CRÍTICAS PELÍCULAS

martes, 16 de mayo de 2023

ULTRAMAN GINGA S (2014)



Ultraman Ginga (2013) fue el punto de partida para la creación de nuevas series de nuestro superhéroe galáctico favorito. Aunque no fue precisamente un gran éxito, si que funcionó lo suficientemente bien como para asegurar una continuidad. Ultraman Ginga S (2014) supone una anomalía en la franquicia ya que no es nada habitual encontrarse con una serie que sea una continuación directa de la anterior. Quizás Ultraman Dyna (1997) es lo más similar que podríamos encontrar en la "ultrafranquicia". 

Hay varios motivos que responden a este hecho. Los inversores (Bandai y demás) querían una nueva ultraserie lo más rápido posible para seguir explotando el filón. Todos los muñequillos manufacturados para Ginga, la anterior serie, tampoco es que hubieran vendido demasiado, así que con una secuela podrían acabar de vender las existencias restantes, ya que tampoco había tiempo para generar una nueva línea de juguetes. Sumado a que guionistas y espectadores les supieron a poco los 11 episodios de Ginga, dejando en el tintero muchas ideas y que el actor protagonista de aquella, Takuya Negishi, estaba que se moría por volver a interpretar a Ginga... Con el poco tiempo disponible, y con el público ya conociendo a Ginga, realizar una secuela era una apuesta sobre seguro.

Ginga y Victory
Ultraman Ginga S
(2014) es algo más larga que su predecesora contando con 16 episodios, cuya primera mitad fueron emitidos entre el 15 de julio de 2014 y el 2 de septiembre, para continuar con el resto de episodios entre el 4 de noviembre y el 23 de diciembre. 

La serie estuvo comandada por Koichi Sakamoto, quien ya había trabajado en las películas de Ultraman Zero y gracias a sus contactos pudo armar al equipo técnico y de actores bastante rápido. Ultraman Ginga S resultó ser todo un éxito y es la ultraserie que casi acaba por cimentar las pautas y estética visual que continuaría la franquicia en las sucesivas series de estos New Generation Heroes.

Hikaru y Sho, al pie del cañón.
Se aportan numerosas nuevas ideas, que aunque algunas resultan extrañas o mal planteadas no dejan de ser resultonas. El tema principal que rodea la serie es el de la coexistencia entre especies, ya sea entre kaijus, alienígenas y humanos. Se presenta a una civilización que vive bajo tierra, los Victorianos, provistos de unos conos cargados con Victorium, una energía poderosísima, la cual comienza a ser robada por un robotizado Alien Chibull (ese cerebro extraterrestre salido de Ultraseven) y sus secuaces. Los Victorium enviarán a la superfície a Sho para luchar contra la amenaza el cual se convertirá en un nuevo gigante: ¡Ultraman Victory! Pero no andará solo, ya que Hikaru volverá a reencontrarse con Ginga y juntos lucharán contra el peligro.


Los representantes del pueblo "Victoriano"
Ultraman Ginga S es una serie por lo general bastante entretenida y que no da demasiado respiro, ayudado por el acotado formato de 16 episodios. Por otro lado, es bien evidente que es una serie que intenta captar la atención del público infantil en todo momento, con un ritmo acelerado y una obsesión por el colorido, una abundancia de efectos digitales y unas batallas constantes. 

Es un factor diferencial con las ultraseries clásicas y que será una constante en las New Generation y es que hay una preocupación, creo que contraproducente, en mostrar de inmediato batallas, monstruos, explosiones y a los Ultra en acción. Algo por lo que el guión acaba resintiéndose, perdiendo numerosos minutos de evolución de personajes o de desarrollo que acaba frustrando. Aunque Ginga S se atreve con cosas nuevas, acaban siendo algo risibles. Esa civilización subterránea, que por limitaciones de presupuesto, solamente parece tener 5 habitantes, o la dudosa presencia de esa cyborg con aires dominatrix.

Los avispados miembros de UPG.
Dicha sensación ya la notamos en el ep. 1, The Power to Open the Way, que presenta los elementos de la serie de manera vibrante y entretenida aunque no puedo evitar cierto rechazo al gran uso del CGI. Aquí ya vemos una de las mejores ideas de la serie como es que Ultraman Victory pueda fundirse con partes de otros kaiju (el brazo concretamente) para ser más poderoso. Por lo que lo vemos en ocasiones con el brazo de Red King, la cola-tentáculo de Eleking o el brazo metralleta de King Joe. El ep. 3, The Lone Warrior, pese al abuso de CGI y la presencia de niños presenta una batalla final muy espectacular contra un ejército de robots. El nuevo invento es que el fantasma de Ultraman Taro le da un brazalete a Ginga con los poderes de todos los Ultra Brothers. Lo que le faltaba ya para ser más invencible...

Hikaru ya no está tan verde y la interpretación de Takuya Negishi es algo mejor y aún más simpática que en Ginga. El actor se lo pasa en grande. No puedo decir lo mismo del grupo militar de turno, UPG, de aires risibles, compuesto por 2 soldados, un científico (Takuya, de Ginga) y su jefe. Los cuales apenas pueden hacer nada en toda la serie, llegando siempre tarde o cuando Ultraman ya ha hecho la faena. Éstos tienen la magnífica idea de alistar a Hikaru a sus filas pero el muchacho cada dos por tres desaparece para transformarse en Ginga. Una situación que llega a momentos absolutamente delirantes y absurdos por lo poco avispados de sus compañeros de UPG. ¿De verdad no se dan cuenta de lo que está pasando? Hay una reflexión al respecto al inicio del ep. 5, Friend and Devil, con los soldados cuestionando su papel en la batalla... pero solo dura unos segundos.


Ep. 7, Activate! Operation Magnewave
Uno de los momentos mejor resueltos de la serie lo encontramos en el doble episodio 7 y 8, Activate! Operation Magnewave / Desperate Battle in the Sunrise. Aquí, el malvado Alien Chibull quiere robar el Victorium de Shepardon, el monstruo mascota de los Victorianos. Los héroes intentarán evitarlo mientras la cyborg femenina introduce una bomba en el interior de la base militar de UPG. En un momento que me recordó a la aparición de ese ángel femenino en el gran final de Ultraman Gaia, Alien Chibull acaba fusionándose con 5 bicharracos y deja fuera de combate a Ginga y Victory. Los héroes idearán una manera de derivar el Victorium hacia ellos para revivirlos. Un buen clímax a mitad de serie, lleno de emoción y espectacularidad, con Chibull escapando y notificando que está llevando el Victorium a la cara oculta de la luna donde reposa el cuerpo de... ¡Lugiel! (el villano de Ginga).

La cyborg. Un personaje que podría haber dado más de sí.
A partir de la segunda mitad de la serie hay algunos conceptos interesantes pero que apenas se profundizan como es el personaje de la cyborg. Rechazada ésta y apartada por Alien Chibull porque no sirve para su cometido, sufre una evolución en el que poco a poco acabará colaborando con los héroes humanos. Lo empezamos a ver en el ep. 9, A Life to Regain, donde también regresa la simpática Misuzu de Ginga, la novieta de Hikaru. 

Regresan más personajes de dicha serie. Chigusa, la aspirante a idol, también vuelve en el ep. 12, To Meet You. Un divertido capítulo que brilla por lo elaborado de la plasmación de sus batallas (reflejos en los cristales de los edificios o una preciosa batalla al atardecer de un solo plano que homenajea la batalla de The Monster Tamer and the Boy, de Return of Ultraman) pero que choca con momentos de "verguenzilla" con un Alien Metron que olvida sus malignas intenciones porque ha quedado subyugado con las mágicas y sugerentes habilidades de Chigusa al canto. Que repelús...

Ep. 12, To Meet You

El curioso ep. 11, Gan-Q’s Tears
Por suerte, Ultraman Ginga S guarda alguna sorpresa con un episodio que se sale de la tónica habitual y que resulta toda una curiosidad. Estamos hablando del número 11, Gan-Q’s Tears, toda una rareza con un hombre gris de mediana edad, un salary man, que se convierte en el monstruo Gen-Q y hace amistad con un niño. Lleno de momentos bastante enternecedores y con varias reflexiones agrias con nuestro salary man convertido en monstruo y lamentándose de que “su cuerpo no tiene voluntad, ni siendo humano, ni siendo monstruo, siempre recibe órdenes”.

El tramo final de la serie propone una especie de paralelismo con el desastre de Fukushima y los motivos tras su desastre. Si bien, si esa era la intención, el resultado es bastante superficial. El ep. 13, Split! UPG, es bastante tenso y emocionante. El capitán general de UPG hace acto de presencia dispuesto a demostrar el poder de la humanidad con el dudoso plan de utilizar un cañón que dispara Victorium para destrozar a los monstruos. Un personaje que acaba siendo una caricatura aún con las loables intenciones de demostrar el egoísmo humano y sus ansías de poder. 

Petrificados en el ep. 16, Battle for Tomorrow
Así, la conclusión de la serie, con el regreso del malvado Lugiel, se ve con agrado, en un final no brillante pero sí bastante entretenido. El ep. 15, Adventure Called Life, propone un gran acierto como es que se haga una gran elipsis durante la gran batalla entre Lugiel y los Ultraman, dejándonos ver solamente las terribles consecuencias y que ésta se vaya desvelando poco a poco. Si bien se nota cierto apresuramiento y situaciones algo forzadas como esa cyborg, ya benigna, de visita al núcleo de la Tierra. El episodio final, Battle for Tomorrow, acumula buenos momentos en general con Victory y Ginga cayendo muertos, petrificados en medio de la ciudad. Finalmente, en consonancia con la filosofía de coexistencia entre especies que presenta la serie, los Victorianos acuden a la batalla para ayudar a los seres humanos, no sin antes dar sus colgantes de luz a Hikaru y Sho, con los cuales lograrán volver a transformarse en Ultraman. Un momento bien espectacular con nuestros héroes volviendo a la batalla y derrotando a la amenaza.


Ultraman Ginga S (2014) es un decente entretenimiento. Si bien, hay aspectos bastante dudosos como el descuido total de guión y evolución de personajes en pos de ofrecer a la mínima constantes batallas y escenas con monstruos lo más espectaculares posible. Hay ideas resultonas. La evolución en la plasmación de los efectos especiales supone un enorme paso adelante (el CGI es aterrador en general) con unas maquetas excelentes y un uso de la perspectiva espectacular. Los diseños de Ginga y Victory son notables.

La serie fue un éxito en su emisión y gracias a ello, ayudó a cimentar la figura de Ultraman en una nueva generación. Un nuevo punto de partida que de momento va siguiendo con una serie por año sin descanso y, con el excelente estado de salud actual de Ultraman, parece lejos de terminar.

El ciclo Ultraman Ginga fue coronado con una película para cines de título Ultraman Ginga S The Movie: Showdown! The 10 Ultra Warriors! (2014) donde todos los Ultraman de la era Heisei (Tiga, Nexus, Cosmos y demás) acudían en la ayuda de nuestros jóvenes ultraguerreros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario