CRÍTICAS PELÍCULAS

jueves, 7 de abril de 2022

EL MONSTRUO QUE AMENAZA EL MUNDO (1967)



En 1967 se vivió el año de mayor concentración de kaiju eiga en Japón. Un punto álgido para el género y momento en el que poco después empezaría a caer en desgracia (aunque la saga Godzilla ya llevaba un par de años que apuntaba tímidamente a ello). 1967 fue el año en el que los principales estudios japoneses ofrecieron su propio kaiju. La Toho no iba a ser la única que iba a quedarse con el pastel. Si Toho ofreció El hijo de Godzilla, la Daiei regresaba con la tortuga gigante Gamera en Gaos, el terror de la noche. La Shochiku lanzó la divertidísima The X from outer space (1967) y la Nikkatsu: El monstruo que amenaza el mundo (1967). Súmale además el tremendo éxito que estaba viviendo Ultraman en ese momento y que ofrecía a los espectadores su ración semanal de monstruos por televisión... Buenos tiempos para ser un niño japonés fan del kaiju

El monstruo que amenaza el mundo, como comento, fue un intento de la Nikkatsu por apuntarse al carro de los monstruos gigantes con una película que bebe de Godzilla pero especialmente del Gorgo (1961) de Eugène Lourié. La Nikkatsu, ya con deudas importantes en aquel entonces, utilizó sus influencias para adherirse a un plan de protección del gobierno para que les financiara la película con la excusa de que iba a estrenarse por todo el mundo. Unos espectaculares 500 millones de yenes fueron asignados para la película... que principalmente fueron usados por la Nikkatsu para pagar las deudas de la empresa. Algo que se nota en el resultado final de la película, claro. Aún así el filme disfrutó de un presupuesto algo mayor de lo normal para un kaiju en la época.

En El monstruo que amenaza el mundo, una expedición al océano Pacífico aterriza en una isla tropical donde los nativos adoran a una deidad misteriosa llamada Gappa. Un terremoto abre una caverna subterránea y un reptil que acaba de nacer es descubierto en su interior. Los indígenas advierten a los extranjeros para que no toquen al animal, sin embargo desoyen las indicaciones y se lo llevan de regreso a un zoológico en Japón. Poco después, aparecen dos monstruos gigantes, padres del animal, atacando furiosamente a la ciudad de Tokio dispuestos a recuperar al retoño.

El monstruo que amenaza el mundo es toda una curiosidad dentro del género ya que ha quedado como un oasis en el kaiju clásico quedándose entre las dos grandes sagas de la época como fueron las de Godzilla y Gamera. El filme en general es un trabajo entretenido pero que adolece de diversas limitaciones y tramos desparejos. El tercio inicial en la isla, aunque las ambientaciones isleñas siempre se agradecen en el género, si que acaba resultando mal planificada y de cartón piedra.

El diseño de las bestias Gappa, aunque sea un batiburrillo de varios animales acaban resultando interesantes y bastante vistosillos. Una mezcla extraña de pollos reptilianos alados con capacidad tanto para volar, moverse por tierra o bucear por el mar. Para colmo, los Gappa adultos van armados con un poderoso rayo destructor. El filme ofrece detalles interesantes no muy tocados en el género como la dieta de los monstruos, ya que los vemos alimentarse de pulpos en un momento de la película. El tufo a Gorgo es evidente en el hecho de que el conflicto monstruoso se produce debido a que una cría es robada del hogar para llevarla a un zoológico japonés. Un secuestro que los gigantescos padres responderán con furia y destrucción hasta rescatar a su pequeño. Dicho conflicto más empático y benigno hacia las bestias hace que haya una mínima identificación con ellas.

Unos investigadores llegan a la isla Obelisk.

Allí les advierten de no molestar a la deidad de los Gappa.

Ni caso. Se llevan a la cría Gappa a un zoo.

Los padres no quedan muy contentos...

...y lo destrozarán todo hasta encontrar a su retoño.

Fantástico cartel italiano.
Respecto a la creación de los efectos especiales de la película, ya que la Nikkatsu carecía de un departamento propio para ello tuvo que contratar a los técnicos de efectos de la Tsuburaya Productions (responsables de Godzilla entre muchos otros), los cuales realizaron una muy competente labor en los momentos de destrucción de la cinta aún a pesar de las limitaciones presupuestarias a las que se vieron expuestos. Como detalle curioso, dentro del disfraz de las bestias no iba 1, sino dos técnicos. 

La película la dirige Haruyasu Noguchi, responsable entre otros de la saga de yakuzas y jugadores; Cat Girl Gamblers (1965). Protagoniza Tamio Kawaji, un habitual de las películas de Seijun Suzuki (Tokyo Drifter), además de aparecer actores estrella de la casa como Tatsuja Fuji aparecido en filmes como Stray Cat Rock: Sex Hunter (1970) y famoso después por aparecer en El imperio de los sentidos (1976). El monstruo que amenaza el mundo, pese a su tono rutinario, su ocasional torpeza (ese tramo inicial en la isla Obelisk) e interpretaciones algo perdidas si que resulta una muy simpática muestra de kaiju clásico. Un filme generalmente entretenido lleno de detalles interesantes, desde el diseño de las bestias, hallazgos visuales como presentar los ojos iluminados de los monstruos bajo el agua, una colorida fotografía además de unos muy competentes momentos de destrucción. El clímax final en el aeropuerto, si bien, no acaba de estar bien resuelto a nivel técnico si que acaba siendo hasta emotivo, con el reencuentro de los monstruos y su camino de regreso a casa. 

Toda una curiosidad que se merecía algo más de atención ya que dentro de sus márgenes intenta ofrecer algo más “serio”, alejado de la chiquillada infantil de películas como Gamera. Pese a sus valores, el filme fue recibido con indiferencia, siendo su recaudación bastante moderada, alejando a la Nikkatsu de realizar más kaiju eiga en un futuro. Les irían mejor las cosas con el Roman Porno. La película se estrenó en 1968 en Estados Unidos bajo el título de Monster from a prehistoric planet y pudimos verla en cines en España. Como curiosidad, en 1998, la Shochiku anunció el proyecto de Gappa tai Guirara, en la que el monstruo Gappa regresaría para enfrentarse al pollo alienígena de The X from Outer Space (1967). Finalmente, dicho proyecto quedó en nada.

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