gigantes japoneses). Dicho éxito permitió la creación de nuevas series de Ultraman. Aunque el superhéroe tendría que verse enfrentado a diversos competidores con Toei a la cabeza, quien estaba ganando terreno a la Tsuburaya Productions por goleada con sus series tokusatsu como Kamen Rider. Se le suma, además, la nueva moda por los robots gigantes tras el éxito de Mazinger Z (1972). Aún con dicha competición en el mercado, Ultraman Ace (1972) y Ultraman Taro (1973) no funcionaron nada mal a nivel de audiencia. La siguiente ultra serie fue Ultraman Leo (1974), siendo una de las entregas de carácter más único de la etapa clásica del personaje. Frente a la infantilización extrema que había propuesto Ultraman Taro (y que la hizo triunfar entre los más pequeños), Leo iba a intentar conectar con esos espectadores que empezaron con el primer Ultraman en 1966 y que 8 años después ya eran adultos proponiéndoles, por consecuencia, un producto oscuro y violento. Por otro lado, se propone crear arcos argumentales de cierta continuidad para tratar de enganchar a la audiencia además de presentar a tres nuevos miembros de Ultraman (Leo, Astra y King). 

Pero Ultraman Leo se vería destinada a sufrir numerosos obstáculos en su producción empezando con la lenta preparación de la serie que provocó que Ultraman Taro tuviera que alargarse 2 episodios de más para dar algo más de margen al equipo tras Leo. Todo lo empeoró la crisis del petróleo de 1973 y que hizo entrar a gran parte del mundo en recesión económica haciendo que el ya de por sí apretado presupuesto que manejaba Tsuburaya Prod. para los episodios se resintiera todavía más con el encarecimiento de los materiales necesarios para la creación de los efectos especiales. Pese a todos los esfuerzos del equipo de producción Ultraman Leo no gozó del favor de la audiencia. Por un lado, su tono más adulto provocó el rechazo de la audiencia infantil y el target que se suponía era el objetivo para la serie hacía tiempo que había abandonado la franquicia en pro de otras propuestas.

1x01, The Day when Ultraseven Dies, is the Day
when Tokyo Sinks! 
Entrando en materia, Ultraman Leo (1974) es otro buen entretenimiento para la "Ultra franquicia". Una nueva serie que precisamente destaca por su llamativa oscuridad y dureza. El nuevo héroe es Gen Otori, quien llega a la Tierra como un extraterrestre huido de la destrucción de su planeta L77 (siendo así un héroe llegado desde otro punto diferente a los demás, siendo los Ultra Brothers de la Nebulosa M78) y provocada por un tal Alien Magma. La muerte de los padres, familiares y ciudadanía en general del planeta de Gen/Leo será un aspecto que lo atormentará durante varios episodios siendo además uno de los grandes temas de Ultraman Leo como es el sobreponerse a las dificultades y luchar frente a la dureza y embistes de la vida. Así Gen se convertirá en alumno de un lesionado Dan Moroboshi (un Ultraseven que ya no puede transformarse) en uno de los planteamientos más atractivos de la serie. Con dicho entrenamiento veremos así la evolución del personaje principal de héroe inseguro y carcomido por la furia para luego encontrar la Tierra como un nuevo hogar sintiendo plenamente el deseo de protegerla. Dan Moroboshi no será el único miembro de la familia Ultra que tiene presencia en la serie. El resto de los Ultra Brothers también tendrán su momento.

1x03, Farewell, Tears...

Gen Otori, el nuevo héroe de la función.
Ultraman Leo insiste, como ya hiciera The Return of Ultraman, en mostrar la vida social del héroe aunque en este caso dándole una vuelta más tratando la inserción de un ser extraterrestre y su aceptación entre los seres humanos. Ecos de la xenofobia o el miedo al diferente vuelven a resonar con momentos en que Gen teme desvelar su verdadera procedencia por miedo a ser rechazado por sus allegados terrícolas. Así, Gen se nos presenta como un profesor de gimnasia en un centro deportivo infantil. Pronto acogerá bajo su seno a dos niños huérfanos tras el brutal y gore ataque de una criatura que deja partido en dos al padre de los pequeños. Otro de los puntos más interesantes de Ultraman Leo es su valentía para tratar en varios momentos la depresión infantil o el sentimiento de pérdida que sufren los niños representados en los pequeños hermanos Kaoru y Toru quienes sufren una gran cantidad de muertes a su alrededor y que llegará a su cenit en episodios muy especiales y que comentaremos más adelante. Por otro lado, la serie insiste en querer quitarse de en medio a personajes principales o secundarios para dar al espectador la sensación de que nadie está a salvo en esta batalla. Esta voluntad hace que el equipo científico-militar de turno, MAC, apenas tenga un peso en la historia (más allá de Gen y Dan) siendo un súper equipo de lo más descartable con sus soldados siendo carne de cañón y muriendo a cal y canto para ser sustituidos por otros miembros al episodio siguiente.

Dan y sus exagerados entrenamientos.
Dan Moroboshi, el fascista

Ultraman Leo empieza muy alto con los episodios 1 y 2, The Day when Ultraseven Dies, is the Day when Tokyo Sinks! / The Great Sinking! Twilight of the Japanese Archipelago. Todo el espíritu de la serie se encuentra en estos episodios. Toda una declaración de intenciones con unos monstruos partiendo la pierna de Ultraseven, tsunamis tremebundos arrasando Tokyo, civiles muertos y el sufrimiento del héroe protagonista. Un inicio espectacular. Aunque este primer tramo de la serie pronto cae en la reiteración basándose en un Gen que siempre pierde o falla contra el monstruo de la semana, realizando después algún entrenamiento exageradísimo por parte de Dan Moroboshi, aprendiendo así una nueva técnica que le ayudará a salvar el día. Estos primeros episodios presentan a un Ultraseven totalmente fuera de personaje con unas maneras que difieren totalmente de lo visto en él hasta el momento siendo un líder fascista que no duda en usar la violencia bruta contra el pobre Gen. Desde lanzarle boomerangs contra su cara con sadismo a intentar atropellarle con un jeep. Esta conducta del personaje me lleva a pensar que los guionistas no pensaban inicialmente en Moroboshi para dicho papel ya que a medida que avanzan los episodios éste vuelve a sus conductas normales y que todos conocemos. 

1x16, The Woman who Faded into the Night
Un primer tramo de la serie bastante irregular y repetitivo pero que destaca en episodios como el 1x10, The Monster that Wanders in Sorrow. Capítulo envuelto de un sentimiento de tristeza y melancolía con unos personajes sufriendo las consecuencias de haber perdido a sus familiares sumándole que la antigua mascota de Gen, último vestigio de su planeta, ha llegado a la Tierra pero convertido en una criatura salvaje y destructora lo que pondrá en un dilema a nuestro héroe. La influencia del cine de kung fu y Bruce Lee es bien palpable en Ultraman Leo con un Gen realizando entrenamientos marciales o la tan típica relación maestro-pupilo que se establece entre los protagonistas. Vemos también homenajes al género como en el 1x15, Blind Attack! The Blow with Fighting Spirit, con Gen siendo entrenado por un experto marcial ciego. ¡Hasta hay un episodio en donde Leo utiliza unos nunchakus gigantescos! Otro episodio a destacar es el inquietante 1x16, The Woman who Faded into the Night, con una extraña mujer que convierte a sus víctimas en cera. Nueva muestra de lo tétrico que a veces puede ser la serie con matanzas en masa entre civiles.

El hombre lobo de The Werewolf's Bride
Antologías de terror y folklore japonés

En Ultraman Leo también nos encontramos con ciclos especiales y tematizados. Las Ultra Horror Series y las Japan Folklore Series suponen los tramos más delirantes y poco estimulantes proponiendo, en el caso de las Horror Series, las traslaciones más hilarantes y bizarras de mitos terroríficos que yo haya visto. El 1x17, The Werewolf's Bride, presenta a un hombre lobo de Serie Z que además tiene actitudes de un vampiro o de un demonio fantasmal poseyendo el cuerpo de las personas. Un cacao delirante. 

Las Folklore Series es una traslación de varios cuentos tradicionales japoneses al universo de Ultraman. Un tono que para nada me casa con lo adulto del resto de la serie proponiendo episodios muy bizarros en ese sentido (tenemos hasta una adaptación del cuento de la princesa Kaguya en el 1x32) y en general de poco interés a excepción del 1x26, Ultraman King vs the Wizard. En dicho episodio un bizarrísimo monstruo/brujo hace disminuir a Leo a un tamaño microscópico. Solo por ver el momento del muñequillo de Leo remando en una canoa minúscula por un río es para no perdérselo. Este episodio también incorpora un nuevo personaje como es Ultraman King. Considerado todo un ser mítico y que ningún miembro Ultra había visto hasta ahora. 

Hideyo Amamoto en 1x24, The Beautiful Virgo Maiden
Entre las Horror Series y las Folklore Series también se nos presenta a Ultraman Astra, el hermano de Leo. Alguien a quien creía muerto y que aparece de la nada para ayudarle en momentos clave. Una de las oportunidades perdidas de la serie es que apenas profundiza en estas nuevas incorporaciones siendo, Astra y King, personajes que podrían haber dado mucho juego dejando al aire muchas preguntas sin responder. Algo sangrante en el caso de Astra y que también pasa con Alien Magma, el causante de la destrucción del planeta de Leo y que tras aparecer en un par de episodios no se vuelve a saber nada más de él. 

También, entre estas dos antologías nos encontramos uno de los mejores episodios de la serie, el dramático 1x24, The Beautiful Virgo Maiden, con dos extraterrestres huyendo de una creación robótica que se ha vuelto en contra de ellos. O el inquietantemente actual 1x25, The Rhinoceros Beetle is an Alien Invader!, con un niño que teme morir debido a la polución del planeta. Una de las frases que grita el niño me dejaron carcomido: "¡Por favor, que alguien me saque de este sucio planeta!"

Ultraman Astra
Los Hermanos Leo contra los Ultra Brothers

Tras un tramo de la serie bastante dudoso nos encontramos con una tanda de episodios que suponen uno de los puntos más estables en términos de calidad de Ultraman Leo. Ejemplo de ello son 1x33, The Leo Brothers vs the The Space Demon Alien. Un divertidísimo "tren de la bruja" paranormal con un ojo gigantesco extraterrestre infiltrándose en apartamentos residenciales. En el 1x34, The Ultra Brothers Eternal Vow, tenemos a Hideki Go de vuelta (The Return of Ultraman) y en el doble 1x38/39, Showdown! The Leo Brothers vs the Ultra Brothers / The Leo Brothers, the Ultra Brothers, The Moment of Victory, tenemos a un Astra que misteriosamente roba la Ultra Key del planeta M78 provocando que éste se salga de órbita dirigiéndose hacia la Tierra. El ataque de todos los Ultra Brothers contra Astra, Leo viéndose en medio del combate y la tesitura de Dan Moroboshi quien recibe órdenes de destruir su propio planeta hace de este par de episodios un entretenimiento irresistible. Diversión y dramatismo a partes iguales. Un ejemplo de lo permeable y sorprendente que podía llegar a ser la etapa clásica de Ultraman lo vemos en el 1x37, Haunted! Devil in the Mirror. Con una mujer diabólica, de gran semejanza con la difunta madre de la pequeña Kaoru y que la lleva a acompañarla a otra dimensión. El juego que hace el episodio de los espejos (puerta de entrada a otros mundos), la experimentación visual además de su tono melancólico tratando la tristeza de la propia Kaoru hace de éste una de las mayores sorpresas de Ultraman Leo.

Una de las sorpresas de la serie. 1x37, Haunted! Devil in the Mirror

Destrucción masiva en 1x40, MAC Annihilated!
The Flying Saucer is Alive
!
El ataque de los "Monstruos-Platillo"

La última docena de episodios de la serie proponen un arco argumental protagonizado por un misterioso "hombre de negro" que no cesará de mandar criaturas gigantes salidas de "Black Star" contra Japón para acabar de una vez por todas con Leo. Un arco que da inicio en el shocking 1x40, MAC Annihilated! The Flying Saucer is Alive!, donde vivimos la pérdida de muchos personajes importantes y unos dramáticos momentos de destrucción presentando además la visita de Gen a los hospitales con los damnificados tras el desastre. Un elemento muy poco visto en el género y que se agradece. 

A partir de aquí cada capítulo seguirá la misma tónica convirtiéndose la figura del "hombre de negro" casi en un gag cómico apareciendo una y otra vez con el mismo footage reutilizado. Un tramo final irregular pero que destaca por el diseño de los "monstruos-platillo" siendo en general de aspecto insectoide, tentacular y con poderes bastante asquerosillos. El camino realizado por Gen encuentra aquí su culminación siendo un héroe que ha madurado, enfrentándose al peligro y a su destino solo. 

"El hombre de negro". Malvado final.
Destaco de estos episodios finales el 1x49, The Red Assassin that Brings Death!. Triste capítulo que cierra de alguna manera el arco vivido con el pequeño Toru, quien cuya clara situación de depresión y desquiciamento es aprovechado por un monstruo extraterrestre de diseño curiosísimo y que unido con el niño provocarán muertes entre los ciudadanos. El final de la serie, 1x51 Farewell, Leo! Setting off for the Sun, aunque tiene el caos del que quiere contar muchas cosas en poco tiempo, consigue emocionar y nos hace saltar la lagrimilla con Gen valorando la decisión de desvelar su verdadera identidad aún a costa de causar el rechazo entre sus seres queridos.

Así, Ultraman Leo, pese a no llegar a las cotas de calidad de los tótems de la franquicia, como Ultraseven (1967) o The Return of Ultraman (1971), si que supone un gran entretenimiento y de ideas arriesgadas. Sorprende por sus gotas de sordidez, oscuridad y violencia aunque dicha óptica se vea rota con incomprensibles episodios de clara vocación infantil (aunque no son demasiados). 

Depresión infantil en 1x49, The Red Assassin
that Brings Death!
Ultraman Leo falla en ocasiones en tramos repetitivos y poco estimulantes (las Folklore Series por ejemplo) y el poco fondo de la mayoría de sus personajes secundarios dejando toda la carne en el asador en la relación entre Gen y Moroboshi. O que numerosas ideas muy jugosas como es la aparición de Ultraman Astra apenas sean profundizadas. 

Pese a todo, se trata de una serie destacable y a tener en cuenta dentro de la historia de Ultraman y donde no puedo más que sentirme, de nuevo, fascinado por el equipo de efectos especiales de la serie. Pese al ínfimo presupuesto y dificultades éstos logran solventarlo con un ingenio e imaginación deslumbrante. Un canto del cisne para la franquicia clásica ya que Ultraman Leo vivió los ratings más bajos de audiencia hasta el momento siendo tristemente el fin para Ultraman hasta la llegada en 1979 de la serie de animación The Ultraman

Como curiosidad final. Una de las trabajadoras de MAC es Tomoko Ai, conocida por el fan de Godzilla por ser el cyborg Katsura de Godzilla contra Mechagodzilla (1975).

1x26, Ultraman King vs the Wizard

jueves, 29 de julio de 2021

COLE, COLE, QUE TE COMO (1980)


Tsui Hark
 es uno de los mayores pesos pesados de la industria del cine de Hong Kong. Hark inició su carrera en los años 70 y se especializó en el cine de acción o los  grandes blockbusters dirigiendo trabajos como Zu, guerreros de la montaña mágica (1983), Shanghai Blues (1984) o Érase una vez en China (1991) con Jet Lee. De entre sus inicios podemos encontrar esta irresistible joya que lograba combinar, con éxito, la comedia más absurda, las artes marciales, el horror y el gore. De título Di yu wu men (1980), conocida internacionalmente como We're going to eat you y aquí en España con el cafre, incorrecto pero divertidísimo título de Cole Cole que te como.

En el film seguimos al agente 999 quien, junto a PickPocket, un ladrón, viajan a una isla remota en busca de un bandido llamado Rolex. A su llegada, se encuentran con el jefe de policía y pronto comienzan a notar que los habitantes del pueblo son todos unos despiadados caníbales.

Cole Cole que te como es un pequeño clásico de la época. Una película que adoré al verla de adolescente. Un puro entretenimiento cuyo ritmo no cesa en todo el metraje. El buen sabor general es conseguido gracias a su fluido y conseguido mix de géneros, destacando la comedia y las artes marciales siendo representada en el Agente 999, que acude al poblado de marras en busca del malvado Rolex. El Agente 999 está interpretado por Norman Chau, visto en films como Seeding of a ghost (1983), la también de Tsui Hark, Zu, guerreros de la montaña mágica o más recientemente en el revival de Mr. Vampire: Taoist Priest (2021). Chau nos deleita con excelentes momentos de acción con unas coreografías vistosas y divertidas. En el reparto también encontramos nombres como Melvin Wong (Bewitched) como Rolex o Eddy Ko (Flash Future Kung Fu). El problema del poblado de la película y que se enfrentará el Agente 999 es que debido a la falta de comida se han convertido al canibalismo cocinando a la parrilla a cualquier aventurado o despistado que acabe en el poblado. Impagables son las caras de alegría de los pueblerinos al llegar el Agente 999 y Pickpocket al lugar con el desconcierto de éstos.
El Agente 999 y PickPocket son atacados por unos enmascarados en el bosque.

Al llegar al poblado, la gente se comporta de forma rara...

...¡Son caníbales!

Pickpocket se lleva la peor parte...

El ambiente despreocupado de la película lo empapa todo. Desde el evidente cachondeo con los nombres de los personajes (Rolex, Pickpocket...) a los gags de brocha gorda donde destaca el bizarrísimo momento de aquel monstruoso travestido que cae rendido ante Pickpocket y el cual se quiere comer (metafórica y literalmente). Así, Cole Cole que te como es un film divertidísimo y que es un ejemplo más de la imparable y sorprendente edad de oro del cine de Hong Kong. Una fiesta llena de chistes, violencia, artes marciales, en un tono de sana diversión, con unos personajes caricaturizados y con situaciones llevadas a la consciente exageración. Una comedia slapstick sanguinolenta y que tal vez podríamos considerarla toda una pionera en este mix de género gore/comedia y que luego explotaría con éxito gente como Peter Jackson en Braindead (1992).

Como curiosidad de la película. Se utilizan insertos de la música de Goblin utilizada en el clásico Suspiria (1977) de Dario Argento.

miércoles, 21 de julio de 2021

ARMAS INVENCIBLES (POLICE STORY) (1985)


La importancia en el cine de acción y artes marciales de una figura como Jackie Chan aún no está lo suficientemente tomada en serio. Chan, acompañado de su cuadrilla (como Sammo Hung o Yuen Biao) revolucionaron el cine de artes marciales de Hong Kong y lo elevaron a un nivel aún no superado. Para muestra, solo hace falta echar un vistazo a los trabajos que Jackie realizó durante los años 80. Es para tirar a cualquiera de espaldas: El chino, Los piratas del mar de China y su secuela Los Tesoros del Mar de China, Los supercamorristas, La armadura de Dios, Los tres dragones o Gángster por un pequeño milagro. Pero si hubo una saga que catapultó todavía más la figura de Chan fue Police Story. Armas invencibles (1985), que fue así como se conoció en España, fue el pistoletazo de salida de una saga que cuenta con 6 entregas siendo Acción policial (2013) el último capítulo, hasta el momento. Armas invencibles redefinió el cine de artes marciales llevándolo al terreno de lo policial y abriendo un campo de nuevas posibilidades para el género con una temática más urbana y un tono de violencia seca. Un proyecto surgido por la frustración ocasionada por la película El protector (1985), otro de los intentos de Jackie para abordar el mercado americano y que se saldó en una mala experiencia que no ayudó a la estrella marcial.

Jackie y sus suicidas escenas de acción
En Armas invencibles seguimos al aguerrido y atlético Kevin, un policía de Hong Kong que se enfrenta a una difícil misión: atrapar al capo de la droga del país. Pero para condenar al criminal solo hay una testigo que puede incriminarle y Kevin es el único que puede protegerla. Evidentemente todos los criminales a las órdenes del capo intentarán matar a la testigo y a su guardaespaldas.

Si en algo destaca Armas invencibles es en su planificación de las escenas de acción. No miento si digo que aquí, Jackie y su equipo de stunts nos deslumbran con algunas de las set pieces más espectaculares, memorables y bestias de la historia del género. Tal nivel de suicidio marcial y espíritu kamikaze propone escenas imborrables como todo el prólogo de la cinta donde se construyó desde 0 un pequeño poblado solo para ser destruido en escena. O el inolvidable clímax final en el centro comercial con cientos de cristales destrozados en el fragor de la batalla ¡un culmen de la carrera de Jackie! Es de sobras conocido que Jackie realizaba él mismo la grandísima mayoría de sus escenas de riesgo sin uso de dobles, una decisión que le ha ocasionado numerosas lesiones. Las más graves, precisamente, se las ganó en el rodaje de Armas invencibles. Por poner ejemplos. Jackie casi pierde un ojo con uno de los cristales rotos en el clímax del film. Se quemó las manos en la escena que baja por la barra metálica del centro comercial además de dañarse varias vértebras y dislocarse la pelvis. Dicha escena fue rodada en una sola toma y sin cables. ¡Una locura! Los stuntmen también pillaron de lo lindo. El momento en el que un autobús frena de golpe frente a Jackie y tres stunts salen despedidos del auto, estaba previsto que cayeran sobre unos coches pero algo falló y cayeron sobre duro suelo de cemento. Lo dejaron tal cual en el montaje final.

Kevin es un aguerrido agente de policía de Hong Kong

Kevin deberá proteger a una testigo que podría incriminar al capo de la droga del país

Pero no lo tendrá fácil...

La mítica escena de la barra metálica

El problema de Armas invencibles es que, si bien, todos sus momentos de acción son excepcionales cuando Jackie no está dando patadas o haciendo alguna locura el interés baja dramáticamente. Esto lo notamos en todo su tramo central con Kevin protegiendo a la testigo y provocando los celos de Maggie Cheung (May). Un tramo poco interesante con una profusión al humor absurdo que resulta bastante sonrojante. El equilibrio entre acción e interés por los personajes es un aspecto que me resulta muy mejorado en la secuela, Superpolicía en apuros (1988), que en conjunto la considero algo superior. 

En todo caso, Police Story, o Armas invencibles es el inicio de una de las sagas más exitosas y aclamadas del cine de acción de Hong Kong. Un film donde es evidente que Jackie se empleó a fondo con obsesiva perfección por ofrecer lo mejor. Una primera entrega ejemplar e insuperable en sus kamikazes escenas de acción y que actualiza el género de las artes marciales integrándolas en el mundo moderno, con tono policial y mostrando los bajos fondos de la gran ciudad teniéndose que enfrentar el héroe de turno con mafiosos y sus imperios de la droga. Un conjunto que a mi parecer, fracasa en un tramo central más aburrido por su sonrojante humor pero que remonta inmediatamente hasta el infinito en cuanto aparecen sus deslumbrantes escenas de acción.

Como curiosidades. La canción de la película, Hero Story, viene interpretada por el mismo Jackie Chan. Si es que vale para todo. Y la Academia de Hong Kong premió como "Mejor película" a Armas invencibles. El único de estas características en la carrera de Jackie.

viernes, 18 de junio de 2021

BETTER DAYS (2019)


Las películas que tratan el tema del bullying son bien frecuentes en el cine adolescente oriental. Tal vez derivado de su sistema de estudios tan exigente y competitivo que lleva a muchos adolescentes al suicidio más allá del problema estructural que supone el acoso escolar es una problemática desgraciadamente habitual en ciertos países de Asia. Si Japón propuso, entre muchas otras, cintas como Confessions (2010) y Corea del Sur, The King of Pigs (2011), ahora Hong Kong se apunta con la potente Better Days (2019).

El film cuenta los meses previos al examen "gaokao". Para casi diez millones de estudiantes, este examen para entrar en el programa nacional de estudios determinará su vida. Chen Nian ha estado muy ocupada preparando el examen, dejando todo de lado, pero su existencia es alterada tras el suicidio de una compañera de clase debido al acoso al que se veía sometida por sus compañeros. Nian también es víctima de un acoso brutal por compañeras como Wei Lai. Una noche, Nian conoce a Xiao Bei, un joven delincuente el cual está siendo golpeado por una pandilla. A pesar del rechazo inicial, poco a poco irán intimando y Bei empezará a protegerla del acoso. Todo cambiará cuando, a unos días del examen, el cuerpo de Wei Lai es encontrado sin vida.

Better Days es uno de esos films que te pegan en el estómago con una propuesta que no se anda con chiquitas a la hora de contarte una historia dura, seca y llena de violencia tanto física como psicológica. Una trama cuyo objetivo es denunciar un sistema escolar (el de Hong Kong en este caso) de carácter elitista, competitivo y exigente donde nuestra protagonista, Nian, es brutalmente acosada y maltratada por sus compañeras y quienes se pavonean inmunes a un castigo. De hecho, la principal acosadora, Wei Lai, es totalmente intocable por el estatus monetario de sus padres, aunque descubriremos que está llena de carencias afectivas. El infierno de Nian no solo la aguarda en el instituto, sino que tiene que aguantar vivir en un piso sola, con una madre que nunca está en casa y con los acreedores acudiendo a su puerta por estar endeudados. La película está rodada de maravilla, estando provista de recursos visuales llamativos y momentos de quitar el aliento. A este respecto podemos observar el excelente arranque, con el suicidio de la compañera de clase de Nian, siendo plasmada viendo las reacciones de los alumnos, sin mostrar caras ni el cuerpo, y centrándose en el rostro de la propia Nian.

El film crece al explorar la curiosa relación que se establece entre Nian y Xiao Bei, quien no vive un presente muy halagüeño, viviendo el muchacho en una casucha bajo un puente y ganando dinero de donde puede siendo otro ser maltratado por la vida y sin ninguna esperanza de mejorar. Poco a poco, los dos empezarán a estrechar su relación, unidos frente a un mundo que parece rechazarles. Solo la mínima esperanza de que Nian apruebe sus exámenes y eso le proporcione unas condiciones laborales mejores en el futuro es lo único que los agarra a una esperanza. Pero no todo será tan fácil. 

Better Days está llena de una violencia física y psicológica que a veces se antoja difícil de aguantar. En ese sentido, el drama de la película acaba por tornarse, quizás, algo excesiva. Es que, ¡nada peor les puede pasar a la pareja protagonista! Aunque es comprensible por el contexto en el que nos encontramos. Así, del drama adolescente, el romance oscuro y la trama de abuso escolar, la película vira poco a poco hacia el thriller policial surgido a partir de una muerte inesperada y que pondrá contra las cuerdas a la pareja protagonista en un catártico final para ellos. 

Es interesante también el contexto social que rodea al drama de la película, mostrando a unos compañeros de clase que se comen unos a otros, en un ejercicio que no deja de ser una traslación de lo que viven en casa con unos padres ausentes o que dan pocas muestras de cariño. Por otro lado, en mostrar a esa Hong Kong de contrastes con más pobreza de la que parece con jóvenes que parecen haber sido expulsados del sistema y dejados a su suerte. También es interesante el elemento policial de la película, tomando partido éstos en la investigación del suicidio de la compañera de clase de Nian para luego aumentar su presencia tras imponer Nian denuncias a su acoso. Siguiendo con el tono agrio del film, también se nos muestra a una policía incapaz de poder tomar cartas en el asunto debido a la ambigüedad legal dificultando, además, la capacidad de indagar en la mente de estos adolescentes. Finalmente, Nian y Xiao, incapaces de confiar en el sistema, se inventarán una manera de solucionar el problema en el que se encuentran por sí mismos.

La compañera de clase de Nian se suicida.

Nian es acosada en su día a día.

Pero una noche conoce a Xiao quien comenzará a protegerla.

La relación entre los dos jóvenes se estrecha cada vez más, pero no todo será tan fácil.

Better Days está dirigida por Derek Tsang, quien primero fue un actor de prolífica carrera con films como Adult Video (2005), Dream Home (2010) o The Brink (2017) para combinarlo con la dirección tras una ópera prima como Lover's Discourse (2010). Zhou Dongyu está excelente como Chen Nian. La actriz se está labrando una muy interesante carrera desde que Zhang Yimou la descubrió para Amor bajo el espino blanco (2010), apareciendo en trabajos tan recomendables como Nosotros y ellos (2018) o Soul Mate (2016), también de Derek Tsang. El aspecto tan juvenil y virginal de Dongyu permite encajar a su personaje de 17 o 18 años sin notar que la actriz tenga en realidad unos 27 años. Jackson Yee interpreta eficientemente a Xiao Bei. La pareja encabeza un reparto con numerosas caras adolescentes e impolutas con otras más maduras como Fang Yin (Operation Red Sea) o veteranos como Jue Huang (Largo viaje hacia la noche).

Así, Better Days (2019) quiere dar visibilidad (como se puede ver en sus créditos finales de manera más explícita) a la grave problemática del acoso escolar con un conjunto epatante, de infarto y de tono duro. Un conjunto visualmente intachable y de un ritmo muy equilibrado a lo largo del mismo. Si bien, encontré su tramo final algo apresurado y no del todo bien cerrado quedando algunas cuestiones en el aire. Pese a esto y sus excesos dramáticos, Better Days es una muy notable obra, a tener en cuenta por su crónica social del momento a la vez de por su nivel cinematográfico. Acabó siendo la representante de Hong Kong en los Oscars 2020 para el premio a "Mejor película de habla no inglesa", aunque no entró en la selección final.