CRÍTICAS PELÍCULAS

jueves, 7 de mayo de 2020

SALE EL DRAGÓN, ENTRA EL TIGRE (1976)


Atentos al cadáver de Lee en el póster
La Bruceploitation es un subgénero fascinante. A raíz de la muerte de Bruce Lee, los ávidos productores no tardaron en explotar el filón. Lee había muerto en 1973, justo en su momento de mayor popularidad mundial y claro, esto no podía quedar así. Los cines fueron asaltados por cientos de producciones que aprovecharon la imagen de Bruce, ya sea en el póster de la película, con títulos que hacían referencia a los trabajos anteriores de Lee y apareciendo una serie de actorzuelos/imitadores de aspecto similar al astro (otras veces ni se parecían) realizando todo un festival de los tics, sonidos y llaves del malogrado Bruce Lee. Un subgénero como digo fascinante y divertidísimo en su desvergüenza y que no dudaban en faltar el respeto al recuerdo de Lee. Uno de los imitadores más destacados fue Bruce Li (taiwanés, de nombre real Ho Chung-Tao), y que se convirtió en la primera gran estrella dentro de la Bruceploitation.  Debido a su parecido físico con Bruce fue captado para realizar el biopic Bruce Lee. A dragon story (1974). Desde entonces apareció en docenas de Bruceploitations durante los años 70 y principios de los 80 hasta que empezó a cansarse de esto de imitar a Bruce Lee y quiso hacerse un nombre propio con papeles alejados de la estrella marcial aunque sin demasiado éxito. Un título mítico de la Bruceploitation fue Sale el dragón, entra el tigre (1976), toda una declaración de intenciones para Bruce Li en el que se dejaba claro al público ya desde el título que no iba a quedarse en un imitador más y que tenía mucho que ofrecer. Dirigida por Lee Tso-Nam, el film juega con el metalenguaje al principio con Li, apodado Tigre, visitando a Bruce Lee en pleno rodaje (tanto Tigre como Lee están interpretados por el mismo Bruce Li). Tigre se marcha no sin antes escuchar de boca de Bruce que en caso de que le pase algo, no dude en continuar el noble legado del Kung Fu así como sus enseñanzas. Dicho y hecho. Bruce Lee muere y Tigre, roto de dolor, piensa en que ha sido un asesinato y decide investigar que ha pasado con el pequeño Dragón.

Sale el dragón, entra el tigre (1976) es un film con las deficiencias técnicas propias de este tipo de productos de Serie B (y Z) de los 70. Como apunte curioso, la producción es en Taiwan (como muchos otros Bruceploitations), y es que salía más barato rodar allí que en Hong Kong. Si bien, la película aún con sus limitados valores técnicos e interpretativos frutos del bajo presupuesto destaca por encima de mucho de los clones de la época con un conjunto entretenido, que intenta mantener un buen ritmo y que destaca especialmente en sus escenas de lucha. Y es que en eso Bruce Li destacaba con una excelente técnica de patada. Aún con la intención de Li de querer apartarse de la sombra de Bruce Lee, el film no evita ciertos tics o plagios. Vemos a Tigre disfrazarse de telefonista o anciano como hacia el propio Lee en Furia oriental (1971) y una asesina que ataca a Li en pleno gimnasio lleva puesto el mítico chandal amarillo. Bruce Li, además, no puede evitar ciertos movimientos o los gritos típicos del pequeño Dragón. Como plus, de entre el reparto tenemos a Chang Yi (o Chang Yu), mítico actor que apareció en multitud de films de la Shaw Brothers en los años 60 y 70 como Zatoichi Meets the One Armed Swordsman (1971) o La mano de hierro (1972) y quien deslumbra con su técnica marcial en la presente película.
Tigre y Bruce Lee son grandes amigos.

La estrella muere de la noche a la mañana.

Tigre no se fía. Esto ha sido un asesinato.

Los causantes del embrollo. Unos mafiosos de medio pelo.

Tigre se disfraza de telefonista. Un buen método para infiltrarse.

La magnífica pelea final.

El film tampoco evita cierta carnaza sensacionalista mostrando de buenas a primeras imágenes del funeral auténtico de Bruce Lee, siendo visible su cadáver o recortes de periódicos de la época. Toda una desvergüenza que me resulta fascinante. Por supuesto, el film abandona toda voluntad seria de investigar sobre los motivos de la aún misteriosa muerte del astro introduciéndose en una trama de mafiosos de medio pelo que querían introducir droga en las escuelas de artes marciales, a lo que Lee, como santo que era, al negarse en redondo es objeto de asesinato por esto mismo. Como comento, un conjunto que no hace demasiado daño y que resulta entretenido. El film culmina con un enfrentamiento final en plena playa, en un magnífico escenario rocoso de mar embravecido donde tanto Bruce Li como su enemigo "El barón" (Chang Yi) nos deslumbran con unos momentos marciales asombrosos que ponen la guinda a tan peculiar cinta. Sale el dragón, entra el tigre (1976) es una buena oportunidad para acercarse al mundo de los clones de Bruce Lee con un resultado entretenido que camina por el thriller y el sensacionalismo de la muerte de Lee adornado con buenas escenas de lucha.
Como apunte curioso, ciertas versiones internacionales de la película, tanto de cine como posteriormente de video censuraron varios minutos del film donde Tigre/Li usaba los nunchaku, arma prohíbida en numerosos países.

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