CRÍTICAS PELÍCULAS

martes, 11 de febrero de 2020

CRÓNICAS DE SITGES 2016 (2/4)

La jornada del domingo en Sitges amanecía con "The wailing", la nueva y esperada película del mago coreano Na-Hong Ji tras la maravillosa y brutal The Chaser (2008) y la fría y seca The yellow sea (2010). "The wailing" triunfa con su tono brutalmente oscuro, violencia vírica, paranoia y terror.
La vida de un pueblo coreano se ve alterada por una serie de muertes extrañas tal vez producidas por un virus. Los rumores y las supersticiones se propagan a causa de la presencia, desde hace poco tiempo, de un anciano extranjero que vive como un ermitaño.
Hasta que la hija pequeña de Jong-Gu, un policía encargado del caso, empieza a sufrir los mismos síntomas del extraño virus.
Un film que durante sus 160 minutos no deja de tenerte en tensión con sus continuas revelaciones, crecientes misterios y giros de guión. Ya sabemos que en Corea del Sur son unos expertos en el manejo del thriller, el cual han conseguido depurar y reconstruir para volverlo a llevar a cotas de genialidad; es el ejemplo de Memories of Murder (2003) o I saw the devil (2010).

Na Hong Ji con The Chaser cambió el punto de vista del thriller hecho hasta el momento en Corea, incorporando una violencia seca cercana al gore, ambientes enrarecidos y sucios entre la gran urbe y personajes protagonistas moralmente deplorables.
En "The Wailing", vuelve a darle una vuelta al asunto porque si bien el film empieza como un thriller clásico de muertes misteriosas y varios sospechosos, pronto la película gira hacia el puro cine de terror, adentrándose cada vez más hacia un mundo pesadillesco y negrísimo desde el momento en que la hija pequeña del policía protagonista contrae la extraña enfermedad.

La media hora final acumula un nivel de tensión casi insoportable y tal vez esa sea el mayor inconveniente de la película, que al tercer y definitivo giro de guión final el espectador acabe aun más confundido si cabe dejando un final bastante abierto. Los actores cumplen sobradamente a nivel interpretativo y en especial Hwang Jung Min en el papel de un chamán que viene a exorcizar a la pequeña niña enferma.
Una muy notable película de horror psicológico que cumple sobradamente las expectativas a pesar de su final abierto y en cierta manera desalentador. Sólo por la espectacular y terrorífica escena del "exorcismo" a la niña vale la pena de calle acercarse a este film.


El estreno mundial en Sitges del film japonés de zombies "I am a hero", se convirtió en una de las proyecciones más festivas y memorables de la pasada edición del festival, tanto, que este año han querido repetir la jugada con "Museum", adaptación de un manga de Tomoe Ryousuke y dirigida por el artífice de la trilogía de Kenshin, Keishi Ohtomo.

Un asesino en serie que luce una máscara en forma de rana tiene aterrorizada la ciudad de Tokio con sus crímenes, a la vez crueles y elaborados. El inspector Sawamura, encargado del caso, tratará de descifrar qué mueve al psicópata, sin sospechar que éste le tiene preparada una desagradable sorpresa.
Ya la proyección levantó nuestras simpatías cuando el director salió al escenario del Auditori acompañado del killer del film con su máscara de rana y saludando al público. Pese a estas simpatías el film resultó ser algo decepcionante con unos primeros 40 minutos atrayentes, llena de asesinatos misteriosos y elaborados en la linea de Seven (1995).
Pero una vez se descubre la identidad del asesino, y es algo que pasa más pronto que tarde, éste empieza a cebarse contra el policía protagonista y su familia. Esta caza del gato y el ratón, pese a estar bien filmada y presentar ciertos momentos truculentos, no acaba de funcionar y hace que el film caiga como un castillo de naipes.

El festival de sufrimientos y perrerías con posterior despliegue de gritos y lloros acaba resultando muy cansino. Pese a todo, es una muestra curiosa de thriller con un killer excéntrico.


Ya habían ganas de encontrarse con una gamberrada propia de Sitges para desahogar tensiones y adormecimientos por películas más trascendentales y "profundas".
"The greasy strangler" relata la historia de Big Ronnie (Michael St. Michaels) y su hijo Big Brayden (Sky Elobar), los cuales conocen a la solitaria turista Janet en la Disco Walking Tour. Así comenzará una lucha entre padre e hijo y dónde nacerá el famoso "estrangulador grasiento".
Un film que ha hecho pasar un rato de lo más desternillante a un servidor, aunque sí que es cierto que hay que ir muy mentalizado y preparado para disfrutar de esta locura.
Si mezclas unos personajes grotescos y vomitivos a medio camino entre los episodios más pasados de vueltas de Little Britain y los clásicos más "disgusting" de John Waters con un humor absurdo, surrealista y escatológico (por momentos muy chanante) y un gore totalmente slapstick y cartoon, te encuentras con "The greasy strangler".
La verdad es que el proyecto es arriesgado, pues sólo un grupo selecto sabrá aguantar el experimento y disfrutar de su humor tan retorcido. A opinión personal ha resultado ser toda una sorpresa llena de momentos delirantes y un asesino aceitoso inolvidable.
Si bien está permanentemente a punto de cruzar la línea del agotamiento, es una experiencia cinematográfica que realmente no olvidas. Si tienes estómago...


Con Operation Mekong, Dante Lam se postula como el actual rey del cine de acción de Hong Kong. Sin ninguna duda, pocos directores filman la acción de una forma tan salvaje y trepidante como él.
Operation Mekong toma como punto de partida un hecho real sucedido en el río Mekong, donde se inició una operación de busca y captura de varios reyes de la droga.
En el film, el gobierno chino encarga a Ko que investigue la aparición de trece cadáveres y de un cargamento de droga en el río. Por su parte, Fong, un agente de inteligencia, anda tras la pista de un temible señor de la droga. Ambos deberán colaborar.
Un film que a pesar de sus 2 horas de duración, pasa en un suspiro por su trepidante ritmo y espectaculares set pieces de acción, todas y cada una de ellas más salvaje y frenética que la anterior.
No se había vuelto a rodar una escena de acción tan impecable en un centro comercial desde el primer Police Story (1985) de Jackie Chan (ni tampoco se habían roto tantos cristales). Pero el film no se queda solamente en un espectáculo vacío de escenas de acción muy bien filmadas.
La interesante trama policial, que te lanza información sobre las actividades de los reyes de la droga, y por otro lado el carismático grupo de policías (con perro incluido), está lo suficientemente trabajado para que te preocupes por ellos.

Operation Mekong también podría clasificarse de buddy movie, pues tanto Ko (Zhang Hanyu) como Fong (Peng Yuyan), son personajes con personalidades distintas que aunque inicialmente choquen, dejan a un lado sus diferencias para luchar por un objetivo común. Una relación entre los dos que funciona muy bien en el metraje por el carisma que muestran ambos actores.
Si no te importa la inmortalidad de los héroes de la película y algunas situaciones de ciencia ficción (el efecto Chuck Norris, como lo llamo yo), podrás disfrutar de Operation Mekong como un niño.
Un film salvaje, frenético y tremendamente entretenido que además contiene uno de los mejores clímax de acción (en pleno río Mekong) de los últimos años.



Mucha expectación por ver "The Handmaiden", lo nuevo de Park Chan Wook (tras su aventura americana con la nada desdeñable Stoker), uno de los mayores genios dentro del nuevo cine coreano y creador de maravillas como la "trilogía de la venganza" o Thirst (2009).
Esta vez nos trae una adaptación muy libre de la novela inglesa, Fingersmith, de Sarah Waters, ambientándola en plenos años 30 en Corea del Sur durante la ocupación japonesa.
Una joven (Sookee) es contratada como criada de una rica mujer japonesa (Hideko), que vive recluida en una gran mansión bajo la influencia de un tirano.
Sookee guarda un secreto y con la ayuda de un estafador que se hace pasar por un conde japonés, planea algo para Hideko.

Un film que me ha dejado ojiplático. Sencillamente excelente, y que junto a "Your name", se ha convertido en las favoritas por el momento del Festival (para un servidor). Park Chan Wook se aleja de sus maneras más experimentales y rompedoras vistas en sus anteriores films y escoge un método de filmación mas clásico pero impecable, lleno de sensualidad, la cuál se sustenta en una historia magnífica y sugerente, dividida en 3 partes, y que resulta ser todo un juego de espejos donde nada es lo que parece.
Hasta 3 vueltas da la trama y no puedes dejar de rendirte ante las maneras de Chan Wook como narrador de historias.
Además, contiene varias escenas de carácter sexual lésbico de altísimo voltaje, pero realizados con un buen gusto, una estética y una sensualidad para quitarse el sombrero.A destacar las estupendas interpretaciones y en concreto una matricula de honor para la joven Kim Tae Ri, quien afronta su primera aparición en un largometraje realizando un trabajo arriesgadísimo y sobresaliente. Un rostro a tener en cuenta.
"The Handmaiden" es un título impecable, un cuento gótico lleno de sexo (a veces muy bizarro), feminismo y traiciones.

CRÓNICAS DE SITGES 2016 (1/4)

Desde la sala Tramuntana inicio el Festival de Sitges 2016 adentrándome en las siempre disfrutables corrientes cinematográficas de Corea del Sur. 
The Tiger (2015) viene dirigida por Park Hoon-Jung, director de la fascinante New World (2013) y protagonizada por el incombustible Choi Min Sik, uno de los rostros más reconocibles dentro del cine coreano y protagonista de ya clásicos como Old Boy o I saw the devil.
La historia viene ambientada en los años 20 durante la ocupación japonesa en Corea del Sur, Chon Man-deok, considerado en otro tiempo el mejor cazador de tigres de Corea, vive en la montaña de Jirisan con su hijo. Mientras, un militar japonés moviliza a un grupo de soldados para cazar al último gran tigre de la zona.

Un film espléndido que se beneficia de una ambientación montañosa excelente y con una capacidad abrumadora para crear momentos de tensión, acción y dramatismo. El tigre (un muy carismático efecto digital), más que un simple animal se le da una cierta divinidad, cosa que es muy de agradecer; además las escenas en donde protagoniza masacres contra el ejercito japonés son espectaculares.
El giro de guión en el último tercio del film es donde se explota argumentalmente este concepto divino de la naturaleza y presenta, tanto al tigre como al cazador (Choi Min Sik), como los últimos supervivientes de un mundo que cambiará para siempre y eleva al film más allá de la clásica película de aventuras animal vs hombre.
Quizás tenga un exceso de metraje en su parte central, elemento muy presente en el cine coreano y de un nivel de melodrama que puede atragantar al espectador no acostumbrado, pero The Tiger ha resultado ser una muy grata sorpresa.


Un poco más tarde me precipité hacia la proyección de la japonesa "Mientras ellas duermen", adaptación de la novela del madrileño Javier Marías y protagonizada por el siempre apabullante Takeshi Kitano.
Una historia en donde una pareja formada por un hombre maduro (Kitano) y una mujer mucho más joven que él, se convierten en la obsesión de un escritor en un complejo turístico.

Un film que ha resultado ser decepcionante, ya que pese a plantear ideas de base prometedoras e interesantes como la misteriosa pareja de Kitano y una adolescente, el hecho de que éste grabe a la chica por las noches mientras ella duerme, el elemento voyeur de la trama o la creciente obsesión del escritor frente a estos hechos, no llegan a tratarse en profundidad.

El film va deambulando de un lado para otro al igual que su protagonista, con un ritmo desesperante, divagaciones sin interés y secuencias oníricas que se le podían haber sacado más jugo.
Una lástima, aunque ya de por sí la presencia de Kitano es motivo suficiente para echarle un ojo a la película.



Altas expectativas habían a la hora de enfrentarse al nuevo trabajo de Nacho Vigalondo. "Colossal" aterrizaba en Sitges proponiendo un acercamiento al kaiju eiga (el cine de monstruos gigantes japoneses) pero pasándolo por la túrmix deconstructiva habitual de Vigalondo

El film sigue los pasos de Gloria (Anne Hathaway), una mujer corriente que, tras perder su trabajo y su novio, decide dejar su vida en Nueva York y regresar a su ciudad natal. Pero cuando los medios de comunicación comienzan a informar de que un lagarto gigante está destruyendo la ciudad de Seúl, Gloria se va dando cuenta poco a poco de que, a través de su mente, está conectada de forma extraña con estos acontecimientos.

Un film que ha resultado ser una agradable sorpresa para el respetable y que sin lugar a dudas supone un antes y un después en la filmografía de Vigalondo.
No sólo propone unas muy divertidas y disfrutables secuencias monstruosas en pleno Seúl (con robot gigante incluido) sino que el film explora otros caminos aún más interesantes y sorprendentemente profundos sobre el enfrentamiento contra tus propios demonios o las consecuencias de tus actos.
Anne Hathaway está más que estupenda como treinteañera despistada y con fuertes problemas con el alcohol. Aunque en su tercio final "Colossal" se acerque peligrosamente al terreno del telefilm, se ve compensado con un clímax final tan adecuado como estimulante.


Siempre se agradece visionar un film de animación japonés, ligero y de carácter estudiantil.
"The anthem of the heart" se presenta como un film en donde se explora la superación por parte de la protagonista de un trauma infantil que le ha hecho perder las ganas de hablar, así que depende del e-mail y de la mensajería del móvil para comunicarse con los demás.

Las cosas empiezan a cambiar cuando su tutor la incluye en un grupo de trabajo para elaborar un musical.
Muy competente film que aúna algunos de los temas favoritos dentro de la cinematografía juvenil japonesa: angustias adolescentes, la necesidad de comunicación, el miedo a herir por las palabras que decimos, cómo encajar, padres ausentes y en medio de todo esto el instituto como bálsamo para superar el trauma.
Si bien adolece de un exceso de azúcar, amoríos y de un desarrollo algo lento, reiterativo y a trompicones donde si en lugar de las 2 horas de metraje se hubiera condensado toda la historia en 90 minutos, el producto habría salido mejor apañado.

Pese a esto el resultado final es más que satisfactorio y terapéutico. Un film que deja un sabor de boca agradable.


Y llegó la hora de "Shin Gojira". Como fan insaciable desde tiempos inmemoriables de Godzilla y el género del kaiju eiga (el cine de monstruos gigantes japoneses) no podía dejar la oportunidad de visionar la nueva encarnación japonesa del monstruo y más tras haber sido en Japón el taquillazo del verano. Un film el cual se demarca totalmente del reciente remake americano de Gareth Edwards.
El argumento es el habitual del género. Una misteriosa erupción submarina pone en alerta al gobierno japonés quien ve impotente como de la bahía de Tokio aparece una criatura grotesca que empieza a destruirlo todo.
Es de destacar y mucho varias cosas. La primera que éste es un Godzilla totalmente diferente a lo visto anteriormente y tras 30 películas se agradece. La criatura radiactiva va evolucionando a medida que avanza el metraje y sus dos primeras encarnaciones son llamativas por lo grotesco y orgánico de su diseño. La tercera encarnación ya es el Godzilla que todos conocemos con un nuevo diseño que si bien generó polémica al filtrares las primeras imágenes, a un servidor le fascina con un aspecto demoniaco, rezumando sangre y radiactividad por sus poros y mostrando nuevas habilidades destructivas. Respecto a los efectos especiales cumplen y con buena nota mezclando el CGI con las maquetas de toda la vida con un toque retro y quedan para el recuerdo varias secuencias que son una autentica orgía de destrucción, fuego y explosiones. Además es una autentica gozada que mezclen esa música celestial y de coros divinos con las clásicas piezas de Akira Ifukube que hicieron estremecer mi corazón de fan.

Presenta varios guiños a la original japonesa Japón bajo el terror del monstruo (1954), de hecho los primeros segundos del film son calcados. Además si la original Godzilla de 1954 resultaba un exorcismo para el público japonés al ser una parábola de la caída de las bombas de Hiroshima y Nagasaki en ésta el desastre de Fukushima (con momentos calcados a lo vivido en 2011) y cómo se gestionó a nivel político es el núcleo por el que gira el film. El punto más conflictivo (o fascinante según cómo se gestione) es su excesivo punto de vista político, con el 80% del metraje transcurriendo entre despachos, reuniones y planes de gobierno vomitando información y diálogos a velocidad de vértigo. Para quien esté acostumbrado al estilo de Hideaki Anno (creador de Evangelion, serie que cambió para siempre el mundo del anime) con datos, números e intertítulos por doquier aceptará sin problemas esta propuesta de despacho, aunque posiblemente agobiará al público en general. Otro punto negativo es para el personaje de la representante de EEUU en Japón con un inglés macarrónico y aspiraciones políticas de ciencia ficción (aunque con evidentes y agradecidos atributos físicos).En resumen, un film diferente dentro del género el cual lo regenera con un tono arriesgado. Parodia política, orgía monstruosa destructiva, rayos láseres saliendo por cualquier orificio... Un film sólido, denso e interesante tanto desde el punto de vista político como para el amante de los bichos gigantes aunque debería haber compensado más los momentos kaiju con la verborrea burocrática.

miércoles, 5 de febrero de 2020

TODO SOBRE LILY (2001)

En esta vida, a veces te pasan cosas muy curiosas: cuando te ves irresistiblemente atraído por la portada de una película o un libro de los cuales nunca habías oído hablar anteriormente, pero por el que te sientes seducido de alguna manera. Una vez en casa, no puedes obtener mayor sorpresa al encontrarte con una obra que cala en ti de una manera inconcebible, y que te acompañará por mucho tiempo.
Una vez me pasó en una biblioteca. Mirando la sección de mangas me encontré con "Barrio lejano" de Jiro Taniguchi y me aventuré a cogerlo de entre los miles de cómics de la estantería. Hoy es mi cómic manga favorito. Anteriormente, en verano de 2006, volvió a ocurrirme en unos grandes almacenes, en la sección de cine, cuando me topé con el DVD de Todo sobre Lily. Algo tenía esa portada que me obligaba a comprar el film.
Cuando lo visioné en casa no me lo podía creer. Nunca había visto nada parecido (ni lo he vuelto a ver), y la sensación de sobrecogimiento al ser engullido por unas imágenes irrepetibles pocas veces ha sido igualada. Todo sobre Lily (2001) no es que se haya convertido en mi película preferida, es que se trata de "LA PELÍCULA" de mi vida, ni más ni menos.

Tras esta introducción de carácter personal vamos a analizar la cinta en sí. El proceso de creación de
Todo sobre Lily fue más que curioso. Shunji Iwai decidió convertir en formato web una novela que había escrito anteriormente. La web la llamó Lily-holic y allí posteaba los mensajes de los personajes de la novela, los cuales hablaban y veneraban a una cantante llamada Lily Chou-Chou. Los lectores e internautas de la web eran libres de postear e interactuar entre ellos, así como con los personajes de la novela. La respuesta de los internautas fue mucho mayor de lo esperado, y poco a poco dejaba a la vista varios conceptos muy interesantes (el vacío de las vidas de los visitantes web, la veneración hacía la supuesta Lily, el concepto del Éter que según ellos emanaba de su música...). Tras unos meses de experimentación, Shunji Iwai y su equipo cerraron la web. El contenido y comentarios de los internautas sirvió de inspiración al director para acabar de cerrar su historia y que acabó titulándose, Todo sobre Lily.

Todo sobre Lily supone la culminación y cima artística de la filmografía de Iwai. Una obra única, inclasificable, rompedora, renovadora y fresca. Pocas veces en la historia del cine se puede encontrar una reflexión sobre Internet y la soledad del adolescente del siglo XXI tan desoladora y macabra, aún con plena vigencia en 2020.

El film relata la vida de Yuichi, un adolescente que vive en un pueblo cercano a Tokio y que está obsesionado con la cantante de pop Lily Chou Chou. Su admiración por ella le lleva a crear una página web dedicada a ésta (Lily-philia). Un nuevo miembro con el nombre de "Gato Azul" se une a la discusión y empieza a conectar con él. Pero la vida real de Yuichi está lejos de ser idílica, sufriendo constantes abusos en el instituto.

Los primeros minutos de la película te dan una idea de la magnitud de ésta. Una página web, comentarios de internautas hablando de Lily y un plano bellísimo de un adolescente en medio de un enorme campo de arroz (cual metáfora del propio mundo virtual), escuchando música a través de su discman. Internet y lenguaje cinematográfico fusionados en uno de una forma impecable, algo que será habitual en el transcurso del metraje. El film te engulle e introduce en un estado de catatonia debido a la extraña belleza de sus imágenes, su estilo tan peculiar y el acompañamiento musical. Definitivamente, (y ya una marca de estilo de su director) parece que estés soñando. El tema principal en Todo sobre Lily es la comunicación y cómo la sociedad de fin de siglo e inicios de los 2000 (y concretamente la adolescencia japonesa) ha degenerado hasta el punto de convertirse en unos inadaptados sociales de nulas capacidades comunicativas, sin unos referentes adultos claros.

El mundo ha cambiado tanto en tan poco tiempo que la brecha generacional es enorme, aumentando la incomprensión entre padres e hijos. Internet ha llegado, cambiándolo todo por el camino, por lo que la posibilidad de introducirte con un avatar y alienarte de tu realidad, compartiendo tus sentimientos con “desconocidos” es más que tentador, ofreciéndote un refugio. Es el caso de nuestro protagonista, Yuichi, con una vida desastrosa llena de soledad, malos tratos en el colegio y una madre recién casada con otro hombre, y cuya presencia y apoyo tiene la misma intensidad de un fantasma. El amor de Yuichi por la música de Lily le lleva a crear un portal web sobre la cantante. Un lugar donde su enorme conocimiento sobre el tema le hace destacar en el mundo virtual y donde se habla tanto de la cantante como de angustias existenciales además del efecto del Éter en ellos, ese concepto del que se habla una y otra vez en el film y que sirve para describir ese lugar de pura paz que ofrece la música de Lily y que sirve para refugiarse de la desgarradora realidad. Así, chicos que hablan libremente en el mundo virtual son incapaces de comunicarse entre ellos en la realidad.
Yuichi es incapaz de acercarse a Kuno por mucho que esté enamorado de ella, o es incapaz de consolar a Tsuda tras su primera experiencia en el mundo de la prostitución. Una imagen desoladora de la adolescencia, con unos jóvenes inadaptados, incapaces de hablar entre ellos y desprovistos de referentes o perspectivas de futuro. En el primer bloque del film nos trasladamos al pasado de Yuichi, quien entabla amistad con Hoshino, un recién llegado al instituto a primera vista excepcional pero lleno de inseguridades y un pasado teñido de abuso estudiantil.
El arranque del film. Internet y cine fusionados en uno.
Yuichi no lleva una vida muy idílica. Es acosado constantemente.

Yuichi recuerda la llegada de Hoshino al instituto

Y cómo tras un viaje a Okinawa se convierte en el matón del instituto
El film es un no parar de planos estéticamente bellos. Cine etéreo en su forma más pura
Hoshino, Yuichi y su grupo de amigos deciden viajar durante sus vacaciones a la isla de Okinawa. Todo el viaje está rodado con cámaras caseras, como si de una grabación familiar amateur se tratara, contagiándonos de la diversión y felicidad de los personajes. El tramo en Okinawa, así como la divinidad del lugar, sirve para hablar de las fronteras entre la vida y la muerte, y cuan cerca están la una de la otra. Hoshino (a quien la muerte parece perseguirle en la isla) casi se ahoga en la playa, experiencia que en la trama le cambia para siempre. Al volver del viaje, entramos en el segundo, más desgarrador y memorable, tramo del film; donde el personaje de Hoshino llega al límite. Se harta de tantos abusos y se rebela contra los matones de la escuela, aunque en el camino acabará convirtiéndose en el matón del instituto, ejerciendo la violencia u obligando a la prostitución a sus compañeras. El film contiene mucha experimentación narrativa, no solamente a la hora de fusionar lo virtual con la narrativa cinematográfica tradicional, sino que despieza la historia convirtiéndola en un rompecabezas en el que los saltos en el tiempo son constantes aunque (y es lo complicado de seguir) realizados con mucha sutilidad. 

Tal vez lo importante del film no es lo que se cuenta, sino lo que no se cuenta ya que está provista de muchísimos detalles, casi imperceptibles pero llenos de información
jugosa. La naturalidad de las interpretaciones de los jóvenes actores es verdaderamente destacable, con un Iwai (como ya hizo seminalmente en Fireworks) acercando la cámara como un adolescente más del grupo, empapándose de su lenguaje y vivencias, alejándose así de estereotipos y tópicos en el camino.
El film sirvió para descubrir a Yu Aoi, la jovencita obligada a prostituirse coaccionada por Hoshino y quien comienza a sentirse atraída por Yuichi. Todo el tramo de este personaje alcanza los mejores momentos a nivel visual.
El personaje de Kuno, está interpretado por Ayumi Ito (quien ya aparecía en Swallowtail Butterfly) y su destino, abusada por sus compañeras y finalmente siendo violada, es uno de los momentos más incómodos y desgarradores. Más interesante resulta la relación entre Yuichi y Hoshino, quienes sin saberlo, hacen buenas migas a través de la web sobre Lily (aunque eso lo descubrimos sutilmente al final del film en el fantástico clímax del concierto). Por unos momentos, y gracias al anonimato de Internet, vuelven a ser esos amigos que solían ser compartiendo sus desdichas y su amor por la música de Lily.
 
La conclusión del film tras 140 minutos en los que parece no haber ninguna esperanza para estos jóvenes sucede al vislumbrar el plano final del film, de una belleza visual excelente con Yuichi contemplando a Kuno tocando el piano. Una puerta abierta a la comunicación, al entendimiento entre los dos jóvenes. Un volver a empezar.
Hoshino ejerce el terror. Obliga a Tsuda a prostituirse
Kuno, al piano, también maltratada, no tiene un destino mejor

El mejor plano del film

Finalmente, Hoshino tendrá su merecido

Plano final del film. ¿Una posibilidad de comunicación?
Punto y aparte supone la música y el apartado sonoro, que ayudan a subir aún más la calidad del film y así aumentar el dramatismo y melancolía de sus imágenes. Takeshi Kobayashi (colaborador habitual de Iwai), compone las canciones de la ficticia cantante Lily Chou Chou. A la voz de las canciones, la cantante pop japonesa Salyu. Mezclada con estas canciones, Iwai utiliza al máximo música clásica, principalmente de Claude Debussy, para acabar de embrujarnos todavía más dentro de la película.

Visualmente no he visto nada igual. No solamente Iwai experimenta con la fragmentación temporal y que la narrativa esté desordenada, utiliza todos los elementos disponibles a su alcance. Cámaras de cine, portales virtuales además de la inclusión de cámaras digitales o caseras llevando al límite las posibilidades de este nuevo cine digital. Las imágenes conseguidas fusionadas con la música además del dramatismo expuesto proporciona momentos de puro cine: Yuichi en medio de los campos de arroz con la cámara flotando “mágicamente”, Kuno tocando el piano en la escuela... O el que es el mejor momento del film, el personaje de Tsuda, interpretado por Yu Aoi, contempla cómo vuelan las cometas frente a un cielo impoluto. Imágenes donde la combinación entre belleza, poesía y drama resultan conmovedoras y únicas.

Todo sobre Lily, es una obra desgarradora, desoladora y cruel, pero dotada de una belleza y poesía intrínseca a sus imágenes inigualables. Innovadora y adelantada a su tiempo y con un discurso que sorprendentemente sigue en total vigencia. Ver este film es una experiencia hipnótica y maravillosa (eso si, en versión original, por favor) y de un nivel de contenido abrumador que a cada visionado se extraen nuevos contenidos y detalles. Uno de los films más renovadores y frescos de lo que llevamos de milenio.

Momento de las curiosidades: Muchos de los comentarios de los internautas que aparecen en el film son reales, fruto del experimento con el que se inició el proyecto.
Ayumi Ito, quien interpreta a Kuno, realmente se afeitó la cabeza. La actriz también pasó semanas practicando al piano para evitar usar un doble. Se obsesionó con Arabesque de Debussy y por lo visto al llegar la hora de rodar, la clavó a la primera toma.
Una de las canciones del film (Kaifuku Suru Kizu) fue usada más tarde por Quentin Tarantino en Kill Bill vol. 1, cuando Hattori Hanzo enseña sus katanas al personaje de Uma Thurman. Originalmente, el film duraba 157 minutos, pero dicha versión “del director” no existe ya que fue quemada. Estos 11 minutos de más contenían más metraje de la escena de la violación, una escena de Yuichi en la playa así como también un funeral.

Todo sobre Lily fue un éxito de crítica para Shunji Iwai, consiguiendo además el “Premio Panorama” en el Festival de Berlín 2002, además de los premios a “Mejor Música” y “Premio del Jurado” en el Festival de Shanghai 2002. A nivel de taquilla, tuvo un gran impacto, siendo el tercer film local más taquillero en Japón en 2001 y el más exitoso de la filmografía de Iwai hasta el momento, superando el éxito de taquilla de Love Letter (1995). Todo sobre Lily (2001) es la obra maestra de Shunji Iwai, en ella vemos a un director alcanzando el máximo de sus capacidades sin desmerecer en absoluto la obra tanto anterior como posterior del director japonés.

lunes, 3 de febrero de 2020

FESTIVAL DE SITGES