CRÍTICAS PELÍCULAS

miércoles, 12 de enero de 2022

HALF HUMAN (1955)


El éxito a todos los niveles de Japón bajo el terror del monstruo (1954), abrió un campo nuevo para la ciencia ficción japonesa así como las producciones con grandes despliegues de efectos especiales. Su director, Ishiro Honda, se vio progresivamente encasillado en dicho género a lo largo de los años 50 y 60 por orden de la Toho, un hecho por el que acabaría sintiendo frustración. Aún así, el director pudo dirigir numerosos dramas o comedias románticas en un estilo que el productor de la Toho, Tomoyuki Tanaka, llegó a emparentar con el de Mikio Naruse.

La siguiente cinta de monstruos de Ishiro Honda sería Half Human (1955). Un filme que acabaría tornándose en maldito ya que la película está prohibida prácticamente desde su estreno por motivos que explicaremos más adelante.

Tras dividirse en dos grupos, un equipo de esquiadores pierde el contacto con sus compañeros, a los que encuentran asesinados en una cabaña cerca de unas gigantescas huellas. Poco después se organiza una expedición para intentar encontrar al culpable de las muertes, que resulta ser una extraña criatura que vive en la montaña junto a su hijo.

La verdad es que es una lástima dicha censura por parte de la Toho ya que Half Human es un trabajo con muchos puntos de interés. La película aprovecha el mito del "abominable hombre de las nieves", muy en boga en aquellos años por las expediciones realizadas en el Himalaya en 1952 y que suscitaron el interés del público sumando a la historia algunos tics de King Kong. Así, el filme acierta en la plasmación de esos paisajes nevados y sugerentes (en la isla de Hokkaido, al norte de Japón) pero a la vez peligrosos para los personajes de la película, quienes son conscientes de que se aventuran en unos terrenos agresivos para el hombre civilizado. Hay varias secuencias que demuestran el enorme talento de Honda para crear ambientes interesantes como ese inicio en una estación de tren, bajo una tormenta y que da pie al flashback que da inicio a la narración. Si bien, la película adolece, por desgracia, de un núcleo central demasiado largo y plomizo con un ritmo que no sienta nada bien al desarrollo de la historia con unos personajes que no cesan de hablar y pasearse de un lado a otro. Dicho núcleo central afecta a gran parte de la película levantando el vuelo en un tramo final en donde se explota el drama del monstruo, sin duda su mayor acierto.

La bestia de la película, el "medio-humano" del título, es una especie de simio desproporcionado de 2 metros y medio de altura y pese a su aparente fiereza consigue ser un monstruo interesante al ahondar en ciertos matices, como sus emociones o su tragedia, siendo víctima de una soledad apabullante, el último de su especie y necesitado de una compañera. Que el bicho tenga una cría alberga teorías muy sugerentes que suelta sutilmente la película y es que dicha cría sea fruto de la procreación entre el simio y una humana: Chika, la guapa indígena interpretada por Akemi Negishi. Una idea inquietante a la par de sugerente y que parece uno de los motivos para la retirada en su momento de la película. Si bien, el motivo principal para que Toho hiciera desaparecer el filme es debido a la manera, involuntaria o no, en la que representan a la tribu del filme y que parece muy reminiscente de la comunidad de los "Ainu" de Hokkaido. Comunidad que siempre han sufrido la xenofobia del pueblo japonés (el compositor Akira Ifukube se crió entre ellos). Dudo de si dicha plasmación es fruto de una confusión pero la verdad es que Honda exagera la representación de estos indígenas de una manera que ayuda a ver la desolación y bajeza de los ambientes de la película mostrando un poblado lleno de deformes, pobreza y fundamentalismos. Malentendidos o no, éste es el principal motivo de la prohibición de esta película, ya que al poco de su estreno, Toho ordenó la retirada de todas las copias y a pesar de alguna emisión posterior en TV es una prohibición aun vigente y que impide un lanzamiento en formato doméstico de Half Human.
Un grupo de esquiadores encuentra los cuerpos de sus compañeros.

El causante es una bestia salvaje "medio-humana".

Chika intentará ayudar a los protagonistas aún sufriendo las reprimendas del anciano de su tribu.

La cosa huele a tragedia...

Ishiro Honda dirigiendo a la bestia
Half Human es toda una curiosidad que adolece en gran parte de una lentitud extenuante y un núcleo central que crea desinterés por unos personajes bastante planos y cierta dificultad por encarar la trama. Si bien mantiene muchos puntos de interés, centrados principalmente en el monstruo del título. Si en la ciencia ficción americana el monstruo hubiera sido, por norma, una simple y malvada máquina de matar, Ishiro Honda da la diferencia ofreciendo una bestia con sentimientos, rodeada de un halo trágico y siendo víctima del egoísmo humano. Ese poblado tan decadente sirve también para tratar uno de los temas predilectos de Honda como es la llegada de la modernidad al país en contraposición a esos vestigios de una determinada forma de vivir que poco a poco estaban desapareciendo en el propio país. A Half Human hay que reconocerle excelentes escenas como su arranque, su fotografía en los parajes nevados (sin duda una herencia del pasado como documentalista de Ishiro Honda) o escenas como la de la carretera, con el "medio-humano" atrapado en una jaula y su posterior escapada. Un momentazo rematado por los lúcidos efectos especiales del maestro Eiji Tsuburaya. Además, la cinta es suculenta a la hora de soltar ideas tales como el posible sexo interespecies, que el monstruo sea más humano de lo que parece y pueda ser fruto de una deformación extrema en la que algunos habitantes de la tribu apuntan de forma incipiente así como el interesante drama de Chika, la cual desea salir de cualquier manera del mundo hostil en el que se encuentra.
El monstruo a lo suyo...

Akemi Negishi
La crueldad y dureza de pasajes del relato como esa tribu malformada y al borde del colapso, la presencia de actores clásicos de la Toho como Momoko Kochi o Akira Takarada (que casi parecen seguir sus personajes del primer Godzilla) ademas de la sensual presencia de Akemi Negishi hacen de Half Human (1955) una muy interesante curiosidad de la ciencia ficción japonesa de los 50 y cuya singularidad la hacen sobresalir por encima de sus errores y árduo visionado.

Como curiosidad el actor que interpreta al monstruo es Fuminori Ohashi, el cual interpretó al simio de la película The King Kong appeared in Edo (1938), un proto-Kaiju que desgraciadamente permanece perdido. Cosas del destino, debido a su experiencia en dicha película, Ohashi acabó por asesorar al equipo de efectos especiales del primer Godzilla llegando a convertirse en aprendiz de Eiji Tsuburaya y acabando por esculpir diversas criaturas para otros films de la Toho como Mogera en The Mysterians (1957) o el propio monstruo de Half Human.

Cartel del remontaje americano de 1958
La sensual Akemi Negishi, quien interpreta a Chika en el filme trabajaría en algunos filmes de Ishiro Honda como en la cinta bélica Farewell Rabaul (1954), el drama A rainbow plays in my heart (1957) o King Kong contra Godzilla (1962). Su abultado currículum incluyó aparecer en trabajos de Mikio Naruse (Secreto de esposa (1956)), Akira Kurosawa (Los bajos fondos (1957) o Barbarroja (1965)) a aparecer en la saga de Female Prisoner Scorpion o en Lady Snowblood (1973) de Toei 

Half Human sufrió un horroroso remontaje yanqui de solamente 60 min y que llevaba por título: Half Human. The Story of the Abominable Snowman (1958). Dicha versión, con actores americanos y protagonizada por John Carradine utilizaba apenas 30 min de la original japonesa (cuando ésta duraba unos 97), usando especialmente los momentos en los que aparecía el monstruo del título a quien se le despojaba de cualquier atisbo de la profundidad que se le otorgaba en la original japonesa.

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